‘Pesadilla en Elm Street: el origen’ (que ya nos sabíamos)

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‘Pesadilla en Elm Street: el origen’ (que ya nos sabíamos)

freddy-pesadillaSamuel Bayer dio un buen braguetazo al debutar como director de videoclips con el ‘Smell Like Teen Spirit’ de Nirvana en un tiempo en que ni él ni el grupo ni nadie podía esperar qué terminaría significando esta canción para la generación noventera de MTV. Hoy en día, manteniendo como corresponde unas pintas cuarentonas y gruncheras, como si de un miembro original de Pearl Jam se tratara, ha dirigido el «remake» de la primera película de ‘Pesadilla en Elm Street’.


En estos años y gracias a Nirvana, Bayer ha dirigido todo tipo de vídeos. Se encargó de todos los realizados por los Cranberries en la era ‘No Need To Argue’, todos los realizados por Green Day en la era ‘American Idiot’, casi todos los realizados por Garbage en la era ‘Garbage’, así como otros para Charlatans (‘I Don’t Want to See the Sights’, Weirdo’), Robbie Williams (‘Angels’), Strokes (‘Heart In A Cage’, ‘You Only Live Once’) o Justin Timberlake (‘What Goes Around…’). Es posible que algunos de ellos, en especial su trabajo junto a Marilyn Manson (‘Coma White‘, ‘Rock Is Dead‘), le hayan servido de algo al enfrentarse a este desafío, pero ‘Pesadilla en Elm Street: el origen’ le deja en un lugar algo peor que sus colegas de profesión Spike Jonze o Michel Gondry a la hora de enfrentarse a la gran pantalla.

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La idea principal ha sido prescindir del carácter cómico de Freddy Krueger, contratar un nuevo actor, Jackie Earle Haley, al que muy educadamente Robert Englund ha dado su bendición; y recuperar la idea original de Wes Craven, en su momento no desarrollada porque era demasiado arriesgada para la época, de que Freddy era un pederasta, no sólo un asesino de niños. Con un trasfondo en teoría mucho más siniestro, se ha pretendido ganar en terror lo que se había perdido en concesión a otros géneros.

Sin embargo, la del elemento kitsch es una gran pérdida. En especial, ‘Freddy contra Jason’ se había alzado como una de las «guilty-pleasures» más abiertamente cutres y autoparódicas y por tanto reivindicables de los últimos tiempos, mientras que ‘Pesadilla en Elm Street: el origen’ nunca termina de despuntar ni en sus momentos gore, ni en sus momentos de tensión por culpa de una ejecución demasiado rápida y precipitada de las escenas cumbre. Aun así, a ver si os creéis que nos importa que la consecución del «nuevo» perfil de Freddy sea inversamente proporcional a su recaudación en taquilla. Allí estaremos viendo las dos secuelas que se preparan con lo que queda vivo del reparto, por supuesto. 4.

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