Cuando no está en La Élite, Nil Roig publica música con su alter ego YUNG PRADO. ‘GUFI’ es su firme apuesta para este verano, pues es una amalgama de electroclash, techno, acid house y otros géneros primos hermanos. Una reivindicación de la pista de baile como «lugar para soltarse, reírse de uno mismo y dejar de intentar parecer interesante todo el tiempo». Y de ahí viene precisamente el título ‘GUFI’, del inglés «goofy», una persona un poco payasa que se esconde para encajar.
YUNG PRADO decide reapropiarse de esa palabra, que suele usarse en modo despectivo, para construir un disco de reafirmación, muy metamusical, con títulos como ‘Víctima de la diversión’, canciones que hablan de estar «lokito por un beat» (‘Lokito’) o colaboraciones como ‘Superstar’, que cuenta con la voz de Yurena SIMONA.
En un álbum lleno de beats secos y cortantes que recuerdan al electro primitivo de gente como Miss Kittin o Fischerspooner, es llamativo que no haya más temas atrevidos, políticamente incorrectos o emblemáticos, como los que en el género nos dieron hace 20 años Alma-X o L-Kan. Sobre todo si recordamos que estamos hablando de uno de los dos componentes de La Élite, un grupo que tiene en su haber canciones tituladas cosas como ‘Contento de ser feo’ o ‘Mata a tu jefe’.
Aquí no hay ningún «Frank Sinatra», sino que YUNG PRADO utiliza la música de baile para hablar muchísimo de amor. Entre pistas que son pura cotidianidad y costumbrismo, como ‘Copas Coupé’, que va sobre una resaca; o ‘Police’, que va sobre un bar de Berlín; predominan -o al menos son más llamativas- las canciones de corte romántico.
‘Pensando en ti’ es uno de los «highlights» absolutos, con su título repetido cual obsesión. ‘Enamorado de ti’, con la colaboración de doppel gangs, es otra de las más eficientes, con unos ganchos sintéticos a la altura del mejor pop de los 80. ‘Son las 3’, que remite a la misma década por la vía de Trans-X, cuenta la historia de un «crush». «En el club me han dicho que no eres de aquí / estoy en el cielo a tu lao».
Si la intro del álbum es reggae y el «interlude» es casi new-age tipo Enigma, hay momentos que juegan con el acid (‘En mis sueños’) o el trance (‘Sexy Vibes’ con MJ Nebreda). Pero ciertamente son las canciones que se entregan de pleno al amor las que sacan el proyecto de 21 pistas y 61 minutos de cierta monotonía. Entre las que logran resplandecer, ‘Me acuerdo de ti’, un tema que alterna la melancolía de su nombre con los sintes más hipnóticos. YUNG PRADO, «tirado en el bar», haciendo «nada especial», pero sin parar de pensar en esa persona que tanto añora, y que ya le ha olvidado.