Ari Aster sigue revolucionando el género de terror con ‘Midsommar’

Por | 26 Jul 19, 13:02

Tan solo un año después de que ‘Hereditary’, la opera prima de Ari Aster, viese la luz -resultando ser una de las películas de terror más celebradas por la crítica de los últimos años- llega ‘Midsommar’ con el mismo ímpetu de plantear nuevas formas a un género con el que cada vez parece más difícil innovar. El director vuelve a recurrir a traumas familiares para retratar el dolor y lo lleva en esta ocasión a las relaciones de pareja. La película brevemente presenta a sus personajes en Estados Unidos antes de que el grupo de amigos se dirija hacia su destino de vacaciones: Suecia, donde se realiza un festival de verano de tradición milenaria en una pequeña aldea en las montañas. Lo idílico que pudiese parecer el viaje para desconectar de los problemas de su protagonista, pronto se convertirá en algo cercano a una pesadilla. Aparentemente, suena como la típica sinopsis de película de terror que hemos visto mil veces, pero aquí se acaban todos los tópicos. ‘Midsommar’ no se parece a nada. Ni siquiera a ‘El hombre de mimbre’ con la que tanto se le ha querido asociar en cuanto salieron las primeras imágenes promocionales o el tráiler. Desde el principio se empeña en ser algo diferente. Y lo consigue.

Con apenas dos películas (y unos cuantos cortometrajes como el curioso ‘The Strange Thing About The Johnsons’) Aster ha logrado crear un estilo claramente identificable, tratando temas que parecen obsesionarle como lo son la familia como entidad vulnerable y la pérdida de seres queridos desde una perspectiva cruda y siniestra. Esta nueva obra se distancia en muchos aspectos de la oscura ‘Hereditary’, aquí todo es luz y colores vivos pero sin embargo comparten ese componente macabro que lentamente se va gestando a lo largo de ambas cintas. A primera vista, lo que más llama la atención en ‘Midsommar’ es que todo sucede a plena luz del día, debido a que en la localización en la que se encuentran los personajes durante el solsticio de verano apenas hay un par de horas de oscuridad al día. Pero el corazón de la película no puede ser más lúgubre. Aster ha confesado que fue una ruptura amorosa lo que le llevó a escribir este guion, y es que en el fondo el filme nos habla de la horrible sensación que deja un desengaño amoroso; de cómo pensamos que no va a haber nada más después y nunca podremos superarlo. Parte del peso dramático de la película lo sostiene una Florence Pugh espléndida, que sufre, llora y grita tan bien como lo hacía Toni Collette en ‘Hereditary’.

El filme destaca también por su cuidadísimo apartado visual gracias a la fotografía de Pawel Pogorzelski y a la inteligencia con la que Aster planifica su puesta en escena. Las decisiones de dirección que toma, como el uso de los lentos movimientos de cámara consiguen atraparte en el callejón sin salida donde se encuentran sus personajes. La duración supera las dos horas pero la intriga está tan bien construida que no existe opción al aburrimiento; siempre inquieta y, por momentos, fascina. Algo de “culpa” tiene la hipnótica música de Bobby Krlic, que tiene una importante presencia durante todo el metraje. Si bien hay algo que tanto su anterior obra como ‘Midsommar’ tienen como punto débil –o menos fuerte, mejor dicho- son sus finales. El director es un maestro a la hora de elaborar atmósferas enfermizas de las que no puedes apartar los ojos, y son tales las expectativas que crea que resulta muy difícil encontrar finales a la altura. En este caso, la sensación inmediata que deja, lejos de ser negativa, es que podría haber un desenlace más idóneo para todo esto. En cualquier caso, es para celebrar que se hagan películas tan ambiciosas, valientes y sobre todo, dispuestas a revolucionar –aunque solo sea un poco- el género de terror. 7,5

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  • Ros

    qué ganas de verla, Hereditary es deslumbrante.

  • Williamreid

    Ya no me acuerdo ni de lo que pasaba en Hereditary, aquella niña tan horrorosa y no se que mas. ¿Cuantas veces hemos oido decir que se trata de una película de terror pero distinta a todas las demás? Mejor verla cuando el cine no esté invadido por adolescentes y por palomitas.

  • Keroppi

    El final de hereditary se cargó la peli

  • ThePhantom

    😴

  • ThePhantom

    Y el principio y la mitad 🤣

  • Keroppi

    Jajaja no seas malo. No es tan desastrosa 🤣

  • ThePhantom

    🤣

  • Mons Martyrium

    Es peor, se salva un poco el inicio y ya, en algunos momentos ya no supe si era todo tan absurdo con intencionalidad o realmente el director se creía que era terror y no comedia… pero bueno como es un género de capa caída destaca cualquier cosa.

  • Y le dais un 7,5. Muy bien.

  • Ya puestos aprovecho para lanzar está recomendación: https://www.jotdown.es/2014/09/horror-folk-miedo-y-ritual-en-inglaterra/

  • mardebering

    ok

  • CRL

    Totalmente.

  • David Fernández Núñez

    Hereditary era estupenda. Esta es la película más insoportable y odiosa del año, por ahora. Quedan avisados.

  • ThePhantom

    Y tú eres el más insoportable y odioso de la historia de la humanidad.

  • theboy

    Algunas escenas valen mucho la pena pero la película en sí y la evolución de los personajes es más absurda que una mierda.

  • Warp

    Ahí has acertado. Está bien rodada, algunos golpes están logrados, pero a lo que más se parece, si no al Hombre de Mimbre, es a Hereditary, haciendo una versión 2.0 con más luz.

    Pérdida de tiempo absoluta.

  • Puertourraco

    Tienes razón, empieza de forma muy prometedora pero llega un punto que el guión enpieza a flojear y la cara de Muriel desencajada ya es de chiste. Sobrevalorada es poco. No me fío un pelo de esta nueva, me recuerda demasiado a esa maravilla que es The Wicker Man. La veré para opinar.

  • Tranny

    La vi anoche y a mí sí me gustó bastante. Creo que la peli tiene varias lecturas interconectadas aparte de la que se expone aquí sobre las relaciones familiares y románticas (intentaré no hacer spoilers):

    El LOCALISMO (y la glocalización). Como consecuencia de la crisis global de 2008 y, por extensión, de la globalización ultracapitalista, en los últimos años están produciéndose una y otra vez, en la literatura, en el cine y, sobre todo, en la música, productos culturales que, después de décadas de imperialismo cultural yanqui, recrean de un modo u otro identidades culturales locales no-yanquis; es decir, lo local está de moda. En la peli, se presenta una especie de hipérbole extrema de la cultura escandinava y, por extensión, noreuropea. En este sentido, hay además cierto nivel meta-discursivo, porque no sólo es la peli la que estudia una cultura local sino que son sus propios protagonistas los más interesados en ella.

    La CULTURA BLANCA. En el cine occidental, estamos acostumbraos a ver retratos retrógrados, macabros y salvajes de culturas de sociedades (super)racializadas de Sudamérica, África y Asia. En Occidente se ha ido instalando, desde el siglo XVI, la idea de que el “progreso” político, técnico y económico sustituye progresivamente las culturas blancas; de que, desde la modernidad, la cultura de los blancos sería la propia “civilización”, que, supuestamente ha de ser estándar, universal. La peli ficcionaliza las raíces y permanencia de una cultura propiamente europea y blanca que de civilizada no tiene nada. (Nótese el “hermanamiento” entre la pareja protagonista, ambos estadounidenses blancos, y la gente del pueblecico sueco). Huelga decir que hablo de blanquitud y de raza en términos sociológicos y no biológicos.

    El PROGRESO. Damos por sentado que la civilización, con todos sus avances técnicos (en su sentido más amplio), nos hará felices, que mejorará nuestras vidas en todos los sentidos. Pero en la primera parte de la peli, cuando los protagonistas están en un contexto típicamente civilizado (que es donde se han criado), nos encontramos ya con numerosas situaciones absurdas, incómodas, tristes y desagradables.

    Entonces, no sé, yo veo en la peli una crítica tanto a los localismos como a la globalización como a la glocalización, y con bastante guasa además. Creo que siempre conviene dejar abierta la puerta al sentido del humor, y en esta peli hay comicidad, caricatura y esperpento. Es muy gore, pero también es muy de coña.
    La música: UNA PASADA.
    Y por último: Ari Aster está, efectivamente, actualizando y revolucionando el género de terror.
    Yo le pondría un notable alto.

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