Tras cerrar esa etapa, Muñoz arrancó esta década adoptando otro alter-ego, Rufus T (no confundir con la banda Rufus T. Firefly), con el que publicó ‘Going Bananas’, un disco cantado enteramente en inglés y con clara querencia por sonidos retro, del northern soul al twang. Tras celebrar el 25 aniversario de La Fábrica de Colores con un single inédito
, Muñoz ha vuelto a pasar página.Ahora, establecido en la ciudad de Madrid, Tarik da un giro estilístico y abandona el rock en Summer Spree, un proyecto unipersonal en el que indaga en otras influencias tempranas que hasta ahora no habían aflorado tan claramente en sus canciones. De hecho, asegura que este proyecto es una especie de escape de todo lo que había hecho hasta ahora y, por eso, ha dejado atrás las guitarras.
Imbuido por la estética de los últimos 70 y los 80, se ha armado de sintetizadores retro y hoy mismo presenta su primer EP, ‘Parque Figueroa’ (un guiño, adivinamos, a su infancia en ese barrio cordobés). Cuatro canciones que sintonizan con renovadores del pop de inspiración italodisco como Linda Mirada, como si Iván o Pedro Marín hubieran sido criogenizados y previamente despojados del histrión teen.