Nada más retomar su gira americana en Filadelfia, incluso antes de interpretar la primera canción, Ed Sheeran ha hablado sobre la polémica que ha inundado las redes esta semana: la expulsión de Macklemore de su tour como telonero, por parte de promotores y estadios, por apoyar en su show a Palestina mediante vídeos que mostraban el genocidio.
Todos los demás teloneros de la gira han abandonado a Sheeran en solidaridad con Macklemore y con Palestina, ha recibido fuertes críticas y Ed Sheeran no ha podido escurrir el bulto:
«Esta semana he tenido que tomar decisiones difíciles, estoy cometiendo errores, y lo siento muchísimo. No quiero decepcionar a los fans y nunca he querido ser un músico activista, pero esto me ha puesto en medio de un importante debate. Ya no puedo ocultar más cómo me siento. Lo que está ocurriendo en Gaza es catastrófico».
Ed Sheeran ha tildado este asunto como «el tema político más complejo del planeta» y ha apelado a los atentados del 7-O: «Lo que sucedió en Israel en un festival de música el 7 de octubre fue horrible y agravó siglos de sufrimiento judío. Lo que está sucediendo en Gaza es catastrófico, injustificable y desproporcionado. Me duele profundamente la magnitud de la devastación y la pérdida de vidas civiles y de niños, y la injusticia sistémica que estamos presenciando en Cisjordania no puede pasarse por alto».
El artista ha tenido que contener las lágrimas cuando ha agradecido al público que le acompañara pese a todo. También ha añadido que se seguirá informando «para averiguar cómo contribuir de manera que ayude a las víctimas de estos tiempos terribles, y estoy escuchando y aprendiendo porque no sé lo suficiente».
Shakira llegó a Madrid el pasado lunes, hasta 4 días antes de empezar su residencia en Madrid, algo nada habitual en una gira. No es precisamente la primera parada de su tour ‘Las mujeres ya no lloran’ -al contrario, es casi la última-, pero la ocasión lo merecía. Se ha construido en la ciudad un «estadio» ad hoc para su residencia de 12 noches. El recinto, Iberdrola, es muy conocido por los madrileños por acoger Mad Cool, pero la gracia es que, aparte de haberse montado 3 graderíos considerables, se ha construido un pequeño complejo para rendir pleitesía a la artista, y también para entretener a los más pequeños.
Hay puestos de bebida y comida, una carpa Disney, un museo con fotos y discos de platino de Shakira… por haber hay hasta talleres de literatura y escenarios paralelos con actuaciones más y menos pro. Me pierdo a la telonera del día, Lia Kali, más que por hora, por desubicación. Las 55.000 personas -mayoría femenina, de muy diversos países- deambulan de acá para allá durante toda la tarde mientras se proyectan vídeos e ideas de Shakira. Por ejemplo, en qué luna estamos. Todo luce lleno de estímulos de lo más improbable.
Tenía mis reticencias de que todo esto hubiera recibido el ambicioso nombre de Macondo, como el pueblo imaginario de ‘Cien años de soledad’. Digamos que no hay mucho realismo mágico en el universo de Shakira. Pero sí que hay magia en el ambiente. La cantante ha sabido trasladar la emoción que se suele respirar fuera de un estadio, dentro de este micromundo irreal, algo que yo no recuerdo haber visto antes. Ese debe de ser el punto en común con la obra maestra de Gabriel García Márquez… o que con lo que cuesta un mini de cerveza (13 euros + 3 del vaso) puedes comprarte todos los animales que se llegan a subastar en el libro.
La experiencia es tan excepcional que casi da pena que empiece el concierto, pero lo hace con 15 minutos de retraso. El show es lo que esperas de un espectáculo de la cantante: mucho movimiento de cadera, mucho color, mucha simpatía, mucha bandera latina, poca parafernalia. Las limitadas coreografías, robóticas, de ‘La fuerte’ y ‘Girl Like Me’, indican que no vamos a ver el espectáculo más ambicioso y perfeccionista del mundo. Por el contrario, instrumentos y voz son mayormente en directo, y la pantalla panorámica es gigantesca e impresionante. Aunque Shakira sea una hormiga en la lejanía, no pierdes detalle de sus gestos, de su sonrisa, y lo cierto es que está pletórica. «Me dicen mucho: «Shaki, con qué carita que te fuiste y con qué cara que volviste», confiesa en referencia a su sonado divorcio.
Hay mucho de hedonismo puro en muchas de sus canciones. ‘Dai Dai’ y ‘Waka Waka’ suenan seguidas hacia el final del concierto; ‘Hips Don’t Lie’ sigue siendo una barbaridad de producción. Pero la mayoría del show se articula en torno a los momentos en que le rompieron el corazón, y el modo en que se recompuso. No solo Piqué. Cuenta cómo un muchacho de ojos risueños de la ciudad fue el destinatario de ‘Te quiero, Madrid’. Canciones antiguas como ‘Inevitable’ son coreadas con tal ímpetu por mis compañeras de asiento, que me veo obligado a cambiarme de sitio de extrangis. Todas las Shakiras son celebradas, la baladista y la disfrutona, la reguetonera y la rockera, excepto quizás la que canta en inglés. ‘Empire’, ‘Don’t Bother’ y ‘Can’t Remember To Forget You’ son los temas más ignorados de la noche, pese a la proyección de la mismísima Rihanna en esta última. Borja Benito Hojas – Getty Images
Sin grandes trucos escénicos -la bicicleta en el show la conforman humanos-, el único momento sorprendente es el de ‘Chantaje’. Sin Maluma ni necesidad del mismo, Shakira le ha metido salsa a una nueva versión, un cuerpo de baile, y un gracioso número en el que la vemos cambiarse de ropa entre bastidores. Ahora parece una canción de Gloria Estefan, y en este caso es un cumplido. Sus hijos aparecen proyectados en ‘Acróstico’ porque la escribió con ellos. En ‘Soltera’ celebra a todos los ídems del estadio, haciendo «pole dance». Poco más. Todo el protagonismo cae en los hits. Pero cuántos tiene, claro.
‘Las de la intuición’ y ‘Estoy aquí’ son acribilladas en un criminal medley; como ‘Te felicito’ y ‘TQG’. Pero cómo brillan ‘Loca’, ‘Suerte’ o ‘Pies descalzos’. Y qué buena, qué buenísima era ‘La tortura’, aunque algunos no supiéramos verlo.
El bis reúne a ‘Loba’ y su sesión con Bizarrap, porque las canciones estaban relacionadas. Solo por ver a Shakira al fin cantar sobre Piqué, la suegra y la deuda en Hacienda habría merecido la pena todo esto de la residencia. Clara-mente ha sido mejor de lo que sonaba. Ardo en deseos de comprobar quién será el primero en copiar la idea. 7. Borja Benito Hojas – Getty Images
Esta vez Carly Rae Jepsen ha ido con todo de golpe. En lugar de lanzar primero un disco y a los pocos meses su cara B, como llevaba haciendo desde ‘Emotion’, ‘Day and Night’ se presenta conjuntamente y supone el primer álbum doble de su carrera. Las canciones están divididas entre el día y la noche, siendo las del primer grupo las más luminosas y sosegadas, y las del segundo, apuntando directamente a la pista de baile. Un concepto no demasiado original que la canadiense resuelve con su habitual solidez, y es que si hay una artista pop en la que puedes confiar siempre, esa es Carly Rae Jepsen.
Conviene dejar claro desde el principio que ‘Day and Night’ es excesivo (¿podría ser de otra manera un álbum de 24 canciones y casi hora y media de duración?), y va a gusto del consumidor si quiere zampárselo de una tacada o si se lo toma en dos dosis. Sea como sea, se llega a otra evidencia: el producto es de alta calidad, elaborado por los mejores profesionales (Kyle Shearer, CJ Baran, Arthur Bresna y Cole MGN., como productores principales) y empaquetado con un perfecto lazo rojo.
‘Day’ ofrece un lado de Jepsen que si bien habíamos visto en pinceladas en discos como ‘Dedicated‘ o ‘The Loneliest Time’, nunca había explorado con tanto detalle. Es un sonido refinado, en el que la artista se permite salirse de su más frecuente pop eufórico para adentrarse en terrenos psicodélicos, con un pop de cámara donde su voz se funde más que nunca con la instrumentación. ‘After All’ abre el álbum con una pandereta y unas notas de piano a los que se unen unos preciosos arreglos de cuerda. El resultado es una declaración de intenciones de lo que se encuentra en toda esta primera parte: una energía tan entusiasta como tranquila.
Carly está atravesando uno de los momentos más felices de su vida, acaba de casarse con Cole MGN y de tener un hijo. Es inevitable que todo ese furor acabe permeando en la gran mayoría de las canciones, y hay poca gente que sepa reflejar esa onda expansiva de amor y optimismo como ella. En ‘Habits of Creatures’ quiere que su pareja le dé “sus noches y sus días”; en ‘Versailles’, que ofrece un brusco cambio melódico en el estribillo, quiere ser “buena, mala, pasárselo bien, sentirse desesperada”; mientras que en la elegante y sexy ‘Soft’ suplica que le den “besos suaves como el cielo”.
El hechizo de Cupido atraviesa también la gran ‘On Wires’, uno de los experimentos más interesantes y satisfactorios que ha hecho la artista en su carrera, en el que rinde homenaje a la psicodelia de los 70. Las guitarras distorsionadas y su voz llena de reverb transmiten ese urgente deseo que refleja la letra. Otro gran guiño a esa década es ‘Blue Skies’, donde la interpretación vocal de la cantante alcanza nuevas cotas, elevándose como si quisiera tocar el cielo. Y lo termina de alcanzar con la esplendorosa ‘Burning Heart’, en la que Carly se envuelve en una cama de guitarras e instrumentos de cuerda y termina con un inesperado y magnífico solo de saxofón. Aunque en ‘Day’ no todo es color de rosa. La excepción es ‘Something Tragic’, que retrata con una insistente percusión y sintetizadores inquietantes el después de una ruptura. Es el momento más reflexivo de esta parte del proyecto y un necesario cambio de tono.
Por otro lado, ‘Night’ está dedicado a perderse en sintetizadores ochenteros, melodías triunfales y enormes estribillos. La electrónica irrumpe desde la primera pista, ‘Never Let a Good Thing Die’, que mira directamente a la discoteca y rinde homenaje al funk. En un estilo similar, ‘Amalfi Coast’ es una muestra de dance inquietante, llena de capas y texturas house. Una canción con un significado especial, ya que Carly encontró inspiración para el concepto visual y sonoro del disco durante unas vacaciones en la Costa Amalfitana.
En ‘Don’t Leave Me On the Dancefloor’ invoca a ABBA en uno de esos números electropop tan propios de la factoría CRJ, con su voz al frente sobre unos centelleantes sintetizadores. Quizá menos sofisticada pero igual de efectiva es ‘Motivation’, una oda a la familia, cuya falta de sutileza la compensa con una melodía altamente adictiva.
En ‘Near or Far’, Jepsen se adentra por primera vez en el terreno del deep house con resultados muy satisfactorios. La canción resulta todo un misterio que poco a poco va empujando al oyente a lo desconocido. Bajando los BPM, el melódico medio-tiempo de ‘That’s Just Me’ funciona como ese bajón durante una noche de fiesta recordando a un ex.
En la parte final, ‘No Labels I Love You’ es un tiro pop marca de la casa que bien podría encajar en cualquier álbum de la artista. Curiosamente, fue la primera canción que escribió de este disco durante las sesiones de ‘The Loveliest Time’. Más estimulante y extraño es el corte final ‘Super Sage’, una de las producciones más originales que ha firmado hasta ahora la canadiense. Comienza cantando con un vocoder sobre unos sintetizadores claustrofóbicos que paulatinamente van esclareciéndose. La canción transita por diferentes zonas sonoras, con bruscos cambios melódicos y sonidos burbujeantes que aparecen y desaparecen hasta que llega en los últimos segundos al clímax con la repetición de la frase “I love you baby so much”. Es un final acertado para un disco que se mueve siempre entre polos opuestos, lo nuevo y lo ya conocido, el día y la noche.
¿Has estado de vacaciones y has estado algo desconectadx? En el primer capítulo de la 6ª temporada del podcast REVELACIÓN O TIMO, repasamos todo lo que la actualidad de la cultura pop dio de sí durante el descanso estival.
Hablamos de la victoria de España en el Mundial y cómo nutrió a ‘SUPERESTRELLA’ de Aitana de oyentes internacionales. De la polémica de Rosalía en Argentina. De si tuvimos un «Madonna summer» o no fue para tanto. De series como ‘Tip Toe‘ y todas las que ganaron en los Emmy. De películas como ‘Obsession‘ o ‘El ser querido‘. De la polémica adaptación de ‘La odisea‘. De los mejores discos que se han editado. De los conciertos de Lily Allen, Morrissey, Kanye West, Nick Cave o Lorde. De decepciones como FKA twigs. De los que nos dejaron como Dolly Parton, Bonnie Tyler o Víctor Coyote. De la maternidad de Lady Gaga.
Y finalmente, a petición popular, de la angustiosa situación política actual, de lo que ha pasado en Ceuta -de la mala gestión del gobierno central, a la crisis migratoria que se ha llevado la vida de 141 personas que a nadie parecen importar-. O de la polémica que ha rodeado la gira de Ed Sheeran por la expulsión de Macklemore al proyectar este imágenes del genocidio en Gaza. Os recordamos que una de las ONG’s que está ayudando a Palestina a lidiar con el genocidio cometido por el Estado de Israel es UNRWA.
ROSÉ vuelve al insti, pese a que en muy pocos meses, en concreto el 11 de febrero, cumplirá 30 años. No es una crítica porque 1) todos tenemos una tarde tonta a cualquier edad, y 2) esto ya pasaba en ‘Beverly Hills 90210. Sensación de vivir’. Es igualmente lo que ocurre en el vídeo de ‘new trick’.
La canción, escrita a tan sólo 3 manos por ROSÉ, Andrew Wells y Amy Allen, es un atinado himno punk pop, a medio camino entre la rabia y el algodón de azúcar. Alguien hablará de Olivia Rodrigo; también es exactamente lo que era el mítico disco de Shampoo.
Nuestra Canción del Día hoy es un tema post-ruptura en el que ROSÉ recoge su «corazón del suelo», se queja de que el amor «desaparezca como el arcoíris» y «busca nuevos trucos para olvidar». Porque «no puedes detener a una chica con el corazón roto», en el vídeo dirigido por Dave Meyers se dedica a patear coches. No hacen falta muchas palabras más, es muy sencillo: acogida en el seno de Today’s Top Hits, puede ser otro hit para la co-intérprete de ‘APT.’
«‘Confessions II’ and It’s Completely Different but Also Still ‘Confessions'». Hace tiempo que sabemos que Madonna se ha inspirado en ‘brat‘ para la campaña de su último disco. Por algo ha contratado a su equipo creativo: Special Offer en el diseño, Torso a los vídeos. Ha habido muchas coincidencias: el desarrollo de la estrategia en verano, el concierto en Times Square, los remixes con gente querida (Lorde/Kylie) y sobre todo la sensación de que la campaña no acaba con el lanzamiento del álbum, como estaba mandado en 2024/2026.
La campaña -o al menos la coincidencia- alcanzará su zénit cuando este jueves 24 de septiembre -probablemente a media noche, ya el viernes en España, si se sigue el patrón de otros singles- se lance un esperado remix de Madonna con Charli XCX en una de las canciones. Casualmente 2 días antes de los VMA’s. Y ese tema será ‘Danceteria’, a juzgar por el teaser que ambas han compartido en redes y ya suma millones de visitas.
Para saber si el remix funciona, mejora en algo la original donde no hay nada que mejorar -Charli no había nacido en 1982, año en que se desarrolla la letra- o simplemente es una curiosidad como la remezcla de ‘Love Sensation’, habrá que esperar al jueves. Lo que no puedo evitar preguntarme es desde cuándo sabían Madonna y Charli XCX que iban a colaborar juntas.
Ambas tuvieron un supuesto beef este año cuando Charli declaró que la música de baile había muerto. Madonna le tiró en redes, afirmando que igual no estaba escuchando la música adecuada, y después ambas hicieron las paces, apareciendo juntas en la Semana de la Moda de París, en un «Club Confessions» pinchando y coqueteando en redes. Hemos visto a Charli XCX en TikTok, promocionando ‘Bring Your Love’ hasta la saciedad junto a su pareja, iniciando un trend que han seguido muchos otros famosos; y también realizar guiños a ‘American Life’ y ‘Hollywood’, una influencia declarada en su último álbum ‘Music. Fashion. Film‘. Recientemente Madonna compartió un vídeo de la balada acústica ‘L.E.S. Girl’, citando a Charli, lo que hacía pensar en una versión rock de esta canción que finalmente no parece que vaya a darse (aunque ojo, dice el texto de redes que se van al «East side»).
El remix de ‘Danceteria’ tiene pinta de haberse gestado en la Semana de la Moda de París, cuando empezó a pincharse un «Madonna x Charli» que muchos creen improvisado con IA. Pero siempre habrá conspiranoicos que crean que lo tenían preparado desde el principio. En ese caso no sé si tendría mucho sentido que Charli hubiera quedado fuera del disco original, a menos que la idea fuera buscar ya demasiado descaradamente el nuevo ‘Girl, so confusing‘. Charli escribió aquella canción decepcionada con Lorde por no querer colaborar, y el remix tenía la gracia de contener la disculpa de Lorde, erigiéndose como un himno de sororidad.
Es difícil que este nuevo remix iguale tal espontaneidad. Lo seguro es que la edición «Afterhours» de ‘Confessions II’ cada vez se parece más al disco de remezclas de ‘brat’. ¿Será Charli XCX el último eslabón de la cadena antes de empezar, de verdad, a soltar esas 8 canciones 100% inéditas pendientes?
The Weeknd ha especulado varias veces con su retirada, como mínimo del personaje, insinuando que le gustaría llamarse, como artista, simplemente ABEL. Lo dijo en 2022 y en 2025 seguía más o menos con la misma historia, diciendo algo así como que nadie podría hacer de The Weeknd mejor que él lo había hecho ya. En plan «se acabó».
Últimamente se le ha visto retractándose, diciendo en algún concierto que «nunca iba a desaparecer» y ahora lo confirma en charla con GQ Hong Kong. En este medio ha dicho que «no se ir a ningún lado» y que simplemente estaba «hibernando».
Ahora que se acerca el fin de su gira y por tanto de su trilogía, siendo el último concierto en Malasia en noviembre, ve las cosas de otra manera: «Pude vislumbrar cómo es retirarse y no es para mí. Es un verdadero privilegio hacer lo que hago. No hay nada como este trabajo. La gratitud que he sentido durante el último año ha sido inmensa. Seguiré haciéndolo todo el tiempo que pueda. The Weeknd no se va a ninguna parte».
Además, añade: «Mis fans saben que he cambiado de piel muchas veces a lo largo de mi carrera. Conté una historia desde 2020 y hasta ahora y esa historia ha llegado a su final. Pero solo es la historia de 2020».
Lo primero que vemos en ‘Resident Evil’ es a un personaje entrando a un hospital. La cámara lo sigue de espaldas, en un plano secuencia en el que pronto se descubre que no se trata de una noche cualquiera en la sala de urgencias, sino de una mucho más complicada de lo normal. Como si fuera un videojuego, Zach Cregger elige a Bryan (Austin Abrams) como protagonista, un hombre contratado por los centros médicos para llevar provisiones urgentes y confidenciales de un lugar a otro. A punto de terminar su jornada laboral y volver a casa con su esposa, quien le espera enfadada por su fría reacción ante la noticia de que va a ser padre, recibe un último encargo en Raccoon City, a una hora de camino por una carretera inhóspita y nevada.
Bajo esta premisa surge una auténtica odisea llena de acción, sustos y un humor negrísimo. Cuando a Cregger le propusieron dirigir una película sobre la saga, accedió con la condición de poder hacer algo diferente, que no dependiera de personajes o tramas que ya existían. Es precisamente esa licencia lo que consigue que la cinta destaque por encima de la mayoría de blockbusters y entregas de franquicias consolidadas. El director de ‘Weapons’ ofrece su visión, siempre a medio camino entre la seriedad y la gamberrada, y se lo pasa en grande explorando este célebre universo apocalíptico.
‘Resident Evil’ no solo es una gran celebración del cine de género, sino que también funciona, desde la propia puesta en escena, como una carta de amor a los videojuegos. Igualmente, en un plano narrativo, la película muestra su alma gamer con la clásica estructura en la que un personaje tiene que llevar un objeto desde el punto A hasta el punto B. Y lo que sucede en medio, como no podría ser de otra manera, es una hecatombe repleta de tensión y cuerpos que explotan como fuegos artificiales.
Convertir la violencia más salvaje en puro disfrute tiene algo de liberador y mucho de estimulante. Ocurre con el mejor cine de terror, en el que de repente, la pantalla funciona como entrada a una puerta a nuestros propios demonios y nuestros más temibles instintos. Es el caso de ‘Resident Evil’, pues el talento de Cregger para equilibrar lo atmosférico, lo terrorífico y lo divertido es algo realmente valioso. El guion juega continuamente con las pequeñas desgracias del protagonista (dentro, claro está, de una desgracia mayor), a quien de una manera u otra, acaban saliéndole las cosas bien pese a no contar con ninguna cualidad extraordinaria y estar tan perdido como cualquiera lo estaría ante la idea de ponerse a matar zombis a diestro y siniestro.
Si durante la mayor parte del metraje, el ritmo y el desparpajo que impone Cregger son suficientes para hacer de ‘Resident Evil’ una de las películas de terror más resultonas de los últimos años, el tercer acto empieza a notar algún síntoma de desgaste. En más de una ocasión, corre el peligro de resultar demasiado redundante, y el final, pese a que promete como mínimo una secuela, deja un regusto insatisfactorio.
Por otro lado, su mensaje sobre la familia y la nueva paternidad tampoco termina de encajar del todo dentro de semejante orgía sangrienta, especialmente porque no hay nada en su discurso que pueda relacionarse de manera directa con la tragedia. Aunque por suerte, en ‘Resident Evil’ prevalece siempre el gran pulso narrativo de Cregger y el carisma de Austin Abrams. Sin duda, grandes compañeros para tener en cuenta en caso de una epidemia zombi.
Banin, miembro de Los Planetas entre 1997 y 2024, también conocido por el proyecto paralelo de Los Pilotos, va a publicar su primer disco en solitario a principios de 2027 en Mushroom Pillow. Según avanza El Mundo, será un álbum incendiario en el que claramente referenciará su traumática salida de Los Planetas.
El artista afirma que se enteró de que estaba fuera de Los Planetas cuando vio los carteles de los conciertos de la gira ‘Súper 8’, disco de 1994 en el que no tocó. El batería Eric, que tampoco estaba convocado a ese tour, se incorporó después al grupo. Pero no así Banin, que ahora afirma: «En Los Planetas nunca hubo mucha comunicación. Todo se hablaba a partir de terceros y a esos terceros tampoco les interesaba hablar del tema».
Continúa: «Lo de excluirnos de ‘Super 8’ fue una jugada bastante fea y es el tipo de jugada que alguien hace porque puede y porque tiene superioridad en el tablero y porque sabe que la parte contraria no tiene armas para defenderse. Yo no voy a entrar a juzgarlo porque suficiente lo ha hecho el público y la prensa. Me mantuve alejado de ese debate porque me hacía daño y casi todo lo que quiero decir está en el disco. Quería que mi manera de explicarme fuera con canciones».
El primer single de Banin se llama ‘Prípiat’ -una referencia a Chernobyl- y podrá oírse en breve, mientras el álbum recibe el chanante nombre de ‘Plutón ya no es un planeta’. El Mundo pregunta por una serie de letras explícitas que parecen dirigidas a Jota, tales como «lo que tú me has hecho no se puede nombrar / no hay ninguna palabra que se pueda acercar» o «Cerdo que ha probado sangre, siempre quiere más». Y Banin responde que no se ha inspirado en una sola persona para escribir el álbum. Aunque añade: «Cualquiera que haya tenido un jefe cabrón va a identificarse 100% conmigo y con mis canciones. He procurado que puedan servir a gente que no tiene nada que ver con Los Planetas».
Finalmente, habla de su buena aceptación como miembro de la gira de Carolina Durante y de lo bien que se siente con ellos. Lo cual atribuye al trabajo de salud mental que hacen las nuevas generaciones: «Para mí que haya armonía en un grupo de éxito es algo maravilloso. Yo nunca he visto eso en Los Planetas. Supongo que hay un factor clave y es que las nuevas generaciones vienen mejor preparadas emocionalmente. Nosotros no teníamos educación emocional de ningún tipo. Salíamos ahí y nos las teníamos que arreglar como pudiéramos».
‘Ride Lonesome’: el título del álbum de Beck apela a un “llanero solitario” que camina por el desierto con su sombrero de cowboy. Solo que este hombre ni está para bromas ni lucha por la justicia; simplemente cabalga su caballo cabizbajo, con el corazón roto. Hecho pedazos.
Intenta “buscar el camino llorando a mares” (‘Ride Lonesome’). Busca “respuestas para lo que ya sabe” (‘Run Away’). Sortea “la locura y no puede respirar”, suplicando que “le devuelvan la vida” (‘Failed Words’). No sabe “dónde va, aunque ya ha estado antes en ese lugar” (‘Bleed’). Y así durante 12 canciones de manera monotemática.
El estado de Hansen toca fondo con la obsesión posesiva de ‘It Ends Right Here’: “el templo que construí en tu habitación / corona de tu gloria, nadie puede tomarlo y nadie nunca lo hará”. Por suerte, la idea de aceptación aparece después en mitad de «la noche», a la que hay varias referencias en el álbum, no sólo en el single ‘In the Night’. Porque “luz” es la palabra clave de la pista final, en la que “el río lava las penas».
También musicalmente. Porque hay momentos desangrados, como ‘For Your Love’, una impresionante construcción realizada sin guitarras ni baterías, con un par de trompetas y sobre todo una veintena de instrumentos de cuerda, a destacar hasta 11 violinistas acreditados. Recuerda a los momentos más ostentosos de Nick Drake, y también es una producción rara que podría haber firmado la Björk de ‘Homogenic’. Pero también hacia el desenlace de todo esto se impone la sensación de calma con la melodía y la tranquilidad de ‘Beyond the Light’. Imaginad un álbum que acabara sin dejar un rayo de esperanza para los despechados.
‘Ride Lonesome’ es, por tanto, un disco que en general se arrastra por las sonoridades americanas y desérticas, como ‘Sea Change’ y ‘Morning Phase’, con los que podría formar una trilogía al recuperar a músicos amigos como Justin Meldal-Johnsen o Joey Waronker. Pero que poco a poco introduce otras cosas.
En verdad, todo esto del folk de Beck empezó a ir en serio en ‘Mutations’, un álbum bastante acústico pese a que se presentara con la bossa de ‘Tropicalia’. En aquel largo de 1998 ya encontrábamos a Nigel Godrich, productor de ‘OK Computer’, cuya presencia aquí es muy evidente, aunque sea como ingeniero, en ‘Falling Through My Hands’. En orfebrería, recuerda a ‘No Surprises’. Son las flautas, las armónicas, el oboe, el clarinete y el nada desdeñable sintetizador de Beck en grabaciones como esta, los que llevan más lejos un álbum que podía haber corrido el riesgo de sonar demasiado sombrío y lineal.
No lo es, en absoluto. El estribillo del primer single ‘Ride Lonesome’ o lo representativo del álbum que es el segundo, ‘In the Night’, se ven enriquecidos por otros «tracks» que incluso los superan a nivel compositivo e ideas de producción. Algunos siempre preferiremos al Beck que unía blues, rap, electrónica, «músicas del mundo» y mil géneros más en un álbum. Al Beck de ‘Odelay’. Ahora, esto es precioso…
Miley Cyrus publica hoy su nuevo disco, ‘Bass Persuades‘, anunciado por sorpresa hace dos semanas. No era una sorpresa tan grande, ya que su entrevista con Wondaland y después su fichaje por Atlantic apuntaban al anuncio de un nuevo trabajo. Curiosamente, el cambio de sello no se traduce en un cambio radical de sonido: ‘Bass Persuades’ está más cerca de ‘Plastic Hearts’, aunque también tiene ecos de ‘Something Beautiful’, que no entusiasmó en JNSP pero sí a los lectores del site, que lo votasteis entre los mejores discos del año.
¿Logrará ‘Bass Persuades’ lo mismo? De momento, su single principal ya es número 1 en el Top 40 de JENESAISPOP, aunque en las listas oficiales el asunto es diferente. El tema, con ecos de la Lady Gaga de ‘The Fame Monster’, es un chulo ejercicio de electropop que habla de problemas como el sedentarismo de la vida online o la adicción al fentanilo. Ese «kids don’t wanna dance», irónicamente, te «persuade» a bailar.
El álbum, sin embargo, no es tan social ni político como podría sugerir ‘Bass Persuades’. Está más centrado en la vida en pareja de Miley, que dedica a su futuro marido, Maxx Morando, la new wave feliz de ‘Let’s Get Married’. Los momentos más bailables son escasos: destacan ‘Innocent Ways’, más cañera y oscura, y ‘Aftermath’, de sonido house y casi trance.
El resto se mueve por terrenos más relajados y experimentales, con ‘Different Religion’ como uno de los cortes más industriales y ‘REDLIGHTS’ como un híbrido de pop, electrónica, cuerdas árabes y country. ‘Orbit’, la balada a piano, quizá llega demasiado pronto. ¿Dónde están las ganas de mantener la energía que tenían los discos de pop del pasado?
En los foros, la reacción ante ‘Bass Persuades’ es desigual, aunque sobre todo prevalece la cautela. Manitas dice que lo tiene que escuchar más a fondo, pero aunque le ha sorprendido especialmente «el ramalazo rollo happycore de ‘Aftermath'» y el sonido a lo Panda Bear de ‘REDLIGHTS’, el usuario destaca sobre todo las letras. Por su lado, Me_Adri subraya también ‘Redlights’ como destacada, pero indica que el disco «de momento no me vuela la cabeza».
Más contundente en el lado negativo es ALEXontheROOF: «No me ha encantado, sorry. De sus 4 últimos discos para mí este es el peor». Jota97 tiene que escucharlo entero pero, de momento, solo hay oído canciones lentas y le ha parecido «un sopor». Quizá los que comentáis en la web tenéis una opinión diferente, o incluso radicalmente opuesta. ¡Contadnos qué os ha parecido ‘Bass Persuades’ y votad en la encuesta!
¿Alguien dijo vuelta al cole? Hoy salen un montón de discos interesantes y muy esperados, entre ellos los nuevos de Miley Cyrus y Carly Rae Jepsen. A ellas se suman Tove Lo, Orville Peck, Agnes Obel y por supuesto Beck, quien firma el Disco de la Semana.
También tenemos nuevos lanzamientos de beabadoobee, Echo & the Bunnymen, Empress Of, Chaka Khan, Son Lux, Palace, Slow Pulp y unos cuantos más. En electrónica destaca el estreno de Actress. Desde España ha sacado disco esta semana Rels B, y también podemos escuchar el debut de la banda revelación 1111.
Hablando de electrónica, hay nuevo single de John Talabot con su alias OR, aunque es el mainstream el que deja los lanzamientos que más se comentarán en las próximas semanas: Troye Sivan es la Canción del Día sampleando ‘Music’ de Madonna, Rosé prueba un nuevo ‘APT’ con ‘new trick’, Guitarricadelafuente publica su posible aspirante al Oscar, Shakira y Maluma vuelven a aliarse y, sobre todo, hay que subrayar el regreso de Vetusta Morla con un tema inspirado en… ¿’Highway to Hell’?
Por supuesto, hay nuevo temazo de Alcalá Norte en nuestras arcas, mientras Kim Petras reedita su disco con ‘Autoban’ entre los cortes destacados. Además, hay que hablar de varios regresos importantes, como los de VIOLETA, Charlotte Adigéry y Bolis Pupul, o el aún más inesperado comeback de Friendly Fires, 7 años después de su último disco.
Entre las curiosidades del día tenemos, por ejemplo, un nuevo tema de Beach House que es un cover de Robert Lester Folsom y el single que avanza el debut de Guille Toledano, muy en la línea de Dani Fernández. Después de ‘El madrileño’ y ‘La española’, llega… ‘El toledano’. Podéis escuchar todas las novedades en la playlist «Ready for the Weekend».
TMZ confirma que Lady Gaga y Michael Polansky han tenido a su primera hija mediante gestación subrogada, es decir, que otra mujer gestó al bebé para la pareja. Es una práctica legal y regulada en California, aunque no se sabe quién gestó a la niña en este caso ni si hubo compensación económica de por medio.
Que Gaga y Polansky ya habían sido padres se sabía desde hace unos días, pero el medio estadounidense añade ahora este detalle y publica además el nombre completo de la niña: Rose Bean Polansky.
Según TMZ, la bebé nació el pasado 9 de junio en Los Ángeles. No se sabe por qué Gaga y Polansky han optado por la gestación subrogada. Gaga ha hablado varias veces de la fibromialgia que padece, una enfermedad crónica que le provoca dolor y agotamiento.
El nombre de la niña parece contener varias referencias al universo de Gaga. ‘Rose’ podría aludir a ‘La Vie En Rose’, la canción que interpreta en ‘Ha nacido una estrella‘ y que también inspiró uno de sus tatuajes más conocidos.
Más especulativo es el origen de ‘Bean’. Precisamente TMZ apunta a un posible guiño a Carl Bean, cantante y activista LGBTQ+ cuya canción ‘I Was Born This Way’ inspiró el título y el mensaje de ‘Born This Way’. Gaga y Polansky no han explicado públicamente el significado del nombre.
En avance de su nuevo álbum ‘She’s the Best’, que sale el 9 de octubre, Troye Sivan había compartido el single homónimo y tema de apertura, que suena un tanto diferente al resto de su discografía, casi próximo a Avalanches. El artista había dicho que buscaba algo atemporal esta vez.
En cualquier caso, el siguiente single llamado ‘Party’ se entrega a las pistas de baile, pareciendo una producción hermana de ‘Club classics‘ de Charli xcx por su parte vocal recitada. En su nuevo banger, Troye enumera todos los lugares donde quieren llevar la fiesta, no solo al club, sino también a su casa, a un restaurante, debajo de un puente, o detrás de un arbusto. Bush, no rush.
Si estás buscando la melodía de ‘Party’ como LaToya Jackson con su lupa, no tienes que ir muy lejos: basta con detectar la melodía de ‘Music’ de Madonna. Troye recupera el estribillo «music makes the people come together» -cantado por él- y la producción samplea la sección «acid rock», añadiendo una textura medio psicodélica a la grabación.
Por si cabe alguna duda, Madonna y Mirwais están acreditados en ‘Party’, mientras el vídeo medieval lleno de sexo sigue la fórmula cinematográfica a la par que coreografiada de sus últimos clips. Dato random: Madonna y Troye comparten bailarín, el italiano Daniele Sibilli.
Se acerca el lanzamiento de ‘Grand Theft Auto VI’ al fin, pues sale el 19 de noviembre, y con el juego la banda sonora que hará millonarios -o mejor dicho más multimillonarios aún- a algunos artistas.
A falta del tracklist completo de 34 canciones que irán en el vinilo, se han adelantado hoy de manera simultánea las 6 primeras grabaciones. En este caso son 6 inéditas, y hay un poco de todo como a lo largo de la historia de «Grand Theft Auto».
Morgan Wallen, el gran superventas del country, mantiene su punto hortera en ‘Last Thing You Need’, con su mal gusto habitual para cadencias, progresiones y ahora sintetizadores. Será un hit seguro como todo lo que toca. Por su parte, Keith Richards entrega un estándar de blues, ‘Bright Lights, Big City’.
Entre quienes tienen un público más fiel, Yung Lean con la colaboración de Future y Metro Boomin. En este caso, el tema parece comenzar como una suerte de jazz o R&B medio arriesgado… solo para convertirse en un trap de 2015 poco después.
Es pronto para adivinar dónde llegará el tema electrónico de Travis Scott con un Daft Punk, Guy-Manuel. Sin ser tan accesible como sus temas con The Weeknd, ‘RHYNO’ puede ser uno de los grandes growers de la edición; como la propuesta de CA7RIEL, Paco Amoroso, Pink Pantheress, Fred again, Étienne de Crécy y quizá alguien más que se me olvide pegar. ‘Sexy Magic’ acaba antes de que averigües si es un gran disco-funk, chillwave, synth-pop o… la nada, realmente.
Finalmente, grata sorpresa de Rauw Alejandro en una ‘Macacoa 2000’ que podía haber firmado Villano Antillano -también recuerda a ‘Safaera’ y a sus samples- que pretende revisar la historia del reggaeton. Y reivindicar la fiesta: «yo estoy perreando, no quiero a nadie grabando». Un tiro que no siempre le ha salido a Rauw y que ha producido Ninow.
Justo cuando nos preguntábamos qué será lo siguiente para Rosalía, ahora que ha terminado su gira; presentará dos temas, no sabemos cuáles, en SNL; y además está siendo nominada a premios como los Latin Grammys… ¡sorpresa! Lo primero que conocemos seguro es que será la artista invitada del nuevo disco de Fontaines DC. Es la primera vez que un externo canta en un álbum de los irlandeses, pese a que Grian Chatten sí ha colaborado con gente como Kae Tempest o Hinds.
‘Dopamine Chamber’, el álbum de la banda de post-punk poético 100% sui generis, sale el 16 de octubre, y ha sido presentado por el single ‘Marianne’, que ha logrado un enorme éxito en Reino Unido para un tema de estas características: ha sido top 19 y continúa en el top 30 cuatro semanas después.
Rosalía aparecerá en la pista 8, ‘WHERE IS GONE’, recordando a dos colaboraciones, quizá: la que hizo con un artista británico alternativo como fue James Blake; y la más gamberra que hizo en España para Carolina Durante. Apostamos a que sonará más cerca de lo primero, aunque pudiera parecer lo segundo.
En una nota de prensa anterior, se describía el álbum de Fontaines DC, entre otras cosas, como un compendio de «baladas poderosas y melodías de himno que brillan entre la oscuridad». Así queda la secuencia:
1. Six Shot Morning
2. Marianne
3. Mimesis
4. Happy For You
5. Demolition
6. Tongue
7. One Man
8. Where Is Gone? (con ROSALÍA)
9. You Miss Me
10. Japan
11. Intimate
Os dejamos con las fechas de la gira del álbum, incluyendo 2 fechas en España, 1 de ellas ya agotada:
2026
Viernes 18 de septiembre – Shaky Knees, Atlanta, GA, USA
Domingo 20 de septiembre – Sea.Hear.Now, Asbury Park, NJ, USA
Lunes 21 de septiembre – Kings Theatre, Brooklyn, NY, USA (AGOTADO)
Viernes 25 de septiembre – Hollywood Forever Cemetery, Los Angeles, CA, USA (AGOTADO)
Domingo 27 de septiembre – Ohana Festival, Dana Point, CA, USA
Miércoles 21 de octubre – MEO Arena, Lisbon, Portugal
Jueves 22 de octubre – Movistar Arena, Madrid, España
Sábado 24 de octubre – Sant Jordi Club, Barcelona, España (AGOTADO)
Lunes 26 de octubre – Unipol Arena, Bologna, Italia (AGOTADO)
Miércoles 28 de octubre – Hangar Stage 1, Belgrade, Serbia
Viernes 30 de octubre – Sportovní hala Fortuna, Prague, República Checa
Sábado 31 de octubre – Atlas Arena, Łódź, Polonia (AGOTADO)
Lunes 2 de noviembre – Max-Schmeling-Halle, Berlin, Alemania (AGOTADO)
Jueves 5 de noviembre – Hovet, Stockholm, Suecia
Viernes 6 de noviembre – Oslo Spektrum, Oslo, Noruega
Domingo 8 de noviembre – Royal Arena, Copenhagen, Dinamarca
Martes 10 de noviembre – Ziggo Dome, Amsterdam, Países Bajos (AGOTADO)
Jueves 12 de noviembre – AFAS Dome, Antwerp, Bélgica (AGOTADO)
Viernes 13 de noviembre – Accor Arena, Paris, France (AGOTADO)
Viernes 20 de noviembre – M&S Bank Arena, Liverpool, UK (AGOTADO)
Sábado 21 de noviembre – AO Arena, Manchester, UK (AGOTADO)
Domingo 22 de noviembre – OVO Hydro, Glasgow, UK (AGOTADO)
Martes 24 de noviembre – First Direct Arena, Leeds, UK (AGOTADO)
Miércoles 25 de noviembre – Utilita Arena, Birmingham, UK (AGOTADO)
Viernes 27 de noviembre – The O2 Arena, London, UK (AGOTADO)
2027
Viernes 18 de junio – Rock In Roma, Rome, Italia
Sábado 19 de junio – I-Days Festival, Milan, Italia
Sábado 26 de junio – Slane Castle, County Meath, Irlanda
Domingo 27 de junio – Slane Castle, County Meath, Irlanda
Martes 29 de junio – Blackweir Fields, Cardiff, UK
Jueves 1 de julio – St James’ Park, Newcastle, UK
Sábado 3 de julio – Heaton Park, Manchester, UK (AGOTADO)
Domingo 4 de julio – Heaton Park, Manchester, UK
Martes 6 de julio – Glasgow Green, Glasgow, UK
Viernes 9 de julio – London Stadium, London, UK
Miércoles 11 de agosto – Barclays Arena, Hamburg, Alemania
Martes 17 de agosto – Olympiahalle, Munich, Alemania
Miércoles 18 de agosto – Parkbühne Wuhlheide, Berlin, Alemania
Irlanda ha anunciado que no irá a Eurovisión, ni emitirá el certamen, pese al cambio de normas de la UER de este año, que impiden a cualquier país en guerra -en este caso Israel- organizar el festival en caso de victoria.
Así lo ha confirmado la cadena pública RTÉ, en protesta por la inclusión de KAN en el concurso, y en apoyo a Palestina. “RTÉ considera que la participación de Irlanda no puede justificarse dada la espantosa y continua pérdida de vidas en Gaza y la crisis humanitaria, que sigue poniendo en riesgo la vida de tantos civiles».
Al mismo tiempo, mantienen su preocupación por la negativa de las autoridades israelíes a permitir el acceso independiente de periodistas internacionales a Gaza.
Irlanda fue uno de los 5 países que, como España, decidió no participar en 2026. Países Bajos está más próxima al no, y falta que el resto -España, Eslovenia, Islandia o algún otro país- se pronuncie.
Como sabes, hot gays listen to AKRIILA, pero ¿escucha AKRIILA a los hot gays? Su nuevo disco la sitúa tomando un camino inesperado: guitarras, fuzz a borbotones, mucha maraña digital y letras emo a más no poder componen un disco que cambia el neo-perreo de ‘epistolares’ por un sonido distorsionado y rock que la integra en el actual movimiento «hyperrock», la natural evolución del hyperpop basado en guitarras y distorsión a raudales. ¿Funciona el experimento?
La respuesta corta es sí. AKRIILA, cuyo nombre real es Fernanda Sepúlveda, ha encontrado un sonido muy particular y, con la ayuda de sus productores Heartgaze y Vinco, que también se encargan de la mayoría de las programaciones del disco, lo explora a fondo a lo largo de 14 temas emotivos y crujientes, que combinan capas saturadas y dulzura melódica de manera no disimilar al último de Magdalena Bay.
‘lucy miró al mundo y notó que está girando’ no es tan funky, sin embargo, aunque sí viene cargado de himnos emocionales y, sobre todo, mucha filigrana sonora en producción e instrumentación. No es solo que el trabajo sonoro sea exquisito en la mayoría de temas, es que hay canciones que contienen incluso flautas y arpas, ya sea inspiradas en Björk (la intro ‘homogenic’) o que directamente samplean una entrevista de PJ Harvey, como sucede en ‘partedemiparteti’, con una AKRIILA «abrazada por la pena», pegada a su móvil.
La influencia de los Beatles, aparte de en el título, se refleja en ‘lucy’ y su uso de sitar y guitarras, mientras el improbable personaje de un caracol aparece también en la canción, como en la portada, a punto de «pudrirse y morir». En pasajes como «nadie me espera a dormir» o «ya no sé por qué aún me esfuerzo», la chilena de 22 años comparte una bonita y temprana reflexión sobre la soledad, el paso del tiempo y esa sensación de no saber muy bien hacia dónde va todo.
Cuando decimos que las letras de AKRIILA son emo lo decimos en serio: la efusiva ‘Moriría y moriría’ es casi shakespeariana; hay lamentos tamaño «nadie me quiere como tú» en la casi krautrock ‘Abrázame’, que recuerda a Juana Molina y hay un tema llamado ‘Un corazón inestable’ que rima «no quiero plata, menos dinero, solo manda un mensaje que me diga ‘te quiero'». Quizá el pico es ‘Migajas de amor’, donde el deseo de acercamiento y contacto físico («quiero acercarme a tu pecho») se mezcla con una imagen de agresión («me rompes la cara»), entendida como una forma de contacto intenso. She hit me and it felt like a kiss.
A menudo el torrente emocional de las canciones de AKRIILA viene acompañado de melodías preciosas como la de ‘roger‘ (qué sabio eso de «Ese vacío de sentirse difícil de amar sigue sin funcionar»), aunque, por otro lado, la cohesión sonora puede jugar en contra del disco por momentos: la verdad es que, llegados a ‘suave’, tantísimo autotune acaba empachando, y como canciones tampoco destacan mucho ni el trip-hop de ‘Gemela’ ni la colabo con Guitarricadelafuente, ‘santiago de chile’, que suena a descarte de su disco.
No es el único artista invitado: Jame Remover aparece en ‘Suave’, pero este tema suena redundante en la secuencia. Más bien acaban dinamizando la escucha las excursiones electrónicas de la segunda mitad del álbum. Por ejemplo, la graciosa ‘thank you music!’ es casi tecnopop, aunque los arreglos aún conservan la coherencia buscada en todo el álbum. ‘lucy miró al mundo y notó que está girando’ es una de esas obras pop inmersivas: hay que rascar muchas capas de distorsión para llegar al corazón, pero se llega.
La Casa Blanca continúa con su estrategia de utilizar canciones pop para sus vídeos políticos. Recientemente, Katy Perry y Kesha han denunciado el uso de sus canciones por parte de la Administración de Donald Trump. Curiosamente, muchas de las artistas que están saliendo a hablar son mujeres.
La última afectada es Zara Larsson y su éxito ‘Midnight Sun‘, y la sueca ha decidido hablar, pero no poniendo un breve tuit, sino hablando directamente a cámara. «Estoy triste, de verdad. Esto me pone muy triste», empieza. Larsson dice que le gustaría hablar con quien hizo el vídeo para recordarle que «tú y yo no somos tan diferentes», ni tampoco lo son de las personas que aparecen en él. «La única diferencia es que nos han tocado cartas distintas en la vida».
La cantante pone como ejemplo su propia vida. Está agradecida de haber nacido en Suecia, donde ha tenido sanidad y educación, puede viajar y hacer «todas estas cosas increíbles». «Eso es suerte. Mucho de esto es suerte», dice. Y recuerda que hay personas que no han tenido esa suerte y que simplemente quieren una vida mejor para sus familias.
Larsson no entiende que ser un inmigrante indocumentado pueda presentarse como «la peor cosa del mundo». Hablar de política migratoria, dice, «está bien», pero «esto no es eso». Para ella, el problema es que el vídeo resulta «tan deshumanizante». «Son personas reales», insiste, fijándose en uno de los hombres que aparece con ropa de construcción. «Está trabajando». Las personas indocumentadas, recuerda, son «gente normal con trabajos que intenta tener un futuro mejor».
También critica que todo esté convertido en un meme y en una broma, especialmente utilizando una canción que va «sobre conectar con la naturaleza, las personas y el universo». «Este vídeo crea una división enorme entre la gente», dice. Y remata sin demasiadas vueltas: «Es jodidamente poco guay. Sois unos putos perdedores, es una locura».
Podcast: El gran éxito comercial y la conciencia política de Zara Larsson
Quizá confirmando que será continuista respecto a su celebrado y premiado debut, el próximo disco de Alcalá Norte se titulará ‘Dejémoslo como estaba’. ‘El endemoniao’ es su tercer single, después de ‘Los llamados pitagóricos‘ y ‘El hombre planeta‘, y vuelve a combinar el postpunk y el poprock que han marcado su discografía.
Según explica la banda, en ‘El endemoniao’ Alcalá Norte «retrata a Federico Nietzsche en un arrebato de paganismo». En la historia, el filósofo alemán se enfrenta al escritor Stephan Zweig después de que este desvele en sus stories de Instagram una serie de audios en los que Nietzsche habla de la vida mediterránea y confiesa «no entenderse favorablemente con los italianos».
La canción traslada ese imaginario a unos versos sobre romper ataduras, desprenderse de certezas y alimentarse de uno mismo, en versos muy literarios. «No creo en Dios, solo en el Sol», canta Nietzsche, que tampoco busca «la luz ni caridad ninguna», sino «solo la llama que me deseque, que me cautive, que me destruya».
Musicalmente, sus influencias postpunk y de rock de los 80 pueden hacer pensar en Sisters of Mercy (así lo demuestran los comentarios de Youtube, que citan la canción ‘Lucretia My Reflection’), aunque melódicamente ‘El endemoniao’ es otro de esos himnos redondos de Alcalá Norte, en la línea de ‘El hombre planeta’ o, antes, ‘La vida cañón’ y ‘La calle Elfo’.
Los visuales que acompañan al lanzamiento están protagonizados por el propio Nietzsche, recién llegado de Turín y caracterizado como Borat, por alguna razón, y forman parte de este imaginario creado por la banda alrededor del filósofo.
Alcalá Norte presentará ‘Dejémoslo como estaba’ el 20 de febrero de 2027 en el Movistar Arena de Madrid, en el concierto más grande de su trayectoria hasta la fecha. El disco, en sí, llegará este otoño.
Las oficinas de Universal en París están sitas en uno de los muchos impresionantes barrios de la ciudad, al lado del Panteón y muy cerca de los Jardines de Luxemburgo. Los miles de turistas que pelean por comer en una de las terrazas de aire chic típicas del país, ignoran que allí dentro está uno de los hombres más chic de los 90. Beck hace una ronda de entrevistas con periodistas nacionales, alemanes, españoles y de otras partes del mundo, para promocionar su nuevo álbum, ‘Ride Lonesome’, nuestro Disco de la Semana, disponible esta noche.
En él ha vuelto a trabajar con músicos de sus discos más folkies (Smokey Hormel, Joey Waronker, Justin Meldal-Johnsen, Roger Joseph Manning Jr. y Jason Falkner) para hablar exclusivamente de desamor y de pérdida. El artista se divorció entre 2019 y 2021, y no había publicado disco desde entonces, pero afirma haber sufrido diferentes tipos de pérdida en este tiempo.
Beck Hansen habla despacio, precisando respuestas, de manera muy sosegada. A veces bromea y sonríe pero no hay grandes carcajadas. Muchas veces bosteza con una pregunta -mientras tú quieres que te trague la tierra- pero después te dice que esta ha sido una de sus entrevistas favoritas del día. El hombre en Estados Unidos que lo hizo todo, que ha lidiado con el rap y con el country, con la electrónica y con las orquestas más multitudinarias, se muestra agradecido y humilde cada vez que elogias algo que te ha gustado, y permanece en todo momento muy tranquilo. Quién iba a decirlo cuando le conociste viendo actuaciones de MTV, en las que ejecutaba coreografías, sacaba un espejito y se peinaba, o hasta empuñaba un látigo en plan S&M.
Este disco está conectado con ‘Sea Change’ y ‘Morning Phase’. ¿Qué te hizo volver a ellos?
Es algo que me encanta. Estaba deseando volver a ese lugar. Me parece que, con el paso de los años, ha crecido el amor por esos discos, lo cual me ha animado a pensar: «A la gente les gusta».
Hablas del amor por esos discos, ¿pero qué pasa con el amor en sí? ¿Cómo ves el amor en tiempos de redes sociales y de guerras? ¿En qué lugar queda el amor romántico?
Es algo muy profundo. Hay muchas cosas en la vida sobre las que podemos decidir, como nuestro estilo de vida, nuestras amistades, nuestro trabajo y dónde vivimos. Pero cuando se trata del amor, el mundo y la vida te enseñan humildad: te enfrentas a una fuerza que escapa a tu control. Por eso creo que es una experiencia que nos humaniza. El amor te lleva a hacer cosas y a ir a lugares a los que normalmente nunca irías, hace que te gusten cosas que antes no te atraían y te impulsa a cambiar o a ver el mundo de otra manera. Es algo que trasciende el sistema, ese sistema formado por tu propio ego, tu voluntad y tus decisiones. Es como las fuerzas de la naturaleza: simplemente no podemos controlarlas.
¿Crees que el amor aún mueve el mundo, como se decía el siglo pasado?
A medida que envejeces, parece como un capricho. Pero cuando te sucede, puede ocurrir en cualquier momento. Y a veces es una sorpresa que te toma desprevenido.
Ha cambiado todo mucho, en cuanto a relaciones abiertas, individualismo, «egoísmo» en la era de los «selfies»… A veces parece que no nos preocupamos por los demás. Este disco es sobre amor, sobre una ruptura, y me suena casi como una rareza.
Es como un terremoto en tu vida que trastoca todo. Produce caos. Es a la vez una bendición y una maldición. Escribí una canción hace 20 años titulada ‘I Think I’m in Love’. Pero me pone un poco nervioso decir algo así, porque sabes a qué te expones: a la vulnerabilidad, a las emociones. Ahora estás ligado a otra persona, y su bienestar y su estado de ánimo afectarán a los tuyos. Es algo complejo y caótico. Pero también es algo que te abre el corazón, realmente poderoso. Le da a tu vida un propósito y una forma diferentes. Estás dispuesto a hacer cosas y a aceptar a alguien con todo lo bueno y lo malo que tiene. De algún modo, eres capaz de ceder de formas que antes no podías o no querías, pero lo haces por amor. Simplemente demuestra que, en el fondo, somos animales extraños, por más que la cultura y la sociedad intenten convertirnos en robots. Eso nunca llegará a suceder del todo, porque existe ese fenómeno tan singular que es el amor.
Este disco se llama ‘Ride Lonesome’. Háblame de la «soledad». Por canciones como ‘In the Night’, por sus cuerdas, me parece que temes la soledad. Que hay un miedo incluso a morir solo.
Cuando estás sufriendo, la noche es el peor momento del día porque estás solo y tienes que afrontarlo. De día, puedes salir, estar con gente y ayuda, pero por la noche no hay nadie, estás ahí solo con tus fantasmas. La noche es cuando encaras cosas que no quieres encarar.
Y no ves nada positivo en la soledad…
Eso es otra cosa. Puedes meditar, es muy sanador. Pero si estás pasando por algo traumático, agrava la sensación de trauma. Es lo que dicen: cuando estás con amigos, la gente te apoya.
¿A ti te ha ayudado la meditación? [Nota: su padre estuvo vinculado con la cienciología, de la que Beck se desligó]
Creo que sí. Para cada persona es diferente. Hay gente que se va de fiesta, hay gente que medita, hay gente que trabaja. Escribir canciones es una cosa, pero la mayor parte del trabajo es grabar e intentar convertirlo en un disco, en algo que la gente quiera oír. Lleva su trabajo.
«A medida que nos adentramos en todas las cosas increíbles que la tecnología puede hacer… Podría hacer música sólo con mi móvil. Y puede que te guste, pero no te va a llevar a ese extraño lugar al que te lleva una orquesta de 80 músicos»
‘For Your Love’ suena impresionante con todas esas cuerdas. Hay vientos, pero las cuerdas son muy poderosas. ¿Cómo la desarrollaste?
Es de mis favoritas. En los últimos dos años he dado muchos conciertos con orquesta. No pudimos venir a Europa porque no teníamos presupuesto, pero recorrimos toda Norteamérica y Australia, y también actuamos en Inglaterra. Al repasar mi discografía, encontré unas 25 o 30 canciones que incluían arreglos orquestales. Así que decidimos centrar el espectáculo principalmente en esos temas, desde ‘Mutations’ hasta la actualidad.
Así que no pude evitar querer crear algo para interpretarse con orquesta, pensando en las posibilidades que ofrece ese organismo gigantesco, de 70 y 80 músicos. Son fascinantes: su destreza y su formación superan con creces lo habitual en la música rock. Sin embargo, es también un género profundamente arraigado en el pasado, hablamos de música de hace siglos, de una forma de hacer música ya anticuada. En 2026, ser DJ es una opción mucho más lógica que mantener una orquesta de 80 músicos, que no es algo nada práctico. Aun así, me atrae su sonido porque conlleva un esfuerzo profundamente humano. A diario tocas con tanta gente que es imposible saberte todos sus nombres, pero ahí estamos, unidos, intentando crear algo en común. Es una experiencia realmente insólita, pero muy gratificante.
«No creo que trabajemos lo suficiente en el arte ni en el cine. A veces nos conformamos con algo que está «bien», pero una gran obra de arte es capaz de hechizarte»
Dicen que además son muy rápidas grabando…
Sí, sí, para ellas es trabajo. Pero en cuanto empiezan a tocar, te rompen el corazón. Es muy interesante porque es tan emocional, y humano. Es un sonido que solo puede ser creado por manos humanas. Y ya sabes, a medida que nos adentramos en todas las cosas increíbles que la tecnología puede hacer… Quiero decir, que podría hacer música el resto de mi vida con mi teléfono. Y sonaría bastante impresionante. Pero no tan impresionante. No sé si te daría la misma sensación. Te podría poner la versión de ‘For Your Love’ que hice con un sintetizador antes de meter orquesta. Y puede que te guste, pero no te va a llevar a ese extraño lugar. Las cosas hechas por humanos tienen una cualidad que es otra cosa. Es extraño e inexplicable.
¿Qué me dices de las voces en un disco tan íntimo? Cuando tienes arreglos orquestales, todo el mundo te preguntará por ellos, pero es interesante cómo has cantado por ejemplo ‘It Ends Right Here’. ¿Cuán importantes son las tomas vocales?
Son muy importantes, sí. A veces tengo suerte y simplemente grabo una toma vocal provisional, solo para tener una referencia que escuchar. Y a veces me quedo con esa misma toma. Pero otras veces tengo que cantarla una y otra vez, buscando el tono adecuado, hay días en los que la cantas durante 5 horas y simplemente… no sale bien. Y luego, otro día, la haces y dices: «Sí, eso es». Nigel Godrich, que produjo un par de mis álbumes, solía decir algo muy interesante. Escuchábamos una grabación y, si algo no funcionaba, si no sonaba bien o si restaba valor a la canción, él decía que «rompía el hechizo». Cuando interpretas bien una canción, cuando la cantas como debe ser, ejerce una especie de hechizo sobre el oyente. Es como cuando escuchas una gran canción: te quedas hipnotizado. Siempre tuve eso presente. Así que, al trabajar en una canción, si sentía que algo rompía el hechizo o me sacaba de la canción —ya fuera un instrumento o una de mis líneas vocales—, sabía que teníamos que cambiarlo. Seguíamos trabajando hasta lograr que el oyente permaneciera inmerso en ella. No creo que hagamos esto lo suficiente en el arte ni en el cine. A veces nos conformamos con algo que está «bien», pero una gran obra de arte es capaz de hechizarte.
«A veces pienso que la música vanguardista o innovadora es algo pasajero. No creo que la gente valore ‘Odelay’ tanto como los discos de Oasis, Nirvana o Jeff Buckley»
En discos como ‘Midnite Vultures’ mezclabas hip hop, funk, disco, de todo… ¿Te interesa aún cruzar límites, romper géneros, innovar, o estás concentrado en escribir las mejores canciones que puedas?
Las dos cosas. He pasado mucho tiempo haciendo música e intentando innovar, mientras muchos de mis colegas centraron su energía en componer canciones realmente buenas. Por eso, ahora me siento más inclinado a escribir temas que conecten con la gente, canciones que se quieran escuchar durante mucho tiempo. A veces pienso que la música vanguardista o innovadora es algo pasajero. Por ejemplo, no creo que la gente valore ‘Odelay’ tanto como los discos de Oasis, Nirvana o Jeff Buckley. Sin embargo, en su momento fue importante porque abrió nuevos caminos y demostró que podíamos explorar nuevas direcciones y posibilidades, que podíamos ampliar los horizontes del género. Tuvo relevancia porque ayudó a abrir puertas. Pero, al mismo tiempo, lo fundamental es la canción. Con el paso del tiempo, nos importa cada vez menos quién la cantó; simplemente nos gusta la canción. Piensa en ese tema: «You’ve Lost That Lovin’ Feelin’» (NdE: se pone a cantar el tema de Righteous Brothers). No creo que la gente -tenga 25, 32 o 46 años— sepa quién la cantaba; no conocen la cara del intérprete. Simplemente les gusta la canción. Me atrae el desafío de crear una canción que cobre vida propia y perdure.
Has estado versionando a Scott Walker en tus conciertos. Tiene todo el sentido por lo que es este disco, sobre todo sus 4 primeros, ¿no?
Escuché mucho a Scott Walker en los años 90. Se puso bastante de moda por aquella época. No sé si realmente influyó en mis discos de entonces, pero me he visto volviendo a sus grabaciones 30 años después. Cuando era más joven, me parecían discos muy interesantes, inteligentes y un tanto kitsch. Ya sabes, a veces hasta un poco cómicos, pero ahora los considero verdaderas joyas. Me parecen incluso mejores de lo que pensaba en mi juventud. Es como el puente entre Frank Sinatra y David Bowie. Y creo que mi voz se adapta mejor al estilo «crooner» que al de un cantante de rock. Por eso disfruto situando mi voz en ese tipo de contextos.
«Scott Walker me parece incluso mejor que en mi juventud. Es el puente entre Frank Sinatra y David Bowie»
Ya has mencionado ‘Odelay’. ¿Te haría ilusión que algún tema tuyo se viralizara en TikTok, aparte de ‘Loser’, o es algo que te da igual? ¿Qué canción te gustaría?
Cualquiera. Cuando a la gente le gusta un tema tuyo, es algo surrealista, pero también te reafirma porque tú haces una canción para comunicarte. Y a veces escribes una canción y a nadie le importa. Así que se queda como en una conversación contigo mismo. Pero si alguien conecta, es emocionante. En la primera parte de mi carrera, la audiencia era muy joven, eran chavales. Ahora el público es mayor, y a veces echo de menos esa energía joven. A veces a los conciertos viene gente más joven y hay una energía muy pura, extática e infecciosa, así que claro que me encantaría que mi música llegara a un público más joven.
Este disco sale justo dos o tres semanas tarde para los Grammy. No es algo que hayas pensado, ¿verdad? ¿Ganar el Grammy a Disco del Año no cambia una vida?
Como que cuando sean los siguientes Grammy, ya no se van a acordar de mi disco, ¿no? No sé, la música es como la comida. No puedes obligar a alguien a comer algo que no quiere. La gente elige lo que le gusta, y un Grammy no va a cambiar eso. Pero ganar un Grammy es, sin duda, algo extraordinario, dado el enorme volumen de música que se produce. Las probabilidades de conseguir uno son casi nulas. Es una experiencia que te hace sentir mucha humildad, porque son tus propios colegas quienes votan por ti. Así que, para mí personalmente, tiene un gran significado. No sé hasta qué punto cambiaría mi vida de cara al exterior, pero cuando estoy entre compañeros del sector… A menos que gocen de un éxito arrollador, ganen muchísimo dinero, llenen estadios y tengan legiones de fans en sus conciertos, la mayoría de los músicos realmente no sabe si su música gusta o no. Por eso algo así es como un voto de confianza.
«Cuando vendíamos discos era fácil conservar tu credibilidad y tu integridad. Ahora, en cambio, no existe ese sistema de respaldo. Lo bueno es que se han derribado barreras raciales. Antes, si hacías indie o rock, no podías incluir R&B en tu música»
¿Qué opinas de cómo ha cambiado la industria musical en los últimos años, con las playlists, por ejemplo?
Hay un equilibrio de pros y contras, porque cuando vendíamos discos era más fácil mantenerse. En aquel entonces podías conservar tu credibilidad y tu integridad gracias al apoyo de los fans. Ahora, en cambio, no existe ese sistema de respaldo. Básicamente, te quedas solo ante el mundo tratando de salir adelante. Pero la contrapartida positiva es que hay mucha más difusión de la música. Los gustos del público se han ampliado exponencialmente. Antes se hacía una música tan esotérica que solo le gustaba a dos amigos tuyos. Y ahora parte de esa música se ha propagado. Ha sido duro para los músicos sobrevivir, pero ha sido bueno para el arte porque ha dado a la gente acceso a muchísimas cosas.
¿Y qué opinas de la posición actual de la mujer, del debate de las pocas mujeres que hay a veces sobre ciertos escenarios?
Ha habido muchos cambios. La presencia femenina en la música es profundamente distinta. Recuerdo que, cuando yo empecé, el panorama estaba muy dominado por hombres. Por supuesto, siempre hubo artistas femeninas: Madonna era una de las mayores estrellas del mundo y, en los años 90, Alanis vendió más discos que nadie. O sea, eso siempre ha estado ahí. Pero creo que definitivamente ha habido un cambio, y ya no está tan dominada por hombres.
Nosotros siempre apoyamos a artistas femeninas. En todas mis giras invitábamos a artistas femeninas, ya fueran The Cardigans, Beth Orton o Sia —a quien apoyé mucho cuando estaba empezando—. Otra cosa que me satisface —y que fue una de mis misiones al comenzar— es haber derribado algunas barreras de género musical, porque muchas de esas divisiones de género estaban marcadas por barreras raciales, ¿sabes? Y realmente lo hemos logrado. Antes, si hacías indie o rock, no podías incluir R&B en tu música. Sin embargo, diría que hoy en día la mayor parte de la música indie tiene una gran influencia del R&B. Absolutamente. Es un cambio enorme y me parece genial. Enriquece la cultura de cada escena.
Rosalía se ha despedido este miércoles del LUX Tour en Miami. La cantante ha terminado así una gira de 57 conciertos en 17 países y ante unas 20.000 personas, con la actriz de ‘The Bear’ Ayo Edebiri como última invitada de su famoso confesionario. Rosalía ha reconocido tener «sentimientos encontrados» porque «por un lado sé que echaré de menos cantar estas canciones, pero también el punto y final es necesario para que pueda existir ese interrogante de qué es lo siguiente».
¿Y qué es lo siguiente? De momento sabemos que Rosalía volverá a Saturday Night Live el 10 de octubre y que acaba de recibir 8 nominaciones a los Latin Grammy, entre ellas Álbum del Año, Grabación del Año y Canción del Año por ‘La Perla’. Los premios se celebrarán el 12 de noviembre en Las Vegas y todavía quedan por conocer las nominaciones a los Grammy anglosajones, donde ‘LUX’ también parte como uno de los discos importantes de la temporada.
Es momento de rescatar aquella incógnita en forma de canción inédita que sonó de fondo durante el LUX Tour pero que Rosalía no ha presentado oficialmente ni ha incorporado al repertorio como tal y que, además, era un dueto con un vocalista masculino cuya identidad hoy por hoy desconocemos. Ahora que la gira ha terminado, queda por saber si aquella canción saldrá finalmente o no. ¿La presentará en Saturday Night Live? ¿Habrá algún último movimiento alrededor de ‘LUX’ antes de que Rosalía dé por terminada esta etapa?
La cuestión de la canción inédita puede tener sentido aunque ‘LUX’ no haya sido concebido como una fábrica de singles, porque el disco se ha movido en terrenos bastante alejados del pop mainstream, apostando por la música clásica como vehículo pop. No tiene sentido comparar ‘LUX’ con los últimos trabajos de Bad Bunny o Karol G porque artísticamente no es lo mismo.
Aun así, los datos permiten ver una diferencia entre el éxito del álbum y el de sus canciones: ‘LUX’ llegó al número 1 en Austria, Suiza, Portugal y Bélgica, al número 2 en Francia y Alemania y al número 4 de Billboard 200 y en Reino Unido. El álbum también ha obtenido certificaciones en hasta 8 mercados, entre ellas 6 Platinos en España, 3 Platinos en Portugal y Oro en Francia, Italia, Bélgica, México y Países Bajos, además de Plata en Reino Unido.
‘La Perla’ ha sido la gran excepción en cuanto a singles, llegando al número 1 de la lista oficial de singles en España y Argentina. También ha conseguido certificaciones importantes en España, México, Portugal y Francia. Es un éxito claro, aunque no ha alcanzado la dimensión internacional de ‘DESPECHÁ’ o ‘BESO’. ‘La Perla’, de hecho, llegó al número 82 del Billboard Hot 100 estadounidense. ‘Berghain’ fue al revés: llegó al número 36 en Reino Unido, pero no entró en el la lista americana.
‘LUX’, en cambio, ha estado por todas partes, desde aquella presentación sorpresa en Callao hasta ‘Berghain‘ en los BRIT Awards, pasando por las polémicas alrededor de Picasso y sus declaraciones sobre feminismo y por una sucesión de apariciones que han mantenido el disco en la conversación durante meses. Su confesionario, por el que han pasado desde Chappell Roan hasta Rojuu, ha dejado además un reguero de titulares casi diario.
Hay que hablar también del éxito de la gira, claro, porque el LUX Tour ha agotado entradas en numerosos territorios y ha obligado a añadir fechas en mercados como Estados Unidos, Reino Unido y Latinoamérica. El público ha comprado, por tanto, mucho más que una serie de canciones: ha comprado ‘LUX’ como álbum y como espectáculo; ha comprado el conjunto.
El particular éxito de ‘LUX’ es que Rosalía ha conseguido convertir en un acontecimiento pop internacional un disco básicamente alternativo. Pero también es cierto que el álbum no ha producido, al menos de momento, una canción que se haya independizado del álbum para convertirse en un hit global del tamaño de sus grandes singles anteriores. Con SNL, los Latin Grammy y los Grammy todavía por delante, queda por ver si esa canción puede aparecer todavía. Y si, después del rodaje de ‘Wet’, previsto para «principios de 2027», incluso habrá tiempo para seguir presentando el álbum en festivales.
Ed Sheeran y Robert Kraft donarán 2 millones de dólares cada uno tras la donación de un millón anunciada por Macklemore para apoyar al pueblo palestino. Macklemore había anunciado que destinaría a organizaciones de apoyo a Palestina el millón de dólares de beneficios netos que ha recibido por acompañar a Sheeran en su gira The Loop.
No está claro de momento a qué organizaciones irá el dinero de Sheeran y Kraft. Según Variety, sus representantes no han concretado el destino de las donaciones. Kraft ha explicado que Sheeran le llamó para pedirle que comprometiera los 2 millones y que también contactará con otros propietarios de recintos.
La donación de Macklemore llega después de le hayan echado de la gira de Sheeran. Varios recintos se han negado a acoger sus conciertos tras sus declaraciones a favor de Palestina en un concierto en Nueva Jersey, donde gritó «Free Palestine» y mostró imágenes de la destrucción en Gaza.
Después de la salida de Macklemore, también han abandonado la gira los otros teloneros, Finneas, Aaron Rowe y Lukas Graham, además de Beoga, la banda que acompaña a Sheeran. Los cuatro han expresado su apoyo a Macklemore y a Palestina.
Kraft, propietario del Gillette Stadium, había confirmado que Macklemore no actuaría allí y había señalado sus «acciones recientes» y lo que considera un historial de retórica e imágenes antisemitas. Macklemore, por su parte, ha acusado a Kraft de presionar a otros propietarios de estadios para que siguieran su ejemplo.
Variety confirma lo que era un secreto a voces: Madonna actuará en los próximos MTV Video Music Awards y, además, será la encargada de abrir la gala. Claro, es la artista más nominada con 11 candidaturas. ¿Había alguna duda de que iba a actuar? Y ahora que se confirma su actuación, ¿cabe alguna duda de que se llevará uno cuantos premios?
Otros artistas confirmados a posteriori han sido RAYE, LISA, Sienna Spiro, Shaboozey, Gunna, GENER8ION y Yung Lean.
Esta será la primera actuación de Madonna en los MTV Video Music Awards en nada menos que 23 años: es el tiempo que ha pasado desde aquella mítica aparición de 2003 junto a Britney Spears y Christina Aguilera, a ritmo de ‘Hollywood’.
Madonna vuelve a los VMAs para promocionar su celebrado ‘Confessions II’ y, como decimos, es la artista más nominada de la noche, por delante de Taylor Swift (9), Ariana Grande y Sabrina Carpenter (7 cada una). En total suma 19 victorias en la historia de los premios.
Como recuerda Variety, Madonna ha llegado a liderar las nominaciones de los VMAs en el pasado en otras dos ocasiones, acumulando 9 menciones por ‘Vogue’ en 1990 y otras 9 por ‘Ray of Light’ y ‘Frozen’ en 1998.
Snoop Dogg será el presentador de la gala, mientras que todavía quedan más nombres por conocer: la organización ha anunciado que nuevos performers, presentadores e invitados especiales se confirmarán a lo largo de la próxima semana. Teniendo en cuenta la participación de Sabrina en ‘Bring Your Love’, es probable que compartan escenario, aunque no hay nada confirmado.
La gala de los VMAs se emite el próximo 27 de septiembre y sus actuaciones suelen ser subidas a YouTube de inmediato en los últimos tiempos: esperamos que vuelva a ser el caso. Nirvana recibirán el MTV Vanguard Award, que celebrará su videografía.