Turnstile solo han necesitado un poco más de un año para lanzar el disco de versiones de ‘NEVER ENOUGH’, como ya hicieron en su momento Paul McCartney con ‘McCartney III’, Dua Lipa con ‘Club Future Nostalgia’ o Charli xcx con ‘Brat and it’s completely different but also still brat’. La banda de Baltimore elige la vía de la reimaginación completa, con muchos de los temas revisitados siendo claramente construidos desde cero, con el único apoyo de las voces originales. En muchos casos, ni eso.
‘NEVER ENOUGH’ catapultó a la banda de Baltimore a niveles totalmente inusuales para un grupo salido de la escena del hardcore. Fue un éxito comercial y de crítica sin precedentes en su carrera, debutando en el número 9 del Billboard 200 y siendo la razón por la que ahora pueden presumir de tener dos Grammy en su poder: Mejor disco de rock y Mejor interpretación de metal por la canción ‘BIRDS’. En el anuario de JENESAISPOP, fue nombrado el 21º mejor álbum de 2025.
El grupo encabezado por Brendan Yates confía plenamente en el cancionero de su último álbum y, durante la mayor parte de ‘NEVER ENOUGH: VERSIONS’, la versatilidad de las composiciones se demuestra con creces, siendo llevadas a sitios que nunca nos habríamos imaginado gracias a su selecto grupo de colaboradores, desde Elton John hasta Panda Bear o A.G. Cook. Lo mejor del disco es que casi nada suena a Turnstile: hay jazz, pop electrónico, folk, indie pop, dream pop, club, tecno y death metal, entre otros.
Con 22 nuevas versiones de las 14 canciones iniciales, es fácil identificar aquellas que son menos esenciales. Angel Du$t es uno de los pocos grupos invitados que hace honor a los orígenes de la banda, pero su ‘SUNSHOWER’ resulta demasiado fiel a la original. El mismo argumento se puede aplicar al ‘SEEIN’ STARS’ de Elton John, claramente el nombre más llamativo del tracklist. El piano de Elton cobra un protagonismo especial como artefacto pop, pero su interpretación no sale demasiado favorecida al estar alternada con la toma original de Yates. El resto del tema es totalmente clavado. Dying Fetus, sin embargo, se han encargado de hacer que la canción más heavy del proyecto lo sea todavía más, haciendo de ‘BIRDS’ algo salido del infierno. En el mejor sentido, claro.
‘MAGIC MAN’ ha demostrado ser la canción más difícil de readaptar. Tanto Panda Bear como Alex G lo intentan, cada uno por su lado, y ninguno llega a dar en la diana. El autor de ‘Sinister Grift’ consigue llevársela totalmente a su terreno, tanto que le añade nuevas frases («Cuando pierda el control, siéntate a mi lado») y suena exactamente como te imaginas que sonaría una canción suya, pero da la sensación de ser uno de esos casos en los que el artista se ha comido demasiado la cabeza. Quizás no era necesario incluir los samples vocales de la versión primigenia. Alex G también se ciñe a los sintetizadores, pero opta por la vía del remix en un tema que no para de evolucionar sin llegar a nada en concreto. El resto del LP son todo buenas decisiones.
Este comienza con una preciosa y sorprendente versión acústica de la canción titular, de la mano del grupo neoyorquino Porches. Es un gran ejemplo de cómo aprovechar la anticipación del oyente. Saben que ya nos conocemos la canción y destacan así ciertos momentos como si esta fuese a explotar de repente, al igual que en la original, pero nunca abandona su universo folk.
No es la única versión que apuesta por el contraste total: Blood Orange convierte ‘LIGHT DESIGN’ en un precioso dream pop acústico con flautas; Faye Webster opta por una íntima y susurrada bossa para ‘I CARE’, la canción más pop del disco original, que ahora está adornada con unos bonitos arreglos de piano y guitarra; Hayley Williams le da un barniz de psicodelia a la breve ‘CEILING’, que ahora se extiende hasta los 3 minutos; las voces de Mustafa y Julien Baker, el dúo más improbable del LP, juegan entre ellas en ‘TIME IS HAPPENING’, reconvertida en balada, y Chanel Beads lleva uno de los bangers del disco madre al mundo del art pop. Pero es A.G. Cook quien entrega la mejor reimaginación de ‘DULL’.
El colaborador de Charli xcx la chopea y la retuerce en lo que se podría describir como electrónica hardcore. Es uno de los despliegues de creatividad más potentes de ‘VERSIONS’, y seguramente el mejor remix electrónico del LP. Ya había destellos de este género en el disco de 2025 y los de Baltimore han querido dedicar una buena porción de este álbum a ampliar este universo. Floating Points y Four Tet hacen maravillas con sus versiones tecno y dance, respectivamente, de ‘SOLE’ y ‘LOOK OUT FOR ME’, mientras que Rod Lee, DJ apodado como «el padrino del Baltimore club», lleva ‘NEVER ENOUGH’ a la discoteca, si bien no es el remix que vas a tener en bucle. El de Slayyyter sí. Esta se deja la voz en su salvaje interpretación de ‘BIRDS’, lo más parecido a un hit de pop que hay en todo el LP.
Es obvio que gran parte del éxito de este proyecto se debe a la increíble variedad de los artistas que han participado, salidos de todos los rincones de la industria y provenientes de niveles de fama muy diferentes. Va más allá cuando resulta que los nombres menos conocidos son algunos de los más sorprendentes. Dan Deacon, que hace 20 años recomendábamos en esta misma web y últimamente se ha dedicado a hacer bandas sonoras, hace uso de su vocoder para transformar ‘DREAMING’ en una experiencia lisérgica.
Ocurre lo mismo con Brandon Woody y Shabaka Hutchings. Este último entrega una genial reimaginación de ‘SLOWDIVE’ en el marco del jazz experimental, con su furioso saxofón como protagonista, pero que también sirve como remix parcial, haciendo uso de la batería y las guitarras muteadas de la canción original. Woody, por otro lado, se inspira en el gancho melódico de ‘DREAMING’ para una grandiosa versión de jazz trompetero. Se siente espiritual. Se siente como un logro nada más escucharlo. ¿Y esto está en un disco de Turnstile? Esto sí que es un sueño.