Las letras honestas, epatantes, amargas y divertidas a la vez, siguen siendo el punto fuerte de un artista que, cada vez más, juega con los géneros sin que le tiemble el pulso y saliendo siempre airoso.
En esta suerte de 'Maison de mon rêve' de 2015 escuchamos a CocoRosie convirtiéndose en amapolas, personificando a ciervos, yuxtaponiendo coches y árboles o incluso "espiando caracoles que se masturban".
Dara Kiley, enunciando las frases de sus canciones como si estuviera a punto de volverse completamente loco, y su banda logran sonar frescos y diferentes con sus dosis de ruidismo desinhibido y autodestructivo.