‘El reino’: y el Goya es para… Antonio de la Torre

Por | 30 Sep 18, 12:27

En un célebre plano secuencia de ‘Uno de los nuestros’ (1990), el personaje que interpreta Ray Liotta entra en el Copacabana neoyorquino por la puerta de atrás: recorre los pasillos saludando y dando propinas, atraviesa la cocina como si estuviera en su casa y sale a la sala de fiestas, donde le ponen una mesa a pesar de que el local está lleno. Siete años después, Paul Thomas Anderson homenajea esta secuencia en la fabulosa escena de apertura de ‘Boogie Nights’ (1997), una de las presentaciones de personajes más extraordinarias de la historia del cine.

Rodrigo Sorogoyen, declarado admirador de Scorsese y Anderson, ha hecho en el comienzo de ‘El reino’ su particular homenaje a estas dos secuencias. Manuel López-Vidal, el político que interpreta de forma sensacional Antonio de la Torre (a quien después de seis nominaciones este año no se le escapa el Goya a mejor actor principal), entra en un restaurante de playa por la cocina, coge una bandeja de carabineros como si estuviera en su casa y se reúne con sus colegas de partido en la mesa donde están comiendo. El virtuosismo de la puesta en escena junto a la música techno de Olivier Arson (ex McEnroe), que acompaña toda la película de forma estudiadamente machacona, crea un contraste muy sugerente con ese costumbrismo casposo de comilonas de políticos autonómicos pagadas con tarjetas black.

Esta primera secuencia de ‘El reino’ se puede leer como una metafórica declaración de intenciones: la puerta de entrada a la cocina de la política española tiene forma de mariscada en un chiringuito valenciano. Tras la policíaca y callejera ‘Que Dios nos perdone’, Sorogoyen ha hecho ahora un vibrante thriller político de pasillos y despachos, una película de ladrones con los dedos manchados de gambas, que pasan del “te quiero un huevo” al no “me toques los cojones” en lo que tardan en acabarse una paella.

Las referencias a los recientes casos de corrupción son obvias, sobre todo a la trama Gürtel. Sin embargo, el director no lo utiliza como simple diana de dardos, sino como recurso narrativo, como una manera de ahorrarse explicaciones farragosas e innecesarias (todos más o menos las conocemos) y centrar la acción del filme en lo que realmente le interesa: por un lado, narrar la intimidad de un político corrupto y su lucha por salvar el culo; por otro, poner al espectador en una posición moralmente incómoda al intentar que nos identifiquemos narrativamente con el despreciable protagonista.

Que el discurso esté al lado y no delante (ni muy al fondo), es una de las decisiones más acertadas de la película. Por eso, cuando al final el mensaje aparece en primer término a través de la presencia de una periodista a lo Ana Pastor (que interpreta con sorprendente torpeza la habitualmente estupenda Bárbara Lennie), ‘El reino’ se convierte en lo que no había sido hasta ese momento: una película sobrexplicada, verbalizada y subrayada con boli rojo. Esto, y algunas interpretaciones que bordean la parodia histriónica (como la de Luis Zahera en la secuencia del balcón), ensucian un poco la que ya es, sin duda, una de las películas españolas del año. 8.

Etiquetas:
  • David Fernández Núñez

    No sé donde está la torpeza de Bárbara Lennie en esa parte final.

  • mardebering

    es que Bárbara Lennie a parte de ese físico espectacular a lo “actriz de la época dorada de Hollywood” en muchos papeles siempre está con cara de acelga como “cabreada”.

  • xabier

    Con Sorogoyen dirigiendo y Antonio De La Torre de político no puede estar mal.
    La disfrutaremos.

  • perfect

    Pues tampoco estoy de acuerdo con lo que dice la crítica sobre Bárbara. Me la esperaba muy mal en alguna escena y no fue así, pero vamos que sale en tres momentos de la película, tampoco es que pueda lucirse como hace en todos lo saben.

  • perfect

    No me interesó mucho la película y la música muy desagradable todo el rato.

  • FERNANDO COLINO

    Otra película de la que todo el mundo comenta lo mismo por adición: “brutal retrato de la corrupción en España” “descenso a los infiernos de la corrupción” y así. La pelicula en realidad es un ejercio de montaje básicamente, que no engancha porque está hecha para que sea críptica y que finalmente esconde una contradicción: se habla mal de lo vendido que están los medios desde una productora de A3, sin nombrar ninguno claro. Se habla de políticos sin nombrar ninguno porque como claro, están en la mente de todos…pues para eso la realidad, que es mucho más bestia.
    Ademas hay escenas fallidas totalmente y el guion no profundiza lo suficiente, no hay estudio de nada, es todo imagen. Una oportunidad desaprovechada pero vamos, cualquier va en contra con lo “valiente” que es la película…

  • ddlm

    Todos los actores están tremendos en esta peli, Bárbara Lennie y Luis Zahera (es histriónico pero el personaje ya apunta maneras desde que sale, a mi me pareció una escena genial y divertida). Y el final, aunque explícito, es una denuncia que no creo que Sorogoyen quisiera dejar de lado completamente hablando de lo que habla. Yo lo veo necesario y sobre todo lo veo bien hecho. Ni que dudar que peli recomendadísima, que nadie se la pierda, y eso que Sorogoyen no convencía casi nada hasta ahora.

Send this to a friend