Se trata de ‘Lost My Mind’, un medio tiempo en el que aborda, de manera bastante directa, alguna infidelidad de su ex-marido, Sam Cooper, del que se divorció en 2016. Ya avanzó que el fin de su matrimonio sería abordado en este disco, como también lo será de su inminente libro de memorias. La canción ha sido compuesta por Allen junto a Tim Rice-Oxley que, curiosamente, es teclista y compositor en los antes citados Keane. La producción, repleta de percusiones de inspiración africana, es obra de Emre Ramazanoglu (partícipe en los últimos discos de Kylie Minogue, Carly Rae Jepsen, Noel Gallagher’s High Flying Birds, Paloma Faith, Ghostpoet…) y Seb Chew (Scissor Sisters, Rufus Wainwright, Kindness).
El resultado es, decíamos, un medio tiempo cálido y delicado, aunque con un punto bailable, en el que Lily enternece cantando sobre la monotonía en su pareja (“algo precioso se ha evaporado / Te dejé entrar y luego desapareciste / como otro día que se muere”), la soledad (“Ahora estoy atrapada en una rutina, pateando piedras, mirando mi móvil toda noche / A lo mejor he perdido la cabeza”) y, más tarde, la infidelidad (“sé que han habido otras chicas, y me gusta el riesgo / Un par de veces he visto tu alma, no siempre fuimos extraños”). Una letra emotiva y confesional que Lily aborda dolida, pero con la ternura y calma que dan la perspectiva.