‘Fabricar historias’, la obra maestra de Chris Ware

Por | 24 Jun 14, 12:52

FABRICANDOHISTORIASEl nuevo trabajo que llega a España de Chris Ware es una caja enorme -similar a las de los juegos de mesa- constituida por varios libros, cuadernos, folletos y revistas. Fácilmente podemos interpretarlo como un ataque frontal a los dispositivos electrónicos que nos rodean, con la clara intención de estimular el coleccionismo de objetos que aprisionar como tesoros y a su vez una forma de dar sentido al título de la obra. Nos encontramos ante la construcción de una historia cuyas piezas -y esa será la tarea del lector- deberán ir encajando en los huecos de la realidad de sus protagonistas.

‘Fabricar historias’ sólo puede tener sentido en ese soporte físico, como recientemente sucedía con ‘La casa de hojas‘ de Mark Z. Danielewski. En este formato múltiple, su degustación dependerá de cómo le hagamos frente, porque no se establece un orden por el que empezar, sino que se trata de un proceso que el lector irá construyendo siguiendo su intuición sin disponer de una guía previa. Por el camino, Chris Ware va mostrando las distintas maneras de editar un cómic: desde las tiras rectangulares de tres o cuatro viñetas de los periódicos a la sábana de gran tamaño tipo diario, pasando por el tebeo de pocas páginas que hace unos años encontrábamos con frecuencia en los quioscos, sin descartar el libro con lomo y tapa dura para la novela gráfica de hoy en día. 

Pero más allá de su presentación, lo más estimulante de ‘Fabricar historias’ gira en torno a un edificio, ubicado en Chicago, de tres plantas sin ascensor. Este será el epicentro de emociones y revelaciones. La procesión va por dentro de la casa y de sus protagonistas, si bien Ware se encarga de ponerlas a descubierto solo y exclusivamente para nuestros ojos, y aun así sin dejar todo a la vista: muchos sucesos y algunos familiares tenemos que intuirlos, como si aparecieran desdibujados, removiendo al lector como si escuchara sin poder ver. 

Es difícil ser crítico con Chris Ware ante este despliegue logístico y de talento, en un ejercicio maestro tanto en el dibujo como a la hora de usar colores vivos en la rotulación, con una línea argumental que apoyada en lo cotidiano desemboca en un entramado de obsesiones muy reconocibles, o con el acertado uso del paso del tiempo como elemento revelador. Algunos de los trucos ya habían aparecido con anterioridad en su otro trabajo ‘Jimmy Corrigan’, pero ahora Ware consigue enganchar porque sabe perfectamente cómo apelar a nuestras frustraciones y anhelos. Y lejos de recurrir a la negatividad humana, sus sinsabores se contrarrestan gracias a los entornos confortables donde se desarrolla la acción, siendo fundamental el trazo sencillo de todas las viñetas: esa calma, esa tranquilidad -hasta cierto punto por la inexpresión de los protagonistas- invita más a la reflexión que a caer en el tormento de la soledad de los personajes, una intimidad solitaria que deja de serlo al ser compartida con el lector.

Y esto no es todo lo que encontramos en ‘Fabricar historias’: hay una pequeña rareza. Si desconocemos el nombre de la mujer protagonista, por el contrario nos topamos en dos de los libretos con una abeja –en realidad es un zángano- con el nombre de Brandford. Esta “anomalía” nos obliga a situarnos en el extremo opuesto de lo que encontramos en el resto de la caja. Brandford está obsesionado con el sexo, actúa de forma descontrolada e irresponsable y solo busca diversión. Un contraste, el de la vida de las abejas en comparación con la nuestra, con el que Ware pone tildes con un dibujo geométrico y casi infantil.

Con cuatro premios Eisner –mejor publicación, artista, diseño y rotulación-, considerados los Oscar de la industria del cómic, además de figurar en lo mejor del año en casi toda la prensa norteamericana, Chris Ware se posiciona como uno de los mejores dibujantes e historietistas con su mejor obra. Un trabajo minucioso que atrapa desde el envoltorio, resulta adictivo en el contenido y trasciende una vez finalizado. 9,5.

Etiquetas:
  • Slavin

    lloro muy fuerte

  • Pablo

    Yo saqué “Jimmy Corrigan” de una biblioteca públicas (suele haber muchos comics de autor en ellas). Es muy original y precioso en su forma, pero la historia…uff. Te gustará si: te gustan las historias de perdedores frikis y patéticos que dan ganas de llorar, deprimirte y/o suicidarte.

  • Israel

    Yo lo leí el año pasado y lo padecí bastante, sin importar el orden en que lo leas el resultado siempre será ASQUEROSAMENTE DEPRIMENTE en el mejor sentido de la palabra, una obra monumental.

    O como me dijo un amigo tal vez el deprimido soy yo.

  • Warp

    “Building stories” se puede traducir por “construyendo pisos” o “construyendo historias”. Es imposible traducir el doble sentido completo, pero al menos podrían haber elegido “construyendo” en vez de “fabricando”.

    Ganas.



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