Gaspar Noé más extremo (y mejor) que nunca en ‘Clímax’, su última rave cinematográfica

Por | 11 Oct 18, 23:59

Pocos directores son capaces de convertir cada película que hacen en una obra de culto. Uno de ellos es Gaspar Noé, cuyo estilo, siempre con vocación de transgredir, ha maravillado a muchos y horrorizado a otros tantos desde que saltara a la fama con ‘Solo contra todos’. Con ‘Clímax’, su último experimento, se inspira en un hecho ocurrido en los años 90 en París en un local en el que una compañía de bailarines ensaya para un concurso. Durante la fiesta de después, todos beben sangría, hasta que se dan cuenta de que alguien les ha echado algo en la bebida.

Desde los primeros títulos de crédito, el sello de Noé es inconfundible: empieza con los que habitualmente serían los finales. Y a partir de ahí usará todo tipo de recursos posmodernos, durante toda la película, para romper con las convenciones narrativas. En una de las primeras secuencias (la más brillante de todas) muestra uno de los ensayos al ritmo de ‘Supernature’ de Cerrone, todo un espectáculo audiovisual que ya justifica la experiencia completa y es posible que sea lo mejor que ha rodado en su vida. No sorprende ver a Kiddy Smile siendo parte de la troupe tras haber visto su vídeo de ‘Let A B!tch Know’ (donde sus bailarines bailaban de forma muy similar a los de ‘Clímax’). El resto del reparto son en su mayoría actores no profesionales, a excepción de una excelente Sofia Boutella, que protagoniza un espectacular homenaje a la Isabelle Adjani de ‘Posesión’.

Como siempre en el cine de Noé, el virtuosismo de la puesta en escena llama inmediatamente la atención. Se le puede acusar de muchas cosas, pero nunca de no tener un control absoluto sobre la cámara y saber sacar el máximo partido a sus localizaciones. Lo que hace a ‘Clímax’ ser la obra menos polémica (o que menos ha dividido a la crítica) de su director es que su tono es mucho más desenfadado y más autoconsciente que sus anteriores. Lo que en ningún momento quiere decir que sea menos perturbadora. Al contrario. El filme funciona como una droga en sí misma, y la experiencia de verla se puede relacionar directamente con la que están viviendo los personajes. Toda ‘Clímax’ es una rave alocadísima, un viaje de LSD, con todo lo que eso conlleva. Tenemos el divertimento inicial, la euforia, los bailes desenfadados, gente pasándoselo bien (y el espectador con ellos), pero cuando llega el subidón, primero desconcierta y luego ya nada es divertido y quieres que se acabe: se convierte en una auténtica pesadilla. Ofrece algunos de los momentos más incómodos que se pueden sentir viendo una película. Todo se observa entre una evidente fascinación y el más absoluto rechazo.

Algo que siempre resulta perturbador de las películas de Gaspar Noé, más allá de su trama, es que uno no sabe hasta qué punto su supuesta transgresión esconde en el fondo una ideología bastante reaccionaria. Las dudas nos asaltan también mientras vemos este último trabajo: conversaciones machistas y homófobas (que podrían estar justificadas porque la acción sucede en los 90, cuando la gran mayoría de la gente no estaba debidamente educada ni informada en estos asuntos; pero por el modo en el que lo filma e insiste en ello, también podría ser la visión del propio director), rótulos con frases pro-vida (¿simplemente hedonismo o mensajes antiabortista?)…

La película nos hace plantearnos multitud de veces la ética con la que está filmada, y eso deja una sensación agridulce en algunos espectadores. Pero, al final, si todas las objeciones que puedes tener viendo una película las vas olvidando con el paso de los días y solo puedes recordar sus virtudes, significa algo. ‘Clímax’ es sin duda una de las propuestas más interesantes del cine francés este año. Un juego de su director, que nos muestra su particular y enfermiza forma de entender el cine. Dista mucho de ser una película perfecta, quizá también de ser una gran película, pero es completamente única e inolvidable. Y una experiencia cinematográfica que merece la pena vivir. 7.

  • Antonius Block

    Hombre…. Quizá Gaspar Noé tenga una puesta en escena moralmente ambigua, pero eso siempre será preferible a ser maniqueo o panfletario. No me parece un director especialmente destacable, pero dudo que sea homófobo y vaya por el mundo luciendo una camiseta de Fassbinder.

  • Bitch79

    Este señor es uno de los mayores timadores del cine de los últimos años, un megalómano, un egocentrico y un falso provocador que es capaz de hacer lo que sea para que la gente hable de él y de sus películas y diga “Hostia éste tío…que bestia es , que provocador, jodeeeer!!!” me produce verdadera repugnancia, y no pienso picar por muy bien que la pongan, además como se comenta en el artículo en realidad, si, es un moralista y un reaccionario disfrazado de moderno y de rompedor.

  • Bitch79

    Cosas mas raras se han visto, y yo de éste tío me lo espero todo.

  • Antonius Block

    Como director aportará poco o nada a la historia del cine. Pero lo de moralista y reaccionario es un tópico que se le aplica sistemáticamente aunque todavía nadie ha sabido explicarme en qué se basa para esa opinión. Es verdad que no es realmente transgesor, simplemente intenta asustar (cosa que no consigue con quien tenga un mínimo de cultura cinematográfica y conozca películas realmente transgresoras). Y lo hace con pirotecnia vacía. No defiendo su cine, pero no creo en los tópicos sin base ni reflexión. Y ya que hablaba de Fassbinder, su cine también puede parecer profundamente reaccionario en su forma de representar la homosexualidad, por ejemplo en La ley del más fuerte… y obviamente no lo es. Leer entre líneas es una costumbre que se está perdiendo en toooodos los ámbitos.

  • David Fernández Núñez

    Es bastante sospechoso que en todas sus películas haya algún personaje homófobo. El principio de Irreversible en aquella disco gay de cruising era de traca. Aparte de sus respuestas en las entrevistas que dejan bastante que desear, y la cara que tiene este señor de persona poco recomendable. Un ser bastante oscuro.

  • David Fernández Núñez

    La película es una mierda pinchada en un palo. Así de claro. Esta vez sí que no entiendo tanta crítica positiva.

  • Bitch79

    Tiene cara de loco, borracho y drogata.

Send this to a friend