Mónica Naranjo contradice la teoría de Björk sobre relación entre música y matemáticas

A falta de que llegue al mercado ‘Lubna’, el libro que termine de esclarecer si ‘Lubna’, el disco, mola o no, Mónica Naranjo ocupa un par de titulares en la prensa de hoy por su aparición en el programa de divulgación de La 2 ‘Órbita Laika’, con Goyo Jiménez. La prensa ha destacado que en el programa se interpreta una adaptación darwiniana de su canción ‘Sobreviviré’ (en verdad una adaptación de Mina para ser precisos), pero en realidad es más interesante lo que Naranjo suelta nada más salir: «los artistas somos pésimos en matemáticas porque siempre estamos volando».

Su teoría se muestra contraria a la relación que han señalado entre música y matemáticas otros artistas. Entre ellos, Björk ha sido de las más insistentes, declarando varias veces que a los 16 años le encantaba la física «no sólo por la física en sí sino por la cantidad de matemáticas que contenía», lo que la llevó a «hacer varios cursos de matemáticas en los que era la única chica» y le encantaron. En 2013 se estrenó de hecho un documental llamado ‘When Björk Met Attenborough’ en el que se exploraba la relación entre música, naturaleza y tecnología. Inspirado en la elaboración de ‘Biophilia‘, mostraba a Attenborough opinando que la belleza de las matemáticas puede ser escuchada claramente en la música de Bach, y se hablaba también de la base matemática de las canciones de Björk, en concreto a través de las estrofas y estribillos de ‘Crystalline’, en relación con la composición del «cristal» de la canción.

Un colaborador de aquel disco, El Guincho, ha expresado opiniones parecidas alguna vez, dejando titulares tan claros como «necesito las matemáticas para componer»: «no soy de los que se ponen a mirar la luna con una copa de vino, una guitarra y a esperar que venga la inspiración… Yo necesito esquemas matemáticos, un quiz que resolver».

E igualmente, se han publicado varios estudios en los últimos tiempos tratando de explicar el éxito de canciones en base a escalas, ritmos y estructuras bastante «matemáticos». Conocidos son los análisis de las canciones de Katy Perry o Lady Gaga realizados por el violinista y autor Owen Pallett y también el que este año se hacía tratando de explicar el éxito de decenas de canciones del millonario productor Max Martin. «Tanto matemática como estéticamente funciona y es hermoso», concluía uno de sus puntos tras explicar uno de sus trucos más utilizados.

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Publicado por
Sebas E. Alonso