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Joe Crepúsculo / Museo de las Desilusiones

Lo mejor: 'Hey', 'Enamorado de tu reverb', 'Jessica'
Te gustará si te gustan:
Escúchalo: Youtube

Diez discos de estudio han llevado finalmente a Joe Crepúsculo a querer hacer un álbum más triste. Podemos hablar de grises: siempre hubo melancolía en su música, historias más oscuras, hasta cierto existencialismo o nihilismo. Nietzsche sale en sus notas de prensa. Pero como en contraste con el hecho de que su repertorio en directo siempre vaya a ser esclavo de ‘Mi fábrica de baile’ o de los hits del más reciente ‘Trovador tecno‘, ‘Museo de las Desilusiones’ reúne una cantidad significativa de melodías tristonas.

La canción clave esta vez es ‘Hey’, un medio tiempo soberbio que echa mucho de menos a alguien que ya no está: «hey, todo es una mierda desde que tú no estás, no sé con quién hablar». Esta exposición de la soledad queda constatada en temas como ‘Dejadme en paz’. Nunca el artista estuvo tan cerca de Sam Smith como en ‘Kamikaze’. Y hasta una canción de amor como ‘Jessica’, con su toque de la música estadounidense de los años 60 y 70, suena agridulce por su melodía.

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Las cosas sencillas nunca lo son tanto en la mano de Joël Iriarte y una de las mayores ocurrencias de este largo es ‘Enamorado de tu reverb’. Esta palabra tan utilizada en el mundo musical adquiere aquí nuevos matices cuasi filosóficos y, de nuevo, desolados: «Tu nombre suena en el eco de mi soledad, es un fantasma raro que no se puede tocar». «Estoy enamorado de tu reverb» viene a significar «Estoy enamorado de todo lo que NO eres tú», del aura que dejas cuando te vas, el cual no eres tú.

De vez en cuando, eso sí, ‘Museo de las Desilusiones’ busca la «ilusión» a través de quiebros esperanzadores que aparecen en forma de letra (los ‘Castillos asquerosos’ que algún día «tendré que derrumbar» para reconstruirlos) o de llenapistas. El álbum no renuncia a la música de baile a través de ritmos disco-funk (‘Infierno de dulce’ incluye saxo) y trazos de fiesta y jolgorio manifestados de diferentes formas en ‘Karaoke español’, ‘Club Gurú Punk’ y ‘Fiesta de disfraces’.

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El ligero punto político de ‘Karaoke español’ por desgracia queda por desarrollar cuando era una mina, y ‘Fiesta de disfraces’ es tan burda como para proclamar «hijoputa el que no baile». Su conclusión «ahora sois monstruos como yo» sí añade algo más de misterio con la marca de la casa. Una de las máximas del álbum era mantener un punto perverso en todas las composiciones.

En un álbum con pistas tan obtusas como ‘Pequeño niño peluquero’ y tan dispares como ‘Kamikaze’ y ‘Fiesta de disfraces’, la que logra poner un poco de orden es ‘Bailar y llorar’, que por algo abre. No puede ser más explícita en su voluntad, ni tampoco en su autoafirmación. Dice que «el tiempo cura el dolor» y que «no tengo miedo a ser yo». Un álbum, pues, agridulce, que el artista reconoce como «el más Joe Crepúsculo que ha realizado». En su paleta de grises, ‘Museo de las Desilusiones’ esconde al verdadero Crepus.

<b>Lo mejor</b>: 'Hey', 'Enamorado de tu reverb', 'Jessica'<br> <b>Te gustará si te gustan</b>: <br> <b>Escúchalo</b>: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=SamqfFNWScM">Youtube</a><br>Joe Crepúsculo / Museo de las Desilusiones