Libros

‘Los figurantes’ y el inesperado fenómeno viral de Delphine de Vigan

Me topé con el dato buscando información sobre su nueva obra: ¿qué hace una novela de Delphine de Vigan publicada en 2021 entre los libros más vendidos en España en 2026? ¿Y por qué lleva ahí desde hace casi un año? Le han dado un premio, pensé, el Princesa de Asturias. Se ha estrenado una adaptación en Netflix. ¡¿Se ha muerto Delphine?!

Después me acordé de la que se montó con ‘Tan poca vida’. Ya está, alguna famosa lo ha recomendado. Pues tampoco. Resulta que el fenómeno de ‘Las gratitudes’ (Anagrama) nació exclusivamente en las redes sociales. Un libro que llevaba cuatro años publicado empezó a circular de recomendación en recomendación, hasta convertirse en un inesperado longseller (más de veinte ediciones lleva ya).

Pero lo más curioso es la obra elegida. ‘Las gratitudes’ no es precisamente el tipo de libro que uno asociaría con la comunidad booktokera. ¿Una novela de Anagrama (con todo lo que eso implica de exigencia literaria) sobre una anciana que vive en una residencia y empieza a perder el habla a causa de una afasia? ¿Una historia sobre la vejez, la dependencia, los cuidados y la memoria?

Sea cual sea el secreto de su éxito -su brevedad, su intensidad emocional, sus frases para subrayar y compartir, su combinación de calidad literaria y accesibilidad- lo cierto es que ver el nombre de Delphine de Vigan en las listas de ventas por encima de los de Freida Mcfadden, Dan Brown o Sonsoles Ónega, sería el equivalente a ver, no sé, el ‘I Can’t Wait’ de Phoebe Bridgers por encima del ‘Dai Dai’ de Shakira. “¡Dale ale lets go!”.

Como era de esperar, las consecuencias de este fenómeno ya se han hecho sentir. Por un lado, Anagrama ha reeditado ‘Nada se opone a la noche’, la novela con la que hace quince años De Vigan se dio a conocer en todo el mundo. Por otro, acaba de publicar ‘Los figurantes’, el debut como dramaturga de la autora.

¿Habría editado la editorial una obra de teatro de De Vigan de no mediar este fenómeno? Seguramente no. Los textos teatrales ocupan un lugar muy minoritario en el mercado editorial y esta obra ni siquiera se ha representado aun en España (en Francia sí, con dirección de Valérie Donzelli).

‘Los figurantes’ es algo así como una mezcla entre ‘Esperando a Godot’ (“¿Qué hacemos mientras esperamos?”, dice uno de los personajes; “Releer a Beckett”, contesta otro) y la serie ‘Extras’, de Ricky Gervais. Sus protagonistas son cinco figurantes de cine que pasan una interminable jornada de rodaje esperando a que alguien se acuerde de ellos. Lo curioso es que De Vigan conoce bien ese mundo: para escribir la obra se coló de incógnito como extra en tres rodajes distintos.

A partir de esa premisa, la autora construye una comedia ligera, melancólica y muy metateatral (el texto rompe la cuarta pared e “incorpora” al público de la sala a la obra) que habla sobre la espera, la precariedad y las jerarquías del mundo actual. El figurante ocupa una posición paradójica: es imprescindible para que una escena resulte creíble, pero su trabajo consiste precisamente en que nadie repare en él. De Vigan aprovecha esa contradicción para construir una metáfora social sobre todos aquellos que, pese a resultar indispensables, permanecen condenados a un segundo plano.

‘Los figurantes’ explora las pequeñas rivalidades y complicidades que surgen mientras los cinco personajes matan el tiempo, fantasean con conseguir un “papelito” o simplemente intentan llegar al final del día. Es una pieza ingeniosa, divertida y mucho más sustanciosa de lo que su ligereza inicial hace pensar. Si el inesperado éxito de ‘Las gratitudes’ ha servido para que Anagrama se animara a publicarla, habrá que darles las gracias a todas esas prescriptoras de TikTok. 7,5.

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Publicado por
Joric