Contempopránea había anunciado que este año habría homenaje oficial para La Buena Vida en el festival, tras las votaciones recibidas a través de Facebook. Por tanto, se pedirá a los grupos que tocan que interpreten un tema de la banda de Pedro San Martín. Algunos han anunciado ya qué canción versionarán. Esta es la primera lista que se ha publicado.
Sr Chinarro: La Calle del Carmen
La Habitación Roja: Desde hoy en adelante
Dorian: Magnesia
Klaus & Kinski: Matinée
Ruidoblanco: Los Planetas
Asustadizo: Vapor de carga
Ellos: Los Planetas
Odio Paris: Magnesia
Reina Republicana: Qué nos va a pasar
Rusos Blancos: Después de todo
Entre las bandas que han realizado lanzamientos especiales por el Record Store Day están Animal Collective. En su caso se trataba de un vinilo de 12 pulgadas titulado ‘Transverse Temporal Gyrus’ que incluye un tema por cada cara, tomado de sus actuaciones en el Guggenheim de Nueva York en 2010. Las canciones, de 12 y 14 minutos de duración, han aparecido en Youtube y muestran su cara más experimental, en conexión por momentos con Kraftwerk, Broadcast y por supuesto también consigo mismos. La tirada ha sido de 5000 copias.
Con motivo del Record Store Day, Little Boots ha sacado un 12 pulgadas que confirma su intención de volver a las pistas de baile manifestada en diversas declaraciones durante los últimos meses. ‘Every Night I Say A Prayer’, a pesar de su estribillo pegajoso, tiene una intención mucho más disco y mucho más house que los singles que le dieron el éxito, del tipo ‘Remedy’, de marcado carácter electropop. Este corte nuevo ha sido escrito junto a Andy Butler de Hercules & Love Affair.
Previamente, se había dado a conocer este remix del mismo tema.
Rufus Wainwright es una de las estrellas más grandes de nuestro tiempo; sin embargo, tal cualidad jamás se ha visto traducida en ventas millonarias o giras multitudinarias (que es lo que debería ocurrir). De algún modo, Wainwright parece estar publicando su material en la época equivocada y eso es algo que tras la escucha de ‘Out of the Game’ termina por hacerse hasta evidente. El séptimo álbum del autor de ‘Want’, producido por el que es, según Rufus, “el hombre más guapo de la Tierra”, Mark Ronson, evoca muy directamente al pop de los años setenta y contiene un puñado de singles potenciales que difícilmente habrían pasado desapercibidos en “aquellos maravillosos años”.
‘Perfect Man’, rechazado por Neil Tennant de los Pet Shop Boys por tener “demasiados acordes”, es uno de esos temas. Colocado inteligentemente en la mitad menos pop del álbum, entre el suave momento country de ‘Respectable Dive’ y la orquestal ‘Sometimes You Need’, en la que toca la guitarra acústica nada menos que Sean Lennon, cuenta con un bajo totalmente setentero y una gran melodía, además de una letra reminiscente de Billy Joel (o de Elton John, a quien cita Wainwright como una de las principales influencias del disco). A los coros, por cierto, su hermana Martha, predeciblemente una colaboración sobresaliente.
Hay, de todos modos, más momentos brillantes en ‘Out of the Game’. El coqueteo de Rufus con el synth-pop en ‘Bitter Tears’ es lo que cabría esperar de un compositor como él haciendo música como esa, mientras ‘Rashida’ y su hilarante por inesperado final gospel tiene una guitarra eléctrica muy propia de St. Vincent. No es la única canción con coros de ese tipo, pues ya aparecen en la primera pista del álbum, el single de presentación ‘Out of the Game’, sin lugar a dudas el tema más pegadizo de toda esta nueva colección de canciones. Al sencillo, en cuyo vídeo aparece Helena Bonham Carter, le sigue otra fantástica composición, ‘Jericho’, asimismo bastante Billy Joel y un “grower” en toda regla. La producción de Mark Ronson es cien por cien identificable en temas como ‘Welcome to the Ball’ o ‘Song of You’, la mejor balada del álbum, a pesar de que echándole un vistazo a la letra da hasta risa, pero el fondo es enternecedor y Rufus brinda en ella una de las mejores interpretaciones vocales de su carrera.
‘Out of the Game’ concluye con la dedicatoria de Rufus a su madre Kate McGarrigle, fallecida en 2010. Se trata de ‘Candles’, el típico cierre solemne, de casi ocho minutos, tan propio de estos discos elaborados como tales, que pretenden no ser únicamente un conjunto de temas sino un viaje por la vida de su compositor. En ese sentido, ‘Out of the Game’ actúa como reflejo de la felicidad en la que está inmerso ahora mismo Rufus, en contraste con aquel ‘Songs for Lulu’, una mera anécdota al lado de este disco. ‘Out of the Game’ es el retorno del mejor Rufus, quizás no tan orquestal como a muchos nos gustaría, pero sí igual de romántico, divertido y genial.
Calificación: 8/10 Lo mejor: ‘Out of the Game’, ‘Jericho’, ‘Sometimes You Need’, ‘Song of You’ Te gustará si te gusta: Elton John, Billy Joel, el pop de los 70 Escúchalo: NPR
Pop, difusión, España. Tres palabras que podríamos unir mediante flechas en un esquema circular, o quizás en forma de corazón, explicando de manera rápida la eterna motivación de Luis Calvo y su emblemático papel en el desarrollo de la historia musical más reciente de nuestro país. Si fuese una operación matemática, tras el símbolo de igual estaría él. En Bembibre (León) damos con su primera hazaña en 1989, el fanzine La Línea del Arco, y aunque Elefant Records surgiera como etiqueta para publicar a grupos internacionales que le gustaban, en un momento en que ninguna banda de nuestro territorio le interesaba especialmente, en 1991 -cuando ya llevaba unos meses instalado en Madrid- empezó a vislumbrar un sano cambio en el panorama underground nacional que le movió a reformular su apuesta. Pop, difusión, España.
«A Luis -recuerda Ana Béjar (voz de Usura, ahora en Todo)- le conocimos cuando él ya estaba en Madrid, mediante un amigo común, que nos dijo que era alguien a quien le podía gustar nuestra música. Nos dio su teléfono y lo siguiente que recuerdo ya es estar en su habitación en un piso de Lavapiés, escuchando música y ayudándole con La Línea del Arco». «Yo de hecho le conocí en una escuela de cine que había en la ciudad, donde yo estaba estudiando -dice Ramón Moreira (guitarra de Usura, ahora con Ana en Todo)-. El caso es que a posteriori, un día me llama Ana y me comenta que había quedado con un chico que tenía un sello, que era de León… y me encontré que era él (risas). Fue bastante coincidencia».
Manejada por Béjar y Alfonso Pozo (guitarra), Usura era una banda asentada en Madrid que nació en 1989 y que se encontraba por entonces en un periodo de transición: el pop enredado en el post-punk más oscuro y expresionista de sus primeras maquetas estaba mutando hacia algo menos claustrofóbico y más colorista, al tiempo que pasaban de trío a sexteto y ganaba en solidez y personalidad. Luis Calvo se entusiasmó con su trabajo y así, fueron ellos, junto a La Síntesis (efímero proyecto de su futuro compañero de radio Joako Ezpeleta), el primer grupo nacional que vio publicada una canción suya en Elefant, dentro del single que acompañaba al número 3 de La Línea del Arco. Es entonces cuando Luis, Ana y Alfonso empiezan a hablar de la idea de dar un concierto en la ciudad junto a otras formaciones noveles que les fueran afines en cuanto a hacer un tipo de música que todavía no se exploraba en España.
«Los grupos que nos eran contemporáneos cuando empezamos eran pocos: El Pecho de Andy, Cancer Moon, Pribata Idaho… -retoma Ana Béjar-. Pero no me identificaba con ellos porque en aquel momento, siendo tan jóvenes, que fueran tres años mayores que tú ya te alejaba una barbaridad aunque les admirases, porque ya estaban en un escenario diciendo cosas. Entre la nueva ola y lo que sucede después hay como unos cuatro, cinco años de vacío. En Madrid no había grupos; habría muchos heavies en Leganés, pero… (risas). Como en aquella época la difusión era tan escasa, la selección que hicimos fue un poco lo que fuimos cazando al vuelo de Radio 3, de los programas de Jesús Ordovás y de Julio Ruiz. Recuerdo estar en el supermercado tirando del carrito con Alfonso Pozo y hablando de los nombres que podrían ser. Fue accidental, porque la escena no estaba hecha».
Así se gesta la gira Noise Pop 92, la primera vez que se juntan de esa manera cuatro formaciones de esa nueva generación para darse a conocer por todo el estado, con absoluta incerteza sobre el verdadero interés del público y optando por la autogestión a todos los niveles a pesar de la inexperiencia generalizada. Sirviendo como muestra de los pocos grupos que asomaban la nariz y de las aún inexistentes escenas locales, tientan a tres bandas de otras tantas ciudades, todas nacidas a finales de los ochenta y oficialmente debutantes entre 1991 y 1992. Penelope Trip, de Gijón, proponían una mezcla insólita de ruido y candidez, un pop plagado de ángulos cerrados e infinitas sorpresas que les había hecho merecedores del segundo premio en el concurso de maquetas de Rockdelux de 1990, y que entonces ya habían expuesto en ‘Politomania’, su debut para Munster Records. El Regalo de Silvia, de Zaragoza, acababan de entregar un precioso mini-álbum homónimo a La Fábrica Magnética (el sello discográfico que dirigió Servando Carballar cuando abandonó DRO), y su sentida interpretación de la nostalgia, basculando entre vívidos punteos saturados de distorsión y zarandeos de viola, les hacía particularmente especiales. Bach is Dead, el primero de una serie de proyectos capitaneados desde Sant Feliu de Llobregat por David Rodríguez (ahora en La Estrella de David), era el combo más abrasador del conjunto, agreste, sucio y acelerado. Su debut, ‘Sonotone’, lo había publicado un sello que no tardaría en desaparecer, Marilyn. Tito Pintado (voz de Penelope Trip, ahora Anti) dice que con David «nació una amistad para toda la vida y solo por eso ya mereció la pena hacer la gira», y no es el único en destacar la figura del ex Beef: Ramón Moreira comenta que ‘Sonotone’ es un disco que aún le gusta mucho y que se pone regularmente, y Óscar Fayanás, bajo y voz de El Regalo de Silvia, señala a Bach is Dead como «lo más honesto de la gira. David era y es un genio artístico». Usura, por su parte, habían debutado en Elefant la primavera del mismo 1992 con el EP ‘Come What May Believe What I Say’.
«Afinidad artística con el resto de bandas no veía ninguna -dice Moreira-, cada uno éramos de un territorio distinto, y eso enriquecía bastante porque no veías a cuatro grupos que hiciesen exactamente lo mismo: El Regalo de Silvia tenían un punto más folk que cualquiera, el sonido de Bach is Dead era más urbano y punk, Penelope Trip eran quizás los más originales porque lo que hacían con las estructuras de las canciones, las melodías y los fonemas de Tito Pintado no era habitual, e igual Usura éramos los más clásicos, porque aunque nuestras canciones no tenían estructuras típicas, era el sonido de una banda de pop todavía no muy noise. Creo que nosotros y El Regalo de Silvia éramos más asequibles».
Como recuerda Ana Béjar, empezaron a contactar con los grupos a la vieja usanza, mediante correspondencia. «Tito Pintado contestó en plan «Ah, pues no sé si me interesa o no me interesa», pero yo creo que fue un poco el carácter asturiano (risas). Me acuerdo del instante de abrir la carta y decir: «Bueno, ¡estos de qué van!» (risas)». «En realidad -dice Tito- nos pareció estupendo, sobre todo porque hasta entonces apenas habíamos tocado fuera de Asturias. Gracias a aquella gira conocimos a otros grupos que estaban en una onda parecida a la nuestra, y también descubrimos que nuestra música le gustaba a alguien más que a nuestros amigos». “A nosotros –recuerda David Rodríguez- nos llamó Luis Calvo, al que no conocíamos, proponiéndonos la idea. Dudamos en hacerlo por el pollo que nos podía significar: problemas logísticos, de compatibilidades con los trabajos y la pereza por tocar en directo, porque no disfrutábamos mucho dando conciertos. Éramos bastante rancios. Creo que si finalmente nos animamos fue porque, aunque éramos unos costras, nos gustaban los discos de Penelope Trip y El Regalo de Silvia y no nos importaba estar en el mismo saco. A Usura no los conocíamos”.
Aprovechando la coyuntura y los contactos de cada uno (Luis Calvo ya había organizado algún concierto en el norte), la idea inicial de hacer una única fecha en la capital se transformó en una gira por ocho ciudades que debía empezar en Oviedo y pasar por Barcelona, León, Sevilla, Valencia, A Coruña, Vigo y Madrid, aunque los contratiempos hicieron que fuese la barcelonesa Sala Garatge la que acogiera la primera fecha, el 28 de noviembre de 1992. Para sorpresa y alegría de todos, y a pesar de la escasez de canales en los que pudieron promocionar la gira, la velada inaugural fue despachada con un lleno absoluto y una inmejorable respuesta de público, algo que se repetiría a lo largo de la gira. «Al primer concierto vinieron unas 300 personas -dice Tito Pintado-, mucha gente para ver a cuatro grupos prácticamente desconocidos». Era la prueba de fuego de que en los rincones del país había oyentes potenciales y voluntad, solo que no existía ninguna red que les conectara entre sí.
Como recuerda Ramón Moreira: «No había una escena clara como la que pudiera haber en Inglaterra o Norteamérica, por eso para organizar la gira y buscar salas en Madrid tuvimos muchos problemas al principio. Yo recuerdo haber ido a Moby Dick con Gary Ellis (batería de Usura), hablar con Pepe Corral (promotor de la sala) y que a él le encantara, pero el dueño no programaba ese tipo de música. En Siroco al principio hubo un poco de duda pero finalmente nos apoyaron bastante. No estoy seguro de si las salas arriesgaban más o menos en aquella época. Quizás ahora estén más habituadas a ver de todo; antes había escenas alternativas como el punk, pero respecto a este tipo de música no había movimiento de sitios donde pudieras tocar».
El orden de actuación se establecía cada noche según sorteo, y mientras un grupo estaba en el escenario otro se ocupaba de la taquilla, otro del puesto de venta de discos y el siguiente en el turno se preparaba para tocar. Haciendo cuentas al volver a casa, apenas hubo ganancias, pero al fin y al cabo sacar dinero con esta aventura no era un objetivo. En el diario de la gira publicado en Ruta 66 y escrito por José Boix (acompañante de Bach is Dead) se dan detalles como lo que debía cobrar cada banda por noche (de 20.000 a 50.000 pesetas, según la negociación y la taquilla de cada sala: algunas escatimaron o no cumplieron con lo pactado), las pernoctas en casas de conocidos o en furgonetas cuando era posible, los habituales viajes interminables de carretera, y algo que levantó ampollas, el dato del 15% del total ganado por concierto que se repartía entre Luis, Alfonso y Ana, organizadores y responsables de que todo saliera según lo planeado. El artículo de Boix, redundante en varios comentarios negativos sobre el núcleo directivo, contribuyó enormemente a que a Usura se les tildara -a partir de entonces y para siempre- de arrogantes, prepotentes y malos compañeros. Ana se explica: «Éramos inexpertos en todo, en cuanto a estar de gira, a que fuera con tanta gente… Y estuvo mal que un grupo que estaba dentro del cartel estuviera también organizando. A José Boix debimos caerle muy mal, porque hace un tiempo releí el artículo y se me caía el alma a los pies (risas). Estuvimos durmiendo en su casa un día, a lo mejor es que le dejamos pelos en la bañera (risas), pero es espantoso todo lo que pudo llegar a decir. Todo lo de nuestra arrogancia y demás… Hablando por mí misma, creo que lo que en determinados momentos hemos podido transmitir Alfonso y yo –que habíamos sido pareja muchos años y, como dice Julio Ruiz, éramos el cogollo de Usura- ha sido un poco de resentimiento en cuanto a trabajo no reconocido, y eso al final se ha podido interpretar como desdén o altivez, cuando en el fondo lo que había era un poco de amargura por la falta de apoyo generalizada».
David Rodríguez tiene presente el ambiente enrarecido: “Sí que recuerdo cierta tirantez con algunos de los de Usura porque estaban implicados en la organización y los demás, orgullosos todos, nos rebelamos sistemáticamente porque no nos gustaba que nos dieran órdenes. Algo así, juvenil y fresco. Además, creo que Usura eran los únicos que habían descubierto el afinador de guitarra y eso también los distanció un poco de los demás”.
«Alfonso y Ana, junto a Luis, eran los encargados de sacar todo adelante: de mover el dinero con las salas, de tener que cerrar fechas, prensa… -retoma Ramón Moreira-. Tenían mucha presión. Deberíamos haber buscado un mánager de gira que se encargara de ser un intermediario. A la mínima que había un problema se personalizaba demasiado y se sacaba de contexto: algo negativo que pertenecía a la gestión del proyecto se llevaba al terreno personal o de la banda. Se les pusieron muchísimas cruces por culpa de eso, y fue inevitable porque ellos tenían que hacerlo, ya que no había otra persona. Para ellos fue más difícil».
Aunque recuerdan salas llenas y especial entusiasmo en ciudades como Vigo, A Coruña u Oviedo, donde tocaron en una discoteca enorme llamada La Real, la cita final en Madrid fue otra diana que les dejó un magnífico sabor de boca. Tras aplazarla varias veces, terminó celebrándose en la Sala Siroco y tuvo que hacerse en dos partes, el 16 y el 17 de enero de 1993. Para entonces, que Rockdelux publicara la reseña del concierto de Barcelona en el número de ese mismo mes («una suerte de Lollapalooza Tour a la española, para proporcionar tabla a cuatro de los grupos que orean el ataúd de la escena rock nacional») y que además encumbrara la gira en el primer puesto de los mejores directos nacionales de 1992, al igual que hizo Jesús Ordovás en Diario Pop de Radio 3, les benefició, porque despertaron la curiosidad de un público que se hizo notar y que incluso se quedó a las puertas de la sala. Aun así, la velada estaría marcada por el accidente en carretera de los miembros de Bach is Dead, que les impidió (clavículas rotas, vértebras dislocadas) acudir a tocar, con lo que la primera noche lo hicieron Penelope Trip y Usura y la segunda El Regalo de Silvia, con otra aparición de Usura para interpretar algunas canciones y redondear el cartel.
¿Qué ocurrió tras la gira? ¿Cuál fue su impacto en las carreras de las bandas participantes? Óscar, de El Regalo de Silvia, lo recuerda como algo muy positivo: «La gira fue un lujo para los cuatro grupos que la realizamos, era algo que no estaba a nuestro alcance en cuanto a organización y márketing. Me tengo que quitar el sombrero ante Luis Calvo porque fue valiente. Luego la gira fue desigual en su desarrollo, pero no nos importaba, estábamos haciendo lo que nos gustaba. Para el grupo fue un momento muy dulce, nos permitió darnos cuenta que teníamos un público (escaso pero militante y selecto) y provocó que se nos abrieran algunas puertas: publicamos nuevo disco y despertamos el interés de alguna compañía de management y de los medios». Para David Rodríguez, con la separación poco después de Bach is Dead, fue algo gratificante sobre todo a nivel personal: “Los conciertos no fueron mal del todo pero, en nuestro caso, no supuso mucho. Lo que más nos marcó fue el accidente de coche yendo al último concierto en Madrid. Siniestro total. Mucho hueso roto y mal rollo. Yo creo que lo mejor que saqué de ahí fueron amiguitos: Luis y Montse de Elefant, Tito y los Penelopes… También hicimos migas con los de El Regalo de Silvia y algunos Usura pero a la mayoría les perdí la pista. De la gira no aprendí mucho porque yo estaba bastante empanao”.
Ana y Ramón de Usura valoran la gira como un logro de resultado rotundamente bueno, pero que no les reportó excesivas alegrías: «Creo -dice Ana- que fue todo un éxito en el sentido que grupos como nosotros, prácticamente desconocidos, de repente reunieran a tanto público con tantas ganas de oír, de participar y de estar. Yo nunca he vivido algo así. Eso con que sea una sola noche de cualquier gira ya te vale. A raíz de eso notamos más apoyo de Radio 3 y de los medios como Rockdelux. En esa época no había mucho más: fanzines, radios locales, Ruta 66, luego empezó Spiral, y sobre todo Julio Ruiz y Jesús Ordovás. Eso era lo que tenías». «Después de la gira, si notamos alguna diferencia fue en todo caso más frío (risas) -recuerda Ramón-. Bajas de la nube. Yo tenía veinte años y creía que todo iba a ir a más pero te das cuenta de que no. Tampoco dio tiempo porque Usura nos separamos en febrero de 1994». Tito Pintado comparte esas impresiones y resume: «Tuvo apoyo de medios muy concretos, creo que de forma simbólica porque había muchas ganas de que surgiese algo nuevo. Pero me cuesta verlo como el comienzo de nada. No puedo tener una visión global, solo recuerdo cómo lo vivíamos desde dentro. Para los grupos participantes sí fue importante, porque a nosotros a partir de entonces nos salieron bastantes conciertos, pero siempre a una escala bastante reducida. Lo mejor fue conocer a tanta gente con gustos parecidos a los nuestros; hasta entonces estábamos un poco aislados en nuestra burbuja. Pasamos de hacer música para nosotros y nuestros amigos a descubrir que había todo un mundo allá afuera, que había más gente interesada».
Luis Calvo estuvo valorando la idea de hacer una segunda edición, Noise Pop 93, pero durante el año aparecieron varias iniciativas inspiradas en la idea original (Noise Tour, Festival del Ruido) que acabaron por disuadirle. Tras el fanzine, el sello y la gira, aún le quedarían por pisar terrenos como la radio, la prensa, la televisión y los festivales. Pop, difusión, España. Nuclear Sí, Estanis Solsona.
Enlaces relacionados: El indie en España: una introducción
Santander Music tendrá lugar los días 3 y 4 de agosto en la Campa de la Magdalena. Una propuesta que llega a su tercera edición en la capital cántabra y en la que ya se habían confirmado las actuaciones de bandas internacionales como Delorentos o !!! (Chk Chk Chk), junto a artistas nacionales como Lori Meyers, Sidonie, La Casa Azul o Love of Lesbian.
Hoy se añaden dos nombres más. Son Clap Your Hands Say Yeah!, presentando el infravalorado ‘Hysterical’, y Fanfarlo, que recientemente han sacado el destacable ‘Rooms Filled With Light‘. Los abonos están a la venta a 40 euros. Más información en su página web.
El Arenal Sound ha dado nuevos nombres para su cartel a través de sus redes sociales. Se trata de The Ting Tings, Clap Your Hands Say Yeah, Los Campesinos!, Supersubmarina, Napoleon Solo, Layabouts, Grises, Stay, The Dirt Tracks, Ruidoblanco, Metropol, La Familia del Árbol y Kenedy. Entre ellas, la de Ting Tings ha sido la mejor acogida, pues enseguida se han transformado en «trending topic» en España.
Estos nombres se suman a los que ya se conocían, destacando Two Door Cinema Club, Kaiser Chiefs o Metronomy. Todos ellos estarán en Burriana, Castellón, entre el 2 y el 5 de agosto.
Neil Diamond se ha casado este sábado con su mánager, Katie McNeil, según informa US Weekly. La ceremonia ha tenido lugar en Los Ángeles y a ella ha asistido sólo la familia y los amigos más cercanos. Diamond había anunciado el compromiso el pasado mes de septiembre a través de Twitter. Este es el tercer matrimonio de Diamond, que tiene 71 años, y el primero para Katie, que tiene 42. De Jaye Posner se divorció en 1969 y de Marcia Murphey en 1994.
Estaba anunciado que Lana del Rey publicaría un vídeo nuevo para ‘Carmen’, una de las canciones contenidas en ‘Born To Die‘. El vídeo en realidad es tipo collage, con imágenes tomadas de películas alternadas con vídeos caseros, como los primeros realizados por la cantante. Ella misma dice que cierra una trilogía (excluye los vídeos más profesionales realizados para ‘Born To Die’ y ‘Blue Jeans’).
Por otro lado, Antena 3 emitió finalmente anoche la actuación de Lana del Rey grabada durante el fin de semana anterior. La cantante interpretó en directo ‘Video Games’.
Robin Gibb, que entró en coma hace unos días, ha recuperado la conciencia este sábado y ha intentado comunicarse con su familia, según informa la BBC. El miembro de Bee Gees sufre una neumonía unida al cáncer de hígado que se le diagnosticó hace unos meses. A pesar de que los médicos se temían lo peor, Robin Gibb parece experimentar una leve mejoría. Dicen que a pesar de estar «exhauesto», ha mostrado «un coraje extraordinario». Al parecer está consciente e incluso puede hablar.
Sébastien Tellier es una de las personalidades más excéntricas de la música francesa de la última década. La primera vez que le escuché fue en la banda sonora de ‘Lost In Translation’, donde aparecía el tema ‘Fantino’ (de su primer LP, ‘L’Incroyable Verité’, de 2001), y no llegaba a imaginar que detrás de esa delicadeza instrumental se escondía un barbudo extravagante que llevaba la afectación hedonista y retro de Air -sus mentores- hasta un extremo entre kitsch y esperpéntico que practican irónicos proyectos como Com Truise.
Tellier se presenta en su cuarto LP (editado por Record Makers, el sello discográfico de Air, en el que ha publicado todos sus discos) como un mesías del hedonismo, tal y como aparece en el vídeo de ‘Cochon Ville’, su primer single, en el que invita a la gente a unirse a la «ciudad de cerdos», que es como se traduce literalmente el título. Es difícil saber hasta dónde su música puede ser tomada en serio. El comienzo de ‘Pépito Bleu’, primer corte de ‘My God Is Blue’, es como escuchar al Leonard Cohen de ‘I’m Your Man’ cantando Vangelis en una vieja cinta de cassette. Salvando las distancias, recuerda a Joe Crepúsculo, con el que te entra cierto pudor al emocionarte sinceramente con una canción y un pensamiento sobrevuela tu cabeza: «¿No me estará tomando este tipo el pelo?». Los teclados de ‘Mayday’ tienen el mismo efecto que los sintes descacharrados de Joël Iriarte, aunque Tellier prefiere acabar con unos vientos lánguidos muy a lo Air.
Una vez superada esta sensación comienzas a ser consciente de la coherencia del álbum, su cuidada factura sonora que bebe de los 80 más hedonistas y a la vez más épicos (tómense estos dos calificativos con la misma cara entre irónica y alucinada que a Tellier le gusta poner en las portadas de sus álbumes), su gusto por los bajos redondos y las cuerdas sintéticas y quizá cierto abuso por los medios tiempos y los paisajes instrumentales. Porque lo que al principio del disco impresiona al final acaba convirtiéndose en una rémora en su desarrollo. El empuje de los temas iniciales, del disco hortera de ‘Cochon Ville’ a la épica sintética de ‘Russian Attractions’, pasando por el exotismo acuático de ‘Magical Hurricane’, se ve diluida en temas que, sin ser malos (‘Against The Law’, ‘My God Is Blue’), redundan en las características de los anteriores y no ofrecen muchas más novedades, por lo que el final del disco toma cierto aire intrascendente.
En resumen, ‘My God Is Blue’ es una muestra más del estilo de Sébastien Tellier, de su acierto como productor para encontrar un sonido propio anclado en una estética retro que en realidad no se toma muy en serio, pero que quizá adolece de una falta de necesidad expresiva que acaba por convertir un disco de doce cortes en algo redundante.
Calificación: 6,5/10 Lo mejor: ‘Pépito Bleu’, ‘Cochon Ville’, ‘Russian Attractions’ Te gustará si te gusta: Air, Com Truise, los teclados de Vangelis y Jean Michel Jarre Escúchalo: Soundcloud
Chapelier Fou, alias de Louis Warynski, viene publicando canciones desde 2009 en diferentes formatos. ‘Invisible’, su segundo álbum, continúa el camino iniciado en el más que notable ‘613‘. Y es que, mientras que sus EPs son bastante variados y juguetean abiertamente con diferentes sonidos, parece que en los discos largos Warynski apuesta claramente por una coherencia más clásica. Eso no quiere decir que los álbumes sean más fáciles o convencionales: la mezcla de electroswing y música balcánica en la canción titular de su último EP ‘Al Abama’ es más radiable y bailable que cualquier tema de ‘Invisible’. Se trata más bien de una sintonía general entre todas sus canciones, así como una cierta tendencia hacia composiciones e instrumentaciones más académicas.
No obstante, en todo ‘Invisible’ se nota una mayor presencia de texturas y efectos electrónicos que en su anterior álbum. Durante el inicio del disco, con ‘Shunde’s Bronx’, hasta ‘P Magister’ -pasando por la sincopada ‘Protest’ o por el caso más evidente en la prácticamente desectructurada ‘L’eau qui dort’-, la producción del sonido se convierte en un instrumento más dentro de cada canción.
En cualquier caso, el lirismo es el protagonista absoluto de cortes como ‘Cyclope & Othello’. Nueve minutazos al poco de empezar el disco que, si bien merecen completamente la pena, pueden hacerse un poco duros para el oyente ansioso de hits. No es ‘Invisible’ un disco de singles (menos incluso que ‘613’) pero, en ese caso, lo mejor sea quizá irse directamente a ‘Fritz Lang’. La combinación de partes de deslumbrante belleza estática y otras más cinemáticas y ensoñadoras convierte a este tema en uno de los más logrados de toda la carrera de Chapelier Fou.
Una carrera que sorprende -sigue sorprendiendo- que no esté siendo más explotada por los medios audiovisuales. Si la gran carga emotiva de algunas de las composiciones más dulces de Pascal Comelade son reclamo habitual de sintonías o bandas sonoras de películas y todo tipo de anuncios, no hay ningún motivo para que piezas como, por ejemplo, ‘Le tricot’ no funcionen de igual manera.
Pero ‘Invisible’ no está compuesto exclusivamente de canciones instrumentales. Vuelve a colaborar con su amigo Matt Elliott en la canción que lo cierra -‘Moth, Flame’-, casi un apéndice del disco que no mantiene las cotas de intensidad de aquella ‘Half of the Time’. En esta ocasión el protagonismo vocal se lo lleva Gérald Kurdian (el hombre detrás de This Is The Hello Monster!, uno de los descubrimientos paralelos de este disco y un nombre que habría que seguir muy de cerca) con la emotiva ‘Vessel Arches’. Una canción que puede entroncarse con el pop sensible de Antony o, ya en otro estilo, de James Blake o Pional. Louis Warynski cada vez se define más como esa especie de Yann Tiersen de una realidad paralela. Una realidad más electrónica, casi nada rock y prácticamente sin beats que, aparte de prometer, ya está dando buenos frutos.
Calificación: 7,8/10 Lo mejor: ‘Fritz Lang’, ‘Vessel Arches’, ‘Le tricot’, ‘Protest’ Te gustará si te gustan: Yann Tiersen, René Aubry, Plone, Four Tet Escúchalo: Spotify
El Zoológico Club de la Sala Marco Aldany de Madrid, por donde este mes por ejemplo ha pasado Rex The Dog, o hace unos meses se celebró el concierto de Monarchy, tuvo que ser desalojado anoche debido a los disturbios vividos a sus puertas. Según El País, la enorme cola para entrar que se arrastraba por la calle Princesa, recorriendo la Plaza de España y llegando hasta Ferraz (esto es, varios cientos de personas), terminó provocando que, como consecuencia de las avalanchas (y según algunos medios una pelea colectiva), se rompiera la cristalera del BBVA. La policía, los bomberos y el SAMUR tuvieron que acudir, provocando un enfrentamiento entre los jóvenes y los antidisturbios que, a su vez, se saldó con algunos heridos.
Algunos asistentes a la fiesta de inauguración «Pintura Paintglow» de esta sala, donde pinchaban Les Castizos y KTH, han contado su versión de los hechos en Twitter. Es el caso de José Álvarez: «Salir de fiesta y que antes de que vayas pedo te incrustes en un banco, recibas porrazos y te metas en una avalancha. Lo que ha ocurrido en Plaza España es lo siguiente: cola de la discoteca #zoologico que ha acabado en una avalancha con el BBVA reventado. Ni manifestaciones ni nada. Gente borracha empujando que casi nos mata. La policía ha actuado bastante rápido y con dureza. Sí, estaba metido dentro del BBVA. Y sí, la policía ha sacado las porras. Pero lo que se ha vivido ahí ha sido lo peor que he visto en mucho. El comportamiento de los puertas de la M. Aldany, deplorable. Pedíamos a GRITOS que abriesen las vallas. No lo hicieron». Los responsables de la sala no han querido hacer declaraciones al diario El País. Sobre las tres de la madrugada, se reestableció el tráfico en la calle Princesa y el club pudo seguir con su actividad.
Natalia Lafourcade es una sensación en Latinoamérica. Sus canciones son pop, pero ella tiene algo que la diferencia del resto de artistas latinas. Ganadora de varios premios MTV, próximamente lanzará un disco en homenaje al compositor Agustín Lara. De Russian Red, poco nos queda por decir, pero tanto ella como Natalia tienen aún alguna frontera que atravesar y qué mejor ocasión para iniciar este intercambio cultural que en concierto en la Casa de América en Madrid este domingo como parte del cartel de Viva la Canción.
Las dos cantautoras nos reciben en un pintoresco restaurante mexicano del barrio de Chueca, para hacerse preguntas entre ellas. No tienen un guión preparado con cuestiones, sino que van improvisando sobre la marcha. Nuestra grabadora las cohíbe, dicen, y a esto añaden que se conocen desde el día anterior. Por eso las entrevistas que han concedido han sido raras, “porque se guardan mucho respeto”. Sin embargo, a lo largo de su entrevista mutua, las dos demuestran una química especial que auguramos podría llevar a una pronta colaboración.
Natalia pregunta a Lourdes cómo vivió la creación de ‘Fuerteventura’, porque ‘I Love Your Glasses’ le parece “muy personal, muy crudo”. “Sí, lo percibes por una cosa esencial, que es el sonido», contesta Russian Red. «‘I Love Your Glasses’ fue producido de una manera muy espontánea y guardo muy buen recuerdo de ese proceso. Con ‘Fuerteventura’ sabía más o menos a lo que iba».
Las dos coinciden en que aunque escribir una letra pueden ser “cinco minutos” como dice Natalia, “es con el paso del tiempo cuando las empiezas a apreciar y rescatas canciones que estaban archivadas simplemente por no recordar lo que pasaba por aquel entonces”. Entre las artistas existe un paralelismo. Cuando ‘En el 2000’, el gran éxito de Natalia Lafourcade, salió a la luz, Lourdes Hernández lo escuchaba desde el bar donde era camarera y decía “sentirse fascinada por los valores que transmitía y lo identificada que llegaba a estar con ese tema”. El paralelismo, según Lourdes, viene porque ‘Cigarettes’ es su gran éxito y las dos se han negado en algún momento a tocar sus respectivos hits. “Aunque me hace feliz ver que el público ama esta canción”. Natalia, más extremista, responde: “Hubo un momento en el que llegué a odiar la canción y le pedía al público que por favor no insistiera, que no la iba a tocar. Ahora la toco si me la piden y si no, no”.
Natalia cuenta que ‘En el 2000’ salió por casualidad, que su único propósito era aprender a tocar ‘More Than Words’, esa canción que según Lourdes “nos descubrió a muchas chicas las canciones acústicas”. Y no lo dice por satirizar, la primera canción que la madrileña aprendió a tocar con la guitarra fue ‘You Were Meant For Me’ de Jewel. Hablan de los primeros discos de Shakira y reconocen que las dos se sintieron en algún momento influidas por las primeras grabaciones de la colombiana. Lourdes se muestra como la más fanática: «Una de mis mejores amigas es mexicana y cuando éramos adolescentes escuchábamos todo el verano ‘¿Dónde están los ladrones?’”, a lo que Natalia, entre risas, responde: “La portada de ese disco es lo más girlie que existió hasta el momento, todo rosa, era genial”. La juventud de ambas les hace hablar de cómo la televisión y la radio las hicieron crecer entre música sin etiquetas.
Lourdes parece no emocionarse con las preguntas por parte de Natalia acerca de ‘Fuerteventura’. Prefiere que Natalia le pregunte por otra cosa porque «tienen mucho que contarse». Sin embargo, adora hablar de cómo fue el trabajo con algunos miembros de Belle and Sebastian y las dos elogian el trabajo de quienes las han producido musicalmente. Hacen una referencia especial a Tony Carmona, un gran productor con el que coinciden: “Tony realiza una producción tutorizada y te va metiendo poco a poco en la onda, no te dice lo que tienes que hacer, simplemente te lo sugiere. Al final te das cuenta de qué es lo mejor», dice Lafourcade.
Natalia habla ahora de su disco instrumental ‘Las 4 Estaciones del Amor’, un trabajo que según cuenta “surgió en un momento de desamor en el que era imposible expresar con palabras los sentimientos” y promete regalárselo a Lourdes. También le recomienda el libro ‘Los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus’ y finalizan esta entrevista afirmando que les gusta cocinar… aunque muy poco.
Russian Red, Lido Pimienta, Natalia Lafourcade y Carla Morrison actúan este domingo 22 de abril en el Festival Viva la Canción en la Casa de América de Madrid. Para conocer el cartel completo, visita la web oficial.
Ya conocíamos varios de los proyectos paralelos de Rostam Batmanglij al margen de Vampire Weekend. Ahora es el bajista, Chris Baio, el que se lanza a la aventura en solitario con el proyecto Baio. La influencia de la percusión africana sigue bastante presente en ‘Tanto’, lo primero que podemos escuchar, aunque no puede estar a más años luz del sonido de su banda madre. El tema cuenta con la colaboración del chileno Matías Aguayo y formará parte de un EP titulado ‘Sunburn’, que saldrá a la venta el 21 de mayo.
Optar por la animación en los videoclips continúa siendo un recurso muy utilizado. El videoclip de Cloud Nothings para ‘Stay Useless’ hace hincapié en una de las cosas que más se echan de menos a este lado del Atlántico: el autobús escolar. Como apuntan desde Consequence of Sound e Hipersónica, el vídeo podría ser un homenaje al capítulo de Los Simpsons ‘Das Bus’, en el que el autobús de Otto cae al mar desde un puente. Aunque con sus propias particularidades. La canción pertenece a su último disco ‘Attack On Memory‘.
Django Django publican el 7 de mayo el segundo single de su comentado disco de debut. De momento han dado a conocer el vídeo del tema, que no es otro que ‘Storm’. En él, Focus Creeps (Arctic Monkeys, Cass McCombs, etcétera) los retrata interpretando la canción en un mundo multicolor.
Azealia Banks cancela su concierto en Madrid, según informa el Día de la Música a través de su página web. Esta es la nota: «Lamentamos comunicar que, por motivos ajenos a la organización de Día de la Música 2012, se cancela el concierto previsto de Azealia Banks. Según sus representantes, el motivo de la cancelación de la mayor parte de la gira de este verano es la necesidad de la artista de disponer de más tiempo para finalizar la grabación de su primer disco».
Según nos confirman desde Razzmatazz, su fecha una semana antes, el 15 de junio, en Barcelona, también ha sido cancelada. De hecho ni Madrid ni Barcelona figuran ya en su web oficial, donde aparte del show en Coachella de mañana, aparecen unas fechas en Japón ya en agosto y otras en Reino Unido en otoño. Recientemente, la cantante ha retrasado la edición de varios de sus singles. ¿Superada por el hype, quizá?
La respuesta a la pregunta de a quién versionaría Lana Del Rey si visitase el célebre programa de la BBC ya tiene respuesta. Ni más ni menos que a Kasabian ha elegido la intérprete de ‘Born To Die’ para hacer su rendición particular. ‘Goodbye Kiss’, incluido en el último disco de la banda británica, es el tema elegido, que en voz de Lana parece que siempre ha sido suyo.
Otra más que se apunta al carro de Calvin Harris. Cheryl Cole ha optado por él como productor del primer single de su nuevo disco, ‘A Million Lights’, que saldrá a la venta el 18 de junio.
Este primer adelanto, titulado ‘Call My Name’, no puede llevar más el sello de su productor por todos lados. Después de lo de Scissor Sisters, y sumando esto, no estamos tan seguros de que Calvin tenga ninguna fórmula secreta para repetir el éxito mundial de ‘We Found Love’.
Sí, es el horror. Lo admitimos. Pitbull, no contento con grabar el tema principal para la tercera entrega de ‘Men In Black’, también ha rodado un videoclip para ‘Back In Time’. El clip mezcla imágenes de la película con la historia que se ha montado el propio Pitbull, en el papel de uno de los hombres de negro. Aún nos deja de piedra el uso del sample de ‘Love Is Strange’ y escuchar al rapero sobre una base dubstep.
Llega el debut de Pantones, el trío madrileño de power pop, que personifica lo que representa el título de este EP, ‘Ruido Rosa’. «Ruido» en el mejor sentido de la palabra porque sus canciones no traen precismanente la tranquilidad, al menos sonora. Y «rosa» porque así es como puede verse la vida a través de estas seis canciones que hablan con empuje y optimismo de amores imposibles, de extravagantes obsesiones o de aventuras domésticas propias del cine de serie B.
‘Ruido Rosa’, editado por Subterfuge, ha sido producido por Joaquín Rodríguez de los Nikis y Pelayo de DDT y alberga el espíritu de los Ramones aderezado con esa ternura y nostalgia traída directamente de las factorías del pop en la década de los 60, con referencias a multitud de bandas o solistas de la época. Así sucede en ‘Cómo decían las Shirelles’ que, partiendo del propio título, invoca esas despedidas entre lágrimas que el cuarteto de New Jersey popularizó y menciona a artistas como Brenda Lee o Brian Wilson.
Puede que ‘Da Doo Ron Ron’ sea una de las canciones de The Crystals más adecuada para ser adaptada al estilo de Pantones. Si ya originalmente se trataba de uno de los temas más enérgicos de las chicas, Pantones ha sabido adecuarlo al castellano para contar, en poco más de un minuto, ese enamoramiento del chico más malo del local. Y siguiendo con el espíritu garajero, una fiesta donde se pinchan clásicos del pop, con referencias a Del Shannon o The Ronettes, es el hilo conductor de ‘El día de tu cumpleaños’, donde confluye el amor platónico y el deseo de no defraudar al objeto de tus deseos con la canción perfecta.
‘La coleccionista’, ‘Tu mayor fan’ y ‘Tu camiseta de Frogger’ completan el EP a ritmo frenético y cargado de energía venida directamente del pop más primario que The Ant, Patty Critter y Juli Piruli, los miembros de Pantones, han entendido en su vertiente más eléctrica. El sábado 21, con motivo del Record Store Day, actuarán en el espacio UFI aprovechando que ponen a la venta su ‘Ruido Rosa’ en formato vinilo.
Clasificación: 6,85/10 Lo mejor: ‘Cómo decían las Shirelles’, ‘El día de tu cumpleaños’ Te gustará si te gusta: el power-pop en castellano, un estilo de vida friki, las canciones de amores imposibles de los girl-groups de los 60 Escúchalo: Spotify
Con motivo del lanzamiento de ‘Un día extraordinario’, Marlango nos reciben en el Centro de Arte y Tecnología Aplicada de Madrid para hablar de su nuevo disco, de su paso a las canciones en español y de cómo conservan el optimismo aún en tiempos difíciles. Alejandro Pelayo, Óscar Ybarra y Leonor Watling atienden la vigésima entrevista en un día y como ya están aclimatados, no es necesario realizar la primera pregunta, Alejandro comienza a hablar:
Alejandro: «Hay una cosa de la que me voy dando cuenta a medida que va pasando el tiempo, y es que da igual lo que hagamos, porque tú quieres contar a la gente lo que has hecho pero al final cada uno se queda con lo que le da la gana. Fui a Santander en Semana Santa y me encontré con amigos y gente que conozco de toda la vida y al hablar con ellos vi que había unos básicos inamovibles. En el primer disco alguien dijo palabras como «humo», «nocturno» y «supercool» y eso se quedó ahí como algo estanco, no puedes meter mano por ninguna parte. Llevamos ocho años diciendo en cada entrevista que no somos un grupo de jazz, así que a lo mejor lo que hay que hacer es seguir esa corriente y hacer lo que parece que dicen que hacemos».
Leonor: «Si escuchas lo que hacemos ahora mismo, lo más jazzy que hay es el piano y la trompeta vuestros. Eso no quiere decir que sea jazz, pero jazz sí que hay…»
Pero de ser catalogados como jazz, como decís, habéis pasado a sonidos de tango, bolero… ¿Qué influencias habéis buscado para abandonar los sonidos electrónicos que había en ‘Life In The Treehouse’?
Alejandro: «Si lo piensas bien, son las cosas que más cerca pueden estar, toda esa música popular, porque en el fondo el jazz, que nos han puesto esa etiqueta como de «jazz exquisito»…»
Leonor: «… es algo muy lejano. Lo único que me importa de las etiquetas -que hay que ponerlas y todos las ponemos en todas partes porque hay que clasificar- es que decidan si estás lejos o cerca, como Barrio Sésamo. «Jazz cool» es muy lejos lo mires por donde lo mires».
Alejandro: «Pero en cambio hacemos música popular. Un poco de tango, un poco de habanera, un poco de copla y un poco de lo que somos nosotros tocando, que por ejemplo, en la línea de la trompeta, sí que nos delatamos un poquitín» [risas].
Óscar: «Es el timbre del piano y la trompeta juntos» [lo que da ese aire «cool»].
Alejandro: «Hay una frase que me encanta, que define la música popular como la que está a medio camino entre la iglesia y la taberna. Esos son sus dos pilares, la música religiosa y la de los borrachos, los marineros, sobre todo en las ciudades que tienen puerto. Ahí cabe todo, y sobre todo lo que nosotros hacemos porque estamos también en ese medio camino. Yo he sido organista en los franciscanos durante un montón de años y…»
Leonor: «…no digas la parte de la taberna» [risas].
Alejandro: «Pero la taberna tiene mucho que ver con la música irlandesa».
Leonor: «También Kurt Weill, al que escucho mucho…»
Alejandro: «Es la mejor manera de encontrar un sitio al que pertenecemos aunque no lo queramos, ese lugar común donde han pasado muchos otros y han dejado algo. El noventa por ciento de la música popular está ahí, entre la iglesia y el bar».
Por fin dais el salto al español, ¿por qué no habíais hecho antes un disco completo en castellano?
Leonor: «Porque las canciones vienen como vienen. Siempre ha estado presente el español desde la primera entrevista, en que nos preguntaron «¿por qué en inglés y no en español?». Cuando nos sentábamos a componer se asomaba la opción del español y ha sido un camino que hasta que no ha resultado natural y orgánico… y entre versiones que hemos hecho y canciones que hemos cantado… Hemos hecho otro disco en español, de versiones, que son como once canciones. Nos apetecía mucho y ahora se ha dado porque también nos ponía mucho el reto».
Fito Páez os animó a que os fijarais más en Chavela Vargas y en José Alfredo…
Leonor: «Y a que perdiéramos el pudor. Como cuando un niño está serio, le empiezas a hacer cosquillas y al final se muere de la risa, yo creo que él nos hizo eso. Nos empezó a decir: «Chavela está en vuestra música, en vuestra forma de cantar, de tocar el piano y en toda la música que habéis estudiado». Le quitó mucho peso».
Alejandro: «Cuando sacamos el primer disco y en las primeras entrevistas -no habíamos hecho nunca- nos preguntaban por qué en inglés, había una parte en la que sentía que algo habíamos hecho mal por tener que contestar esa pregunta, por justificar que viviendo en España no hubiéramos hecho un disco en castellano. Han sido cuatro discos con sus cuatro giras por muchos países contestando siempre a por qué en inglés, como si fuera una decisión, que no lo era, y había un componente de disculpa, de pedir perdón».
Leonor: «Lo bueno de viajar y salir un poco es que te olvidas de una cosa que hace mucho daño cuando te sientas a escribir, que es el «nos van a preguntar que por qué no en español». De repente todo eso se va y vuelve ahora: «por qué español», y hay que contestar…» [risas]
Alejandro: «En el punto de partida siempre estaban los dos idiomas, pero siempre ganaba el inglés porque se acomoda más rápido y mejor a una melodía que el castellano, que requiere mucha más técnica, más trabajo de pico y pala».
¿Os cerró eso el trabajo en América Latina o fue al revés? ¿Cómo lo veis ahora?
Óscar: «Creo que cantar en inglés nos cerró algunas puertas porque estábamos compitiendo con otros grupos que cantan en ese idioma».
Alejandro: «Pero, por ejemplo, en Argentina sonábamos en cuatro radios en inglés. Con este disco en castellano nunca sabes…»
Leonor: «Si lo hubiéramos visto como una decisión comercial deberíamos dedicarnos a otra cosa porque no hay manera de acertar. Pero es que si aciertas con ese propósito es muy triste. Si dices «voy a escribir un hit» y es un hit… qué bajón».
¿Cómo veis el negocio musical?
Leonor: «Es una industria, igual que el cine…»
Alejandro: «Se ve como todos los trozos secos, se van dejando y no sabemos cómo será la nueva muda, pero la que había ya no sirve».
¿Qué os parece, ya que has hablado de cine, los recortes a las subvenciones en el cine?
Leonor: «Es una situación terrible, sobre todo que recorten sanidad y educación. Es una gran crisis económica, de todas formas, ¿y qué se puede esperar? No van a recortar educación y dejar el cine…»
‘Un Día Extraordinario’ es un título esperanzador, pero ¿podemos conservar algo de optimismo?
Leonor: «Es lo que debemos».
Alejandro. «Es nuestra obligación como músicos. Uno: estar en la oposición, siempre, a cualquier poder, estar alerta y no fiarte ni acomodarte, y recordar que estamos aquí porque somos bufones, entretenedores, pero no suyos sino de nosotros mismos. Y dos: marcar muy claramente lo que separa hasta dónde yo tengo poder de decisión. No puedo dejar que nadie desvirtúe eso».
Grabar el álbum en directo fue algo similar a lo que hizo Jorge Drexler con ‘Amar La Trama’, ¿qué sensación teníais? ¿Tuvisteis muchos ensayos previos?
Alejandro: «Estuvimos diez días en casa ensayando los seis, y tres días en un local haciendo ensayos generales con el volumen al que iba a ser, porque en casa no puedes currarte los instrumentos como a uno le gustaría. Y luego estuvimos tres días grabando».
Leonor: «Y luego con Rómulo siguiendo todo…»
Alejandro: «Tuvimos la suerte de que un amigo ha documentado todo para que se vea el truco. El primero que hicimos también fue en directo».
Leonor. «El segundo casi todo también. El tercero y el cuarto no».
Seguís en una línea continuista de optimismo, por ejemplo en ‘Lo que sueñas vuela’, pedís tiempo al tiempo… ¿Cómo vamos a hacerlo con la que está cayendo?
Alejandro: «El barco ya ha chocado el iceberg y se está hundiendo. En nuestras canciones hay dos decisiones: ponerte muy triste y entregarte, y ahí tenemos ‘Gira’, ‘Ir’, ‘Un Día Sin Ti’… O la parte de los Teleñecos, ya que sabemos que esto se va a hundir sí o sí, vamos a robar las botellas del bar y vamos a festejar que hemos llegado hasta aquí, el suicidio hacia delante que es igual de válido que el otro porque son dos maneras de afrontar una situación límite. Lo peor es que no te pase nada, que no decidas ni cortarte las venas ni emborracharte, hay que tomar partido.
Por ejemplo, en ‘Exquisita’ y ‘Si Yo Fuera Otra’ te sientes como en una especie de cabaret en el que Leonor hace el papel de mujer fatal. ¿Fue a propósito o es un personaje más?
Leonor: «Sí, siempre ha estado ese personaje».
Alejandro: «Nosotros -por los hombres de Marlango, es decir, todos los que no somos ella-, intentamos entender la canción, lo que ella está queriendo decir, y hablamos mucho de personajes, de los tipos de mujeres que pueden cantar las canciones de Marlango, y hay uno que es muy conocido, esa… no sé cómo llamarla, pero te está seduciendo, te está tomando el pelo, es una broma pero te lo está diciendo…»
Leonor: «Es una alabanza a esas chicas que van con tacones y no sudan [risas]. Que tienen los pies bonitos. Es un juego que está mucho en todos los discos…»
En entrevistas previas hablabais de que la paternidad os había cambiado, no sé si esta visión positiva (en canciones como ‘Gira’) es la confirmación definitiva, para que lo escuche alguien que todavía está en fase de crecimiento.
Leonor: «‘Gira’ me parece muy triste, pero me encanta que digas eso porque lo mejor que puede tener una canción es que, si la escuchan diez personas, haya diez opiniones distintas. Eso es maravilloso».
Alejandro: «Esto que has dicho lo aplico a ‘Lo Que Sueñas Vuela’, la canción más infantil de todo el disco, con niños alrededor silbando y dando palmas fuera del tiempo, que son nuestros hijos en casa. Tocamos la canción para ellos. Su punto de partida es muy infantil. También estamos atentos para no perder esa forma de hacer. Está la mujer fatal que te vacila, el niño que está jugando con cosas que no son de niños, que es un recurso para plantear una idea de partida para una canción… Eso lo identifico con ‘Lo Que Sueñas Vuela’, no tanto en ‘Gira’, que me parece que tiene, en cambio, una dosis de sueño y una parte etérea que está por definir».
Son temas muy oníricos. ¿Cómo compatibilizáis la familia con la música cuando tenéis giras, presentaciones…?
Alejandro: «Si podemos, nos la llevamos. Si no, vamos en el último momento y volvemos lo más rápido posible. Antes pedíamos salir cuanto antes y volver lo más tarde posible, y ahora llegamos justos a la prueba de sonido y cuando terminas el concierto a veces ni te quedas a dormir».
Leonor: «Pero con la suerte de poder trabajar en algo que te gusta y que lo que te saca de casa es algo que te encanta hacer, que por eso es extraordinario. En estos momentos hay que recriminar el pesimismo, no el optimismo. Cuando alguien hace un esfuerzo por salir por la mañana aseado y con buena cara es un golpe en la rodilla decirle «no sé para qué»».
Alejandro: «Sobre todo porque no podemos permitir que te secuestren la alegría. Últimamente está todo recortado, todo secuestrado…»
Leonor: «… pero tu propia alegría íntima, tu tono basal de vida…»
Óscar: «Cada día en que puedas despertar, esté lloviendo, esté nevando o haga calor, tienes una oportunidad de hacer algo con tu vida. Disfrutar de tus hijos, tu familia. Hay que intentar empezar el día con esa sensación».
Leonor: «No es la ceguera absurda. Es saber lo que hay a tu alrededor y decidir robar la botella que hay en el bar y disfrutar con la gente que me importa».
Una última pregunta sobre el disco: Volvéis a contar con la producción de Suso Sáiz, ¿qué aporta trabajar con esta leyenda otra vez?
Alejandro: «¿Es una leyenda, Suso?».
Leonor: «¡Sí!».
Alejandro: «Ha estado presente en nuestros discos, forma parte de nuestra vida, de nuestra cotidianeidad, más allá de cuando hacemos discos o giras, sobre todo de la mía. Ha colaborado en todos los discos aunque este es el primero en el que está como productor absoluto porque queríamos entregarle a alguien todo ese tiempo y toda esa energía que a veces perdemos discutiendo por algo absurdo, que es lo mismo para la canción pero visto desde otro sitio distinto y por eso Suso, que nos conoce tanto, nos dice: «pero si estáis diciendo lo mismo pero uno de los dos siente la necesidad de ganar. Bueno, pues has ganado tú, y ahora id a tocar». Todo eso nos lo hemos ahorrado porque para llegar al mismo sitio hubiéramos tenido que dar una vuelta tremenda porque necesitas consolidar cosas que se consolidan solas en la canción pero hay que decirlo en voz alta…»
Leonor: «Y que a veces no te das cuenta de qué es lo bonito que tiene algo, necesitas aire fresco, no tienes distancia con lo que has hecho, no estás al otro lado del cristal diciendo «parad porque ya está, así está bien»».
Mendetz no sólo se han dedicado a trabajar con Pedro Marín últimamente. También han remezclado uno de los temas del nuevo disco de Carlos Sadness, que sale el 24 de abril y ha sido producido por Pablo Parser (Circodelia), Stefano Maccarrone y el propio Carlos Sadness. En la lista de voces colaboradoras están Zahara, Bebe e Iván Ferreiro. Además, como bonus track para iTunes se incluye una remezcla de Stefano que desde hoy puedes escuchar en JENESAISPOP. La revisión de ‘Atraes a los relámpagos’ no puede sonar más a Mendetz.
[audio:http://jenesaispop.com/wp-content/uploads/2012/mp3/atraes-a-los-relampagos.mp3|titles=Atraes a los relámpagos (remix)]
Carlos Sadness se dio a conocer en internet en 2006 con el apodo Shinoflow. Tras colaborar en los homenajes a Antonio Vega o Héroes del Silencio, y en el último disco de Aute, en octubre se presentó como Carlos Sadness con el EP ‘Atraes a los relámpagos’. El single oficial del disco es ‘Hoy es el día‘.