Hemos pasado de no tener noticias musicales de Christina Aguilera a estar a un paso de la saturación. Aguilera no sólo tiene un disco nuevo en el horizonte, sino que también aparecerá en las nuevas entregas de Cee-Lo Green, Pitbull y en el debut de uno de los participantes de la versión USA de ‘La Voz’, Chris Mann. Juntos se encargan de una versión del clásico ‘The Blower’s Daughter’ de Damien Rice, en la que la voz de Aguilera surge hacia el final para aportar un par de gritos marca de la casa. No se acerca a su atentado junto a Pitbull, pero tampoco es para dar saltos de alegría.
Francisco, en prisión provisional
Francisco González, conocido como Francisco, ha sido acusado de estafa, según informa El País. El cantante se hizo con un Maseratti en 2004 gracias a un empresario y promotor inmobiliario, y presuntamente no lo ha pagado. Francisco debía abonar la cantidad del coche mediante la promoción de unas viviendas que el empresario pretendía vender en Alicante y que finalmente no tuvo lugar. Se le dio de plazo hasta 2006 para abonar la cantidad, cosa que no hizo, además de vender el vehículo.
Con todo este asunto en manos de abogados, el pasado 5 de julio se citó al cantante para el juicio, acto al que no se presentó alegando sufrir agorafobia. Pero Francisco no estuvo muy ágil y aparecía días después en los medios de comunicación acudiendo a varios actos públicos, por lo que se ha decretado prisión provisional para él, que podría eludir en caso de pagar una fianza de 6.000 euros antes de 10 días.
Auryn no representarán a España en Eurovisión 2013
En los últimos días algunos medios han publicado que RTVE ya tenía decidido quién representaría a España en Eurovisión 2013: Auryn. El grupo se ha visto obligado a desmentirlo mediante un comunicado:
«Estamos leyendo muchas noticias acerca de nuestra participación en el Festival de Eurovisión 2013. Queremos transmitir nuestro agradecimiento a los profesionales que han pensado en AURYN pero no seremos los representantes de España este año. En 2011, ya tuvimos una experiencia muy positiva con el equipo de TVE, y fue la audiencia quien decidió que no fuésemos al festival. Con la perspectiva que nos ha dado el tiempo y el trabajo, creemos que fue una acertadísima decisión. El festival de Eurovisión requiere tiempo y dedicación, algo que por la abrumadora cantidad de trabajo que tenemos actualmente, y pese a la innegable ilusión personal que nos haría, nos es imposible asumir. Nuestra carrera, tras tres años de mucho esfuerzo por nuestra parte y por el equipo, ya está encaminada hacia donde buscábamos. Actualmente, nos encontramos inmersos en la composición de los nuevos temas que formarán parte de nuestro segundo álbum de estudio, que está previsto para mediados de 2013». El grupo ya habló de esta cuestión en entrevista con JNSP hace unas semanas, que más pronto que tarde verá la luz, lo prometemos.
Azealia confirma otro tema con Gaga y Kanye
Se llevaba tiempo hablando de las colaboraciones grabadas entre Lady Gaga y Azealia Banks y esta última y Kanye West y al fin Azealia las ha confirmado para la televisión brasileña. «Trabajé con Lady Gaga, pero desde la distancia. Trabajamos vía mail y por internet. Tenemos una canción llamada ‘Red Flame’ y otra llamada ‘Ratchet’, pero no sé lo que va a hacer con ellas. Las va a sacar cuando quiera sacarlas». Añadimos por tanto el título ‘Red Flame’ al ya conocido ‘Ratchet’ y deducimos que definitivamente irán en todo caso en el nuevo álbum de Germanotta.
Respecto a Kanye, menos concreción aún. «Trabajar con Kanye fue muy divertido. Simplemente fui a Hawaii de vacaciones y él tenía un estudio allí. Decía: «deberías venir al estudio», así que fui al estudio y trabajamos juntos».
WTF: Rod Stewart y la cocaína anal
Rod Stewart saca una autobiografía llamada ‘Rod: The Autobiography’, de la que la prestigiosa revista Spin ha extraído unas delicatessens que hablan de moldes de penes de estrellas, de dónde viene la leyenda urbana de que su estómago llegó a estar lleno de semen (de su ex agente), etcétera.
El titular favorito, de momento, de la prensa internacional es el que habla de su adicción a las drogas. Se cuenta que por miedo a dañarse las fosas nasales por el consumo de cocaína, se las arreglaba de la siguiente manera. «Empezamos a comprar cápsulas para el resfriado en la farmacia, separábamos dos partes de las cápsulas, cambiábamos su contenido por un pellizco de cocaína, y luego las tomábamos analmente, donde por supuesto, como el cuerpo humano es una cosa maravillosa, se disolvían sin esfuerzo y pasaban a nuestro sistema». Todo tan delicioso como «no intente esto en su casa».
Putin sitúa a Pussy Riot realizando «tareas domésticas»
No contento con la sentencia a dos años de cárcel para dos miembros del colectivo Pussy Riot, el presidente Putin ha declarado que de no haber quebrado la ley, seguramente estarían en su casa «realizando tareas domésticas». Durante un encuentro que tiene lugar todos los años en Valdai, declaró: «Si la sentencia era demasiado dura o poco dura no es algo que yo tenga que juzgar. Pero si no hubieran quebrado la ley, ahora estarían realizando tareas domésticas en su casa o estarían de vuelta en sus trabajos normales». Un desprecio hacia el trabajo del grupo cargado de misoginia que es un suma y sigue para el gobierno de este país.
‘Argo’, el síndrome Clooney contagia a Ben Affleck
Sorprenderse a estas alturas porque un guaperas de Hollywood sea capaz de dirigir bien una película es como quedarse mirando a dos tíos caminando de la mano por la calle. Aun así, siempre que se hable de ‘Argo’ se hablará del título que convirtió a Ben Affleck en el nuevo George Clooney sin pararse a pensar que lo suyo, en el fondo, responde a una vieja tradición.
Y es que décadas antes de que el síndrome George lo inundara todo con sus fantásticas disertaciones sobre la cara más oscura de la política con ‘Buenas noches y buena suerte’ o ‘Los idus de marzo‘, gente como Robert Reford ya demostró con ‘Gente corriente’ que a veces, ponerse detrás de la cámara, compensa. Clint Eastwood, Mel Gibson o Kevin Costner lo confirman, ya que aunque su camino haya tenido distinto final, todos comenzaron en la dirección por el principio: ganando un Oscar.
Affleck ya lo tiene, pero ganado en los 90, compartido y por un guión, el de ‘El indomable Will Hunting’. Por eso poco importa que haya sido la tercera vez que se cuelga la etiqueta de director la que haga sonar su nombre como uno de los firmes candidatos a ser nominado, que no ganar, la dorada estatuilla. Y eso que esta película lo tiene todo para ser adorada por los miembros de la Academia. ¿O acaso alguien se resistiría a no elevar a los altares una película que demuestra que de vez en cuando tu frívola industria ayuda a salvar vidas?
Porque eso es en el fondo lo que esconde ‘Argo’, un alegato en favor de Hollywood tomando como excusa una operación real de la CIA, desclasificada hace unos pocos años, para intentar sacar de Irán a unos rehenes después del asalto que sufrió la embajada estadounidense en 1980. Una misión secreta en la que había que hacer creer al gobierno de Teherán que aquellos seis diplomáticos americanos eran en realidad miembros de un equipo de cine canadiense encargados de localizar exteriores para el rodaje de ‘Argo’, una película de ciencia-ficción que, evidentemente, nunca se llegó a rodar.
Un material jugoso que Affleck utiliza para montar un filme de suspense capaz de mantenerte sufriendo y en tensión la mayor parte de su metraje recurriendo a viejos trucos del género como llamadas que parece que no llegan, aviones que nunca despegan o retratos delatores hechos pedazos que se completan al borde de la frontera. Herramientas efectivas pero también efectistas. De ahí que la transición de Affleck a director de culto todavía no esté completa.
Quizás ayudaría que en la próxima ocasión se olvidara de ser también el protagonista, ya que posiblemente por las exigencias de sus obligaciones como director, a su personaje le falte la profundidad que la historia requería. Por suerte se rodea de un elenco que cubre sus carencias interpretativas consiguiendo que el parche apenas se note.
En definitiva, ‘Argo’ se merece el ruido que está generando, pero no tanto porque el trabajo de Affleck sea excepcional, que casi, sino porque detrás de la trama diplomática internacional se esconde un reconocimiento a un grande del cine casi desconocido para el gran público, John Chambers. Un maquillador de efectos especiales responsable, entre otras, de las caretas de la saga ‘El planeta de los simios’ al que se le hace la misma clase de homenaje que en su día hizo Tim Burton en ‘Ed Wood’ al actor Bela Lugosi. 8.
Los 10 muertos que más dinero generan en 2012
Forbes ha publicado otra de sus famosas listas de las celebridades que más dinero han ganado durante los últimos 12 meses. Michael Jackson ya no es el artista «privilegiado» con el top 1, pues ha sido superado por su amiga Elizabeth Taylor. Esta última ha generado 210 millones de dólares frente a los 145 de Jackson.
Elvis Presley aparece en tercer lugar, dentro de un top 10 que también incluye a Bob Marley y John Lennon. Así queda el top 10, en el que la principal ausente es Amy Winehouse, de la que se publicó un disco póstumo.
1. Elizabeth Taylor: $210 millones
2. Michael Jackson: $145 millones
3. Elvis Presley: $55 millones
4. Charles Schulz: $37 millones
5. Bob Marley: $17 millones
6. John Lennon: $12 millones
7. Marilyn Monroe: $10 millones
7. Albert Einstein: $10 millones
9. Theodor Geisel: $9 millones
10. Steve McQueen: $8 millones
10. Bettie Page: $8 millones
Amistades peligrosas publican ‘El arte de amar’
Los oyentes de Radio Nacional han flipado esta mañana cuando se anunciaba una actuación en directo de Amistades peligrosas en el programa. La noticia en realidad es vieja y no incluye a Alberto Comesaña. Después de que este anunciara su dúo Nuevas Amistades, su ex Cristina del Valle se ha unido a otro muchacho -Manu Garzón- de tono parecido para la interpretación de nuevas canciones. Como informamos el pasado mes de junio, actuaban en el Orgullo, después presentaban en Telemadrid -esa cadena- su españolete single ‘Te besé’ (casi llamado como el hit de Jesús Vázquez) y ahora confirman el lanzamiento del disco ‘El arte de amar’. De momento estos dos no se han hecho fotos guarras.
Kendrick Lamar / good kid, m.A.A.d. city
Por si alguien aún no lo tiene claro, Kendrick Lamar no es ningún trepa que pretende conseguir fama ligando su nombre al de Lady Gaga. Su colaboración con la artista superventas es solo una anécdota (hasta el punto de que ni siquiera es seguro que llegue a publicarse) para uno de los raperos más prometedores surgidos tras la irrupción de Kanye West. Kendrick Duckworth grabó con apenas 16 años su primera mixtape en su Compton natal, una ciudad histórica para el hip hop moderno, y desde entonces ha ido ganando más y más reputación en la escena del hip hop californiano, tanto en solitario como dentro del grupo Black Hippy (en el que comparte protagonismo con los también emergentes e interesantes Schoolboy Q, Jay Rock y Ab-Soul, que por supuesto apoyan en este nuevo álbum a su colega). Tras publicar el pasado año ‘Section.80’ (que él mismo no considera un álbum sino una especie de prueba, pese a que muchos medios lo incluyeron entre los mejores álbumes de hip hop de 2011), llega al fin su esperado debut en el sello de Dr. Dre, uno de sus ídolos de siempre.
Sin profundizar mucho, la sensación al escuchar ‘good kid, m.A.A.d city’ es que Duckworth pretende tomar el testigo del gangsta rap que reinó en el área de Los Ángeles en los 90, un subgénero que, pese a lograr un notable éxito comercial, acabó lapidando sus logros artísticos por el deplorable y patético uso de la violencia que retroalimentaba. NWA, 2Pac, Dr. Dre, The Notorious Big o Snoop Dogg son una palpable influencia en este ambicioso álbum, en el que los guiños al funk de los 70 y, sobre todo, el sonido de disparos y casquillos cayendo al suelo vuelven a tener un primer plano, algo que podría ser una triste noticia. Afortunadamente, el uso de esos recursos es coyuntural y está justificado en tanto que ‘good kid, m.A.A.d. city’ es un álbum conceptual y autobiográfico en el que Kendrick habla de su adolescencia y de cómo, entre flirteos con chicas y drogas, se vio inmerso en el mundo de violencia entre bandas. Según ha contado, las siglas en el título tienen un doble significado: «my angry adolescence divided» y «my angel’s angel dust», en directa referencia a su superada adicción al PCP.
Cada canción representa un episodio vital en la vida de Kendrick (ligados entre sí por grabaciones supuestamente reales de mensajes de voz de sus padres y colegas), convirtiéndose en paradigma de un joven negro medio criado en un suburbio norteamericano durante los 90, al calor de la calle y el rap, y cuya deriva hacia las armas, las drogas y la venganza se dibuja inevitable. ‘good kid, m.A.A.d city’ narra una historia con estructura circular (la oración que introduce el álbum es la misma que una anciana obliga a rezar a los chicos que huyen de un tiroteo al final de ‘Sing About Me, I’m Dying Of Thirst’), en la que el chico termina redimiéndose y encauzando su vida gracias a su familia y a la religión. Aunque sea un sobado argumento cinematográfico, lo cierto es que Kendrick Lamar consigue dar fiabilidad a la historia y sostener el concepto gracias a su prodigioso estilo de rima, con el que incluso se atreve a interpretar estados de ánimo, como cuando en ‘m.A.A.d. city’ rapea tratando de mostrarse como un «negrata peligroso» con voz afectada y titubeante o cuando arrastra las palabras como si estuviera pedo en la etílica ‘Swimming Pool (Drank)’.
Con apenas veinticinco años, la capacidad descriptiva y narrativa de sus letras es admirable, deteniéndose en detalles aparentemente insignificantes (como el episodio en que se lleva el coche de su madre para ir a una fiesta en ‘Sherane A.K.A. Master Splinter’s Daughter’) que, sin embargo, enriquecen la historia y aportan credibilidad. En ese aspecto, la escucha del álbum resulta casi cinematográfica y posee una poderosa y creciente tensión que culmina en la extensísima y crucial «escena» final de la venganza por la muerte de su amigo en la mencionada ‘Sing About Me, I’m Dying Of Thirst’ y luego es liberada por el epílogo ‘Real’, en el que canta, con la colaboración de Anna Wise (del dúo experimental Sonnymoon), una lección final sobre la vida real, sobre el amor a uno mismo por encima del barrio, los colegas o la pasta.
El joven rapero ha contado en su debut grande con una buena pléyade de jóvenes productores como Hit-Boy (en la poderosa, irresistible ‘Backstreet Freestyle‘), Sounwave (‘Bitch, Don’t Kill Ma Vibe’, ‘I’m Dying Of Thirst’), T-Minus (habitual de Drake, aquí en el fundamental ‘Swimming Pool (Drank)’) o Dj Dahi (autor de la base de la adictiva ‘Money Tree’, que incluye un sample de ‘Silver Soul’ de Beach House). Sin embargo, quizá para lograr esa onda G-funk que remita a los artistas que admiraba en su juventud, también se ha apoyado en músicos más experimentados como Terrace Martin, Scoop Neville (autor de una ‘Poetic Justice’ en la que participa Drake y que se construye sobre ‘Any Time, Any Place’, de Janet Jackson), Pharrell (que aporta un interesante punto de psicodelia en la pieza clave ‘good kid’) o Just Blaze, responsable de ‘Compton’, un tributo de Kendrick a sus orígenes de la mano de su mentor, Dr. Dre, con cuyo estilo estrictamente clásico se cierra el disco, a modo de fondo musical para títulos de crédito.
Kendrick es un artista con un talento superlativo para la rima, con un gran olfato para la producción y un exquisito uso de los samplers y las bases. Y ‘good kid, m.A.A.d. city’ es un muy buen álbum con un concepto muy claro, quizá algo previsible pero desarrollado con inteligencia y habilidad. Por eso, es inevitable sentir cierta desazón al pensar que Duckworth ha perdido la oportunidad de entregar el álbum histórico del que muchos hablan, por dos aspectos: primero, como muchos otros cae en el recurrente exceso de minutaje, tan habitual del rap y que aquí vuelve a ser una rémora; y segundo, en un momento en que el hip hop había logrado derribar barreras abriéndose a otros estilos y públicos, el ajustarse a unos patrones tan ortodoxos no le favorece en absoluto, máxime cuando ya había demostrado con temas como ‘The Recipe‘ (con sample de Twin Sister, que se ha quedado en mero bonus track) que es capaz de aportar nuevos esquemas.
Calificación: 7,7/10
Lo mejor: ‘Swimming Pool (Drank)’, ‘Backstreet Frestyle’, ‘Money Trees’, ‘Real’, ‘good kid’.
Te gustará si te gustan: Killer Mike, el gangsta rap.
Escúchalo: Deezer
¿Homenaje a Smiths de The Weeknd?
Al margen de la edición oficial de su trilogía, The Weeknd sigue publicando espontáneamente sus canciones. La nueva que ha subido a Youtube y luego a Twitter se llama ‘Enemy’ y es otra de sus ya clásicas «murder ballads» modernas, en esta ocasión con lo que nosotros interpretaríamos como un homenaje muy abierto al precioso ‘Please, Please, Please, Let Me Get What I Want’ de los Smiths.
Kurt Cobain, ¿el musical?
Cuando no está ocupado en el juzgado denunciando a Britney Spears y su padre por incumplimiento de contrato, el manager de artistas Sam Lufti tiene tiempo para hablar de su nueva cliente, Courtney Love. Al parecer, se planea un musical de Broadway sobre Kurt Cobain en el que la líder de Hole estará implicada. De momento, el proyecto sólo está dando sus primeros pasos y de hecho también podría ser simplemente una película.
Nick Cave vuelve a cantar con Kylie
Ayer fue día 25 y como todos los días 25 de este año tocaba sorpresa de Kylie, con motivo de su 25º aniversario dedicada a la música. Esta vez, cuando está a punto de publicarse su esperado disco al desnudo en Abbey Road, ha decidido mostrar una versión a piano de ‘Come Into My World’, una de sus mejores canciones (¿la mejor?), que ya había interpretado en versión balada durante alguna de sus giras.
Por otro lado, en Soundcloud ya se puede escuchar la nueva versión del clásico dueto entre Kylie y Nick Cave, la emocionante ‘Where The Wild Roses Grow’, incluida en el mencionado disco.
Amy Winehouse, la obra de teatro
En enero del año que viene se estrenará en Dinamarca una obra de teatro inspirada en la vida de Amy Winehouse. Se titulará ‘Amy’ y ha sido escrita por un grupo de 11 personas que han recopilado información sacada de conciertos, entrevistas, reportajes y especiales de televisión. La obra mostrará su vida y reflexionará sobre la presión del «público sensacionalista».
Os recordamos que para esta Navidad se publica una caja con las grabaciones de Amy en directo para la BBC.
Estreno: ‘Playground’ de Electric Nana
La mayoría conoceréis a Electric Nana, el proyecto de la madrileña Mónica Vázquez, por su vinculación con El Plan B de Carlos Jean, en concreto en el éxito ‘Lead The Way’. La artista, que compone, arregla y produce sus propios temas, y cita como influencia a Daft Punk, Prodigy o Texas (dice que con Sharleen aprendió a cantar), el próximo 30 de octubre publica tres singles simultáneos con la compañía The Music Word Of Mouth, de los que nosotros estrenamos el pepinazo instantáneo ‘Playground’ (los otros dos podéis escucharlos en ABC Punto Radio y Fayerwayer). Os dejamos con el tema, una mini entrevista con ella misma y el teaser del vídeo.
¿Cuáles han sido tus influencias en ‘Playground’? Algunos escuchamos a Gwen Stefani y otros se atreven a citar a Azealia Banks…
La historia de ‘Playground’ es graciosa. La compuse hace un par de años, un viernes con muchas muchas ganas de fiesta, y la música que suelo escuchar cuando estoy en «modo destroyer» es Prodigy, Beastie Boys, Offspring, Blur…, y me salió esa especie de respuesta urbana-coqueta a ese momento. La versión maqueta de la canción era básicamente rock crudo hecho… ¿rap? Una cosa rarísima. ¡Pero a Carlos le gustó!
Me parece un piropazo que me relacionéis con Gwen Stefani y Azealia Banks de cualquier manera. Son muy buenas, con mucha personalidad y fuerza. La verdad es que a la primera no la sigo muy de cerca y a la segunda la acabo de conocer, y escucho más otro tipo de música (Imagine Dragons, The Sound of Arrows, Handsome Furs, Django Django), pero bueno, eso es lo bonito de las influencias, que nunca sabes exactamente cuáles son ni de dónde salen. ¡Al menos ese es mi caso…!
¿Qué opinas de Azealia?
Había oído hablar de ella, pero la conocí realmente el Día de la Música, que la vi en directo, y me pareció un espectáculo de mujer: la música, la imagen, el feeling… es brutal, la verdad, te mete en un submundo muy guay. Mola. Me la llevaría de fiesta por Madrid sin dudarlo. (risas)
¿Qué peso le das a Carlos Jean en tu carrera?
Mucho. De no ser por él ahora mismo estaría enseñando español en alguna universidad de Berlín. Siempre he hecho música, pero nunca pensé en dedicarme a ello, la verdad. Es mi Morfeo particular: pastilla azul, termino mi doctorado y sigo por el camino de la enseñanza; pastilla roja, me quedo en el País de las Maravillas y vemos hasta dónde me lleva la música. Todos habéis visto Matrix. Ya sabéis qué pasa luego…
¿Qué significa ‘Playground’ para ti? ¿Es la más importante de las que has grabado?
Todas las canciones lo son en algún momento. Pero ésta es bastante especial… fotografía una parte de mí que a lo mejor se escapa un poco. Es muy rebelde, fuerte, sexual y honesta. Todas las voces están grabadas en la primera toma. Suelo bailar cuando grabo, y con ésta me lo pasé súper bien, saltando, bailando, haciendo el imbécil… Carlos moría de la risa tras el cristal. ¡Es una fiesta grabar!
Estamos a punto de ver el teaser del vídeo, ¿de qué irá finalmente? ¿Eres adicta a los teasers, tan de moda últimamente?
‘Playground’ ha sido un juego desde que «nació». La grabé un viernes justo antes de salir de fiesta porque quería una canción-bandera para cuando saliera a tope. Cuando entró en el estudio de Carlos y empezamos a trabajar con ella, jugamos hasta que surgió la versión final de entre mil posibilidades distintas, y el vídeo siguió el mismo camino. El director del videoclip (Alberto Álvarez) es muy amigo mío, y está igual de loco que yo, así que nos vinimos arriba y decidimos hacer que la canción fuera la gracieta última: un videojuego real. Es mega ochentero todo, recargado, absurdo, coqueto y divertido. Siempre que lo veo es como si fuera la primera vez: me llevo las manos a la cabeza y un gran WTF aparece en un bocadillo encima de mi cabeza.
Me encantan los teasers. De todo tipo. En general. Le dan vidilla a la vida…
Como curiosidad, ¿conoces el sello escandinavo Playground?
Lo conozco, sí. Ahora mismo cerca del 70% de los grupos que escucho y que descubro son escandinavos… y me muero de las ganas de hacerme un viaje en condiciones por el norte de Europa porque soy muy fan de lo que están haciendo en esa línea de «electropop atmosférico» que se han marcado. Me encanta.
‘Ruby Sparks’: Pequeña Miss Pigmalión
El síndrome de la segunda novela, del segundo disco, de la segunda película… Todo un clásico de los bloqueos creativos. ¿Cómo estar a la altura de las expectativas tras un formidable debut? Jonathan Dayton y Valerie Faris, la pareja que con ‘Pequeña Miss Sunshine‘ (2006) llevó el cine indie a las multisalas de los centros comerciales, ha tardado seis años en rodar una nueva película. Ofertas y proyectos no les han faltado –uno de los más firmes fue la adaptación de la novela de Tom Perrotta ‘Lecciones de abstinencia’ (ed. Salamandra)-, pero ninguno les convenció ni fructificó.
¿Cómo han salido de esta “crisis creativa”? ¿Cómo se han quitado la presión? Pues colocándola en primer plano y haciendo de ella el motor narrativo de su segunda película. Calvin (Paul Dano, que repite con ellos) es un escritor veinteañero que a los diecinueve causó sensación con su primera novela. Calificado como genio precoz, pasa los días bloqueado y deprimido, incapaz de sobreponerse al tormento que supone escribir su segundo libro. Hasta que un día encuentra a su musa, a su chica ideal: Ruby Sparks (Zoe Kazan, nieta de Elia Kazan y actual pareja de Paul Dano).
Dayton y Faris vuelcan toda su angustia creativa en esta versión indie del mito de Pigmalión. Basado en un guión de la propia Zoe Kazan (conocida también por su faceta de dramaturga en el off-Broadway), los directores utilizan el referente ovidiano como sustento temático desde donde elaborar un discurso sobre las dificultades de la vida en pareja. Las tensiones entre el amor platónico y el terrenal, entre la “chica de mis sueños” y “la chica de mis pesadillas”, entre la magia del amor y su ilusión, son el cemento dramático con el que se construye la película.
‘Ruby Sparks’ no pasaría de ser una apañada comedia romántica -de estética demasiado Sundance, secundarios demasiado caricaturescos y demasiados deseos de ser la nueva ‘¡Olvídate de mí!’- si no incluyera el lado más oscuro y terrible del mito: el deseo de posesión. “Los personajes cobran vida y van por libre”. Esta típica frase de novelista se utiliza en ‘Ruby Sparks’ de forma literal, pero con un matiz. Los directores la retuercen hasta enseñar su cara más terrible: la obsesión por atrapar un ideal, por domesticar a tu pareja hasta el punto de dañarla si no se comporta dentro de los márgenes establecidos por tu imaginación. O, lo que es lo mismo, transitar el camino que va desde la luminosa ‘My Fair Lady’ (1964) a los claroscuros de ‘Átame’ (1990), para llegar a las tinieblas de ‘La piel que habito’ (2011). 7,9.
M83, entre Pixar y Tim Burton
Genero.TV hizo un concurso oficial de videoclips para ‘Steve McQueen’, una de las canciones del excelente último álbum de M83, ‘Hurry Up, We’re Dreaming’. La única indicación que se dio es que el tema no iba sobre el actor. La propuesta de Balthazar Auxietre y Sylvain Derosne ha resultado ganadora, recordando por momentos a Tim Burton y por momentos a ‘Toy Story’.
Prin La lá / Un nuevo orden
Hace cinco años se publicaba el debut de uno de los proyectos más singulares del pop independiente nacional: el de tres niñas llamadas Blanca, Isa y Macarena, comandadas por el compositor y productor Fernando Vacas, conocido por su trabajo en Flow o por haber tenido bastante que ver para bien o para mal en el primer disco de Russian Red. ‘Esto es Prin La lá’ se colaba en nuestra lista de mejores álbumes de 2007 cuando aún no nos podíamos imaginar que faltaba un lustro para su continuación.
‘Un nuevo orden’ se presentaba recientemente con dos canciones tan distintas entre sí como la muy ‘Let It Be’ -¿o deberíamos decir muy The Streets en ‘Never Went To Church’ por su ritmo casi hip-hopero?- ‘Kiss The Future’ y la extraña y coral ‘Oda a América‘. Por si fuera poco, el álbum venía acompañado de una nota de prensa que explicaba un concepto de lo más ambicioso y complejo: la abducción de las niñas a otro planeta, su contemplación del mundo desde allí y su regreso a la Tierra en otro tiempo orwelliano, entre otras paranoias. ¿Qué podíamos esperar de un disco así?
El corte que abre el álbum, ‘Daba vueltas’, no lo aclara pero no importa. Su excelente combinación de cuerdas y sintetizadores nos hace pensar en el mejor Patrick Wolf. A continuación, el tema que da título al disco arranca tomando ideas del soul (a lo Feist versionada por James Blake) para después incorporar arreglos casi medievales y un coro infantil. ‘Otras vidas, otra realidad’ cuenta con algunos sonidos psicodélicos como fondo que también podrían haber utilizado los Flaming Lips más espaciales, mientras ‘Marsuf en busca de la flor espantapájaros’ es un corte de dream pop a la manera del M83 más cinematográfico y uno de los grandes «growers» del disco.
La segunda parte, también de producción fascinante (‘Un segundo más’ tiene un sensual ramalazo funky que además incluye saxo), se resiente no obstante de cierta languidez o cierto apresuramiento. ‘Piano cocktail’, para Boris Vian, pertenece a este último grupo, pasando desapercibida, mientras ‘Una carta escondida en la casa de muñecas’ y ‘La espuma de los días’ pasan de emocionar con sus primeros acordes a distraer hacia el final.
A esto último contribuyen unas letras inspiradas en cuentos (de Bruno Galindo, Leopoldo María Panero, de Gerardo Cartón), que no terminan ni de aclararse ni de mostrar una relación decidida con el supuesto concepto apuntado sólo en la nota de prensa. No hay mayor fracaso para una canción que tener que ser explicada o que ni aun así… A pesar de lo insondable, hay que elogiar que los textos no sean vagos ni ñoños y que contribuyan de forma curiosa a esta buena continuación de su debut, muy bien arreglada e igualmente mimada en su presentación en CD, con textos, póster, pegatina, etcétera.
Calificación: 6,8/10
Lo mejor: ‘Marsuf en busca de la flor espantapájaros’, ‘Daba vueltas’, ‘Otras vidas, otra realidad’
Te gustará si te gustan: los artistas que mezclan elementos clásicos con electrónica, a lo Patrick Wolf
Escúchalo: Spotify
Lady Gaga pagará por las pulseras de Japón
Ha pasado tanto tiempo y son tantas las noticias que genera Lady Gaga, que casi nos habíamos olvidado del asunto de las pulseras por las víctimas del Tsunami de Japón del año pasado. En 2011 se acusó a Lady Gaga y a su compañía, Universal, de haberse quedado con un tanto por ciento del dinero recaudado no por la venta de unas pulseras benéficas creadas por la artista sino por un incremento en los gastos de envío.
Ella lo negó todo. Ahora, se ha sabido que Germanotta y sus abogados han cerrado el caso de manera paralela, tras ofrecer un donativo de 107.500 dólares a una ONG que ayude a las víctimas del famoso Tsunami. De este modo, Gaga cierra una de las muchas polémicas de la mejor manera posible y casi sin hacer ruido.
fun., por las calles
A pesar de que con su anterior sencillo, ‘Some Nights’, llegaron a los puestos más altos de las listas más importantes de medio mundo, lo cierto es que dudamos que fun. puedan conseguir con este disco un hit a la altura de ‘We Are Young’. La banda quiere intentarlo de todas formas publicando el vídeo para el siguiente single extraído de su segundo disco. Anthony Mandler es el director del clip para la balada ‘Carry On’, en el que se mezclan imágenes del trío en directo con otras de los miembros del grupo en un callejón, en bares o caminando por las calles.
Rudimental, en Manila
El 25 de febrero del próximo año es la fecha marcada por el colectivo británico Rudimental para la publicación de su debut homónimo. En ese álbum se incluirá el primer sencillo oficial del mismo, ‘Feel The Love’, y su nueva entrega ‘Not Giving In’. Hoy nos quedamos con el videoclip para este nuevo tema en el que vuelven a colaborar con John Newman y en el que también participa Alex Clare. Una historia de amistad entre dos pequeños delincuentes dirigida por Josh Cole en las calles de Manila con mucho de breakdance.
‘666 Park Avenue’: horror, bostezos y risas
El pasado 30 de septiembre se estrenaba en ABC ‘666 Park Avenue’, rodeada de una moderada expectación. El título, incluyendo el nada casual número de la Bestia, dejaba poco del argumento a la imaginación: un lujosísimo edificio del Upper West Side neoyorquino – The Drake- y la relación de éste con algo satánico o con el mismo Satanás. Una joven pareja compuesta por una arquitecta (Jane Van Been) y un trabajador del Ayuntamiento con aspiraciones (Henry Martin) se muda al edificio para hacerse cargo de su mantenimiento, y presumiblemente descubrirá la verdad sobre el edificio y su pasado, así como algo sobre la inquietante pareja de propietarios del mismo (Gavin y Olivia Doran).
Si bien desde el flojísimo piloto al último capítulo emitido, el nivel ha mejorado significativamente –al César lo que es del César- la serie no termina de despegar, con unos personajes excesivamente presentados y unas tramas a veces lentas y a veces descabelladas. ¿Cuántas veces van a quedar un grupo de recién conocidos para cenar, tomar copas o asistir a fiestas espectaculares en una sola semana? De hecho, en concreto, hemos podido asistir a ciertas situaciones que, de puro inverosímiles, causan risa: quedarte encerrado durante 5 segundos y que, justo entonces, tu novio aparezca en una habitación que no sabía que existía porque te andaba buscando, casualmente, por el sótano, portando, por fortuna, una linterna en la mano… ¿Hola? No, ¿en serio?
No obstante, lo verdaderamente reseñable de ‘666 Park Avenue’ es su total y absoluta falta de originalidad. La sensación general durante todo el visionado es la de estar viendo ‘Pactar Con El Diablo’, si bien cada pocos minutos viene a tu mente cierto regustillo a situaciones o directamente planos o ideas fusilados de otras películas y series. ‘El Resplandor’, ‘La Semilla del Diablo’, ‘American Horror Story’ o ‘Heroes’ son algunos de los “homenajes” que salpican la serie cada dos por tres. Incluso, en ocasiones puntuales y mira que es difícil, hay momentos que hasta recuerdan a ‘Perdidos’, y no solo por la presencia de Terry O’Quinn (John Locke en ‘Lost’) interpretando a Gavin Doran.
Tras cuatro capítulos, ya no cabe seguir concediendo el beneficio de la duda: ‘666 Park Avenue’ no es una serie indigna, pero sí un pequeño flop. No podemos saber si en el futuro remontará o si acabará siendo una serie de culto, pero hoy por hoy ya solo queda hablar de decepción. Aunque, por supuesto, por temática, los fans del género… ¡seguiremos viéndola!
Calificación: 4/10
Destacamos: El personaje de Nona, la adolescente con poderes premonitorios, que pinta bastante bien.
Te gustará si te gustó: ‘American Horror Story’, pero no tanto como para que te moleste ver una mala copia.
Predictor: En su estreno los números han sido bastante tibios. No obstante, el productor ya ha dejado caer que es posible que haya segunda temporada, así que la habrá.
“Girls Aloud nunca se separarán”
Aprovechando el tirón de su vuelta a las andadas, Kimberly Walsh, una de las Girls Aloud, ha aclarado que el grupo nunca se separará. Esta declaración viene propiciada por un fragmento de la nueva autobiografía de Cheryl Cole en el que cuenta que la banda femenina se separará definitivamente una vez acabe la gira que anunciaban hace poco.
Walsh ha aprovechado su visita a una radio británica para aclarar la información. “Cheryl escribió el libro hace mucho tiempo. No creo que ninguna de nosotras sepamos lo que va a pasar tras la gira. Ya veremos dónde estamos en ese momento. Estamos en una posición privilegiada. Podemos volver a nuestros proyectos en solitario, y después reunirnos de nuevo… Al modo de Take That, funciona bastante bien”. Obviamente esas son las palabras de una de las componentes del grupo sin un éxito en solitario. No sabemos qué opinará realmente Cheryl, que sí que se encuentra en una posición privilegiada, ya que en el Reino Unido compran cualquier cosa que cuelgue en iTunes, independientemente de su calidad…
Christopher Owens presenta ‘Lysandre’
La noticia del abandono de Christopher Owens de Girls ha sido una de las más sorprendentes del año, ya que se le consideraba el alma de la formación, si no casi un proyecto en torno a su figura. Pero no. El verdadero proyecto personal de Christopher Owens es Christopher Owens y con él editará su álbum en solitario, ‘Lysandre’, el próximo 15 de enero.
De momento ya pueden escucharse en Soundcloud dos canciones en una, ‘Lysandre’s Theme’ y ‘Here We Go’, de las que suponemos que la primera es una suerte de intro. Sin renunciar a la guitarra eléctrica, parece que el sonido tirará más por el pop preciosista de finales de los años 60 (The Free Design, etcétera). El disco cuenta la historia de un viaje y un romance: Owens se enamorará de una muchacha llamada Lysandre. Este será el tracklist del álbum:
1 Lysandre’s Theme
2 Here We Go
3 New York City
4 A Broken Heart
5 Here We Go Again
6 Riviera Rock
7 Love Is in the Ear of the Listener
8 Lysandre
9 Everywhere You Knew
10 Closing Theme
11 Part of Me (Lysandre’s Epilogue)
























