El indie en España: El Final de Una Quimera I: Tontipop

Por | 12 Nov 13, 12:48

fresones-rebeldesUn periodo de cinco o seis años puede parecer poco pero ser mucho si hablamos de movimientos o escenas musicales: para el año 1982 el punk y la movida ya no existían tal y como los conocíamos; cuando se estrenó ‘Hype!’ (1996) de Doug Pray el grunge ya solo era parte del rock de la radiofórmula; la publicación de ‘Be Here Now’ de Oasis en 1997 se puede considerar el testamento de lo que un día fue el brit-pop, escena a la que Radiohead dieron el golpe de gracia ese mismo año con ese ‘OK Computer’ que terminaba con la fiesta auspiciada por el periodo Blair… Por no hablar de cosas como la música disco dejando un reguero de clásicos en un corto periodo de tiempo.

También es verdad que si miramos la música española de la última década apenas podemos encontrar un patrón reconocible que destaque fuera de micro-escenas que apenas se reconocen más allá de ellas mismas, tan solo el ascenso de una nueva generación de proyectos pop cantado en catalán con gran ascendiente comercial que cristaliza en el éxito indiscutible y arrollador de Manel y que tendría sus antecedentes en Antònia Font. Todos los grandes movimientos en la escena musical de los últimos años son consecuencia de factores exógenos a la propia música: los festivales como fuerza central de la experiencia musical, herramientas como Spotify que modifican el consumo de la música, la autoproducción, la sucesión de plataformas para mostrar los trabajos desde MySpace antes y Bandcamp o Soundcloud ahora… Pero todo ello incide en la forma en la que nos acercamos a la música y no en la propia música.

Tomando como punto de partida del indie nacional el año 1992 no es arriesgado decir que éste se termina, tal y como se había concebido, en el año 1998. Una multitud de factores confluyen en ese año, el anterior y el siguiente para poder afirmar eso. Uno mayor: en 1997 Subterfuge edita ‘Devil Came to Me’ de Dover, un grupo que había publicado su debut en Everlasting Records vendiendo apenas unos cientos de copias ante la indiferencia general, a pesar de figurar en el cartel del FIB de 1996 y telonear ese mismo año a Come, The Posies o el fallecido Josetxo Ezponda de Los Bichos. Éste lo recordaba en 2002 en unas declaraciones para El País: “Fue en 1996, en El Sol. Lo que son las cosas: teníamos como teloneros a Dover… y no vino nadie”. Terrible ironía: en la década de los 2000 uno de los músicos pioneros en introducir sonidos poco usuales en nuestro panorama musical y en utilizar el inglés a finales de los años ochenta seguía luchando para encontrar a su público mientras los beneficiarios de su labor gozaban de una suerte muy distinta.

En 1996 Dover era un grupo del montón que no había destacado ni para bien ni para mal entre el público y tampoco entre la prensa (Julio Ruiz les apoyó incondicionalmente en Radio 3, pero ‘Sister’ no tuvo reseña en Rockdelux y tampoco en Spiral); un grupo que no se ajustaba al canon básico del sonido dominante (Pixies-Sonic Youth-Pavement) y que tenía las raíces en el sonido de Seattle, mucho más rudo y con menos vueltas. Al año siguiente se edita su segundo trabajo en una de las discográficas clásicas del indie y a través de un anuncio televisivo empieza un efecto bola de nieve que se revela imparable y que lleva a ‘Devil Came to Me’ a ser el primer disco de oro del indie, luego el primero de platino y a terminar despachando la insospechada cantidad de medio millón de copias, que superó con creces. Las hermanas Llanos pasan de trabajar en la tienda de ropa de su madre a tener uno de los nombres más reconocibles de la música en España.

No había precedentes más allá del fugaz éxito de Australian Blonde, que colaron ‘Chup Chup’ en un anuncio de Pepsi y como parte de la banda sonora de ‘Historias del Kronen’ (Montxo Armendariz, 1995). Pero hablamos de mundos diferentes en cuanto a repercusión. El disco de Dover consigue que la palabra indie salte de manera natural y no residual a los medios de comunicación masivos, que haya artículos, discos recopilatorios, programas especiales en televisión… En definitiva, convierte al término indie en moda. Que esto ocurra con un grupo que tenía una conexión estilística nada pronunciada con lo que fue el sonido y hasta el sentimiento inicial (el ejercicio de comparar a Dover con Penelope Trip, Bach is Dead, El Regalo de Silvia o Usura -los participantes en el Noise Pop 92– nos los mostraría en esferas bien diferenciadas más allá del uso del inglés) es una metáfora de este fin: el éxito había llegado de la mano de quien no representaba apenas nada de los principios de la denominada “escena”, y jamás llegaría a los auténticos representantes de la misma más allá de Los Planetas (y de Sr. Chinarro, una década más tarde y con un claro giro estilístico).

Dover sólo es uno de los elementos que certifican el final de la era del indie. Entre 1997 y 1999 los clásicos de la escena alcanzan su madurez y cénit artístico. Da mareo repasar la lista: La Buena Vida publica ‘Soidemersol’, Sr. Chinarro ‘El Por Qué de Mis Peinados’, Los Planetas ‘Una Semana en el Motor de un Autobús’, El Niño Gusano ‘El Escarabajo Más Grande de Europa’, Migala ‘Así Duele un Verano’, Sexy Sadie ‘It’s Beautiful, It’s Love’, Le Mans ‘Aquí Vivía Yo’, Chucho ‘Tejido de Felicidad’… Son los clásicos absolutos de muchos de los grupos que se repetían una y otra vez entre los más destacados de la escena. Pero en esos años también es el momento en que muchas de esas bandas precursoras se separan, como es el caso de Le Mans, El Niño Gusano, o Penelope Trip, la última en activo del cartel del Noise Pop 92, con Tito Pintado (voz) ya en otros proyectos (Telefilme -junto a David Rodríguez de Beef- y más tarde anti).

También en 1998 Rockdelux -que había liderado sin competencia todo el movimiento desde su nacimiento- publica un especial en tres partes (números 152 a 154) llamado ‘La Edad del Indie’ en el que repasa con un cierto tono crepuscular esos seis años, como dando carpetazo a toda una era. Un repaso personalista y desde su propia perspectiva (compartida y aceptada de manera más o menos tácita por una gran mayoría) a los momentos, discos y canciones que marcan ese periodo. Por último, hay otro elemento al que no se le ha dado el valor suficiente ni mucho menos la apreciación debida que significa el cambio definitivo y que abre vías insospechadas en la visión de lo que se llamaba la escena: el tontipop.

El tontipop (también llamado ñoñi-pop, nocilla pop y un sinfín de denominaciones insultantes aunque también se le denominó nuevo pop español) tiene unos antecedentes. Los grupos a los que se englobó en la etiqueta, en una gran parte, no hacían más que recuperar el espíritu del sello albaceteño Spicnic; ni más ni menos. Pero aparte, por primera vez en mucho tiempo, se reivindicaba de forma abierta la movida madrileña proscrita como influencia y casi como elección personal durante años (tirando de hemeroteca se encuentra a muchas medianías despreciando sin rubor a Radio Futura, El Último de la Fila, Nacha Pop y a muchos de los grupos clásicos del pop español). Recuperan a bandas como Las Chinas, Aerolíneas Federales, Alaska y los Pegamoides o Los Zombies y también se reconocen en los grupos de Donosti. La característica principal que los diferenciaba de una gran parte de todo lo editado en esos años era el uso del español frente al inglés. El término tontipop, según Felipe Fresón (Los Fresones Rebeldes), fue acuñado por la revista Ajoblanco poco antes de su cierre.

Es curioso que repasando los años 90 y rebuscando entre los trabajos más destacados y que mejor han aguantado el paso del tiempo casi siempre aparezcan muchos discos cantados en castellano, cuando eran una abrumadora minoría: Le Mans, Family, La Buena Vida, Sr. Chinarro, El Niño Gusano, Chucho, Paperhouse… Probablemente por imponer su personalidad a la moda del momento, hoy todo su esplendor reluce más si cabe (no hay más que repasar las recientes reediciones de Family, Los Planetas o El Niño Gusano).

Puede que Los Fresones Rebeldes no fueran los primeros (el catálogo de Spicnic lo atestigua y el reciente homenaje al disco de Meteoro y el universo Spicnic lo corrobora; también existían bandas como Iluminados o Nosoträsh, que habían ganado en el temprano 1995 el concurso de maquetas de Rockdelux con una primera maqueta en la que ya aparecía ‘Voy a Aterrizar’), pero la aparición en la misma Spicnic de un single llamado ‘Al Amanecer’ firmado por ellos (con cierto parecido a un maravilloso clásico menor de Los Bólidos llamado ‘Ráfagas‘) lo trastoca prácticamente todo. En el mismo año en que las reglas del juego cambian en la escena por el éxito de Dover, un grupo barcelonés capitaneado por Felipe Joaquín Spada -un veterano de los ambientes musicales mod barceloneses que venía de dos grupos tan míticos como desdichados como eran Los Bretones y los enormes Los Canguros- supone, en cierto modo, pasar página. ‘Al Amanecer’ es una canción exultante, un clásico instantáneo que venía acompañada en el 7” por ‘Es Que No Hay Manera’ (que dará título a su primera larga duración), ‘Quiero saber’ y una adaptación al español del ‘Beat Him Up’ de Helen Love.

El éxito es inmediato y coincide en el tiempo con el primer EP de Astrud (que actúan de atractivo imán de un universo barcelonés deslumbrante y del que no se tenía noticia), los adelantos del disco de Nosoträsh, el atisbo de cambio de idioma de unas paisanas de éstas, Undershakers (que se estrenan con el castellano en el EP ‘Sola’ e incluyen en el disco ‘Vudú’ varias canciones en dicho idioma, las mejores del álbum), la aparición de un primer disco de más bajo perfil, el debut de Cecilia Ann, y con una avalancha de grupos cuyas maquetas empiezan a sonar en los programas de Jesús Ordovás, Julio Ruiz y el auténtico lugar de reunión de la naciente corriente, el Flor de Pasión de Juan de Pablos en Radio 3, además de Viaje a los Sueños Polares (lo que no es de extrañar considerando que Elefant lideró con convicción, una vez más, esta nueva generación de grupos). Los fanzines (El Pijama de Ursula, Le Touriste, Yo-Yo, La Mesa Camilla, April Eyes, El fanzine de las Estupendas, además de algunos editados por los propios grupos o sus clubs de fans) renacen con inusitada fuerza y docenas de ellos se publican a partir de entonces.

Los Fresones Rebeldes editan su primer álbum en Subterfuge en 1998 y con el tirón de ‘Al Amanecer’ sobrepasan las inesperadas 20.000 copias. Durante los siguientes meses multitud de grupos parecen surgir de la nada o tener al fin el foco sobre ellos: La Casa Azul, Parade, Meteosat, grupos paralelos de los propios Fresones Rebeldes como los inigualables TCR o el capricho en francés de Les Très Bien Ensamble, Ellos, Hello Cuca, L-Kan, Me Enveneno de Azules, Gasca, La Chufa Lisérgica, Shizuka, D’estrellitas Power, La Pequeña Suiza, Yellowstone, Dar Ful Ful, Blas y Las Astrales, Criaturas Celestiales, Niza, Juniper Moon, Puré, bandas reconvertidas desde el noise pop en inglés como Flow o Jonipai, La Monja Enana, Selenitas, Mirafiori, Los Magnéticos, Los Empresarios e incluso grupos de raíz ramoniana como F.A.N.T.A o Airbag -dada la reivindicación de Los Nikis por parte de las nuevas bandas- son sumados al carro. Hay que sumar todo el universo que movía Astrud a su alrededor, fichados por Virgin y bajo cuya sombra se edita en Acuarela el imprescindible ‘Lujo y Miseria’ que dará a conocer a Chico y Chica, Les Biscuits Salés, Hidrogenesse o a los propios Astrud apitufados como Stardu. Un disco que sigue sonando fascinante no sólo como reflejo de un momento sino por sus propios valores.

Reuniones como el Festival de Bullas (que organizaba la gente de Iluminados y cuya edición de 1998 contó con Astrud, Hidrogenesse, Parade o las Astrogirls), ese contra-SÓNAR que fue el Sonajero organizado por los Austrohúngaros en Barcelona en las fechas del otro festival, las primeras listas de correo como la famosa Spanishpop (creada por el hoy célebre Ignacio Escolar, entonces miembro de Meteosat, con la idea de ser punto de encuentro y canal de noticias de la escena), grandes eventos como el Pink Punk Party en el Círculo de Bellas Artes de Madrid dentro de los actos del Festimad (en el que participaron Meteosat, Don Julio y los Chocolates, D’Estrellitas Power, Vacaciones, La Monja Enana, TCR y montones de grupos que tuvieron sus 5 minutos de fama en forma de canción reconocible, un poco a la manera el brit-pop), las fiestas de homenaje a Juan de Pablos (por las que pasaron casi todos los grupos referente del movimiento), bares centrados en la escena naciente como el madrileño y efímero Supergen, las sesiones de Borja y Diana del fanzine Yo-Yo y Meteosat en la Vía Láctea como celebración de todo ese ambiente, el intento de ir más allá del fanzine con la revista Pistas… Todo esto en un espacio acelerado de apenas 3 años desde que apareciera meteorito ‘Al Amanecer’.

tcr--Al leer la retahíla de nombres uno puede desencajar la mandíbula y pensar: ¿qué tienen que ver unos grupos con los otros? Probablemente nada. Como nada tenían que ver Nuevo Catecismo Católico, Automatics, Pribata Idaho y La Buena Vida. O Le Mans y Family. Hay que recordar que todo este frenesí no se hace con la complacencia de los medios, periodistas, público y hasta se podría decir, bandas que eran los protagonistas hasta ese momento. Entonces se les mira como advenedizos y como un cuerpo extraño. En su especial de fin de década Rockdelux mete al tontipop como una de las 7 plagas musicales del fin de milenio. Tan sólo los citados programas radiofónicos y puntuales apoyos inesperados (como un especial en dos partes de los siempre críticos Mondo Brutto; entusiastas en la primera parte, bastante más comedidos en la segunda entregada en el siguiente trimestre) se posicionaban como voces favorables a esta “escena dentro de la escena” que, las más de las veces, era recibida con burlas, desprecio y hasta violencia (el botellazo a Felipe Fresón durante su actuación en el escenario Subterfuge del Festimad en 1998). No jugó demasiado a su favor escena el uso y abuso de estéticas un tanto alienantes relacionadas con la infancia en los años 80 y toda la memorabilia de esa época, además del gusto por las fotos coloridas con chucherías (especialmente desafortunado en el caso de la portada del debut de TCR, que desde el principio conduce al equívoco sobre su música).

La culminación de todo este fenómeno llega con la portada que dedica El País de las Tentaciones a Astrud en la víspera de la salida de ‘Mi Fracaso Personal’, su primer álbum. En él se hace un repaso a varios de los nombres citados y se les somete a breves cuestionarios, actuando de supuesto icono mediático de cambio de paradigma en la escena independiente española. Cantar en inglés sería lo extraño. Se suponía que Astrud y su disco iba a arrasar. El tamaño del hype era desconocido en nuestra escena y estaban presentes en todos los medios masivos incluidos TVE o Los 40 Principales. Pero la historia fue diferente. El disco tuvo una acogida discreta tanto a nivel comercial como crítico, recordando un poco a lo acontecido con el previo a la salida de ‘Super 8’ de Los Planetas unos años antes, que no satisfizo las expectativas comerciales de su sello y que tuvo críticas mucho más tibias (e incluso negativas) de lo que uno pueda suponer en 2013.

Todo había cambiado. El fenómeno se esfumó; cada grupo evolucionó y se diferenció haciendo la guerra por su cuenta. Los fanzines decayeron a la misma velocidad que surgieron, algunos de ellos reconvertidos en e-zines. Una gran aportación de este fenómeno fue la entrada de un nuevo y más masivo público a la escena independiente, un público que descubría en La Casa Azul o en Astrud una música a la que no tenían acceso, una música con sangre juvenil pero a la vez con referencias a una amplia cultura pop que se convertiría en la segunda generación de la segunda oleada de la independencia española tras la que surgió a finales de los 70 y primeros 80. Un público, a diferencia del anterior, entre el cual el número de chicas encima del escenario y como audiencia creció de manera exponencial. Pero también significó el final de esa escena compacta, homogénea (al menos en ciertos aspectos) en la que todos parecían ser parte de un todo. Un quiebre necesario que sirve para dejar atrás el indie en España y ser su acta de defunción.

Su otro aporte, además de alguno de los mejores grupos de los últimos años, fue enterrar el inglés como idioma preponderante y dejar que entrara la naturalidad en la música independiente española, el cambio de paradigma. Muchas bandas y músicos aceptan y se dan cuenta de las limitaciones del idioma anglosajón y terminan siendo letristas muy reconocibles en nuestra lengua (no hay más que pensar en Love of Lesbian o Fran Nixon), aunque a algunos les costó mucho y no imaginaban que jamás lo harían. Incluso renegados que hacen burla de los que se subieron al carro del cambio de idioma no alcanzan la verdadera fama hasta que ellos mismos se lanzan. Un ejemplo de escupir para arriba como el protagonizado por Sidonie en una entrevista para Mondosonoro en 2003: “Lo que han hecho Deluxe forma parte de una auténtica y perfecta estrategia comercial. Saco dos temas en castellano para ver cómo funciona y si lo hace el siguiente disco será todo en castellano, ya lo verás”.

Curiosamente en los últimos años, y principalmente de la mano de Elefant de nuevo, ha habido un cierto resurgir de sonidos (e incluso actitudes) que son herederas de todo aquello y no exentas de polémica como entonces, sobre todo con un grupo (Papá Topo) que al aparecer provocó airadas opiniones muy similares a las de la aparición de Los Fresones Rebeldes, lo mismo que varios grupos posteriores editados en su mayoría en la serie New Adventures in Pop de Elefant. Artículos como éste de Público dan fe de que algunos siguen igual de despistados que diez o cinco años atrás, como lo estaban en este artículo de Viruete. Una vez más, incapaz de intuir siquiera los pasos que daría Papá Topo como otros fueron incapaces de ver qué eran o en qué se convertirían Parade, La Casa Azul, Hidrogenesse y muchos otros. Tantos cambios para llegar al mismo lugar. Nuclear Sí, Estanis Solsona.

  • parker

    Buen artículo.
    El botellazo del festimad 98 no fue a Felipe, fue a una de las chicas.

  • Nao Berlin

    Creo que el inicio del indie, como tal, (creo que definir lo que es indie es de las cosas más difíciles que existen) pues en muchos casos está bajo mi punto de vista sobrevalorado. Es decir, me encanta el noise pero nunca podré decir que Penelope Trip fueron un grupazo porque no lo fueron. Aparte de Los Planetas pues puedo decir que me parecen una genialidad muchas letras de El Niño Gusano y que ha habido cosillas de otros grupos que me parecen que están bien, peeeero, no sé… los comienzos siempre son difíciles. De todas formas, artículo muy currado.

  • Vyvyan

    Sacad un libro. Compro.

  • Barbara

    Un poquito corto os ha salido…

  • No estoy muy de acuerdo en que englobéis a los austrohúngaros en la escena tontipop, aunque ciertamente hubo una coincidencia en el tiempo, pero por el resto muy buen artículo. Otra reflexión: los Fangoria del “Temporada en el infierno” tuvieron el gran acierto de que el disco fuera a contracorriente de esa escena naciente: era un disco digamos “serio” y bastante “en blanco y negro” por el tono, las letras y la imagen, en medio de esa época en que el indie tontipopero vivía en tecnicolor…

  • me ha encantado :____________)

  • En 10000 violines de Kiko Amat cuentan un poco como eran las giras de los fresones con insultos, botellazos de propios y extraños.

  • Ya se echaban en falta vuestros articulazos.

  • Cebrapez

    Buenísimo

  • soplagaitas

    Esto está genial, no dejeis pasar tanto tiempo entre artículos.

  • pol

    Al fin puedo leer algo interesante!!!y como festivales quizás Contempopranea también faltó! en el mismo vi a Superputa =) (que también fueron olvidados en la lista de tontipop), LCA etc

  • leon

    joder, felicidades!!! hacía tiempo que no leía un artículo tan interesante…..

    Lo único malo del tontipop es que el indie español medio se ha quedado anclado en lo que hicieron los fregones rebeldes en los 90’s… no ha evolucionado hasta la llegada de la casa azul que podría ser tontipop pero sin ser tontirepetitivo o tontielectroperra. Manteniendo la esencia pero evolucionando.

    Es una pena porque el tontipop no se ha superado, es de lo más personal que se ha hecho en españa, se mira con desprecio, se ha estancado… Vamos, que produce una serie de sentimientos encontrados bastante injustos para lo que significó para la música alternativa española. La culpa, grupos que aún haciendo cosas divertidas en algún momento (lkan, ellos) no han sabido evolucionar el sonido adecuadamente. O quizás la culpa la tengan los sellos “independientes” (que de aquellas llegaron a hacer buenas cajas) que no supieron invertir en sus fichajes para que estos tuviesen acceso a una nueva y buena producción que potenciase los atributos del estilo tan personal, reconocible como exportable

  • Magicoviaje

    Grandísimo artículo que refleja toda una época.

    Cada vez que leo vuestros artículos hecho de menos entrar en el IRC a los canales de turno…

    /join #losplanetas, #astrud, #spanishpop…

  • Patrullero

    Estoy con @Vyvyan… Ahora a por el libro!
    Muy grandes Nuclear y Estanis

  • Cambodge

    Cito:
    “La Buena Vida publica ‘Soidemersol’, Sr. Chinarro ‘El Por Qué de Mis Peinados’, Los Planetas ‘Una Semana en el Motor de un Autobús’, El Niño Gusano ‘El Escarabajo Más Grande de Europa’, Migala ‘Así Duele un Verano’, Sexy Sadie ‘It’s Beautiful, It’s Love’, Le Mans ‘Aquí Vivía Yo’, Chucho ‘Tejido de Felicidad’”

    ¡¡¡¡QUÉ ÉPOCA!!!!

  • Sapato

    Enhorabuena por el artículo!! Qué de recuerdos de toda una época… Echo en falta, en lo que a Madrid se refiere, una mención a los inicios del Ochoymedio (en mi caso creo que grupos como Chico y chica o Hidrogenesse los descubrí allí) y a la sesión Barbarella que se hacía los viernes en el difunto Nasti (si no recuerdo mal creo que la llevaba el chico de Niza). Como también comentaban anteriormente, el Contempopranea fue muy importante en la difusión del “Tontipop”, siendo el primer festival que realmente apostó por el producto nacional con un cierto nivel de relevancia (valga como ejemplo que el último concierto de Los Fresones Rebeldes fue allí, todo un signo). Lo dicho, excelente artículo!

  • Moncho

    Lo mejor que nos ha dado el tontipop es a Diana Aller de Meteosat.

  • Miss Cabrera

    Buffff… Articulazo!!! Genial!!!

  • Por cierto eran Don Julio y los chocolas

  • Herf

    Wow! Buenazo el artículo, toda una época recorda, con bandas de un sólo material y que perdurarían tanto. (Family y La pequeña Suiza entre mis favoritas)

    Espero el II…

  • elameiga

    ¡Me han encantado! Respect total

  • Me ha gustado mucho el artículo, mi enhorabuena!

  • jc

    Enhorabuena

  • Enhorabuena por el artículo, chulísimo y,,, parece que fue ayer! qué miedo!
    Un hurra por Vacaciones, que conste

  • Ruttiger

    Enhorabuena por el artículo. Como los anteriores, son estupendos para recordar toda aquella época.
    En la época del noise, a pesar de que había grupos de ese estilo que me gustaban, a mí siempre me emocionaron más grupos como Le Mans, La Buena Vida, Family, Los Flechazos… así que cuando llegó el tontipop, fue toda una delicia y un descubrimiento continuo de canciones y grupos.

    Sólo una puntualización: os habéis columpiado un poco mencionando a TCR como grupo paralelo de los Fresones. TCR era un grupo con entidad propia aunque Felipe tocara con ellos (y no siempre). Lo que sí es cierto es su fallo de cálculo con la portada, aunque hay que puntualizar que no mucha gente se fija en que esas golosinas salen aplastadas en el interior ;-)

  • beatmap

    Decir que el britpop acabó en el 97, y decir que lo propició Tony Blair es falso. Porque Tony Blair comenzó a gobernar precisamente en el 97.

  • salava

    Kevin Shields dijo hace poco que fue el MI5 el que conspiró para acabar con el brit pop. Y Morrissey dice que estamos todos contra él :D

  • salava

    (enhorabuena por el artículo, por cierto)

  • sopaboba

    Buenísimo!

  • Gran artículo! En los nuevos tiempos se regeneran los estilos. Os dejáis en la lista de las nuevas bandas a Manos de topo o joe crepusculo.

    Un saludo!

  • caótico

    Estupendo artículo que se vería completado con (más) enlaces a canciones (audio o vídeo) de los grupos que mencionáis

  • caótico

    Y a renglón seguido, una reflexión: dejando a un lado gustos personales, ¿el auge que están viviendo grupos nacionales, más o menos indies, en los últimos años (desde Lori Meyers a Supersubmarina, pasando por Vetusta Morla, Second, o incluso Love of Lesbian) no puede considerarse una escena?
    Lo digo en referecnia al segundo párrafo

  • Rompo una lanza (crac) por The Happy Losers, siempre con el pie cambiao.

  • aventurero

    POR FIN!!!
    Por fin el siguiente capítulo, ya lo echaba de menos.
    Esta serie y algunas críticas de discos equilibran la balanza en esta web.
    Enhorabuena

  • Felipón ex Fresón

    Precisiones y ampliación de datos:

    Joaquín (nombre)
    Felipe (apellido, aunque me presento así desde 1968 aprox.)
    Spada (2º apellido)

    Del primero, se nos liquidaron más de 25.000

    Ruttiger tiene razón:

    TCR era un grupo que ya existía y en el que toqué el bajo durante año y pico, pero ya me incorporé cuando tenían su repertorio y personalidad, y siguieron mucho tiempo después de mí, yo no les consideraría como lo que se suele llamar un “grupo paralelo”, que es lo que se monta un miembro de grupo conocido para dar rienda suelta a lo que no cabe en la matriz. El tiempo les ha hecho justicia, en la época se hablaba muy bien de ellos, pero el disco no se lo compró nadie. Mucho te quiero perrico, pero de comer poquico.

    En cuanto a la portada, fue exactamente tal y como propusieron TCR: golosinas enteras en la cubierta y pisoteadas y destrozadas en el interior, lo que no pilló nadie. Vamos, es que no lo pillé ni yo, que tuve que preguntar.

    Cierto lo del botellazo, Parker, no fue a mí, pero creo que tampoco acertó de lleno a nadie. Recuerdo trozos de melón y otras inmundicias. Había un grupo de “pies negros” que se había colado en el Festimad e iba de escenario en escenario armándola. A Lemmy de Motorhead (no recuerdo dónde va la diéresis, perdónenme), le bombardearon con barro y a nosotros nos tocó la macedonia. Debo decir que es la única vez en que padecimos violencia directa y, justo un día después de haber triunfado en Granollers donde hasta se me tiraban las chicas encima, fue un bajón considerable.

    La influencia del pop donostiarra (llamar Donosti Sound a algo que precisamente redignificaba cantar en español me pareció cruel), quizás es uno de los pocos elementos comunes en una “escena” tan heterogénea. Y otro elemento nada subestimable era el espíritu de amistad y colaboración que había entre toda esa hornada de grupos, no sé si también en el indinoise anterior. Por contra, cuando Los Canguros (1986-1988) y Los Bretones (1992-1993), tocar con otro grupo era vigilar que no te robasen el alma al primer descuido: pedales, cables, micros, afinadores y partes de la batería se esfumaban en un nanosegundo.
    En los primeros momentos recibimos mucha ayuda logística del entorno Undershakers/Patrullero Mancuso/Solex. Más adelante de toda la escena murciana del momento: Iluminados, Vacaciones, etc. No sigo porque no acabo: toneladas de amigos, y la mayoría los conservo. Volviendo a los donostiarras, la única medalla que me apunto y luzco con orgullo es que desde que aparecimos, se les empezó a tomar en serio, ja ja.

    No me enrollo más porque el artículo lo dice casi todo y muy bien.

    ¿Qué grupo de entonces sigo escuchando con más frecuencia?
    La Pequeña Suiza

    ¿Qué grupo mereció mucho más de lo que tuvo?
    Los Magnéticos

  • gilipipas

    A mi Astrud no me encaja dentro de ese término de tontipop, creo que a todos los niveles estaban muy fuera de esa cajón.

    Por lo demás, para mi lo mejor de esa época es lo absolutamente buena que estaba Verónica la cantante de Meteosat, aunque según iba pasando el tiempo en cada concierto la veía mas yonki y ausente que en el anterior. Alguien sabe qué fue de ella? De Diana se ha vuelto a saber (gran bloguera por cierto), pero de esta muchacha no.

  • Trtl

    Muy buen artículo.

    Los dos discos de TCR están muy bien. Aquí uno que se compró los dos!!

  • Luis

    Ya que se le menciona aprovecho para decir que hay un grupo en Facebook como homenaje a Josetxo Exponda: http://goo.gl/JHjTe

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