Zoh Amba es parte inseparable de la escena juvenil del free jazz de Nueva York, desarrollando un furioso e intenso estilo con el saxofón que emana directamente de la obra de figuras como Albert Ayler o Charlie Parker. Sin embargo, en su debut con Matador Records lo que manda es el country rock alternativo y la guitarra.
‘Eyes Full’ no suena a nada salido de un conservatorio. Está claro que el segundo álbum de Amba, que poco tiene que ver con el instrumental ‘Sun’ de 2025, tiene un gran filón a nivel de marketing gracias al volantazo estilístico que representa, pero no es el trabajo de un outsider al mundo del cantautor. La influencia de Dylan es, quizás demasiado, evidente en temas como ‘Southern Soil’ o ‘Weed Eating’, si no fuera por los rabiosos golpes de distorsión que amenizan esta pista.
Aun así, la crudísima interpretación de Zoh no deja de ser arrebatadora en ningún momento, yendo, viniendo y doblándose en mitad de cada frase. Esto es una constante en cada canción y uno de los mayores atractivos del proyecto. Mas allá del parecido de timbre con Adrianne Lenker, la voz de Amba sería el verdadero sustituto de su saxofón, siendo imprevisible, melódica y cortante, todo a la vez. Si tan solo las letras estuviesen a la altura…
De Dylan, Amba coge sus fraseos y libertad vocal, pero no su brillantez lírica. La mayoría de canciones tratan sobre personajes maltratados por la vida, entre pequeños toques autobiográficos sobre su infancia en Tennessee, y disertaciones sobre religión y naturaleza. Ahí están la rockera ‘Odd Jobs’, sobre un adicto a la heroína que quiere ver «los ojos de Dios», y la joyita melódica de ‘Another Time’, también sobre un colega que necesita a Jesús en su vida. No ocurre en los primeros tracks por su posición en el álbum, pero los temas posteriores pecan de tener letras repetitivas, olvidables al final. Ni Oasis se atrevieron a incluir tantas veces la palabra «sunshine» en un mismo LP.
‘OCD’ también sigue esta línea, pero resulta exitosa fijando el tono de todo el proyecto, que sobre todo se caracteriza por su naturalidad. ¿Cuántos álbumes suenan fabricados hoy en día? ‘Eyes Full’, sin ningún tipo de grabación adicional, suena simplemente real. Estamos hablando de alguien que viene del mundo de la más pura experimentación y, al no haber truco, estos momentos acaban siendo los más impresionantes del LP: el pasaje noise en mitad de ‘Dead End Street’, la sutil psicodelia de ‘Thousand Years o todos aquellos instantes en los que la música se rinde al rock más libre, como en ‘Blueberry Thorn’ o el caótico final de ‘PG Tips’, son motivo suficiente para dar una oportunidad a este disco.
La primera parte de ‘Eyes Full’ es como uno de esos regalos que no te esperabas para nada y que son capaces de sorprenderte genuinamente. La segunda, sin embargo, no está a su nivel. A pesar de ello, contiene la canción ‘Child You’ll See’. En esta, Zoh Amba le canta a la inocencia infantil, con frases tan importantes como «eres lo que sueñas» o «puedes amar y aun así tener los ojos tristes». ¿El audio de Zoh tocando el saxofón al final del tema? La guinda del pastel.
