Sun Kil Moon / Universal Themes

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Sun Kil Moon / Universal Themes

universal themesGracias al excelente ‘Benji‘ (2014), Mark Kozelek ha pasado de ser un artista de culto (muy admirado, con un público muy fiel pero limitado) a llegar a los oídos de una audiencia de mayor envergadura. Lo deseable sería que su fama se debiese exclusivamente a su música, pero del mismo modo que ha sucedido a lo largo de la historia con célebres artistas como los hermanos Gallagher, Morrissey, Mark E. Smith y un largo etcétera, la errática y belicosa forma de ser de Kozelek en sus conciertos, con comentarios hacia el público, prensa y otros artistas que de sobra conocemos, le ha llevado a los titulares de la prensa musical por motivos sobradamente extramusicales. Ese aire soberbio solo puede ser respaldado por una obra talentosa y unos fans acérrimos y pacientes y desde luego con un discazo como el citado ‘Benji’ (por no hablar del resto de su discografía en solitario o con los míticos Red House Painters), Kozelek debía sentirse por encima del bien y el mal.

Es posible que a Kozelek le dé igual lo que piense el resto del mundo sobre su actitud y tal vez también le resbale la opinión de crítica y público acerca de su discografía, pero para los mortales que le damos mil vueltas a este tipo de cosas, es indudable que, tras un año tan movidito, la temprana continuación al citado ‘Benji’ debía generar expectativas. A estas alturas de la partida y con una carrera tan extensa y repleta de grandes trabajos, es seguro afirmar que un nuevo álbum del de Ohio va a tener miga y va a ser, como mínimo, altamente disfrutable, pero superar un discazo como el citado predecesor se antoja difícil. ‘Universal Themes’ es lo nuevo de Sun Kil Moon y desde el título se puede anticipar lo que nos vamos a encontrar: continuando con el stream of consciousness que viene practicando en sus últimos discos, Kozelek vierte en sus letras todo lo que se le pasa por la cabeza en un momento dado.

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Ya trató temas universales como el amor y la muerte y aquí encontramos asuntos similares, pero también recuerdos aleatorios y anécdotas de una vida corriente. Entre estos recuerdos, encontramos un concierto de Godflesh, una comadreja moribunda, un encuentro con Rachel Goswell de Slowdive…todo ello con la instrumentación habitual, solo que aquí hay una sensación mayor de trabajo de banda, con batería y bajo en casi todos los temas, además de la omnipresente guitarra de cuerdas de nylon. El planteamiento es, en resumidas cuentas, parecido al que conocíamos, pero tanto la producción como el ambiente general del álbum son más áridos (sobre todo en la rocanrolera y distorsionada ‘With A Sort Of Grace I Walked To The Bathroom To Cry’), con la misma melancolía de siempre, pero con un punto de amargor, como si a Kozelek le estuviese influyendo la hostilidad que ha venido generando. Aun así, por encima de la aspereza, siempre queda la dulzura y el recogimiento que tanto nos gusta, pero sí es cierto que el disco es menos redondo (las melodías calan hondo, indudablemente, pero han calado aún más hondo en ocasiones anteriores), aun siendo, efectivamente, altamente disfrutable.

Calificación: 7/10
Lo mejor: ‘Birds Of Flims’, ‘Cry Me A River Williamsburg Sleeve Tattoo Blues’
Te gustará si te gusta: el resto de la producción discográfica de Kozelek
Escúchalo: Spotify

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