‘Choosin’ Texas‘ de la cantante de country Ella Langley pasa su 23ª semana en el número 1 del Billboard Hot 100. Como se venía anunciando -temiendo-, ha superado el récord histórico de canción de mayor permanencia en la cima de la lista más influyente de Estados Unidos. Hasta ahora, el récord lo ostentaba ‘All I Want for Christmas Is You‘ de Mariah Carey.
No obstante, un vistazo a los años en que ‘All I Want for Christmas Is You’ ha sido número 1 muestra que Mariah Carey podría recuperar el trono más pronto que tarde.
Efectivamente, ‘All I Want for Christmas Is You’ ha sido número 1 durante 22 semanas. Pero no fue un fenómeno de los 90, sino que es un fenómeno reciente:
-2 semanas en 2019
-2 semanas en 2020
-2 semanas en 2021
-5 semanas en 2022
-3 semanas en 2023
-3 semanas en 2024
-4 semanas en 2025
-1 semana en 2026
No hay que ser un lince para darse cuenta de que este tema, con toda probabilidad, sumará más semanas en el número 1 en 2026, 2027, 2028… de manera recurrente, hasta que la gente se canse de él, cosa que de momento no tiene ninguna pinta de pasar, o Billboard cambie las normas que la favorecieron. Lo cual no parece probable porque es muy jugoso como titular cada año.
‘Choosin’ Texas’ sigue siendo uno de los mayores éxitos en todo el globo, pero no ha logrado llegar siquiera al top 100 en España, como por otra parte ha sucedido tradicionalmente con los hits country de Estados Unidos.
Os dejamos con la lista de temas con mayor número de semanas en el número 1 en Estados Unidos:
1.-Ella Langley / Choosin Texas, 23 semanas
2.-Mariah Carey / All I Want for Christmas Is You 22 semanas
3.-Lil Nas X, Billy Rae Cyrus / Old Town Road 19 semanas
3.-Shaboozey / A Bar Song (Tipsy) 19 semanas
5.-Mariah Carey, Boyz II Men / One Sweet Day 16 semanas
5.-Luis Fonsi, Daddy Yankee, Justin Bieber / Despacito 16 semanas
5.-Morgan Wallen / Last Night 16 semanas
8.-Harry Styles / As It Was 15 semanas
9.-Whitney Houston / I Will Always Love You 14 semanas
9.-Boyz II Men / I’ll Make Love to You 14 semanas
9.-Los del Río / Macarena (Bayside Boys Mix) 14 semanas
9.-Elton John / Candle in the Wind, Something About The Way You Look Tonight 14 semanas
9.-Mariah Carey / We Belong Together 14 semanas
9.-The Black Eyed Peas / I Gotta Feeling 14 semanas
9.-Mark Ronson, Bruno Mars / Uptown Funk 14 semanas
Chvrches vuelven con la que es su primera canción en 3 años, cuando publicaron una reedición de su celebrado debut. Esta será su nueva era desde que hace 5, en 2021, sacaran ‘Screen Violence‘. En medio, hubo un decepcionante álbum en solitario de Lauren Mayberry y algunas versiones. Por su parte, Iaian Cook se ha dedicado a remezclar viejos hits de Cranberries como ‘Linger’ y ‘Ode to My Family’, entre otras cosas.
El comunicado de prensa dice que esta es la vez que más tiempo han tardado en sacar disco, pero que querían «empujarse a caminos que no hubieran explorado antes». Lucen muy contentos de haber dado con una «visión coherente como banda», según ellos más que nunca. La primera pista de esta era -aún no se ha anunciado el disco- no les muestra, en cambio, contentos en absoluto.
‘Roses’ conecta con la mezcla de rock y electrónica de Garbage, en su versión más combativa. ‘Roses’ suena como una canción fea porque lo que cuenta es feo. Parte de «las afueras de una ciudad en lenta decadencia, o eso dices tú», «muerto de miedo ante los horrores de tu propia mente», «sin saber si estás paranoico o entretenido».
Relacionada a buen seguro con la actualidad política, las teorías de la conspiración y los bulos de las redes sociales, pero sin que se concrete demasiado a qué se refiere, la canción termina de tirarse a la piscina, primero con un coro de voces aniñadas, lo cual suele tener que ver con la pérdida de la inocencia, y finalmente con un rap -o al menos un «spoken word»- en el que se afirma que «una mujer es una mujer, aunque quieras verla muerta». Muy en sintonía con el feminismo que siempre ha abanderado Mayberry.
El vídeo abre aún más frentes con un plano fijo de un accidente, de un atropellamiento, que parece inspirado en una línea de la letra que habla de «un conejo paralizado ante los faros» de un coche.
Muchos estáis entrando en los foros de Taylor Swift para enteraros de los últimos rumores y, esta vez, ya tenemos respuesta. Taylor Swift ha anunciado ‘Patient Zero’, un nuevo single que todo apunta a que servirá para extender la era de ‘The Life of a Showgirl‘. Sale este viernes.
El anuncio llega después de un contador en su web que terminaba hoy a las 20:00 en España y de varios cambios que habían disparado las teorías de los fans. La carta de Taylor en su web había pasado de tener dos páginas a tres y su bio de Instagram decía «And, baby, that’s sh0w business f0r y0u», con tres ceros que muchos Swifties interpretaron como un easter egg.
Durante las últimas horas se había especulado con una edición deluxe de ‘The Life of a Showgirl’, ‘Taylor Swift (Taylor’s Version)’, ‘reputation (Taylor’s Version)’, una nueva gira e incluso un embarazo. Finalmente, el anuncio se ha concretado en este nuevo single.
La última vez que Taylor Swift puso en marcha una cuenta atrás similar terminó anunciando ‘I Knew It, I Knew You‘, su canción para ‘Toy Story’, que ha acabado convirtiéndose en un gran éxito. Ahora queda por comprobar hasta dónde quiere alargar la era de ‘The Life of a Showgirl’.
La necesidad de girar, que para muchos artistas es también una necesidad económica, está haciendo que cada vez se tire más de guitarras y de sonidos pensados para funcionar sobre un escenario. Un poco así suena la nueva Kate Nash. La de ‘Foundations’ está a siglos de ‘Spilt Milk’, aunque es verdad que ya en ‘My Best Friend Is You’ coqueteaba con el punk.
‘Spilt Milk’ es un buen tema. Es básicamente punk, pero pasado por un sonido industrial bastante demente, con sintes incisivos y guitarras eléctricas rugientes. En directo seguramente gane bastante, aunque en disco se siente algo compacto. Es más una canción de protesta para soltar rabia que un tema que busque engancharte por las buenas.
Nash, una de las voces más políticas del pop inglés, escribió ‘Spilt Milk’ originalmente sobre las leyes del aborto en Irlanda, antes de que el país derogara la Octava Enmienda en 2018. Ahora la canción ha adquirido una nueva relevancia para ella tras la derogación de Roe v. Wade en Estados Unidos. Nash la define como una canción sobre «no tener control sobre tu propio cuerpo, no ser escuchada».
El título juega con la expresión popular «don’t cry over spilt milk», pero aquí la leche es algo que ella misma ha producido y sobre lo que otros quieren decidir: una sencilla metáfora para hablar del control sobre el propio cuerpo.
‘Spilt Milk’ sirve de adelanto de ‘Cailín’, nuevo disco de Kate Nash que llegará el 22 de enero. El álbum lleva 11 años en proceso y se grabó en la costa oeste de Irlanda, con producción de KoOoLkOjAk y la participación del músico tradicional Charlie Lennon.
Nash ha planteado el disco alrededor de su identidad irlandesa, abordando también familia, perdón, amor, colonialismo, desigualdad, religión y vergüenza interiorizada, con referencias al folclore y la mitología del país.
Que Lady Gaga haya tenido un bebé por gestación subrogada ha generado un enorme malestar entre una parte de nuestra audiencia, como hemos visto durante los últimos días en comentarios, en nuestros foros -donde básicamente gente que piensa lo mismo ha terminado insultándose- y sobre todo en nuestra cuenta de Instagram.
En esta red cientos de usuarios y sobre todo usuarias comentaban indignadas. Mima Trona escribía: «las mujeres no se alquilan y los bebés no se compran». Anna nos pedía corregir un titular: «No han tenido a su primera hija, la han comprado». Elba indicaba: «Así es como se abre la ventana de Overton. Se le llama gestación subrogada a otra explotación más del cuerpo de las mujeres en nombre de la libertad y así es como nos vamos cargando los derechos humanos a pasos agigantados. Qué lindo nos está quedando el capitalismo». Ester añadía sobre la legalidad del proceso: «En California es legal comprar personas y también matarlas, que hay pena de muerte». Entre 798 comentarios en una publicación que llegó a 300.000 perfiles, era difícil encontrar un comentario positivo.
En 2016 la periodista sueca Kajsa Ekis Ekman escribió para The Guardian un artículo llamado «Toda subrogación es explotación», muy crítico especialmente por lo que implica en cuanto a desigualdad, por la explotación que supone hacia países más pobres, y a mujeres desfavorecidas. Documentaba también algunos casos en los no se suele pensar: gestantes que han muerto durante el proceso de embarazo, o personas que subrogaron un bebé y luego rechazaron al niño por tener malformaciones. Decía su texto, que recomiendo leer al completo:
«Puede que la gestación subrogada haya estado rodeada de un aura de felicidad al estilo de Elton John, con adorables recién nacidos e ideas sobre la familia moderna, pero tras esa imagen se esconde una industria que compra y vende vida humana. Un ámbito donde los bebés se fabrican a medida para satisfacer los deseos de los ricos del mundo; donde la madre no es nada —privada incluso del derecho a ser llamada «mamá»— y el cliente lo es todo».
Por otro lado, creo que es relevante recordar cuál ha sido la labor social de Lady Gaga hasta ahora. En 2024 actuó en el mitin final de Kamala Harris, pidiendo el voto para los demócratas mientras decenas de superestrellas estadounidenses -por mencionar un par, Bruno Mars o The Weeknd- decidían no mojarse para no perder fans. Mientras la mayoría de músicos no revelaba a quién iba a votar, si es que votaba en absoluto para la que está siendo una de las legislaturas más grotescas de la historia de Estados Unidos, ella dio la cara jugándosela ante una de las personas más poderosas del mundo. «Sé muchas cosas de Lady Gaga», había llegado a amenazar Trump en 2020, cuatro años antes.
Sin ser racializada ni persona trans, se ha involucrado profundamente con la causa migrante y con la causa LGTBIQ+. Esto último no hace falta explicarlo, pues hace 15 años que fue la primera persona en introducir la transexualidad en un número 1 en Estados Unidos, y después, solo por poner un ejemplo, se opuso firmemente al «don’t ask, don’t tell» del ejército estadounidense. También ha sido muy valiente criticando la política migratoria de Trump, clamando contra el ICE, y celebrando incluso que Bad Bunny la derrotara a ella misma al recoger su Grammy a Álbum del Año este 2026, porque era el momento de visibilizar a la población latina de este país.
En 2016 apareció con Joe Biden en un acto por la solidaridad y el activismo en la Universidad de Nevada, y después cantó en su investidura. Ha colaborado con Live Aid o Cruz Roja y ha participado en campañas contra el VIH y el sida. También ha contribuido muy vivamente a normalizar los problemas de salud mental, en el que puede constituir uno de sus más importantes legados. Digamos que ha hecho por un mundo mejor, bastante más que la media.
Eso no le da carta blanca para todo, lógicamente, y es comprensible que ahora haya decepcionado a su base de fans. Quizá es porque estamos acostumbrados a tenerla en el lado correcto de la historia -aunque se desconoce oficialmente su postura sobre Palestina-, que el choque es mayor. Si Nicki Minaj, que acaba de declarar que «simplemente le encanta Trump» porque «le parece muy gracioso» y es «fácil conectar con él», tuviera un hijo por gestación subrogada, la noticia duraría 2 minutos en primera plana, porque ya nadie espera cordura por su parte.
Sin embargo, precisamente por eso, quizá deberíamos pararnos a pensar 2 minutos si debemos cancelar a Lady Gaga por esta cuestión, o simplemente no podemos permitirnos ese lujo en este momento histórico, porque en la mierda de mundo que se nos está quedando, la necesitaremos como aliada para otras causas, de manera desesperada.
No conocemos su historia ni sus razones, muchos no querrán conocerlas y otros sí, ante la abundancia de casos de gestación subrogada que nos rodean. Lo que sí conocemos seguro es el momento en el que estamos. Lady Gaga vive en un país donde se ha votado como presidente a un tipo que cree que a las mujeres hay que «agarrarlas del coño», que califica la violencia de género como «pequeña pelea conyugal, no un crimen» o que retira fondos para la transición de género porque lo considera «políticas bárbaras». Todo esto en cuanto a feminismo, sin entrar en su política exterior, basada en el belicismo, ni en una peregrina política de aranceles que depende de su humor de cada mañana.
Este sinsentido se ve agravado cuando los mensajes de odio se premian en las redes sociales, dominadas por 3 oligarcas. Cuando los posts que destilan violencia llegan más lejos porque generan más «engagement», es urgente que tendamos puentes en lugar de derribarlos, especialmente con las personas que han mostrado una sensibilidad mínima por algún tipo de causa común. Hace poco conocí a alguien y casi me sorprendió comprobar después en redes que era activista. «¡Pero si eres un rojeras!», le dije, bromeando. «Estamos en extinción» fue su respuesta. Y es cierto. Hoy resulta que «tener pinta de trabajar en una ONG» se ha convertido en algo despreciativo, que incluso genera violencia. Ese es el mundo real en el que habitamos.
Mientras la derecha y la ultraderecha avanzan sin dilema moral ninguno -ellos votan contra el aborto y luego abortan, votan contra el divorcio y se divorcian, votan contra el matrimonio gay y luego hacen uso de él-, los progresistas aún parecemos esperar concordar con todo en nuestro círculo, con nuestros ídolos, en absolutamente todas las causas, sin que falte ni una sola, ni perdonar ni una sola falta. «Entran 3 personas de izquierdas en un bar, y salen 4 partidos», decía un chiste. ¿Cuántas guerras se han perdido por estar divididos? ¿De verdad están las cosas como para que podamos elegir aliados?
Lionel Richie está regular. Después de haber sido hospitalizado dos veces en dos meses, acaba de volver a ingresar en el hospital por un nuevo problema cardíaco, según informa TMZ.
El cantante de ‘Hello’ está recibiendo tratamiento por fibrilación auricular, un tipo de arritmia que provoca un ritmo irregular del corazón. Los médicos le están practicando una ablación, un procedimiento mínimamente invasivo que busca recuperar el ritmo cardíaco normal.
Como consecuencia, se han cancelado las tres próximas fechas de su gira ‘Sing a Song All Night Long’ junto a Earth, Wind & Fire: el concierto de este sábado en San Francisco y los previstos el 30 de septiembre en Chicago y el 2 de octubre en Columbus.
Esta es la tercera hospitalización de Richie en los últimos meses. En agosto pasó tres días ingresado, incluyendo una estancia en la UCI, después de un concierto en St. Louis. Y en junio tuvo que ser trasladado en ambulancia a un hospital tras sentirse «mareado» durante un concierto en St. Paul, que tuvo que interrumpir.
Se ha confirmado la causa de la muerte de Hayden Panettiere, que según los médicos se debe a los efectos tóxicos del fentanilo y varios medicamentos con receta. La actriz murió el pasado mes a los 36 años, según ha informado la oficina del forense del condado de Greenville, en Carolina del Sur.
Entre las sustancias encontradas estaban el alprazolam, conocido comercialmente como Xanax, el metocarbamol, un relajante muscular, y la quetiapina, un antipsicótico. La muerte ha sido clasificada como accidental y la autopsia no encontró signos de traumatismo.
Panettiere, conocida por sus papeles en ‘Heroes’ y ‘Nashville’, había hablado públicamente de sus problemas con el alcohol y los opioides. En 2022 contó que había pasado años luchando contra una adicción a ambas sustancias y describió aquella etapa de su vida como un «ciclo de autodestrucción».
Javier Bardem, que se encuentra de promoción, ha apoyado una petición para que Pink sea destituida como embajadora de UNICEF. El actor ha compartido en sus stories de Instagram una publicación sobre la campaña de Change.org, que pide a la organización que retire a la autora de ‘Trustfall‘ de su cargo por sus recientes comentarios sobre Macklemore y Palestina.
El movimiento de Bardem no es de hoy. El actor compartió el story hace al menos un par de días, pero la noticia está empezando a circular ahora en medios como 20 Minutos o Far Out Magazine. La petición acumula ya más de 160.000 firmas.
La polémica comenzó después de que Macklemore pronunciara un «Free Palestine» durante uno de sus conciertos y Pink reaccionara calificando de «horrible» su intervención y acusándolo de propaganda antiisraelí. La cantante también sugirió que Ed Sheeran debía devolver el dinero a los asistentes que se sintieran incómodos con el discurso del rapero.
La campaña sostiene que las declaraciones de Pink son incompatibles con su papel como embajadora de UNICEF y reclama que sea apartada del cargo. Pink, que lleva una década vinculada a UNICEF, todavía no se ha pronunciado públicamente sobre esta petición.
Mucho tiempo después de su megaviral ‘Habits (Stay High)’, de la obra maestra visual de ‘Glad He’s Gone‘, de otros muchos aciertos musicales… y de probar los sinsabores de las multinacionales, Tove Lo continúa su carrera por libre con ‘Estrus’, su 6º álbum y el tercero independiente. Después de ‘Dirt Femme’, que dejó el sorprendente streaming hit ‘No One Dies from Love’, y del EP junto a SG Lewis, ‘Heat’, llega ahora entregada a la oscuridad. Y lo hace con un disco corto, directo y más sólido de lo que prometían algunos de sus singles.
Tove Lo explica que «estrus» es el estado de un animal en celo: «algo primario, contradictorio, en el que mente y cuerpo quieren cosas distintas». La definición encaja bastante bien con sus habituales historias de desorden sentimental: está desesperada por amor, se va «sola a la discoteca» a bailar y llorar, y reconoce que sigue siendo destructiva y que hasta miente en terapia. Todo eso aparece en ‘I’m Your Girl Right?’, ‘F.A.M.T.’ e ‘If I Could I Would’, respectivamente.
Dado que Tove Lo ya no es precisamente la pop star más visible, cuesta un poco creérselo cuando canta que es «la mujer más problemática del mundo». Al menos aquí prefiere ponerse en el papel de la mala persona de la relación antes que en el de víctima, y en ‘The Bad One’ incluso parece disfrutar de ello. El problema es que este batiburrillo de inseguridades, relaciones tóxicas y autodestrucción no es el más profundo. Las letras, más que provocar, resultan algo juveniles.
Por no hablar de que rimas cringe como «Babe, I’m a popstar, did you just forget? / Open my legs and I’ll show you Sweden» no contribuyen a elevar una propuesta musical que convence a medias. ‘Estrus’ propone un pop electrónico bastante minimalista, elegante y oscuro, con house, darkwave, post-punk, new wave y algún toque urbano o medio latino aportando cierta variedad. Hay cosas chulas en la producción y algunas melodías bonitas, pero nada destaca demasiado.
Los temas industriales son quizá los más irregulares. ‘F.A.M.T.’ se parece demasiado a ‘Obezyanka Nol’ de t.A.T.u., y la repetición machacona de ‘I’m the Cake’ e ‘Idiot’ no acaba de lucir. En cambio, ‘The Bad One’ tiene una melodía dramática muy conseguida, ‘Die for My Art with a Lonely Heart’ recupera su vena electropop más oscura y ‘Are We on a Break’ es uno de los mejores momentos del disco. También funcionan ‘Roomie’, con su house noventero, y ‘Source of Life’, con sus ecos de post-punk y new wave. ‘Des Fleurs’ con Stromae aporta otra de las melodías más bonitas y ‘If I Could I Would’ es probablemente la más inmediata, aunque se parece en exceso a ‘SS26’ de Charli xcx.
‘Estrus’ es nuevamente un buen álbum de Tove Lo, un trabajo breve y fácil de escuchar de principio a fin. Tove Lo sigue sabiendo construir melodías pop y aquí encuentra un sonido oscuro que le sienta bien. Las canciones habrían agradecido más giros interesantes y las letras no muestran el mismo buen gusto que la producción. Puede que el contraste sea deliberado. De todas formas, aquí hay más aciertos que tropiezos. El caos de Tove Lo parece más una estética que un discurso real, pero esta vez no necesita más para entregar un álbum disfrutable.
Tras la negativa de Irlanda a ir a Eurovisión, y el distanciamiento de Países Bajos, España opta por esta última opción. El presidente de RTVE, José Pablo López, ha anunciado que va a proponer al Consejo de Administración de la corporación pública que se mantenga la suspensión de la participación en Eurovisión para la próxima edición de 2027.
Como informa RTVE, así lo ha explicado López cuando ha sido preguntado por Francisco Sierra de Sumar en la comparecencia ante la comisión de control parlamentario de RTVE.
José Pablo López ha recordado que durante todo este año RTVE ha liderado una exigencia de regeneración ética dentro de la Unión Europea de Radiodifusión (UER). También que ha presionado «con firmeza» para que se penalice cualquier intento de instrumentalización política y se garantice la estricta neutralidad de los patrocinios y del propio festival.
López interpreta que los cambios adoptados por la UER -básicamente que un país en guerra no pueda organizar Eurovisión aunque gane- no son suficientes. De hecho, ha dicho que «no hay que maquillar la realidad con eufemismos» porque es consciente de que no se han conseguido todos los objetivos y de que resulta «profundamente doloroso» que, a pesar de todo, la radiotelevisión pública de Israel vaya a seguir participando en la organización.
José Pablo López dice que no se puede realizar «una evaluación complaciente» porque aunque constata que hay avances técnicos, también ha apuntado que hay «una evidente asignatura pendiente en el terreno ético». Su propuesta al Consejo es la de mantener la suspensión de la participación de RTVE en el festival de cara a 2027.
El año pasado el resultado de la votación del Consejo fue el siguiente:
10 votos a favor de la retirada de España (miembros de PSOE, Sumar, Podemos, ERC, PNV)
4 votos en contra (Partido Popular)
1 abstención (Junts)
Leo Rizzi, autor del viral ‘Amapolas’, por fin ha liberado el que era uno de los secretos mejor guardados de su último disco, el notable ‘La belleza de las flores‘. Su álbum se entrega a cierta espiritualidad, a la psicodelia, a las reflexiones por lo que el capitalismo nos hace exigirnos hacia nosotros mismos, etcétera.
Los temas que más han dado que hablar del último disco son ‘Puro’, ‘Nueva era’, ‘Corazón hinchado’ o ‘Aquí nadie se puede morir’ con Santi Balmes. Pero al final aparecía una canción bastante disfrutona y feliz. Un tema con una melodía tipo ‘Sweet Harmony’, solo que llevada a Brasil y sorteada de silbidos, para celebrar una relación de amor que por una vez funcionó bien.
Se trata de ‘Samba’, que era un bonus track secreto de la edición vinilo, que finalmente se ha decidido subir a plataformas a tiempo para promocionar la gira del artista. Leo Rizzi estará actuando el 15 de octubre en [La 2] de Apolo en Barcelona, el 17 de octubre en Custom (Sevilla), el 21 de octubre en But (Madrid), el 23 de octubre en Stage Live de Bilbao, y el 25 de octubre en Jerusalem (Valencia). Las entradas están a la venta en MiTaquilla.
‘Samba’ es tan distinta al resto del álbum que durante nuestra reciente entrevista con Leo Rizzi le preguntamos varias cosas sobre ella: «Es literalmente un bug, un hidden track. Salió también un poco desde esa referencia al Río de la Plata, a Eduardo Mateo y toda esa mezcla de samba y bossa nova. Me apetecía hacer algo así, pero no tenía cabida dentro del disco como tema central. Tenía que ser más bien una ventanita».
Respecto a si el artista podría seguir esta línea en el futuro, no lo descarta: «Sí me imagino haciendo algo con mucha referencia a la bossa nova, pero este disco pedía otra cosa».
Este viernes se estrena al fin ‘La bola negra’ tras su éxito en Cannes, donde Javier Calvo y Javier Ambrossi recogieron el premio a Mejor Dirección, o Toronto, donde se acaba de hacer con el premio del público. La película también está en la carrera de los Oscar. Guitarricadelafuente es el protagonista absoluto de una de las 3 historias que se entrelazan, y además canta el tema principal, que se llama ‘La nieve’ y es un firme candidato al Goya a Mejor Canción. Es nuestra Canción del Día hoy.
En ‘La nieve’ confluye el universo de la película -la solemnidad de la banda sonora original compuesta por Refree, en su mayoría a piano, con la colaboración de la orquesta de Viena- y el propio de Guitarricadelafuente. No hay nada más Álvaro Lafuente que esa combinación de lenguaje arcaico y coloquial. De un viejo «camafeo» al estribillo «qué tontería».
Pero es dentro de ‘La bola negra’ donde ‘La nieve’ se termina de crecer. Podemos avanzar que la canción brilla en una de las escenas más emocionantes. La película de Los Javis trata la realidad social de la homosexualidad en los años 30, pero también el valor de la cultura que se pierde por la censura (y el fusilamiento de artistas), y a su vez hay lugar para explorar técnicamente el carácter vanguardista del imaginario de Lorca, precisamente a través de sus versos sobre la naturaleza (en este caso «la nieve»).
Porque funciona a los tres niveles, es que la escena en que aparece el tema termina de elevar esta canción que se ha concebido como «una pieza íntima, ligada al deseo, la memoria y aquello que queda sin decir». Es el personaje de Sebastián quien habla cuando canta que «Arden las turbias palabras que nunca prendí» o «Guardo el deseo en un camafeo, reliquia, imperio andaluz».
Esto ha comentado en nota de prensa el propio Guitarricadelafuente: «Quería que ‘La nieve’ naciera del mismo lugar emocional que los personajes de la película. Me inspiré en la última carta de Federico García Lorca y también en mi personaje, Sebastián. Pensé en todo aquello que nunca llegó a expresar y tuve que habitar primero ese universo como actor para encontrar la inspiración necesaria para escribir la canción.»
El álbum ‘Spanish Leather’ de Guitarricadelafuente continúa en el top 40 español después de 70 semanas de permanencia, certificado como Disco de Platino. El artista cerrará la gira de este largo con un concierto «sold out» en el Movistar Arena de Madrid el 2 de octubre.
Martin recupera el número 1 del top de JENESAISPOP con ‘Cuando el sol bese a la luna’, al hacerse con el 45% de los votos en Instagram. La entrada más fuerte es la de Anni B Sweet con ‘No le encuentro la gracia’. Casi llegan al top 10 Cariño, Mylene Farmer y RAYE, mientras que hay que celebrar la llegada al top 40 de nuevos valores como Dianka, Jae Stephens y MaiteQuiero.
Playlist con los 40 más votados y las 10 nuevas candidatas en en Apple Music y en Spotify
Este fin de semana se ha viralizado un tuit de alguien que se quejaba de que ni siquiera se estuvieran escribiendo críticas sobre el nuevo disco de Miley Cyrus, apelando a algún tipo de «boicot raro de la industria». Otra forma de verlo es que los críticos musicales nos estemos quedando sin nada nuevo que decir sobre su carrera. ‘Bass Persuades’, su 10º álbum ya, es un suma y sigue en lo mismo que se lleva diciendo sobre ella desde hace más de una década: que es tan capaz de construir temazos como incapaz de construir un álbum que tenga un hilo conductor. ¿Hasta cuándo tendremos que esperar por «el gran álbum de Miley Cyrus»?
La intérprete de ‘Flowers’ es una persona inquieta, y los mensajes y los sonidos de este álbum son variados. ‘Bass Persuades‘ se preocupa por que «los chicos hoy en día no bailen» y estén más pendientes del móvil. Para desarrollar tal idea, la música se ha inspirado en los años 80 de Eurythmics y Human League, mientras su vídeo mira hacia Lady Gaga.
El nuevo descubrimiento del amor tiene un peso enorme en una composición con reminiscencias de Fleetwood Mac y las bandas sonoras de los 60 como ‘Let’s Get Married‘, y la balada ambiental al piano ‘Orbit’, que representa cómo se siente cuando está enamorada. Pero después, por alguna razón ha decidido recurrir a los sonidos más crudos y agresivos de su vida de mano de la banda más underground que había a mano, el grupo queer Model/Actriz.
Los binomios «estrellas de pop» vs «artista underground» han dejado grandes álbumes a gente como Beyoncé (James Blake, Chairlift) o Madonna (Orbit, Mirwais), pero también trabajos tan decepcionantes como ‘Bionic’ de Christina Aguilera, o tan incomprendidos como ‘Witness’ de Katy Perry. Hacer algo underground no es malo ni bueno per se. Por desgracia, este álbum se parece bastante más al segundo grupo. ‘Different Religion’ no logra ser un «highlight» ni en lo creativo ni en lo emocional, y sobre todo no pega nada antes de ‘Let’s Get Married’ y ‘Orbit’.
A menudo el problema principal de ‘Bass Persuades’ es ese: que contiene «buenas cosas, mal dispuestas». ‘REDLIGHTS’ es una curiosa grabación cuasi religiosa por la vía de Simon & Garfunkel, casi tan pura como una melodía de ABBA… que se sucede con un dúo sexual a lo Gainsbourg como es ‘Neon Signs’ con Andrew Wyatt… que se sucede con una nueva grabación industrial como es ‘Innocent Ways’.
El ejemplo más palmario de todo lo que está bien y mal en este álbum sería ‘Aftermath’. Miley la escribió en plan «balada de Thom Yorke» pero a su pareja Maxx Morando, que ha escrito y co-producido algunos temas, le pareció «un aburrimiento», por lo que decidieron transformarla en esta suerte de trance trotón que contrapone lo bueno con lo malo («fuiste mío / nunca fuiste mío») dejando un sabor agridulce, para bien. Habría sido una gran canción final para cerrar este álbum por lo que tiene de catártica, pero justo a la mitad, ni deja respirar las baladas previas, ni los bangers por venir. Genera muchas ganas de elaborar un tracklist alternativo para todo esto, y eso que solo estamos hablando de 9 nuevas canciones. ¿De verdad no se podían armar con más mimo?
En cierta ocasión, Miley participó en una parodia de ‘Cuando Harry encontró a Sally’, uno de los grandes clásicos de la comedia americana de los años 90. Una de las frases más memorables que escribió la ya desaparecida guionista Nora Ephron es que «todo el mundo cree que tiene buen gusto y sentido del humor, pero no todo el mundo puede tener buen gusto y sentido del humor». Disco tras disco, Miley Cyrus va demostrando que va sobrada de lo segundo, pero no tanto de lo primero.
El top 3 de singles en España se mantiene exactamente igual que la semana pasada. ‘Bby Wow‘ de Karol G, rusowsky y Judeline conserva el número 1, mientras Quevedo ocupa el 2 y el 3 con ‘La Graciosa’ con Elvis Crespo y ‘Nueva Línea’. Todas las entradas de esta semana son urbanas, con rap, trap, reggaeton y derivados dominando la lista.
La primera novedad aparece en el 15 con ‘Si me quieres…’ de JC Reyes y Myke Towers, que mezcla el típico trap de Reyes con un rap de Towers bastante desganado. En el 29 coloca L0rna ‘Golfas de verdad’, un curioso y enérgico tema de bouyon, el estilo dominicano, que además sabemos que subirá en los próximos días, pues ya ronda el top 15 en Spotify España.
Ya fuera del top 40 aparecen varias propuestas de hip-hop y rap. La sesión ‘Red Bull Espiral #06’ de Disobey, 8Belial, YYY891, Roomtrahs6 y Cybernene entra en el 44 con un sonido de hip-hop oscuro, mientras Natos y Waor llegan al 49 con ‘Blablacar’, rap español clásico con referencias a Oasis, sexo a pelo y un canto flamenco de fondo.
En la parte baja de la lista también entran varias propuestas urbanas. ANMI, Juseph y Aissa meten ‘Tratratrá’ en el 64, una especie de dancehall digital bañado en autotune. Después, el remix de 8 minutazos de ‘Ganas’, que reúne a Kris R., Roa, Clarent, Luar La L, Blessd y De La Rose, aparece en el 75. En el 100 queda ‘Loco Locoooo’ de RVFV y Yapi.
Rels B, por otro lado y como ya os contamos, no mete ningún tema esta semana porque su disco salió mid-week y no ha tenido todavía una semana completa para computar en la lista.
La lista española de Discos no deja novedades en el top 10, hasta el punto de que la subida más fuerte de la semana es la de ‘Cuarto Azul’ de Aitana, que pasa simplemente del puesto 4 al puesto 3. Pero sí hay algunas noticias curiosas.
Mientras Quevedo sigue en el número 1 con ‘El Baifo‘, Rels B tiene la entrada más fuerte, pero conformándose con el puesto 20 con ‘Fill de la Mar’ al haber salido a mitad de semana. Las únicas entradas restantes son una reedición de Shinova en el puesto 23 (‘Volver’) y ‘Para cuando sean mayores’ de Camilo, en el puesto 30.
Madonna baja al puesto 42 en la 11ª semana de ‘Confessions II‘. Sin embargo, España es uno de los países en que mejor aguanta el álbum, junto con Bélgica, y el primero que le otorga un Disco de Oro. UK Mix estaba estimando que las ventas del álbum iban en torno a 19.000 unidades en España, pero Promusicae no cubre el 100% de las tiendas de vinilos. Esta semana se superan las 20.000 unidades en nuestro país, siendo el primer Disco de Oro de Madonna en España desde ‘MDNA’ (2012).
Se espera que ‘Confessions II’ sea Disco de Oro en otros mercados clave como Reino Unido, Francia, Alemania o Italia, entre finales de este año, y principios del que viene, dependiendo de distribución (el doble LP y el cassette se agotaron), márketing (los CD’s siguen a precio de oro) y posibles reediciones y nuevas remezclas, como la que llega este viernes con Charli XCX. Se estiman ventas de 600.000 unidades en todo el mundo, de momento, pero la era no parece haber terminado y esta semana la cantante actúa en los VMA’s en busca de ese single de éxito que no termina de ocurrir.
Volviendo a España, la reentrada más fuerte es la de ‘Anela’ de Belén Aguilera, que vuelve al puesto 17 en su aniversario ayudada por la edición vinilo, que de hecho es número 1 en la subtabla de vinilos. El disco fue top 8 en su momento y esta sería su 7ª semana en lista.
‘Die With A Smile‘ de Lady Gaga y Bruno Mars ya ha superado los 4.000 millones de reproducciones en Spotify. Es la canción que más rápido ha llegado a esa cifra en la historia de la plataforma y la primera liderada por una artista femenina que lo consigue.
El tema salió en agosto de 2024 y también tiene los récords de velocidad para llegar a 1.000, 2.000 y 3.000 millones. Los 1.000 millones los alcanzó en solo 96 días. Ahora ha necesitado unos 765 días para llegar a los 4.000 millones.
La lista de récords por cada 100 millones que comparte chart data tiene su gracia. ‘The Fate of Ophelia‘ fue la más rápida en llegar a 100 y 200 millones. ‘Flowers‘ lo fue de 300 a 800 millones. A partir de los 900 millones, prácticamente todo es ‘Die With A Smile’: 900 millones, 1.000, 1.100, 1.200… y así hasta los 4.000. Después aparecen ‘As It Was’ de Harry Styles y ‘Blinding Lights’ de The Weeknd.
Hay que elogiar también las certificaciones oficiales de la canción, para nada discretas. ‘Die With A Smile’ tiene 11× Diamante en Brasil, 8× Platino en Australia y Canadá, Diamante en Francia y Polonia, 6× Platino en Nueva Zelanda y Portugal, 3× Platino en España y Reino Unido, y Platino en Alemania, Italia, Noruega y Suiza, además de certificaciones en Bélgica y Nigeria. En Reino Unido, las 3× Platino equivalen a 1,8 millones de unidades certificadas; en España, a 300.000.
La próxima cifra gorda son los 5.000 millones. De momento el récord es de ‘Blinding Lights’, que salió en 2019 y necesitó casi seis años para llegar ahí. ‘Die With A Smile’, que aún ronda el top 10 global, podría conseguirlo en alrededor de tres años desde su lanzamiento si mantiene un ritmo parecido al actual. En otras palabras, podría llegar a los 5.000 millones en aproximadamente la mitad de tiempo que el tema de The Weeknd.
Fastest songs to reach each milestone in Spotify history:
100 million: The Fate of Ophelia 200 million: The Fate of Ophelia 300 million: Flowers 400 million: Flowers 500 million: Flowers 600 million: Flowers 700 million: Flowers 800 million: Flowers 900 million: Die With A Smile…
Aunque reconocemos que las noticias musicales sobre supuestos plagios resultan absurdas la mayoría de las veces, sobre todo porque muchas veces se basan en parecidos cuanto menos peregrinos, en este caso hay que decir que tienen bastante enjundia y que los parecidos son más que evidentes.
De Miley hasta se puede decir que copiar melodías de forma reconocible forma parte de su fórmula musical. Al fin y al cabo, ‘Flowers‘ no recordaba a ‘I Will Survive’ por accidente, ni ‘End of the World‘ a ‘Mamma Mia’ por lo mismo. Ahora, su tema ‘REDLIGHTS’ se ha topado con la reacción de la francesa Amanda Lear, quien sostiene que Miley ha copiado su éxito ‘The Sphinx’, de 1973.
La verdad es que es para tomarse en serio sus declaraciones porque, aunque el tema de Amanda es más lento y el de Miley más rápido, es evidente para cualquiera que la progresión melódica de ambos temas es prácticamente idéntica. Esto no quiere decir que Miley haya copiado a Amanda Lear de forma consciente. Al fin y al cabo, una misma progresión melódica está llamada a repetirse en un transcurso de 50 años. Pero a Amanda no le ha pasado desapercibido el parecido, desde luego.
El caso de Lizzy McAlpine es algo diferente, porque Nick Drake ha acabado acreditado en su canción ‘A Car Wash and a New Pair of Pants’, incluida en su nuevo álbum ‘Angel’. «Car Wash» es tan parecida a la canción de Nick Drake ‘One of These Things First’ que el equipo de Drake solicitó el crédito porque encontraba que el parecido entre ambas canciones era innegable. Vaya, que no podría haber sido casualidad.
Curiosamente, aunque Lizzy reconoce que es fan de Nick Drake (quién no), asegura que durante la creación de ‘Angel’ estuvo en su radar ‘Pink Moon’, pero no el disco que contenía ‘One of These Things First’, que es el anterior, ‘Bryter Layter’. El titular surge solo: Lizzy ha escrito una canción de Nick Drake sin querer. Eso solo puede hablar bien de su talento… o de su capacidad para asimilar melodías ajenas.
Y, para rematar, tampoco son precisamente dos canciones perdidas: ‘The Sphinx’ es la 9ª más escuchada de Amanda Lear en Spotify y ‘One of These Things First’, la 4ª de Nick Drake. Puestos a copiar sin querer, han ido a por dos bastante conocidas.
Carly Rae Jepsen ha publicado estos días ‘Day and Night‘, su nuevo disco doble y uno de los álbumes recomendados de la temporada. Es Disco de la Semana y hoy destacamos uno los cortes contenidos en la parte diáfana del largo, la primera.
Sobre el papel quizá ‘Burning Heart’ no debería funcionar. Al fin y al cabo, se vale de los tópicos que tantos artistas han utilizado desde hace décadas: el sonido remite a Fleetwood Mac o a Bruce Springsteen, la letra habla de una fuga romántica referenciando, oh, sorpresa, ‘Thelma & Louise’, y el propio concepto de «corazón en llamas» parece algo trillado.
Pero Carly sabe lo que hace. Como estudiosa del pop, consigue que el sonido retro de ‘Burning Heart’ esté igual de conseguido que su atemporal melodía. Curiosamente, en Reddit no se ponen de acuerdo sobre si les recuerda a Fleetwood Mac o a unos «War on Drugs poperos». En todo caso, es un cumplido.
La Canción del Día de hoy viaja como esos enamorados a la fuga, rabiosa de amor y a toda velocidad. En el puente, la entrada de un épico saxofón lleva las cosas más arriba todavía. ‘Burning Heart’ es el resultado de una artista más que inspirada; Carly operando a máximo nivel.
‘Burning Heart’ no ofrece la letra más personalísima, pero aunque las imágenes de «un cañón desértico», «un sueño susurrado desde lejos» o «un río que fluye hacia las estrellas» puedan sonar algo genéricas, el primer párrafo incluye unas adorables referencias a una antigua foto: «deberías dejarte el pelo largo, como en esta foto de ti en Nueva York, en otoño». Al final da igual que frases como «Your love is all I’ve ever known» las hayas escuchado millones de veces. Carly hace que vuelvas a enamorarte de ellas.
Presley Gerber, hijo de Cindy Crawford y Rande Gerber, ha muerto este domingo a los 27 años en un centro de rehabilitación, según los registros del forense del condado de Los Ángeles. La causa de la muerte no ha trascendido y la familia ha pedido privacidad, pero los medios apuntan a una sobredosis.
Gerber empezó a trabajar como modelo con 15 años, tras fichar por IMG Models. Después apareció en campañas de Calvin Klein, Pepsi y Moschino y desfiló para esta última firma. También trabajó junto a su hermana Kaia Gerber, que el pasado agosto habló en Vogue de la década de lucha de Presley contra la adicción a las drogas.
Gerber había hablado públicamente y sin tapujos sobre sus problemas de adicción. Kaia aseguró entonces sentirse muy orgullosa de la forma en que su hermano había decidido hablar de ellos. En 2019 fue detenido por conducir bajo los efectos del alcohol. Su padre, Rande Gerber, es cofundador de Casamigos junto a George Clooney.
Shygirl se ha hecho un nombre gracias a su particular visión de la música de club. En ‘Alias‘ y sobre todo en ‘Nymph‘, proponía un estilo marcado por la electrónica experimental, el pop mutante y una sensualidad tan explícita como juguetona. Su esperado nuevo álbum, ‘Swallow!’, llegará el 6 de noviembre vía Because Music y Shygirl lo presentará ese mismo día en el Mira Festival de Barcelona.
Tenemos ocasión de hablar con Blane Muise, nombre real de Shygirl, vía Zoom el mismo día en que se va a anunciar el disco, y aprovechamos para comentar el giro hacia las guitarras del álbum, el sentido de ‘Club Shy’, el amor y sus colaboraciones con Madonna en la peli de ‘Confessions 2’ y Björk en varios remixes.
Shygirl tiene mucho que decir y se toma su tiempo para desarrollar sus ideas, pero es un gusto escucharla hablar con tanta claridad sobre su música y su vida. Tiene una manera muy nítida y pausada de expresarse, y una calidez que hace que incluso sus respuestas más largas resulten fáciles de seguir.
Vi una entrevista que hiciste hace unos tres años para Mercury Prize. Entonces dijiste que estabas muy metida en el álbum, que habría muchas guitarras y que ibas a acercarte un poco al indie. ¿El disco ha terminado siendo el que imaginabas entonces, aunque de una manera diferente?
Sí. Ya teníamos un montón de canciones. De hecho, fue al empezar este disco cuando decidí sacar ‘Club Shy’. Sabía hacia dónde iba el álbum y tenía toda esa otra música que había hecho desde 2020, así que pensé: «Vale, quizá debería sacar todo este material de club antes».
Disfruté mucho pudiendo tomarme mi tiempo con este disco y volver a él, en lugar de apresurarme para terminarlo. La música fue evolucionando y terminó siendo más grande de lo que pensaba, mucho más meditada. Tener espacio para explorar y experimentar con tanta libertad ha sido muy gratificante. Y en tres años pueden pasar muchas cosas, así que todo lo que he vivido durante ese tiempo también está en el disco.
Quería empezar preguntándote por la nota de prensa, en la que describes el álbum como una reintroducción. ¿Por qué reintroducción y no evolución?
Siempre pienso en mi música anterior como el proceso de empezar a aprender un idioma. En mis primeros trabajos estaba experimentando en el estudio y todo estaba muy ligado al momento que estaba viviendo. No siento que ahora esté hablando necesariamente de temas nuevos. Siempre he hablado de mis relaciones, mis sentimientos y mis experiencias.
Como artista, ves a mucha gente que vuelve constantemente sobre los mismos temas o se reinvestiga a sí misma. Yo me doy permiso para ser nueva cada día. Y, con eso, supongo que necesito seguir presentándome de nuevo ante los demás. Eso me permite confiar en el proceso, saber que estoy constantemente adaptándome y reuniendo todas las versiones de mí misma en una sola, pero encontrando nuevas formas de explorar ese diálogo.
Cuando hacía ‘Nymph’, incluso ‘Alias’, todavía no entendía del todo el espacio que estaba creando. Siento que ‘Swallow!’ supone un paso adelante mucho más seguro. Ahora soy consciente del espacio que he construido para mí misma y esa conciencia sí se siente nueva y más fresca.
En esa misma nota de prensa dices que durante el proceso te diste cuenta de que no tenías que dejar atrás tus raíces electrónicas. ¿Te ha preocupado perder una parte de quién eras como artista al moverte en esta dirección?
Todo lo que hago me resulta familiar porque es intuitivo para mí. Intenté activamente no pensar en lo que otras personas esperan de mí como artista porque, al final, nadie me ha pedido que hiciera música nueva. Era algo que yo misma estaba investigando.
Todo el mundo tiene una opinión sobre lo que le gusta de ti, pero no puedes vivir al servicio de los demás. Yo solo puedo estar al servicio de mis propias necesidades. Por eso mi objetivo inicial era explorar una instrumentación más natural. Es algo que siempre me había interesado, pero no tenía tan fácil acceso a ella. Cuando no tocas un instrumento, hacer una canción basada en una guitarra no resulta tan sencillo. La música electrónica estaba al alcance de mis manos, estaba ahí. Creo que por eso me dio una plataforma tan grande: mis primeras ideas estaban condicionadas por los medios que tenía para producir, por las personas con las que trabajaba y por lo bien que me entendían.
A medida que empecé a entenderme mejor y a pedir más cosas, siento que la verdad de mi voz empezó a aparecer. Soy alguien que aprende haciendo y observando a otras personas, trabajando estrechamente con ellas. He estado haciendo eso durante mucho tiempo y este álbum es una muestra de todo lo que me han aportado las personas que me han abierto las puertas de sus espacios: Sega, Arca, Sophie… Sería absurdo que no hubiera aprendido algo de ellas.
Es interesante que algunos artistas asociados a la música electrónica, como tú o Kelela, estén integrando guitarras sin hacer necesariamente rock. ¿Qué crees que permite expresar la guitarra que no permite la música electrónica?
Siempre me ha interesado la carga emocional de los instrumentos de cuerda y ya había explorado eso en ‘Woe‘ o ‘Wildfire’. Con el primer disco quería mostrar la amplitud de géneros que podía abarcar. Con ‘Swallow!’ quería ser más concisa y apoyarme en una paleta más directa. Entré en el estudio queriendo que estas canciones pudieran existir incluso si estuviera sentada con una guitarra o un piano. No quería que estuvieran definidas enteramente por la producción. Quería que funcionaran como canciones, independientemente del género. Para mí, las canciones más poderosas son aquellas en las que las palabras funcionan con un piano y sigues sintiendo lo mismo que con toda la producción.
Ahora que dices que querías que las canciones estuvieran más centradas en la composición, es interesante porque temas como ‘Altar’ tienen una producción especialmente densa y las letras no siempre se escuchan con claridad. ¿Hay una tensión buscada entre esas letras íntimas y una producción más abrumadora?
Sí, me gusta jugar con ese equilibrio. Lo veo como un diálogo entre ampliar la emoción de lo que estaba viviendo, el amor como una emoción arrolladora, y esa sinceridad que se abre paso. Mis oyentes están por todo el mundo y hablan idiomas diferentes. Lo que más disfruto de la música es que la composición tiene que ver con las palabras que he elegido, las melodías que he elegido, el espacio entre las palabras y la producción. Me gusta que puedas desmontar todos esos elementos y que cada uno se mantenga fuerte por separado, pero que juntos también funcionen.
«Para mí, las canciones más poderosas son aquellas en las que las palabras funcionan con un piano»
Esta es una pregunta un poco tonta, pero me interesaba el signo de exclamación del título. Estaba viendo una entrevista de Dua Lipa con el escritor Kaveh Akbar…
¡Sí! Justo estaba viendo esa entrevista también.
Yo no conocía al escritor, pero me hace gracia cuando ella le pregunta por el signo de exclamación de su libro ‘Martyr’. Él dice que la propia palabra sonaba demasiado solemne para un libro que también tiene humor. Cuando leí el título de tu álbum tuve una sensación parecida. Con el signo de exclamación parece un imperativo, una orden.
Fue muy gracioso ver esa entrevista porque pensé: «Sí, por esto me gusta el lenguaje y la intención que hay detrás de cómo lees algo o de lo que significa para ti». Me gustaba el doble significado de «swallow», la idea del pájaro, pero para mí era secundario. Me gusta «swallow» como acción, como algo que haces. Así es como entiendo el amor. El amor significa algo cuando actúas sobre él o cuando lo demuestras con lo que haces. De lo contrario, es simplemente un concepto.
Durante el proceso de hacer el disco me repetía constantemente: «Lo estoy haciendo para mí y vas a tener que aceptarlo, porque tengo que hacerlo». Hay ideas de consentimiento, contexto e intención que me parecen divertidas de explorar como artista. Y veo a muchos fans intentando descubrir qué significa para ellos. Cada persona va a interpretar este disco según lo que signifique para ella, independientemente de mis intenciones o del contexto que yo tenga. Pero me encanta el juego de ‘swallow’. El signo de exclamación tampoco llegó inmediatamente.
¿Cuándo apareció?
Unas dos semanas después de decidir que iba a llamarlo ‘Swallow’. Pensé: «Espera, ¡signo de exclamación!». Fue como la pieza que faltaba.
El momento de la bombilla.
Sí. A veces añadir esa acción o esa intención puede resultar vulnerable. Porque estoy diciendo literalmente: «Esto es esto y esto es lo que quiero que sea». No lo estoy dejando abierto a interpretaciones. Es esto.
¿Tenías en mente el directo cuando escribías estas canciones? ¿Pensabas en cómo funcionarían sobre un escenario?
Sí. Cuando estaba trabajando en el álbum estaba de gira. Utilicé ‘Club Shy’ como una forma de volver a conectar con ese espacio de una manera un poco informal. Después de ‘Nymph’ había estado haciendo todos los conciertos de aquel proyecto y todo estaba muy ensayado, exactamente como tenía que ser. Quería que ‘Club Shy’ fuera más experimental para volver a conectar con el espacio, la espontaneidad y la energía. Allí estaba tocando las primeras demos de este álbum. De hecho, toqué ‘Alyse’ en Glastonbury dos años seguidos sin que la gente se diera cuenta. Fue bonito utilizar la energía del público para alimentar lo que quería del disco. Después hice la gira SWEAT, estuve en arenas y quería hacer un álbum capaz de llenar ese espacio.
Escuchando las letras, tengo la sensación de que hay una idea de liberación a través del amor, el sexo o incluso de perderte a ti misma. En ‘Mantra’ parece haber distintas formas de hacerlo. ¿Buscabas esa sensación de liberación, de estar bien en otro lugar con otra persona?
Para mí se trataba de sentirme lo más sólida posible y encontrarme a mí misma. Nunca sentí que estuviera intentando perderme, pero siempre intentaba divertirme, sumergirme en mis deseos y seguir el hilo de esos deseos. Entonces encontré a alguien que me veía por completo y conocí a la persona de la que me enamoré. Eso hizo que mi idea del amor se expandiera muchísimo. Tengo mucho amor en mi vida, pero encontrar a una persona con la que genuinamente quisiera estar, a la que viera como una igual y que me viera con tanta claridad, es inexplicable.
‘Lucky’ fue la primera canción que escribimos para este disco. Fue desarrollándose poco a poco y mi pareja acabó cantando en ella. Fue muy bonito incluirle en el proceso, aunque también bastante vulnerable porque llevábamos solo unos tres meses juntos. Seguí haciendo cosas así, demostrándome que tenía que exponerme. Las cosas se vuelven reales a través de lo que haces. Si no demuestras que puedes confiar o ser vulnerable, no recibes esa vulnerabilidad de vuelta.
Me sentía muy asentada y satisfecha al conocer a alguien en un momento en el que realmente estaba ahí para mí misma y no sentía que necesitara a nadie. Al final de ‘Nymph’ tenía mucho apoyo y veía todo lo que iba a ocurrir el año siguiente: Asia, Australia… Conocí a mi pareja justo antes de irme a Australia. Tuvimos un día juntos y después le invité a que viniera a verme a Tokio. Fue muy espontáneo.
Fue inspirador estar dentro de eso, pero también descubrir la vulnerabilidad de estar enamorada. Darte cuenta de que estás enamorada de alguien significa darte cuenta de que puedes salir herida. Eso es lo que está entretejido en este disco: la intensidad y la brutalidad que puede tener el amor y, aun así, la necesidad de volver a lanzarte a él.
¿No te daba un poco de miedo plasmar para siempre en un álbum una relación que estaba empezando?
Es un momento divertido para estar viviendo esto porque, con cualquier cosa, no sabes qué va a durar y qué no. Poder conmemorarlo… Llevo escuchando este disco muchísimo tiempo. Lo terminé el pasado diciembre y todavía me gusta mucho. No estoy harta de él. Eso significa muchísimo para mí.
«Me parece una locura que Madonna tenga una carrera tan ilustre y siga estando tan al tanto de todo»»
Quería preguntarte por Madonna y Björk antes de que termine la llamada, porque probablemente nos quedan unos minutos. Estás en ‘Confessions 2’. ¿Cuál es tu recuerdo más fuerte de trabajar con Madonna?
Me siento increíblemente agradecida de haber podido ver a gente a la que admiro en su hábitat de trabajo. Tengo la suerte de haber estado también con Madonna fuera del trabajo y ver lo agradecida que está con ese espacio es realmente inspirador.
Me parece una locura tener una carrera tan ilustre y seguir siendo tan increíble en lo que haces. Especialmente como mujer en la industria, agradezco poder ver a alguien trabajando y comprobar que sigue tan implicada y entusiasmada con las personas que están saliendo ahora, y no solo con las grandes figuras que había cuando empezó su carrera. Sigue estando tan al tanto como cualquiera.
Si Madonna te pidiera que eligieras una de sus canciones para representar quién es Shygirl como artista, ¿cuál elegirías y por qué?
Ella nunca se molestaría en preguntarme eso. (Risas.)
Vale, pero yo te lo pregunto a ti.
Para mí cambia constantemente. Quizá este disco está más en el terreno de ‘American Life’. Es difícil elegir una sola canción, pero creo que ese disco es muy interesante porque técnicamente es uno de sus discos fracasados o lo que sea…
Es un disco increíble.
Lo es. Creo que a algunas personas simplemente les resultó difícil escuchar lo que ella estaba diciendo. Por eso el contexto y la relación de la gente con una obra son importantes. Pero, al final, la música termina siendo atemporal y ahora ese álbum puede viajar más allá del contexto en el que apareció. Eso es algo a lo que aspiro con mi álbum. No necesita que yo esté presente para ser grande. Es simplemente muy buena música.
«Björk demuestra que las mujeres no dejamos de ser interesantes a medida que envejecemos»
También quería preguntarte por Björk, porque habéis colaborado varias veces. Me interesa especialmente el remix que hizo de ‘Woe’. ¿Era una canción inédita de Björk que simplemente incorporó al tema?
Ella nos mandó las voces y después Sega y yo trabajamos más en la producción.
Es un remix de tu canción, pero sus voces son completamente nuevas, ¿verdad?
Sí, son nuevas. Está cantando una respuesta a las palabras que yo decía en la canción.
Sois amigas, habéis cenado juntas y eso. ¿Qué has aprendido de ella como artista o como persona que se te haya quedado?
Creo que tiene que ver con la idea que existe sobre las mujeres y con todas las restricciones que se nos imponen a medida que envejecemos y llevamos mucho tiempo ocupando un espacio. La gente se cansa de nosotras y parece que solo somos valiosas durante nuestra juventud. Es un error, porque seguimos siendo las mismas personas por dentro.
No entiendo por qué existe esa idea de que vamos a dejar de ser útiles para la industria o para la gente. La industria ha cambiado muchísimo. La última vez que estuvimos juntas me di cuenta de que estaba al tanto de toda la música que yo estaba escuchando. Estábamos repasando sus playlists y escuchaba exactamente lo mismo que yo. Obviamente, más cosas, pero escuchábamos a la misma gente. Estaba escuchando a Sega y todo eso.
Para mí es emocionante conocer a mujeres que no están quemadas por la industria, pero también a mujeres que han creado un espacio para sí mismas y han establecido límites sobre lo que la industria puede sacar de ellas y lo que ellas pueden obtener de la industria.
«La gente se cansa de las mujeres y parece que solo somos valiosas durante nuestra juventud»
El otro día leí un artículo sobre cómo existe una brecha entre hombres y mujeres: se considera que los hombres alcanzan su máximo en los 40, con George Clooney como ejemplo, mientras que las mujeres supuestamente alcanzan el suyo mucho antes, a los 25. Da la sensación de que las mujeres no han tenido la misma oportunidad de envejecer y seguir haciendo cosas increíbles, aunque obviamente lo hacen y siempre lo han hecho.
Ese es el problema, en realidad. Es difícil hacer un estudio así porque hay una desigualdad enorme respecto a las oportunidades que se nos permiten y se nos dan. Quizá, hablando concretamente de música, los hombres no tienen las mismas oportunidades tan pronto como las mujeres porque a las mujeres se las considera más interesantes cuanto más jóvenes son. Y quizá los hombres que sí consiguen entrar tienen más tiempo allí. Quizá haya cierto equilibrio a ambos lados, no lo sé. Pero lo único que sé es que no voy a esperar a que otra persona me diga cuándo me toca.
Una última pregunta sobre el álbum. Queríamos saber más sobre ‘Eternal’, la canción que lo cierra, porque me parece un ejemplo muy claro de lo que está haciendo este nuevo disco y de lo que representa para ti. ¿De qué trata?
Vuelve al tema del amor como acción. En la letra digo: «¿Por qué iba a mentir? Es una mentira hasta que sea verdad». Puedo decir «te quiero, te quiero, te quiero», pero es nuestra existencia, lo que hacemos y la familia que construimos cada día lo que lo convierte en algo real. Cuando deja de ser eso, entonces es una mentira.
Es muy bonito que tengas que creer en la mentira para hacerla realidad. Hay algo romántico en eso: ninguno de los dos miembros de una pareja conoce la mente del otro más allá de lo que dice y hace. No puedo vivir dentro de tu cabeza, tú no puedes vivir dentro de la mía. Simplemente tienes que confiar en mí.
Y eso es muy bonito. Está la eternidad de ese proceso. En todo el mundo, alguien está deseando ser amado o amar a otra persona y volver a lanzarse a ese proceso una y otra vez.
Sports, el dúo de Oklahoma al que conocimos hace más de una década por éxitos de sonido indie pop como ‘You Are the Right One’ o soft pop como ‘Baby Baby’, ha decidido que su quinto álbum sea el primero homónimo y también el primero autoproducido. Quizá porque les servía para reintroducirse al público, también es el más pop.
Sports se las han apañado para crearlo solos en un estudio montado por ellos mismos en Tulsa, de donde son, aunque aclaran que el espacio en sí «no es autoproducido», sino que ya existía de antes.
Aunque el disco incluye momentos orgánicos que recuerdan a los primeros años del grupo, como el exquisito ‘Don’t Forget About Me’, estamos ante todo ante un disco de pop-funky (‘My Superstar’) y rock electrónico (‘Nice 2 Meet Myself’) que priorirza las texturas de sintetizadores plasticosos, tan marcados como en ‘Jelly’, y también mucho Auto-Tune, como el que encontramos en la adorable ‘Magic Trick’, que incluye lo que parecen acordes de un sitar.
Hay un detalle minucioso en producción e instrumentación, en este caso también en la entrada de capas instrumentales de sintes o guitarras, y las melodías vocales son todo lo apegadas al falsete y agradables que siempre. Es el registro idóneo para cortes como el pegadizo disco-funky de ‘If You Want Me’, aunque llegados a cortes como ‘Stay Mad’ el sabor empieza a desvanecerse.
Sports explican que, mientras creaban su álbum más contemporáneo, se preguntaban si podían tocar en arenas. En ese sentido, letras tan románticas como la de ‘Keep Falling in Love’ son tan accesibles como estereotipadas («one too many times we went down swinging / looking back at the phone but it’s not ringing»). Tampoco es que pretendieran hacer un álbum de letras. Aunque haya quien le encuentre cierta gracia a rimas como «you’re too busy drinking, sweet Juliet / don’t mean to be such a Capulet», este es un álbum para disfrutar del cuidado en composición, melodías e instrumentación; una agradable evolución de su propuesta.
SPORTS presentarán el álbum en España el 12 de noviembre en la Sala Changó de Madrid y el 13 de noviembre en Razzmatazz 2 de Barcelona
Miley Cyrus ha publicado esta semana su nuevo álbum, ‘Bass Persuades‘. Es otro disco indeciso y regular edificado sin una línea artística decidida, como en otras ocasiones. Como siempre, puede disfrutarse a través de singles sueltos y ‘Let’s Get Married’ es el ejemplo más evidente.
Nuestra Canción del Día hoy es una evidente celebración del amor, dedicada a su prometido Maxx Morando, y la música transmite la calma que da haber encontrado ese alguien especial.
Con una cadencia inspirada en los años 70, un bajo prominente y teclados que remiten a la psicodelia, Miley Cyrus entrega un tema que podrían haber escrito Tennis. También saca partido de la mezcla de Dave Fridmann, quien en su momento fuera determinante para el sonido de gente como Flaming Lips o Mercury Rev.
Sencillo como el tema, porque es mejor no complicarse la vida cuando tu especialidad no es la música con recovecos, el videoclip es un retrato de intimidad a través de besos, bañeras y amigos gays. «Casémonos esta noche» es el mensaje principal, y el vídeo gira en torno a eso.
Nada más retomar su gira americana en Filadelfia, incluso antes de interpretar la primera canción, Ed Sheeran ha hablado sobre la polémica que ha inundado las redes esta semana: la expulsión de Macklemore de su tour como telonero, por parte de promotores y estadios, por apoyar en su show a Palestina mediante vídeos que mostraban el genocidio.
Todos los demás teloneros de la gira han abandonado a Sheeran en solidaridad con Macklemore y con Palestina, ha recibido fuertes críticas y Ed Sheeran no ha podido escurrir el bulto:
«Esta semana he tenido que tomar decisiones difíciles, estoy cometiendo errores, y lo siento muchísimo. No quiero decepcionar a los fans y nunca he querido ser un músico activista, pero esto me ha puesto en medio de un importante debate. Ya no puedo ocultar más cómo me siento. Lo que está ocurriendo en Gaza es catastrófico».
Ed Sheeran ha tildado este asunto como «el tema político más complejo del planeta» y ha apelado a los atentados del 7-O: «Lo que sucedió en Israel en un festival de música el 7 de octubre fue horrible y agravó siglos de sufrimiento judío. Lo que está sucediendo en Gaza es catastrófico, injustificable y desproporcionado. Me duele profundamente la magnitud de la devastación y la pérdida de vidas civiles y de niños, y la injusticia sistémica que estamos presenciando en Cisjordania no puede pasarse por alto».
El artista ha tenido que contener las lágrimas cuando ha agradecido al público que le acompañara pese a todo. También ha añadido que se seguirá informando «para averiguar cómo contribuir de manera que ayude a las víctimas de estos tiempos terribles, y estoy escuchando y aprendiendo porque no sé lo suficiente».