El Bueno, El Malo y… el regular

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El Bueno, El Malo y… el regular

TGTBTQ

Reconozco que Damon Albarn (o Parla, como os guste más) es un chico bien listo, pese a que ‘Parklife’ fuera un gran oasis (cuñaaaaao) de talento en la, a la postre, plana discografía de Blur. Y es que es listo porque le saca un partido del 1000% a sus dotes musicales (que alguna tiene) y, sobre todo, porque sabe rodearse de las personas adecuadas, por no hablar del olfato comercial que maneja. A mí me sigue impresionando el éxito comercial de Gorillaz, porque con dos discos discretitos, una copia actualizada de los Monkees, cuatro cartoons muy apañaos y una buena operación de marketing se ha vendido unos diez millones de copias. Que ya es tela, tíos.

En su nuevo proyecto, The Good, The Bad & The Queen (posiblemente el nombre de grupo más feo y enrevesao de la historia del pop), se pone en plan músico-de-banda-de-rock-de-largo-recorrido-y-calidad, se agencia a buenas y viejas glorias (Paul Simonon, ex-The Clash, Tony Allen, ex-batería de la banda de Fela Kuti), a uno que estaba libre (Simon Tong, ex-The Verve, no nos engañemos, podría haber sido cualquiera que supiera hacer tres posturas en la guitarra) y, para darle lustre al invento, mantiene a un colega de Gorillaz que ¿casualmente? es el productor de moda (Danger Mouse) y… ta-daaaaaaaa!!! (jejeje…) Ya tenemos un DISCAZO!!! Pues… NO!!!

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Pero casi. Sí, amiguitos, casi le sale bien el truco al bueno (¿o será él El Malo?) de Damón (sic), porque ‘The Good, The Bad & The Queen’ (el disco) no está nada mal, la verdad. Al menos, los cinco primeros temas, sin matar ni nada, son una interesante propuesta que mezcla las herencias jamaicanas british (¿pero no eran ellos los colonos?) con el mejor pop de las islas, por encima de todo el de los magnificentes Kinks. Así, ‘History song’ mola bastante aunque no explote, ’80’s life’ es bonita, ‘Northern Whale’ mola y mucho (al menos tiene estribillo y funciona), ‘Kingdom Of Doom’ también mola pero no tanto, ‘Herculean’ tiene una producción y una intensidad flipantes, aunque no sea un (gran) single… La cosa va bene de momento, ¿no? Los problemas vienen cuando llegan los temas de relleno, porque nadie le dijo al pobre Damon que más de dos restan puntos para el discazo, y que ya no se vale elevar el listón hacia el final, aunque te hayas guardado lo mejor (‘Green Fields’, ‘Three Changes’), y que alargar un tema pasable hasta los siete minutacos con un subidón de velocidad hacia la mitad no es garantía para que Uncut te ponga un 9.

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El pobre Damon ha perdido una gran oportunidad de darnos un coscorrón y taparnos la bocaza a los gafapastas que tanta manía le habíamos cogido. Ánimo, coño, que igual la próxima sale mejor. 5,9.

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