Luna Ki: «Si hice alguna estrategia de márketing, me salió fatal»

Luna Ki es uno de los nuevos talentos nacionales más comentados de los últimos tiempos. Su colorida estética y canciones como ‘Septiembre’, ‘Voy a morir’, ‘Disney’ con Babi, ‘Febrero’ o ‘Putón’ le han valido millones de escuchas en las plataformas, y su accidentado paso por Benidorm Fest desató un debate en torno al autotune comparable solo al de la modificación de la letra de Mecano que tuvo lugar en Operación Triunfo.

En los últimos días, Luna ha seguido dando pasos hacia el mainstream colaborando con Lola Indigo. Además, acaba de publicar su álbum debut, ‘CL34N’. Pocos días después de que se celebrase Eurovisión me reúno con Luna en un céntrico hotel de Barcelona para hablar del disco, lo cual da pie a una conversación que se torna inesperadamente personal por momentos. Parejas, padres, autoaceptación, Benidorm Fest… Luna Ki habla de todo.

¿Qué significa para ti publicar este disco en este momento?
‘CL34N’ es un momento de superación. Cada foto, cada «look», cada letra… implica abrir mi corazón. Ahí hay un proceso de autoaceptación. Es un disco hecho desde mi intimidad. La portada habla por sí sola. Podría haber hecho cualquier «look», pero he decidido no hacer ninguno. Es una declaración de intenciones en la que pongo a la persona por encima del arte. Yo con un «eyeliner» tengo mucha fuerza, pero sin él tengo más fuerza porque soy vulnerable y esa vulnerabilidad me hace más fuerte.

Me sorprendió que la portada sea en blanco y negro con lo colorida que es tu estética. No parece que te represente tanto.
Tanto portada como contraportada son en blanco y negro. El interior es todo color. Cuando ves a Luna Ki normalmente la estética va por delante y la persona detrás. Aquí quería hacer lo contrario. Estoy desnuda por fuera, la portada es clásica, parece de Alicia Keys. Una mujer desnuda: lo han hecho todas las artistas de pop. Y, por dentro, es lo que normalmente sería por fuera. Quiere decir que esa persona tiene que estar bien para que Luna Ki exista.

¿No te daba miedo que no se entendiera tu propuesta?
La sesión de fotos con Miguel Reveriego fue muy editorial, pero cuando llegué al estudio él me dijo que me quería retratar como nadie me había retratado. La foto de la portada fue de las primeras que hicimos. Se hizo a las 11 de la mañana y acabamos la sesión a las 11 de la noche. Hicimos «looks» muy atrevidos pero esa desnudez era lo que Miguel quería y nos convenció a todos.

Me hacen gracia las trompetas de ‘FAKE’. ¿Qué aporta Luna Ki al reggaetón?
En un tema de reggaetón no quiero hablar de partirlo hasta el suelo. ‘FAKE’ es una oda a lo falso, a lo que pienso del reggaetón y de esas letras que hablan de estar de fiesta y liarse con todo el mundo. Quería que tuviese ese punto de crítica. El reggaetón me recuerda a Cuba, donde está mi familia y mi mundo paralelo, donde todo es súper distinto. Hay muchísima pobreza, en mi familia también. Representa otro estilo de vida, otros valores… Y aunque parezca que ellos nos envidian, yo les envidio a ellos, porque ellos ven que estamos rodeados de falsedad y de artificio.

¿Por qué conectas tan bien con Babi?
Colaborar con artistas es un intercambio de energía muy bestia. Si está bien pensada, una colaboración puede cambiar tu carrera. A Babi la empecé a escuchar y me explotó la cabeza. Pensé: ¿quién es? ¿Por qué tiene mi edad? ¿Por qué no ha sido mi amiga desde los tres años? ¿Por qué no nos conocemos y por qué no nos hemos ayudado? Cuando escuché su música me di cuenta de su inteligencia y de su sensibilidad y quería ser su amiga. Cuando entré en su Instagram vi que ella ya me seguía. Tuvimos una conexión de gemelas tipo ‘Tú a Londres y yo a California’. Estuvimos un año mandándonos maquetas. Y un día me llamó y me cantó «me colé por la puerta de atrás, hasta la polla por tenerte que esperar, mira mi piel, un tres en raya, tu ayuda es más para una dama, mi pana». Ahí lloré. Teníamos mucho en común, tanto con las experiencias con parejas como con la autolesión. La canción la hicimos en cuarenta minutos, en esa misma llamada. Esa noche ya teníamos ‘Disney’. Las dos llorábamos en nuestra casa.

La canción tardó nueve meses en salir porque tienen que pasar muchas cosas para que salga una canción. Entre dos amigas es muy bonito sacar una canción juntas, es como «goals», pero luego hay que ponerse de acuerdo con otras decisiones, como la portada, la fecha de lanzamiento… Fue una experiencia brutal y ‘Disney’ es un temazo.

La música de Babi solía ser triste, ella no se levantaba nunca… y en ‘Disney’ quería ese punto de rabia, de hablar de lo que nos pasa, de la industria, de que queremos ser niñas. Y ella sacó una rabia que yo no le había visto en otros temas. Eso me enorgulleció muchísimo. Babi es una artista increíble, nata, como Billie Eilish.

¿Y con Lola Indigo?
Con Lola la colaboración ha sido distinta. Las dos buscamos colaborar, nos seguimos hace un año, y ella estaba sacando una música muy parecida a lo que yo estaba haciendo en ‘Septiembre’. Con ‘La Niña‘ veía claro que yo podía entrar en su carrera en cualquier momento. Estaba tocando influencias de hyperpop, Charli XCX, pop-rock… Le mandé un tema de afro y no me contestó. Entonces me pidió que le enseñara más. Le mostré el disco entero y cuando escuchó ‘PIKETAISON‘, que era el hit del disco para mí, ella se quiso meter.

¿La canción ha cambiado mucho?
He tenido que sacrificar un minuto mío…

Pero ha ganado la frase de Zendaya.
Ha ganado Zendaya y «hecha mierda pero con estilo». Y el alcance que ella tiene, que hemos cantado en Sant Jordi. Todo lo que me vendrá después de esto no se lo puedo agradecer con palabras. Lola conectó con ‘PIKETAISON’ por la fuerza que ella tiene, lo peleona que es. Eso de Lola me encanta.

‘Patito feo’ y ‘Do Re Mi Fa Sol’ transmiten la idea que te has sentido diferente, y que has convertido eso en una virtud.
He vivido siendo diferente a mi familia, en todos los sitios era diferente. Y eso era algo malo. Cuando hago ‘Septiembre’ se alinean los astros y, de repente, ser diferente es una virtud. Deseo para mis fans que encuentren esa virtud en sus propias diferencias. Que no se rindan. Me da mucha pena pensar que hay niños que no se sienten bien en su propia casa. Que todavía hay sitios donde una persona homosexual es castigada. En este barrio seguramente ahora mismo hay una madre echándole la bronca a su hijo por ser homosexual. Cambiemos eso.

«Ahora mis padres vienen a mis conciertos y cantan las canciones que ellos me decían que no cantase. Les he dado una lección»

En ‘Huérfana’ dices que te has criado “sola del corazón”, y luego metes unos coros infantiles. ¿Qué significan?
‘Huérfana’ habla de no ser huérfana, pero sentirte como tal. De tener padre, madre o lo que sea pero ser huérfana del alma. Tener un alma solitaria porque sientes que no te han cuidado, que te han abandonado… Me daba terror que este tema lo escuchase mi madre y que la gente empezase a investigar sobre mi historia, pero si yo no hablo de mi historia, ¿quién lo va a hacer? El «fana fana huer huer» es como un juego de niños. Las voces de niños pertenecen a un coro infantil de Barcelona.

Este tema en parte se lo hice a un ex que me trató como la mayor mierda. Estaba obsesionado con el sexo. Me intentaba dejar embarazada y luego se iba con otra. El tema narra ese abandono que algunas personas viven no solo de sus padres sino también de su pareja. Esta persona vino a hacer una escucha a casa una vez y, cuando escuchó ‘Huérfana’, se pasó cuatro horas llorando. Para mí es un tema desgarrador porque yo lo he vivido, pero me sorprende que quien ha vivido eso conmigo también llore.

Entiendo que mantienes una relación cordial con él…
Es una relación agridulce. Con mis padres me pasa un poco lo mismo. Mis padres han ayudado indirectamente a que yo sea quien soy. No han ayudado en plan «te compro un micro», «te dejo cantar en casa», «te paso unas clases de producción»… Ellos me decían «deja de chillar», «qué haces cantando», «fuera de casa»… Ahora mis padres vienen a mis conciertos y cantan las canciones que ellos me decían que no cantase. A mi público le tengo que agradecer que haya logrado que mis padres me entiendan. Mi público grita mis canciones y ahora son mis padres quienes se sienten fuera de lugar si no lo hacen también. Ahora los que están «out» son ellos.

¿Ellos te han comunicado que se sienten así?
No hace falta. Mi padre está remediando, está ahí siempre que quiero, yo le estoy dando una segunda oportunidad y él me está apoyando. Hemos pasado cosas muy difíciles en mi casa. Mis padres han estado juntos hasta que yo he hecho música y, cuando yo he empezado a hacer música, se han separado. Más o menos, pero eso dice mucho… Yo he ayudado a que ellos encuentren su lugar. Les he dado una lección. Quizás ellos pensaban que yo no iba llegar a nada y de repente han visto que sí.

El recurso de los coros infantiles es habitual en el pop. Transmiten mucha pureza…
Me hacen pensar en ‘We Are the World’ de Michael Jackson. La pureza es parte de ‘CL34N’. Y yo doy mucha importancia a los niños, a los adolescentes, a que cambie la educación y el respeto que se les tiene. Muchas veces los niños tienen mucha razón y no se les toma en serio…

¿Por qué la versión de ‘Tu tumba’ es «cruda»?
Es un remix de lo que debería ser la canción. Hemos modulado las voces, cambiado la velocidad, el pitch, hemos vuelto a grabar… Ha perdido un poco de calidad la canción. Está coja. Es una de las canciones que más guerrita han dado, junto con ‘PIKETAISON’. Habrá una versión diferente para el directo. Esos vocales tienen que salir algún día con otra producción y otra música. Esta canción ha tenido seis productores. Es a la que más vueltas le he dado, la que más cara me ha salido, y es la que peor suena.

«Mika es ejemplo de lo que todo hombre debería ser: es sexy y sensible»

¿Estás orgullose de alguna canción del disco en concreto?
‘Buen día (Sinfónica)’ es especial. Le da caché a mi música. Yo he estudiado siete años en el Conservatorio de Urquinaona, he estudiado piano, solfeo y canto. Es una experiencia que dejé atrás con rebeldía. En plan: ¿no me dejáis tocar Coldplay? Me voy. Años después hago una canción con autotune y con orquesta. La canción es mi idea, mi producción ejecutiva. ‘Dispara’ es otro tema del que soy productora principal.

¿La composición orquestal es tuya?
Es una composición que hemos hecho yo, allnightproducer y Gonçal (Perales), que es arreglista de orquesta y especialista en pelis. El arreglo es electrónico. No lo hicimos acústico porque no había pasta para una orquesta y porque no lo vimos necesario para el contexto del disco, que es futurista. Gonçal le dio forma para que sonase real.

¿Qué canciones de Coldplay cantabas?
‘The Scientist’, ‘Fix You’, ‘Viva La Vida’… Las clásicas. También me encanta Mika…

¿Le viste en Eurovisión?
Le vi un poco tieso. Yo creo que no le gusta un ambiente como el de Eurovisión… Él es tan puro… Para mí es un icono. No sé si es gay o no pero, como hombre, me parece un ejemplo de lo que todo hombre debería ser. Es sexy y sensible a la vez. Es como un Freddie Mercury de ahora.

Tu retirada de Benidorm Fest fue polémica. ¿Crees que el festival está preparado para admitir cambios de ese tipo?
Es cuestión de tiempo que la música electrónica encuentre su sitio en el festival. Pero no es mi interés principal. Mi interés, más que asociarme a grandes marcas como Eurovisión, es crear la mía propia. Y crear un sitio seguro para mis fans. Si yo tuviese dinero no me compraría un «Lambo», sino que haría un orfanato, abriría una escuela para niños LGBTI+ del barrio del Raval o del Born que no tengan donde expresarse. Abriría talleres de conciencia y de espiritualidad. La educación espiritual me ha faltado muchísimo. También la educación psicológica…

¿Qué es educación espiritual? Entiendo que es diferente a la psicológica o la emocional.
Se necesita educación espiritual para que los niños no piensen que están locos por pensar en la muerte en su cama con seis años. La muerte es una parte de la vida de que no se habla en el cole porque es un tema muy profundo, así que cada niño vive estos pensamientos en soledad y luego explota. Yo me he visto haciendo yoga, budismo, meditación, descubriendo ciertas drogas que me hacen sentir un amor más grande o que me dan una capacidad creativa o analítica que no sabía que existía… Te hablo de antes de ‘CL34N’. Evidentemente no estoy diciendo que la espiritualidad sea sinónimo de drogas. La espiritualidad es el camino personal de cada uno en su vida. Y creo que muchas personas necesitan esa educación…

«Si dedicase ocho horas en aprender a cantar, me perdería ser la artista que soy en otros sentidos»

¿Cómo te tomaste los comentarios que decían que había sido márketing?
Si hubiese querido hacer una estrategia, en el momento en que nos pusieron a mí y a mi equipo en una situación tan incómoda y dolorosa, me habría plantado en Benidorm Fest y les habría confrontado con que Eurovisión no rechazó mi candidatura, sino que fue Benidorm Fest que no me dejó presentarla porque ellos pusieron sus propias normas. Aunque en las normas de Benidorm Fest no se indicaba que no se pudiera usar autotune. Me tuvieron un mes como loca intentando que trajese al público LGBTI ahí. No fui a Benidorm Fest ni invitada, perdí dinero, estaba deprimida en mi casa… Si fue una estrategia de márketing me salió fatal.

En un vídeo, Odi O’Malley dijo que habría «subido la pista de playback sin que nadie se diera cuenta». ¡Si me encanta cantar! Me dejo los pulmones en los conciertos y sudo como una cabrona. No digan tonterías. Tampoco he ido a Benidorm Fest a liarla ni he reclamado nada. Hice lo mínimo que podía hacer, que era dar una explicación a mi público. Pasé mucha vergüenza dándola. Si yo hubiera ganado Benidorm Fest habría modificado mi canción, pero no me dejaron presentarla. ‘Voy a morir’ pierde mucho rollo sin autotune. En términos de composición es un temón. Cuando una canción es buena lo es en cualquier género. A día de hoy no entiendo qué ha pasado.

¿Por qué te negaste a cantarla a cappella?
A cuatro días ya estaba entregada la pista sobre la cual yo iba a cantar, los «backing vocals» enviados, la coreografía hecha. Todo estaba hecho para sonar con autotune y a cuatro días no me iba a plantar ahí a hacer eso sin autotune.

¿Te sientes insegura con tu voz natural?
Para cantar la música de Luna Ki sí soy insegura. En mi casa canto boleros, canto todo el rato, pero en Luna Ki uso autotune. Mi proyecto es así y es lo que me interesa mostrar al mundo. Ante todo soy artista conceptual, no me considero solo vocalista. Fumo. Aitana cancela un concierto y llora en un directo porque ella es responsable, no fuma y se cuida la voz. Yo pensaba: qué lejos me queda esto. Yo duermo una hora pero me presento en el show. No como pero me presento en el show y lo doy todo. Ese es mi compromiso. Me importan un comino las clases de canto ahora mismo. Estoy aprendiendo ProTools, guitarra y piano. Si ahora dedicase ocho horas en aprender a cantar, me perdería ser la artista que soy en otros sentidos.

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Publicado por
Jordi Bardají
Tags: luna ki