
Hay gente que es boba, y que además va un poco pasada de vueltas. Nos cuentan hoy y además leemos por ahí que el concierto de anoche de The Horrors fue un poco pasote. Lo primero porque, por lo visto, el cantante iba un poco puesto hasta las cejas. Y lo segundo, porque pareció no gustarle nada la decoración de la sala Moby Dick, así que decidió cargársela. Así, empezó a subirse por las cuerdas que cuelgan de la sala, tiró la bola de cristales al público (algo nada peligroso, como os podréis imaginar) y se subió a la barra tirando vasos, botellas y todo lo que se le ponía por delante.
A la gente, que parece nueva, le dio por seguir un poco las gracietas del cantante (que por lo visto, se pegó sus buenos tortazos contra el suelo varias veces) y los responsables de la sala decidieron parar el concierto a la media hora de comenzar. Oficiosamente se ha dicho que la banda británica se llevó una buena tunda por parte de los guardias de seguridad, pero no se sabe nada. Vaya tela, esto pasa por darle un micrófono a unos niñatos y ensalzarlos como si fuesen los reyes del mambo, con las canciones tan malas que hacen. ¿Pero nadie se da cuenta de que esta actitud ni es moderna ni es divertida ni es tan punk como se creen? A ver si al NME se le olvidan pronto. Hay vídeos después del salto, pero se ve bastante poco.






Volta (2007): Se abre el telón. Aparece Björk dentro de un tomate, o de una botella de Pepsi, bailando reggaeton en una canción sobre el Tsunami producida por Timbaland. ¿Cómo se llama la película? ¿’Alguien voló sobre el nido del cuco’? ‘Volta’. El sexto disco de la islandesa ha sido muy esperado por contener sorprendentes colaboraciones con Antony el de los Johnsons y Timbaland. He estado haciendo el tonto bailando el single, ‘Earth intruders’, que parece contener un sample de los Black Eyed Peas por momentos, pero la verdad es que dentro del disco, no tiene demasiado sentido. ‘Volta’ no es un disco bailable, más bien es como una banda sonora de ‘King Kong’ con algún arreglo puntual acertado o curioso, pero sin demasiado gancho ni la coherencia interna de ‘Medúlla’ o ‘Vespertine’. ‘Volta’ viene a ser un recopilatorio de los sonidos con los que ha jugado Björk a lo largo de su carrera. La mayoría de las canciones recuerdan de alguna manera a ‘The Anchor Song’, otras a ‘Pluto’ (‘Declare independence’), a ‘Vespertine’ (‘My juvenile’) o a ‘Post’ (‘Vertebrae by vertebrae’), pero no creo que nadie en su sano juicio prefiera estas canciones a las antiguas. Son evidentemente como sus caras B. 



Aun a riesgo de que esto parezca un site monográfico sobre Britney Spears dada la cantidad de posts que nos está dando esta jovenzuela, Brit siempre está de actualidad para bien o para mal, de manera que a mí no me queda más remedio que dar cuenta de sus últimas hazañas porque van de friki a frikérrimo.



Un poco tarde para recomendar esta película, pero va bien a esta fecha tan hermosa. ‘La vida de los otros’ sigue en cartelera, en un montón de cines de hecho, no tanto debido al Oscar recibido a la mejor película extranjera (la del año pasado no duró tanto en tantas salas) como al boca boca, supongo.






2007 verá la vuelta de Róisín Murphy, autora, junto a Matthew Herbert, del que, para mí, es uno de los últimos grandes discos que se han hecho. ‘Ruby Blue’ (2005), primeros pasos de Róisín sin su pareja sentimental y profesional en Moloko, quizá se vio un poco perjudicado por crítica y público porque las pistas 1 y 2 eran las peores del disco. Pero a partir de la 3, entre ‘Dear diary’, ‘Ramalama’ o ‘The closing of the doors’, aparte de las fantásticas ‘Sow into you’ y ‘If we’re in love’, asistíamos a una sensual combinación de pop y jazz, de sexo y drama, que no he dejado de redescubrir en los últimos 2 años.
Con los créditos sobrantes del mes de 
Fue gracias al espacio radiofónico del creador de