Regalamos capítulo de ‘Carsick’ de John Waters

Por | 05 Dic 14, 11:57

john watersLa editorial Caja Negra ha editado recientemente ‘Carsick’, el nuevo libro del mítico director John Waters, autor de ‘Pink Flamingos’, ‘Polyester’ o ‘Hairspray’ (además acaba de publicar una hilarante lista de películas favoritas de 2014). En ‘Carsick’ Waters narra, desde su habitual sentido del humor, el viaje que realizó hace un par de años en autoestop desde Baltimore hasta su casa de San Francisco, un viaje en el que se encontró, como reza la nota de prensa, con innumerables y “extraños personajes de Norteamérica”.

El libro se divide en tres partes, ‘Lo mejor que podría pasar’, ‘Lo peor que podría pasar’ y ‘Lo que realmente sucedió’. Las dos primeras son narraciones ficticias y la tercera podemos considerarla un reportaje real de las experiencias vividas por Waters durante los 21 viajes que realizó en tan solo nueve días de costa a costa del continente norteamericano y en los que topó con gente tan normal y corriente como un minero, un granjero, la esposa de un pastor, un joven republicano con un Corvette o un veterano de Vietnam.

En una reciente entrevista con El Mundo, Waters habla del libro y asegura que su razón de ser se debe a que, a los 68 años, necesitaba algo peligroso en su vida, una aventura. Pero hacer autoestop no es nuevo para él. “Cuando era un chaval hacía dedo todo el tiempo”, indica, señalando que ahora la gente desconoce o parece desconocer el concepto de autoestop y que solo lo ha visto en las películas. Waters, sin embargo, defiende esta práctica y anima a sus lectores a imitarla. “La razón por la que el libro despierta expectación”, comenta, “es porque todo el mundo ha oído hablar del autostop y, secretamente, se ha imaginado haciéndolo. También porque es vagamente sexual, porque (también vagamente) da miedo y porque en todas las películas de terror sale alguien que lo practica”.

Hablando de miedo, El País retrata en su entrevista con Waters el terrorífico aspecto de la casa del director, pero Waters es bastante claro con este asunto en relación a su nuevo libro. “Lo que más miedo da es quedarse en casa y no salir a ver lo que hay fuera. Eso sí que es algo que hay que temer”. Y hay que temerlo, volviendo a El Mundo, porque hacer autoestop puede ser una gran experiencia que sirvió a Waters para reafirmarse en que la gente “es esencialmente buena”. “Especialmente la gente que recoge a autoestopistas”, indica, “porque tratan de ayudar a alguien”. “La gente que recoge autoestopistas generalmente ha superado algún problema en su vida, lo ha dejado atrás y ha seguido adelante. Ellos también creen en la bondad del ser humano y les gusta la gente: quieren hablar, quieren escuchar. Nadie que me llevó tenía la radio puesta”.

Con motivo de la publicación de ‘Carsick’ en España, JENESAISPOP regala un capítulo de este mismo libro en formato .PDF a todo aquel que lo quiera descargar. Se trata del capítulo 5 de la segunda parte del libro, ‘Lo peor que podría pasar’, titulado ‘Eugene’ en referencia a un conductor supuestamente vegano con el que se encuentra Waters y que presume de prácticas un tanto extravagantes. No os vamos a desvelar nada por si acaso, pero el asunto es cuanto menos peliagudo…

Por otro lado, si os quedáis con ganas de más, también regalamos un fragmento del anterior libro de Waters, ‘Mis modelos de conducta’, en formato .PDF. En él, Waters explica los orígenes de su personal estilo, lo que incluye su famoso bigote, y se explaya sobre su admiración por la diseñadora Rei Kawakubo y por su línea de ropa ‘Commes des Garçons’.

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  • Estocástico

    He visto salones peores (el mio, por ejemplo). Pero esto confirma mis sospechas:
    Laura Ashley es el anticristo.

  • paninaro

    Jaja muy bueno.

  • Estocástico

    La descripción del salón de Waters que se dice en jnsp no es acojonante ni mucho menos. La que leo en el pais.com es… bueno, divertida. Tan propia de Waters como el color negro para un gótico (piensa en la cocina de Alaska, por ejemplo…). Ahora que esos sillones orejeros, esos centros de mesa y esas tapicerías del marquesado me desalinean los chakras una cosa mala…
    Ahora más en serio, aunque la casa en la que viviera Waters se pareciera más a la de “las viejas travestis” de Copi, miradlo: más feliz que una perdiz. Eso es lo que cuenta ¿no? Si a él le funciona ¿Quién soy yo para criticarlo (de veras)?

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