Acid Arab / Jdid

Por | 16 Nov 19, 13:55

Acid Arab se han convertido en uno de los mayores secretos a voces de los últimos tiempos gracias a su fusión de electrónica con sonidos de la música tradicional árabe, mirando a países como Argelia, Marruecos o Yemen. El debut de los parisinos Guido Minisky y Hervé Carvalho, ‘Musique de France‘, fue una pequeña revelación en 2016 gracias a temas tan sugerentes y magnéticos como ‘Stil’ o ‘La Hafla’, y desde su publicación, los franceses no han dejado de tocar por todo el mundo, incluyendo este mismo año una aparición en el Sónar.

Sin que nadie deba entender que Acid Arab estén haciendo algo particularmente revolucionario cuando la labor de sellos como Awesome Tapes from Africa o Habibi Funk sirve para recordarnos que ya en los 70 y 80 había artistas en el Norte de África y en Oriente Próximo produciendo música muy interesante y original con sintetizadores (y los sigue habiendo en la actualidad, A-WA y Omar Souyleman son dos de los ejemplo más obvios); aunque sin restar mérito al hecho que no tantos artistas han aproximado la cultura de club occidental a estos territorios, los franceses han tenido la ocurrencia de llamar su nuevo disco ‘Jdid’, “nuevo” en árabe. La nota de prensa disponible en Bandcamp indica que algunas de las pistas de ‘Jdid’ ofrecen una “interpretación retrofuturista” de la música raï argelina, pero la pregunta es cuán interesante es esta interpretación y qué consiguen hacer con ella Acid Arab y los artistas invitados a su disco, entre los que encuentran los argelinos Radia Menel y Sofiane Saidi, el sirio Rizan Said, el tunecino Ammar 808 o el turco Cem Yıldız, intérprete del mencionado ‘Stil’, el mayor éxito del grupo. La respuesta es que ‘Jdid’ logra, en este sentido, ser una obra digna de escucha, si bien irregular.

Llama la atención desde el principio que Acid Arab (ahora un trío con la inclusión en sus filas del tecladista argelino Kenzi Bourras) han limado sus producciones para hacerlas sonar mucho más finas y elegantes que las presentes en ‘Musique de France’. Eso se traduce en que, a menudo, nombres como el de Matthew Dear vienen a la cabeza al escuchar temas como ‘Staifia’ o ‘Ejma’, y no necesariamente para bien: aunque el concepto de Acid Arab es más o menos original, sus producciones electrónicas no lo son tanto, y por tanto ‘Club DZ’ (sin “featurings”) es completamente anodina y las nigerinas Les Filles de Illighadad (que llegaron a tocar en España) suenan algo desaprovechadas en la oscura ‘Soulan’. Sin embargo, Acid Arab sí logran crear interesantes laberintos sonoros en ‘Rajel’ con Ammar 808, sorprender con el crujiente ritmo roto de ‘Nassibi’ con Amel Whaby o incluso traer convincentemente a la ácida ‘Électrique Yarghol’ el sonido de este instrumento tradicional árabe (el arghul, una especie de antepasado del clarinete originario de Egipto). Sin embargo, las cumbres de ‘Jdid’ son las que evocan de verdad esos paseos por los “almacenes suburbanos y sótanos humeantes de Orán y Estambul” de los que habla la citada nota; ‘Ras El Ain’ con Rizan Said y la synth-pop ‘Malek Ya Zahri’ con Cheikha Hadjla, sonando al final, son atmosféricas y subyugantes. Donde el resto de ‘Jdid’ suena algo voyeurístico, estos temas sí suenan más integrados en la cultura en la que buscan sumergirse.

Calificación: 6,5/10
Lo mejor: ‘Malek Ya Zahri’, ‘Ras El Ain’, ‘Nassibi’, ‘Électrique Yarghol’
Te gustará si te gusta: A-WA, Omar Souleyman, Rachid Taha, en general la unión de música electrónica y tradición
Escúchalo: Spotify

Etiquetas:
  • Charlie

    TRÈS BIEN!, EXCELLENT!….

  • Vuffy

    Suena bien; un pelín demasiao aséptico pa mi gusto quizá. A quien le guste este rollo pero busque algo más crudo, creo que El Mahdy Jr le gustará más; un chaval argelino que domina el sample de maravilla.

    Por si a alguien le interesa: hay un blogspot llamado Arab Tunes que recoge a cientos de artistas de todo el mundo árabe, de todos los géneros y desde mediados del siglo pasado hasta hoy, clasificados por distintos criterios e incluyendo biografías y enlaces de descarga, desde divas de la balada como Fairuz al punk más experimental, pasando por el folclore de toa la vida.

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