‘Foodie Love’ de Isabel Coixet no habla solo de comida… ¡sino de amor cortés!

Por | 22 Feb 20, 11:04

La primera serie española de HBO es desde los últimos días de 2019 ‘Foodie Love’. Se define oficialmente como “una serie COCINADA por Isabel Coixet” y… ¿hace falta decir algo más? La directora catalana, uno de los personajes más amados y odiados a partes iguales de la historia de nuestro cine (para otro día dejaré cuánto se debe a ser mujer y cuánto a sus ideas políticas), se recrea a lo largo de 8 episodios de media hora en todos sus señas de identidad y tics como cineasta. La serie cuenta la historia de una pareja (Laia Costa y Guillermo Pfening) que se conoce a través de una APP que los une por su afición a la gastronomía y, por el camino, decide cumplir con todos los clichés posibles de “la mujer y el pelele”. Ella es una chica guapa y culta, misteriosa e inalcanzable, tan interesante que a menudo porta unas gafas de pasta a lo azafata del ‘1, 2, 3’. Él cumple sin ningún rubor todos los estereotipos de argentino romántico y plasta. Mayor pero igual de “loser” que si aún tuviera 14 años, es subrayado por un monólogo interior que llega al espectador a modo de voz en off y bocadillitos.

Coixet ha contado que en el pasado le han ofrecido dirigir “dos episodios de ‘Homeland’, tres de ‘Narcos’ y dos de ‘True Blood'”. Pero lo ha rechazado porque como directora no le “divierte” que reparto, guión y detalles estén decididos de antemano. En ese sentido, ‘Foodie Love’ agradece ser un producto libre y de autor/a, aunque a veces sea para mal. Los dos personajes principales, que parecen sendos alter ego de Coixet, pecan de intensas, como se apercibe especialmente en el capítulo romano, un “eye rolling” tras otro solo apto para aquellos que se apuntan frases como “escuchar es la cosa más sexy”, escuchan en bucle a Jay Jay Johanson en pleno 2020 y mantienen la trilogía de Linklater en un pedestal. Es el mayor exponente de algo que se vende como “una historia de amor, desamor, dudas y comida”.

Porque está el tema de la comida. Lo primero que viene a la cabeza es que no necesitábamos algo llamado ‘Foodie Love’ con la tontería generalizada que está rodeando últimamente el mundo de la comida. Precisamente la serie se presenta como “alérgica al postureo foodie”, pero fracasa en su cometido crítico, pues más bien lo fomenta. Por mucho que los protagonistas terminen una noche comiéndose un ¿triste? crêpe más felices que unas perdices en lugar de un restaurante de lujo, ninguno da palo al agua en la vida. Eso sí, uno de ellos puede permitirse el lujo de improvisar un vuelo a Japón como quien coge el NitBus a Sarrià: el espectador nunca deja de percibirlos como unos esnobs. Verles comerse un crêpe es poco menos que encontrarse a Beyoncé tomándose un Whopper queso con extra de mayonesa en el Burger King.

Por el contrario, ‘Foodie Love’ también es una serie 100% Coixet para bien. En un mundo en el que empiezan a proliferar en la cultura popular las referencias al poliamor y a los clubs de sexo -y a los pelotazos de ‘Kiki, el amor se hace’ y ‘Élite‘ me remito- su opuesto resulta hasta exótico. ‘Foodie Love’ es toda una oda al amor cortés, que en su guión se recrea en la sensualidad y la estratagema de la vieja guerra de sexos (“sé que no es sexy suplicar”, dice él en un momento realmente emocionante), ahora aplicada a la era del #MeToo. El chiste que se hace al respecto es sin duda uno de los momentos más arriesgados de toda la serie.

Así pues, Isabel Coixet nos da una de cal y otra de arena. Por cada cosa que te da repelús (de nuevo esa absurda visión idílica del amor gay que ya dejó caer en ‘La vida secreta de las palabras’) y por cada cosa que es un gran NO (las escenas de acción no se le dan bien, como se aprecia en el capítulo del accidente); encontramos otras que son un gran SÍ. Ponga a Yolanda Ramos en un episodio y haga al mundo reír. Aunque con lo que te tienes que reír es con el baño de realidad que ofrecen algunas conversaciones y situaciones incómodas en las que se intenta ocultar la verdadera manera de ser de uno para agradar… solo para mostrar finalmente la violencia contenida y la peor cara. “El mundo hetero está fatal”, suele decir una amiga como si el resto fuera Jauja. De esa visión ha de venir el éxito de series como ‘Sexo en Nueva York’ o ‘Girls’ (no de tan lejos viene el de ‘Looking’ o ‘Please Like Me‘), y ‘Foodie Love’ podría venir a ser una visión “arty” de todas ellas. 7.

  • Williamreid

    Se acaban de estrenar 2 series italianas en la HBO extraordinarias: The New Pope, continuación de The Young Pope, y la menos conocida La Amiga Estupenda temporada 2, con música de Max Richter. El aburrimiento esta prohibido.

  • David Núñez

    The New Pope no tiene nada de extraordinaria. Muy floja y desnortada. Mucho mejor la primera.

  • Williamreid

    Hay gustos para todo, la televisión es muy amplia, a lo mejor prefieres ver las novedades en las vidas de Maria Teresa Campos y Edmundo Arrocet.

  • mardebering

    No me lo creo.

  • bocachancla

    … y con esto se acaban los comentarios aclaratorios sobre isabel coixet y su serie

  • Williamreid

    Ya no salen juntos no? cuando se acaba la pasión viene la rutina yo creo.

  • JoeCarioca

    Sin acritud, pero el “el NitBus a Sarrià” también queda un poco esnob, al menos en el contexto de esta reseña. Que no cuesta tanto decir “el bus nocturno” o el “búho del sábado noche”, mucho más universal. ¿O esto solo lo lee público guay de Dancelona?

  • Pablo Van De Kamp

    Empieza suuuper bien, pero hacia la mitad se desploma y no levanta cabeza.

  • Eclectic

    ¿Otra serie? Al menos esta no va de quitarse las bragas a la primera de cambio, hay series que la mitad se la pasan follando, cuando realmente tu ibas a ver ciencia-ficción o fantasía. Parecen monos salidos…

    Con la de porno que hay en Internet, que necesidad…

  • mardebering

    Cortaron porque se confundían muy a menudo las dentaduras.

  • mardebering

    La palabra salido/salidos/salida/salidas es tan tan antigua muy del siglo 19 ¿Quien decide cuál es la cantidad de sexo que debes practicar?..antiguo.. https://media3.giphy.com/media/3NUJ4FwSp4MJG/giphy.gif

  • mardebering

    Es imposible ver tanta serie, tendrías que estar todo el santo día mirando la TV, es normal que se te pase muchas que seguro te iban gustar, hay más series que clases de quesos en el Mercadona.

  • Eclectic

    ¿Y quién decide que una palabra es antigua?

  • Camilo LaSanta

    Isabel Coixet debería pedir perdón públicamente después de este despropósito snob y trasnochado, y el resto del mundo deberíamos dejar de hacerla caso, que desde “Cosas que nunca te dije” y “Mi vida sin mí” no ha hecho ya nada que merezca la pena.

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