10 minutazos de videoclip se marca Lana del Rey para presentar el primer sencillo de la reedición de su celebrado debut. ‘Born To Die – The Paradise Edition’ sale a la venta el 12 de noviembre, aproximadamente cuando termine vuestro visionado del videoclip para ‘Ride’. Anthony Mandler, quien ya dirigió el clip de ‘National Anthem’, es el responsable de dotar de un fondo visual a esta producción del legendario Rick Rubin. En el vídeo vemos a Lana acompañada de varios hombres, ¿prostituyéndose?, cantando con el vestido de la primera comunión, fumando en una gasolinera y todo cargado de metáforas sexuales. Una superproducción de factura impecable en la que Del Rey queda retratada como una Lolita moderna que cierra los 10 minutos de vídeo con la frase “But I am free”. Nos alegramos.
Lana del Rey presenta el clip para ‘Ride’
Desnudos, fiestas, Nicki Minaj y The Beatles para Justin Bieber
Al pobre Justin Bieber le han pasado muchas cosas estos días. El chaval avisaba a través de su Twitter de que le habían robado un portátil con algunas fotos comprometidas. Luego se aclaraba que todo era una estrategia para promocionar su nuevo videoclip junto a Nicki Minaj, para el tema ‘Beauty And A Beat’, pero ahora mismo dudamos qué fue antes, si el huevo o la gallina. ¿Acaso no será que el vídeo es una excusa para quitarle importancia a unas fotos en que Justin sale como Dios lo trajo al mundo? Él asegura que todo es falso y nosotros lo creemos, pero ahí quedaban las fotos de todas maneras.
El clip junto a Nicki Minaj es una sucesión de planos con la cámara en mano que dice haber escrito y rodado el propio adolescente. En él se le ve de fiesta en un parque acuático acompañado de mucha gente guapa y de Nicki Minaj, que no se moja ni un poco.
Además, Justin ha aprovechado su visita al Factor X norteamericano para hacer una versión al piano del clásico ‘Let It Be’ de The Beatles, algo que había hecho junto a Carlos Santana en una fiesta de fin de año.
Las acrobacias sexuales de P!nk
Aunque en nuestro país P!nk sigue interesando a nivel de ventas y repercusión, no es comparable al éxito que está alcanzando de nuevo en el resto del mundo. Su último disco ‘The Truth About Love’ ha llegado a lo más alto de las listas de medio planeta, al igual que el primer sencillo extraído del mismo, ‘Blow Me (One Last Kiss)’. Ahora presenta el videoclip para el segundo single, ‘Try’. Esta vez la vemos ejecutar una compleja coreografía cargada de referencias abiertamente sexuales acompañada del maromo de turno y que casi rozan lo acrobático. Y una vez más nos sorprendemos de la forma física de esta mujer, que roza lo irreal.
Los dramas de Usher
Usher presenta el videoclip para el tema que le produjeron los desaparecidos Swedish House Mafia junto a Klas Åhlund. El vídeo para ‘Numb’ ha sido dirigido por Chris Applebaum y Grace Harry y en él podemos ver al cantante incapaz de enfrentarse al micrófono y bailando dentro de una caja de metacrilato mientras aparecen imágenes de dramas varios de su vida.
Las dos caras de Jack White
Después de la superproducción dirigida por Hype Williams para el tema ‘Freedom at 21’, Jack White presenta el videoclip para el cuarto sencillo extraído de su disco de debut ‘Blunderbuss’. En esta ocasión es el tema ‘I’m Shakin’’ el elegido para seguir promocionando su álbum y cuenta con un clip dirigido por Dori Oskovitz. En él vemos enfrentadas las dos bandas con las que cuenta el músico habitualmente. Además, White sale desdoblado y, una vez más, con pinta de haberse escapado de una película de Tim Burton.
Cee Lo Green sigue con la Navidad
A Cee Lo Green le importa muy poco que aquí nadie tenga ganas aún de Navidad. Él sigue empeñado en promocionar su disco de villancicos, ‘Cee Lo’s Magic Moment’. Si hace poco le daba por cantarnos ‘Silent Night’ y nos producía una pereza tremenda, ahora nos ataca con ‘Run Rudolph Run’, el clásico de 1958 popularizado por Chuck Berry. Si olvidamos que se trata de un tema navideño, podemos disfrutar del sonido de soul clásico que tan bien sienta a la voz de Green.
Gandía Shore: tetas, culos y chonis por doquier
Muchos veíamos en ‘Gandía Shore’ el próximo ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’. Si eras uno de ellos, ya te puedes ir dando media vuelta: la versión española del archiconocido docureality de MTV no llega ni a la tapa de los tacones al programa conducido por Luján Argüelles, que sigue superándose a cada capítulo. Eso sí, el espíritu del formato no se ha pervertido en absoluto en su adaptación a nuestro país. Ni un ápice.
Y es que ‘Gandía Shore’ parece dispuesto a darnos lo que el gran público pide a sus hermanos británico y norteamericano: una buena ración de imitadores de Rafa Mora y Princesas de Barrio presentados como material ideal para ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’, salpimentada con una enorme dosis de tetas (masculinas y femeninas), culos, chochos, colas, cejas depiladas, tabletas de chocolate y cocientes intelectuales más bajos que la duración en minutos de un partido de fútbol.
Pero obviamente, nadie sintoniza este programa con la ilusión de ver un tratado sobre Tolstói, sino para disfrutar (es un decir) de la documentación ficticia de ese grupúsculo de gente que, a pesar de pasar por delante de nuestras narices en las calles o en el Metro, seguimos haciendo como que no existe. Jóvenes enganchados a la fiesta y al alcohol que viven por y para el hedonismo, ya sea este pasearse por la playa en minibañador o follar como si lo fueran a prohibir mañana.
Semejante cóctel solo puede ir mal si los personajes que le dan vida no son todo lo carismáticos que deberían. Y en eso, quizá la MTV termine encontrándose con un problema: varios de los participantes llevan la voz cantante, protagonizando todos y cada uno de los momentos graciosos. Otros, son simplemente ignorados por los responsables del programa, hasta el punto de que se puede contar con los dedos de una mano las veces que aparecen en pantalla durante la emisión. Pero lo que es aún peor es que algunos de ellos dan pereza desde el minuto cero (Gata) y otros se desinflan tan rápido que apetece desterrarlos para siempre de este mundo (Labrador). Y aunque el programa se deja ver, llegando a ser entretenido para una buena sesión de televisión lobotomizadora, al final uno termina harto de escuchar los mismos «no nos has caído supermal», «aparte de músculo quiero entrenar rabo», «eres mazo especial» y «mi polla es de todas». Que una cosa es que nos guste la telebasura y otra que no tengamos límite.
Calificación: 5/10
Destacamos: A Arantxa, que además de la borrachuza oficial, quiere ser el bebé en todos los bautizos, la novia en todas las bodas y el muerto en todos los entierros.
Te gustará si te gustó: Cualquiera de los otros «Shores».
Predictor: había ganas, y por eso hoy es predecible que haya tenido una audiencia espectacular, pero como no mejore, terminarán todos en MYHYV.
¡Sigue Gandía Shore en directo en nuestros foros todos los domingos!
The Cult: «Este accidente ha estado a punto de destruirlo todo»
Ya os contamos en la crónica del concierto de The Cult en Madrid que a principios del mes de julio tuvieron un accidente con su autobús que por poco no acabó en desgracia. Por ello, en las horas previas a dicha actuación, que fue cuando nos entrevistamos con Ian Astbury, su frontman, el ambiente en el backstage era bastante tenso. Durante los veinte minutos largos que nos concedieron, el británico llevó el ritmo de la charla a su antojo, extendiéndose con las preguntas que quería y negándose a responder a otras, con todo ese aura de estrella del rock que ha conocido mejores tiempos, pero que resiste ante todo envite. Conversamos sobre el citado accidente, sobre ‘Choice Of Weapon’, el disco que venían a presentar… y sobre Metallica.
¿Qué tal va la gira? ¿Estáis todos recuperados del susto tras el accidente con el autobús en Croacia?
“Estuvimos a punto de morir. Si hubiese habido un poco más de peso en la parte delantera del autobús, no lo llegamos a contar. El conductor se quedó dormido y el autobús chocó. Fuimos muy afortunados, pero esto nos ha cambiado a todos, ha sido algo muy profundo, una experiencia cercana a la muerte. A cada uno le ha afectado de distinto modo y ha sido duro psicológicamente hablando, porque seguimos viajando en autobús y de cuando en cuando nos acordamos de aquello. Es difícil de explicar lo que significa girar con un grupo. Me da la impresión de que, especialmente para la gente joven, girar es guay, porque tienes la oportunidad de viajar alrededor del mundo, bebes mucho, conoces a muchas chicas y tocas la música que amas en ciudades impresionantes, pero la realidad es muy diferente. Te acabas dando cuenta de que, aunque durante un tiempo puede estar bien, al final te acabas hartando y encima no puedes dejarlo, así que intentas escapar de algún modo. Hemos girado durante muchos años y hemos tenido varios incidentes, y estar bastante tiempo rodeado de la misma gente puede generar conflictos, pero esto último que nos ha pasado ha sido especialmente difícil, porque hemos trabajado mucho con este disco y nos ha costado siete años reconstruir y retomar el grupo cuando no quedaba nada en pie. Olvídate de ‘Sonic Temple’, es irrelevante, es como Nick Cave hablando de The Birthday Party. Es algo abstracto. Habíamos vuelto a formar el grupo y llegamos a conectar unos con otros y de repente este accidente ha estado a punto de destruirlo todo. Es como si los dioses del éxito nos hubieran dicho ‘os vais a enterar de lo que es este mundillo’. Ha sido duro porque nos lo estamos tomando muy en serio y hubiese sido muy fácil dejarlo e irse a vivir a una granja o a una cueva.”
¿Cómo fue la experiencia de volver a trabajar con Bob Rock? ¿Y qué tal con Chris Goss? ¿Funcionó bien el tándem Rock/Goss?
“Olvídate de Bob Rock, hablemos de Chris Goss (nde: co-productor del disco y colaborador de Queens Of The Stone Age, entre otros). Bob Rock es obvio, mucha gente pregunta primero por él y apenas piensa en Chris Goss. Chris ha sido amigo mío durante muchos años y cuando empezamos a trabajar en el nuevo disco nos dijo: «tenéis malos hábitos como grupo, olvidaos de los arreglos y empezad a pensar en lo que sentís, en las emociones que surgen cuando tocáis». Así que intentamos seguir su consejo e intentar centrarnos en el aspecto emocional y fue ahí cuando todo comenzó a surgir. Él reconstruyó el sonido de la banda y luego llegó Bob Rock y lo pulió. Eso es lo que se le da mejor a Bob, pulir y refinar las asperezas. Se le da bien encontrar melodías y trabajar con el tono, trabaja muy bien con las guitarras también, así que se llevó muy bien con Billy (nde: Duffy, guitarrista). Igual que hacen U2 con Brian Eno o Flood, pero detrás de todo está Steve Lillywhite y no se habla tanto de él como de los otros, pero hace muchas cosas.”
Confieso que al saber que estaba Bob Rock en el equipo de producción de ‘Choice Of Weapon’, no esperaba el mejor de los resultados, al pensar en lo que hizo con Metallica durante años…
“Si no fuera por Bob Rock, Metallica no estarían aquí hoy, o estarían tocando en sitios como este (nde: La Riviera). Ellos querían trabajar con Bob, fueron con él al estudio a pies juntillas. Fue una transición para ellos, es la elección más sabia que jamás han hecho, ahora son multimillonarios y tocan en estadios alrededor del mundo y todo por un disco. Igual que con Guns ‘n’ Roses, todo por un disco, es increíble.”
¿Cómo compararías el trabajo de Rock/Goss con el de Youth en vuestro anterior álbum?
“Youth estuvo quince días en el estudio. Solo teníamos doce canciones, casi una canción por día. Llegué un día tarde al estudio y ya estaba grabando pistas para tres canciones con un batería amigo suyo. Nos quedamos alucinados porque se suponía que él iba simplemente a limar asperezas y de hecho nosotros ya traíamos casi todo grabado, pero él se puso a grabar cosas nuevas y claro, oírle tocar el bajo es algo impresionante. Apenas tuvimos tiempo para desarrollar las canciones, porque él se empeño en grabarlo todo y en cinco o seis días ya tenía listas todas las bases de cada tema. Con Goss estuvimos trabajando tres meses, así que ha sido todo muy distinto. Lo que ocurre con ‘Born Into This’ es que tiene muy buenas canciones, pero no están desarrolladas del todo, a veces alguna canción parece una maqueta. En ese disco nos quedamos con la sensación de que podíamos haber hecho mucho más».
Entonces entiendo que con el nuevo disco os sentís mucho más satisfechos…
“Sí, estamos más satisfechos. Tampoco satisfechos del todo, porque de hecho no sé si se puede llegar a estar así alguna vez en la vida, no sé… Hay pocos momentos perfectos en la vida, aunque uno puede considerar que cada momento es perfecto… otra consideración existencial… (risas). Me gusta hablar de este tipo de cosas.”
Además, en ‘Choice Of Weapon’ vuelven a estar presentes Chris Wyse y John Tempesta al bajo y batería tras tocar con ellos en ‘Born Into This’. ¿Crees que esta formación va a durar más tiempo?
“Es la primera vez que hacemos dos discos con los mismos músicos. Estamos luchando por mantenernos unidos, ser una familia. Intentamos olvidar aquello que nos separa y olvidar cualquier resentimiento, porque somos personas muy distintas. Si hicieses esta misma entrevista a cualquiera de los demás miembros, sería completamente distinta. Todos tenemos ideas distintas, pero cuando nos juntamos en una habitación y seguimos los parámetros de Goss, llegamos a entendernos.”
En cuanto al sonido de la banda, habéis visto unos cuantos cambios a lo largo de su historia: primero fue el post-punk de los dos primeros álbumes, para volveros más rockeros en ‘Electric’ y ‘Sonic Temple’. ¿Cómo recuerdas esta evolución?
“En el fondo lo que hacemos es música con guitarras, aunque los dos primeros discos están más dominados por la sección rítmica. Se escribieron muchas canciones con el bajo. Piensa en ‘She Sells Sanctuary’ y su ritmo… el bajo lleva todo el peso en esa canción. En la época de ‘Electric’ escuchábamos a Led Zeppelin y a AC/DC, mientras todo el mundo estaba haciendo discos vanguardistas y nosotros pensábamos: “¿por qué? ¡es muy aburrido!” (se pone a cantar ‘Orange Crush’ de R.E.M.). Nosotros en su vez estábamos pensando en las tías buenas que venían a nuestros conciertos, en pasarlo bien. En mi fuero interno tenía mi propia visión de las cosas, pero habíamos estado tan serios con los dos primeros discos que en ‘Electric’ simplemente queríamos pasarlo bien, hacer un disco divertido. Entendemos la ironía, el pastiche, pero es distinto cuando eres joven, tienes otra actitud. ‘Sonic Temple’ era más teatral, más dramático, más pop. Fue todo un éxito, y empezamos de la nada, viviendo en squats, robando pan. Yo solía mendigar en la estación de Covent Garden, no tenía nada. Cumplimos un ciclo y luego quise destruirlo todo, hacer algo nuevo. ‘Ceremony’ tuvo que ser un disco difícil, porque estábamos pasándolo mal, yo acababa de enterrar a mi padre y estábamos atados a un contrato discográfico. Para cuando salió ‘The Cult’ en 1994 las cosas estaban tomando su cauce de nuevo, pero para aquel entonces estábamos exhaustos de tanto disco y tanta gira.”
En los dos últimos discos, especialmente en el último, habéis vuelto al rock and roll de ‘Electric’ y ‘Sonic Temple’, tras aquellos discos de los noventa y de principios de los 00s, en los que experimentasteis más. No obstante, en temas como ‘Elemental Light’ se pueden escuchar guitarras muy de la época de ‘Love’, así que al fin y al cabo recuperáis un poco de vuestras épocas más exitosas, ¿estás de acuerdo?
“Claro, esa canción tiene una esencia rockera, pero a lo largo del tiempo nos han podido influenciar distintos artistas. En los primeros años del grupo sonaban guitarristas como Will Sergeant o The Edge, músicos que usaban muchos efectos, distintas texturas. Eso lo puedes encontrar también en este disco, hay distintas texturas sonoras y puedes encontrar atmósferas similares en ‘Life > Death’ y en otras como ‘Embers’. Todas esas las estamos tocando en directo también. Hay que aportar un poco de contraste en los conciertos. ‘She Sells Sanctuary’ tiene elementos así también, no es solo rock duro. Tenemos elementos callejeros, del tipo Stooges, como en ‘Honey From A Knife’, que lo que cuenta ocurrió realmente. Es algo generalizado en el disco, todo es real, todo lo que contamos en las letras de las canciones nos ha sucedido en la realidad. Son experiencias en primera persona, al grano, frescas. Aunque estén escritas por tipos de casi cincuenta años, siguen teniendo frescura además de beber de la experiencia. También se ve en la portada. Es mi portada favorita, me encanta.”
Con el tema de la portada, a todo esto, vuelves a tu fijación por los nativos americanos, ¿no?
“No, no necesariamente. Si te fijas bien, hay varias cosas, hay un homenaje a la cultura rockera y post-punk, con esa cazadora de cuero, hay elementos tibetanos, hay una camiseta de ‘Gangs Of New York’, la cara tiene un velo, representando la primavera árabe… tiene muchos elementos, los cuernos pueden parecer de nativo americano, pero poco más.”
Hay muchos grupos que cuando tienen una trayectoria dilatada como la vuestra se dedican a tocar sus grandes éxitos, dejando las novedades en un segundo plano. ¿Sois de esos? ¿Qué tipo de sets ofrecéis?
“Hay como unas cinco canciones nuevas, y luego otras que estén relacionadas con estas de algún modo. Hay canciones de ‘Death Cult’ (nde: antes de llamarse The Cult se llamaban Southern Death Cult), de ‘Electric’… es un set balanceado. Si tocamos canciones antiguas es porque tienen que ver con las nuevas, las nuevas dictan el camino a seguir.”
Toundra / (III)
Dos años han pasado desde que los madrileños nos maravillaran con su segundo LP, titulado ‘(II)‘, y parece que no somos los únicos en haber caído en sus redes, pues el grupo está cada vez más en boca de todos y son más los escenarios que los acogen. Parece poco tiempo en realidad, porque aquel álbum suena tan fresco como el primer día, pero el calendario marca 2012 y, para alegría de sus seguidores, el grupo ha aprovechado bien el tiempo, ofreciéndonos una nueva entrega que han dado en llamar ‘(III)’, fieles a su estilo habitual de nomenclatura. Si su debut parecía centrarse en una temática acuosa y la continuación a éste llegaba a tierra firme a través de un río, la idea que domina este tercer disco tiene que ver con el aire y el espacio, a juzgar por los títulos de las canciones. No parece coincidencia que un concepto así sea el protagonista, pues Toundra vuelan aquí más alto que nunca. Decíamos en la crítica de su predecesor que un número más alto en el título equivalía a una versión superior de la banda y la prueba de que se han vuelto a superar a sí mismos es bien patente. En un género tan manido como el post-metal, estos chicos demuestran que hay mucha más tela que cortar si se exprime uno bien el cerebro.
Para no estancarse han hecho varias cosas: por un lado han perfeccionado un tipo de composiciones que si antes estaban dominadas ahora son ya perfectas, y por otro se han atrevido a explorar. Como colofón, todo queda atado y bien atado con una producción que es de quitarse el sombrero, dando la fuerza necesaria en las partes más áridas sin perder detalle en las más delicadas. Entre el primer grupo de temas están cortes como ‘Ara Caeli’, ‘Cielo Negro’ o ‘Marte’, donde combinan momentos de calma y explosiones de distorsión. Las dos primeras están enlazadas, funcionando casi como una, y abren el disco de una manera inmejorable: con una base rítmica sólida como el acero, las guitarras se esparcen a placer, entre punteos y acordes, acompañadas por un sección de cuerda que, lejos de saturar el ambiente, lo refuerza en los puntos oportunos. Desde las partes más calmadas a las más enérgicas no se puede estar ni un solo segundo sin permanecer atentos a cada movimiento, con los pelos de punta, con el corazón en un puño. No es fácil emocionar con tanta facilidad, pero ellos lo logran. En el tercero de los temas nombrados se vuelven mucho más veloces y algunos punteos nos pueden recordar a grandes himnos como el ‘Wasted Years’ de Iron Maiden, lo cual es una gozada.
Las guitarras acústicas no son una novedad para quienes conozcamos su discografía, pero en ‘Requiem’ toman el protagonismo en su primera mitad, al ritmo lastimero de una balada que va tomando forma según se cambia acústica por eléctrica y se añaden más elementos como las cuerdas, acabando con un tono bastante épico, solo de guitarra incluido. Cerrando el álbum de manera circular están ‘Lilim’ y ‘Espírita’, en el mismo estilo que las iniciales, pero con personalidad propia y distintos giros que no habíamos escuchado. Huelga decir, aunque lo recordamos, que el cuarteto sigue desconociendo la palabra relleno. En ‘(III)’, Toundra se renuevan sin moverse del sitio, pero lo mejor es que llegue a los oídos y haga flotar. Después de eso no hacen falta más explicaciones; sobran las palabras y ellos lo saben mejor que nadie.
Calificación: 8/10
Lo mejor: ‘Cielo Negro’, ‘Ara Caeli’, ‘Marte’, ‘Lilim’.
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Escúchalo: Descarga a la voluntad
‘Cosmópolis’: viaje al fin del capitalismo
David Cronenberg tiene fama de adaptar lo inadaptable. ‘El almuerzo desnudo’ (1991) y ‘Spider’ (2002) fueron sus mayores desafíos en ese sentido. No es casualidad, por tanto, que el portugués Paulo Branco, productor del cine de Manoel de Oliveira o Raoul Ruiz, le encargara la adaptación de la “inadaptable” novela ‘Cosmópolis’ (Seix Barral, 2003).
El método utilizado por Cronenberg para realizar la adaptación es, parafraseando el título de su última película, “peligroso”. El director copypasteó diálogos y situaciones de la premonitoria obra de Don DeLillo y en seis días ya tenía el guión preparado. ¿Pleitesía o vaguería?
La cruda literalidad de los diálogos, junto a la deliberadamente obtusa jerga financiera, dificulta enormemente la compresión de la película, sobre todo vista en una sala de cine. No es lo mismo enfrentarte con una hermética parrafada escrita, con la posibilidad de volver a leerla cuantas veces quieras, que escuchada o leída en los subtítulos de una pantalla, donde no hay posibilidad de rebobinado (en casa, ya es otra historia).
Por esa razón, lo más atractivo de ‘Cosmópolis’ -aparte de la brillante alegoría anticapitalista creada por DeLillo- es el contexto elegido por Cronenberg para situar el texto del escritor. El expresionismo abstracto como trasfondo estético (de Pollock a Rothko), el diseño del interior de la metafórica limusina (tipo nave espacial para capitanes del cybercapitalismo) y la elección de Robert Pattinson como carcasa y símbolo de un sistema que se hunde, son soluciones que resultan admirables.
Cronenberg construye su película como el diseñador de una sala de operaciones. Una apuesta por lo aséptico, lo geométrico, lo tecnológico, lo gélido, para reivindicar lo contrario: la belleza de la asimetría (de una próstata). 7.
Matt & Kim / Lightning
La lógica de la carrera de Matt & Kim nos dice que su cuarto álbum debería ser el mejor que han publicado hasta la fecha, pero ‘Lightning’ no mola más que ‘Sidewalks’, aunque por poco. La pareja artística y sentimental de Brooklyn continúa con su fórmula infalible de melodías pegadizas, teclados sencillos pero efectivos y guiños sorprendentes a algún que otro género determinado (en este caso, cómo no, el dubstep) dentro de un todo a medio camino entre el pop y el punk que nunca falla en su intención nada ambiciosa de divertir sin más. El problema es que esta vez las canciones son menos buenas y, en vez de una evolución clara, lo que hay es una especie de fusión entre sus dos discos anteriores.
El recorrido de ‘Lightning’ comienza con un tema de infecciosos “uh-uh-uh’s” y marcado carácter electropop. Se trata de ‘Let’s Go’, canción en la que Matt & Kim parecen haber depositado casi todas sus esperanzas para el desempeño comercial del álbum (recordemos que ‘Sidewalks’ llegó a ser top 30 en Estados Unidos) puesto que, además de haber sido escogida como sencillo de presentación, ha recibido tratamiento de videoclip nada menos que por partida doble. La siguiente, ‘Now’, da la mayor sorpresa del disco gracias a su sonido dubstep, aunque en realidad se trata del primer reencuentro en ‘Lightning’ con su característico estilo pop-punk, más adelante presente en temas como ‘I Wonder’, que tiene unos teclados entrecortados muy interesantes, o en la menos memorable ‘Much Too Late’.
Los teclados festivos de ‘It’s Alright’, la lograda melodía de ‘Not That Bad’ o la sencilla-pero-efectiva ‘Overexposed’ conforman una decente primera mitad, no tan chula como la del disco anterior, pero en absoluto anodina. De entre los temas restantes destacan la intensa ‘I Said’ y la apañada balada final, ‘Ten Dollars I Found’. En conjunto, no se puede pasar por alto la sensación de que las melodías de estas canciones se parecen bastante entre sí, ni que Matt & Kim no han compuesto en esta ocasión temas tan incuestionables como ‘Daylight’, ‘Where You’re Coming From’ o ‘Block After Block’. Por lo menos, eso sí, continúan fieles a ellos mismos, principal motivo por el que su número de seguidores es el que es.
Calificación: 5,8/10
Lo mejor: ‘Let’s Go’, ‘Now’, ‘It’s Alright’, ‘Not That Bad’
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Rihanna se tapa las tetas en ‘Unapologetic’
Rihanna había advertido que hoy subiría a Twitter la portada de su nuevo álbum y su título. Así ha sido. Esta es la portada de ‘Unapologetic’, álbum que viene precedido del single ‘Diamonds’, ya un éxito en Reino Unido que aún no ha logrado arrancar del todo en Estados Unidos o España, donde la composición de Sia baja del puesto 7 al 27 en su segunda semana. El disco se espera para el 19 de noviembre.
Bat for Lashes canta ‘We Found Love’
Bat for Lashes, que la semana que viene publica su nuevo álbum, el esperado ‘The Haunted Man’, ha pasado por ese programa de las versiones de la BBC que para cualquier melómano no necesita ningún tipo de presentación. La sorpresa es que, a pesar de la intensidad contenida de su nuevo álbum, se ha decantado por un tema tan explosivo como ‘We Found Love’ de Rihanna, aunque por supuesto, lo ha llevado a su estilo.
‘Ramada Inn’, Neil Young sin medida
Hace unas semanas conocíamos el primer adelanto de ‘Psychedelic Pill’, el segundo álbum que Neil Young publicará este año junto a su banda de acompañamiento más mítica, Crazy Horse. ‘Walk Like A Giant‘ era un corte de dieciséis minutos que, en el vídeo que lo presentaba, quedaban recortados a poco más de cuatro. Ahora le llega el turno a ‘Ramada Inn’, otro tema del disco que también supera ese mismo minutaje. Pero en esta ocasión, a través de un vídeo que recopila imágenes de archivo de películas, documentales y grabaciones caseras de varias décadas atrás, podemos disfrutar de la canción en toda su extensión. Un tema que, además, suena evocador y apasionado y que, según apunta el propio guitarrista Poncho Sampedro, supone un regreso a su estilo de los primeros 90.
Blondie regalan tres canciones
Con motivo de su concierto ayer en directo en Youtube, Blondie han querido regalar tres canciones nuevas a partir de un player en su página web. Son la metalera ‘Bride of Infinity’, la más reposada ‘Dead Air’ y ‘Rock On’, que hace honor a su nombre. Las otras tres pertenecen a ‘Panic of Girls‘, de 2011.
coffee&wine presenta su debut tras casi 10 años
Anoche se presentaba en la sala El Sol de Madrid el álbum debut de coffee&wine (todo junto y en minúscula, como quieren que se escriba). ‘From the Ground’, del que pronto hablaremos por aquí, llega con mucha fuerza, con madurez y con esa sensación de que hay cabezas muy bien amuebladas detrás de este proyecto que trabaja el folk de raíces norteamericanas y el alt-country.
Mucho antes de que existieran Russian Red o Anni B Sweet, como corrientes o como conceptos, Ana Franco (la artífice de todo esto) ya se acompañaba de músicos como Charlie Bautista o Manuel Cabezalí de Havalina. Más de diez años de trabajo a las espaldas quedaron patentes anoche en este directo en el que la calidad del repertorio y la cercanía de los músicos conformaron un bonito show ante un público bastante numeroso y respetuoso con lo que en ese escenario ocurría.
Al inicio, rompiendo el hielo, sonaba ‘Fear Of The Light’. Entre los músicos se encontraban Andrés Cabanés, Javier Couceiro (Havalina), Jesús Montes (que ha tocado el bajo con Rosenvinge, Anni B sweet, etc) y los inigualables coros de Ester Rodríguez (Amigos Imaginarios). Los nervios se hacían notar y la voz de Ana irrumpía tímidamente en la sala dando la bienvenida a los asistentes y anunciando su nuevo trabajo. Después sonaron ‘Why You Why Now’ o ‘Uppers & Downers’, que fueron calentando el ambiente. Fuera a causa de los nervios o de los pequeños problemas técnicos, Ana estaba demasiado pendiente de sus chicos girándose demasiado a menudo, desvinculándose de manera no intencionada de su público, algo que, aunque no deja de ser una falta leve, podría convertirse claramente en un punto a mejorar. Como la ubicación en el escenario de Ester Rodríguez. La intensidad de sus coros es tal y su presencia es tan arrolladora que debería situarse algo más alejada de la primera línea para no acaparar algunos focos que deberían corresponder únicamente a la voz solista. Aun así, la cohesión entre todos ellos es muy grande y las canciones están tan bien estructuradas que el concierto se acabó haciendo corto y de lo más ameno.
‘Dinda’ es uno de los temas estrella del nuevo álbum, inspirado en la abuela de Ana Franco (a la que dedica el disco). Efectivo tanto en su versión de estudio como en directo. También sonó alguna canción de su EP ‘From the Roof’, ‘Ukelele’ -paradójicamente tocada con violín- y ‘Adán’, esa deliciosa ranchera cantada, obviamente, en castellano. En el puesto de merchandising: chapas, discos, camisetas y una mini-oficina de la Fundación Mozambique Sur con la que se podía colaborar allí mismo abriendo nuevos caminos a la solidaridad y la cooperación. ‘Symmetry Of A Song’ cerraba con broche de oro el concierto (aunque luego vendría un bis corto y preciso), ya todos más tranquilos, más animados y dejando muy claro cuál es el sitio de la banda y hasta donde está dispuesta a llegar. ¡Bravo! 7
El single que nunca fue de Cecilia
A lo largo del verano se ha ido informando desde la web Cecilianet.com, que llevan sus hermanos, de un nuevo disco de Cecilia, una de nuestras cantantes favoritas, tristemente desaparecida en accidente de tráfico a mediados de los años 70.
El misterio ha rodeado este lanzamiento, pues se hablaba en agosto de que se daba «por finalizada la grabación». Todo se ha resuelto en Facebook. Esta es la explicación:
«Durante el verano de 1976, Cecilia compaginaba sus actuaciones con la preparación de su nuevo disco en CBS, que debía convertirse en uno de los éxitos de aquellas Navidades. Ya se había decidido que el single estrella sería el titulado ‘Mi muñeca (Mari Pepa)’, que Cecilia había grabado ya en forma de maqueta, para ir preparando los arreglos y la producción. Una canción en la que la joven artista, de tan solo 27 años, mostraba su cariño por su vieja muñeca de trapo que la había acompañado durante los muchos viajes de su infancia.
El disco no llegó a completarse, porque como sabe todo el mundo, un accidente de tráfico segó la vida de Cecilia en agosto de aquel 1976. Pero la maqueta quedó grabada y en poder de la familia de la cantautora. Han pasado treinta y seis años, y las Navidades del 2012 ven por fin la aparición de aquel tema que, creemos, se ha engrandecido con el paso de los años y con la leyenda de Cecilia, modelo y guía de muchas de las jóvenes cantautoras que triunfan ahora en nuestro país. Con un excelente trabajo de reconstrucción musical de Julio Seijas, que fue compañero de Cecilia en sus primeros discos, aparece ahora ‘Mi muñeca’ con la misma inspiración y emoción que tuvo en su día. Un tema absolutamente nuevo, inédito, que engrandece el recuerdo de Cecilia».
Aún se desconoce el tracklist del álbum ‘Mi muñeca. Sus maquetas originales y nuevas canciones inéditas 2’, pero se sabe que incluirá esta canción que la verdad es que, de descarte, como podéis observar, tiene poco. El disco, sea como fuere, saldrá en noviembre y habrá edición en vinilo.
La guerra contra la comida de Vitalic
Vitalic han estrenado el vídeo para ‘Stamina’, single de su nuevo álbum ‘Rave Age’, que sale a la venta el 5 de noviembre. El vídeo arranca con una persona obesa con sobrepeso muriendo en la bici estática aparentemente por exceso de ejercicio, y en su conjunto habla sobre la obsesión por el número de calorías. Atentos a la aparición del hombre hamburguesa.
El acierto estético de Cloud Nothings
‘Fall In’ es una de las canciones más claras en el disco de Cloud Nothings, ‘Attack on Memory‘, uno de los mejores del año para parte de la redacción de JENESAISPOP. Después de meses, el grupo ha querido darle el tratamiento de videoclip, que ha caído en manos de John Ryan Manning. La sencilla idea con pequeños efectos especiales y homenaje a Hollywood no les podía haber quedado más pintona…
El ritual de Mountain Goats
Mountain Goats estrenan un vídeo para una de las canciones contenidas en su disco ‘Trascendental Youth’. Se trata de la desenfadada ‘Cry For Judas’, que ya conocimos en verano, y a la que se ha dado un entretenido vídeo de significado oculto protagonizado por un niño que realiza un siniestro ritual y un ratón que se lava las manos en un laberinto.
Revelación o timo: Foxes
Foxes abre estos días los shows de la gira que Marina And The Diamonds realiza en estos momentos por Reino Unido. No parece una elección casual porque, como la Diamandis, Louisa Rose Allen (no confundir con Lily Rose Cooper) publicó su primera referencia en el sello neoyorquino Neon Gold, poco antes de que una gran compañía se fijara en ella. Con su primer single, ‘Youth‘, esta chica de 22 años originaria de Southampton y residente en Londres logró un total de 1 millón de escuchas/visualizaciones en Soundcloud y Youtube.
Más tarde, en mayo de este año, llegó el EP ‘Warrior’, en el que destacaba ‘White Coats‘ por sus guiños a la nueva escena R&B británica que comanda Jessie Ware, aunque ella de quien se declara fan es de la sueca Robyn. Poco después de eso, llegó Sony con la billetera y, mientras trabaja en su primer largo, de momento ha avanzado ‘Echo’, un single que estará a la venta a partir del 1 de noviembre y que, ciertamente, tiene mucha pegada.
Ellie Goulding / Halcyon
Gracias a Dios Ellie Goulding no se ha dejado llevar por la tentación de dejarse producir por su novio, el chico de moda, Skrillex, y en ‘Halcyon’ ha decidido crecer por sí misma, con la ayuda de otros, pero a su rollo. El álbum que sucede al decepcionante ‘Lights‘ es un disco muy británico, que bebe de las influencias del UK garage, el breakbeat y, de manera aislada, sí, el dubstep, pero que sobre todo se ve envuelto en un entorno tribal, épico y lleno grandes pasiones, muy próximo en cuanto a letras a Florence & The Machine, con bien de mares, animales y todo eso, que parece muy adecuado para lo que nos quiere contar: el reencuentro con la luz tras la oscuridad producida por una ruptura sentimental.
La gran sorpresa del álbum, con permiso de la inesperada evolución de Ellie, es la producción de Jim Eliot de Kish Mauve, a los que habíamos perdido la pista. Suyas son las cinco primeras canciones, lo que incluye la solvente ‘Don’t Say A Word’ que abre el álbum; ‘My Blood’, con ese piano que hace sonar la canción delicada pero fuerte al mismo tiempo; el single ‘Anything Could Happen‘; la curiosa ‘Only You’, que incluye un lamento bastante chulo, negro y pegajoso; o ese ‘Halcyon’, que efectivamente resume a la perfección la temática del disco («sé que eres un luchador / pero nunca luchaste por mí / yo era un refugio / pero nunca quisiste venir a casa conmigo»). Jim es además el responsable de que el disco retome el rumbo hacia el final, justo cuando estaba empezando a torcerse, en la apabullante ‘Atlantis’.
¿Qué encontramos hacia la mitad? La versión de ‘Hanging On’ de Active Child producida por Billboard (Ke$ha, Robyn, Frankmusik, Britney), la más cercana al dubstep; junto a otros experimentos que sí bordean lo cursi por momentos, como ‘Joy’, ‘Explosions’ o ‘ I Know You Care’, un single nada representativo del sonido del álbum que encaja en ‘Halcyon’ sólo por sus coros. A pesar de los defectos, hay una clara intención «artística» en este ‘Halcyon’ que deja sólo como bonus track en algunos países el tema con Calvin Harris (en Spotify no aparece), o se cierra con ‘Dead In The Water’, que podría haber sido también una balada repipi pero aparece lo suficientemente ornamentada como para encajar. Como la Kate Nash de ‘My Best Friend Is You‘, Ellie ha tomado una vía menos exitosa, pero más acertada.
Calificación: 7,6/10
Lo mejor: ‘Don’t Say A Word’, ‘Atlantis’, ‘Anything Could Happen’, ‘Only You’
Te gustará si te gusta: Annie Lennox, una Kate Bush más pegada a las modas, Florence
Escúchalo: Spotify
WTF: Sony España pide calma a las fans de One Direction
La boyband One Direction, una de las más exitosas del mundo ahora mismo, realiza una visita promocional a Madrid este 31 de octubre. Los nervios están que arden entre sus seguidoras, y se ha producido un verdadero infierno de reclamaciones, insultos y demás en las redes sociales porque no hay firma de discos. Algunas culpan al DJ de 40 Principales Tony Aguilar, por haberse subido tarde al carro One Direction y por quitar tiempo al grupo, y lo han hecho con muy malas palabras tipo «os van a dar por el ojete».
Con este panorama desolador, la subdivisión española de su discográfica, Sony, se ha visto obligada a pedir calma a las fans a través de Twitter. «Sony Music es el único responsable de traer 1D a España. Los locutores de radio NO lo son», indicaban. Tony Aguilar decía: «Me han deseado la muerte y destrucción, reventarme el cráneo y otras lindeces pq no hay firma de 1D!». Hoy, todavía se mostraba sorprendido, a pesar de haber manejado a fans durante tantos años.
Llevo 23 años en antena, apoyando a los fans con todo mi cariño, poniéndome en su lugar como me enseñó Luqui, pero aún ahora me sorprendo!!!
— Tony Aguilar (@Tony__Aguilar) October 10, 2012
«Os pediríamos por favor que os calmarais con los comentarios en Twitter. Esas muestras de agresividad lo único que consiguen es que sonymusic o su oficina de management se puedan plantear cancelar la visita. Si quereis q la PRIMERA visita de 1D a España sea inolvidable y que vuelvan, os pedimos x favor que trabajéis en equipo. Gracias directioners!», es el mensaje dejado por Sony esta mañana a estas usuarias que por sus ídolos MA-TAN.
Os dejamos con el último single del grupo, el mediocre ‘Live While You’re Young’.























El próximo 25 de octubre arranca la décima edición de 
