Lucinda Williams / Good Souls Better Angels

Por | 08 May 20, 9:39

Dice su nota de prensa que ‘Good Souls Better Angels’ es el álbum más tópico en la larguísima carrera –su debut, ‘Ramblin´’, data de 1979– de Lucinda Williams. Se refiere a que, por primera vez, recurre a esa imaginería tan propia del blues del Delta de su Luisiana natal sobre ángeles, demonios y almas, citando como referente a Robert Johnson y Bob Dylan, además de a Nick Cave y Leonard Cohen. Y lo cierto es que, habiéndose situado siempre más próxima a la tradición country rock, Lucinda nunca había hecho un disco tan influenciado por el blues como este, ni tan oscuro. Pero eso, sorprendentemente, no supone un retroceso en su carrera, sino una nueva perspectiva de lo más refrescante e inspiradora.

La reunión con el productor Ray Kennedy a cuenta del 20º aniversario de su celebrado ‘Car Wheels on a Gravel Road’ (1998) derivó en una nueva colaboración entre ambos que se materializa en este disco denso –aunque no tanto como parece– pero fascinante. Williams, su marido y manager Tom Overby (que además se ha implicado en la composición de los temas) y su banda habitual grabaron en el antiguo (pero en forma) estudio de Kennedy estas doce canciones en directo, capturando su sonido crudo y crepitante, por momentos cavernoso y sucio. Así, en canciones rabiosas como ‘Down Past the Bottom’, ‘Bone of Contention’ o ‘Wakin’ Up‘ –quizá la canción más punk de su carrera– no duelen prendas en señalar como referente a su amiga Kim Gordon y su némesis Courtney Love, a la vez que la figura del Neil Young más eléctrico se presenta al alcance en números como ‘Pray the Devil Back to Hell’ o ‘Man Without a Soul’, merced a las enormes guitarras de Stuart Mathis.

Logrando una cohesión sonora encomiable, el blues primitivo se presta a largos desarrollos –no siempre atinados, como muestra la algo pesada ‘Big Rotator’– en los que Lucinda, con la voz más aguardentosa que nunca, se erige como una contundente “predicadora” contra los males que asolan el/su mundo: básicamente, Donald Trump como líder que azuza la intolerancia y promueve la idiotez como verdad suprema. Ha dejado muy claro quién es ese ‘Man Without a Soul’ (“No traes nada bueno a este mundo, más allá de una red de engaños y robo / Te escondes tras tu muro de mentiras, pero va a caer / Sí va a caer”, le canta a ese “Hombre sin alma”), pero parece igual de evidente que el blues (más) ortodoxo de ‘You Can’t Rule Me‘ (“No puedes gobernarme”) podría ir tan dirigido a él como ese ‘Pray the Devil Back to Hell’ (“Reza para que el diablo vuelva al infierno”) o ‘Bone of Contention’ (su “Manzana de la discordia” es , mientras da un repasito a sus acólitos rednecks en ‘Bad News Blues’ (“¿Quién va a creer en mentirosos y lunáticos? / Bobos y ladrones y payasos e hipócritas”). Entre su discurso encendido, la rítmica de martillo pilón de Butch Norton (batería) y David Sutton (bajo) y los delirios eléctricos de Mathis, por momentos te encuentras en un trance que te lleva a gritar (por dentro) “preach, girl!”

‘Good Souls Better Angels’ puede ser el disco más político de Williams, pero ni es mejor por eso ni es solo eso. De hecho, algunos de sus momentos más emocionantes y poderosos escapan a esa tónica. Me refiero a la maravillosa balada ‘Big Black Train‘, que no evoca a otra cosa que a la depresión (“rompo a llorar cada vez que la canto”, confiesa a Pitchfork), o la incendiaria ‘Wakin´Up’, que traslada el despertar de una mujer hacia su maltratador. Incluso deja algo de espacio para la esperanza en ese necesario remanso de paz que es ‘When the Way Gets Dark’, que conecta con la tan devastada como preciosa ‘Shadows & Doubts’.

En sintonía con esa perspectiva de días mejores a la vuelta de la esquina, confiando en que “las buenas almas” se conviertan en “mejores ángeles”, los 7 minutos de sentido vals de ‘Good Souls’ son un perfecto cierre para el álbum. Hay algo de paradójico en ‘Good Souls Better Angels’: cambiando su propio paso (pese a su incuestionable calidad, discos como ‘The Ghost of Highway 20‘ y ‘This Sweet Old World’ parecían nacidos de una mera inercia), sonando más ajena a sí misma que nunca, Lucinda Williams logra que todas las miradas se vuelvan hacia ella y obligan a cuestionar por qué su intachable carrera no se entendía ya a la altura de las de Neil Young o Bruce Springsteen. La respuesta, la diferencia crucial entre ellos, es evidente.

Calificación: 8,2/10
Lo mejor: ‘Big Black Train’, ‘Wakin’ Up’, ‘You Can’t Rule Me’, ‘When the Way Gets Dark’, ‘Down Past the Bottom’
Te gustará si te gustan: Neil Young + Crazy Horse, la última Mavis Staples, Steve Earle.
Youtube: ‘You Can’t Rule Me’ y ‘Man Without a Soul’ en acústico para Rolling Stone

Etiquetas:
  • Yex Brown

    Los instrumentales de todas las canciones molan muchísimo.

  • xabier

    Merece mucho la pena, tiene una gran carrera.
    No apta para advenedizas ultrabobamodernas ni urbantraperas.

  • jesper

    o sí

  • xabier

    Tú crees? Eres un optimista.

  • Àlex

    La he descubierto hace nada al descubrir mi pasión (no consciente) por el americana/country-pop. Car wheels on a gravel road me está encantando ;)

  • Vuffy

    Ay, yo acabo de descubrir mi inesperada y desintencionada pasión por el country-pop de los 80 y 90. Dolly no es que me guste, es que la amo con todo mi ser, pero a ella ya la conocía y prefiero sus discos de los 70. Ahora estoy a tope con Reba McEntire, Highway 101 y, sobre todo, Lorrie Morgan (concretamente el álbum ‘Something in Red’). El country de esa época tiene un aire horteramente optimista que me flipa y echo en falta en el country y el pop actuales en general. ¿Me recomiendas algún disco de country con ese toque alegre, porfi? Prefiero las voces femeninas :)

  • Àlex

    Sí!!! Voy a escuchar lo que me dices. Es que te hace feliz, es puro buen rollo y naturaleza. Creo que tienes que escuchar a Miranda Lambert y a Kacey Musgraces: Wildcard (por decir alguno) y Golden hour, respectivamente. También te gustará Bear Creek de Brandi Carlile (me encanta!) y el que mencionaba de Lucinda Williams. De hecho, hice hace nada una playlist que me pongo en aleatorio con toda esta música, que quizás te gusta:
    https://open.spotify.com/playlist/5qD5to2f9Cb2z6w2rGs3x5?si=Gz40Yv3nT1Skc6jrtdEoGw

  • Vuffy

    Golden Hour lo machaqué muchísimo durante un par de meses el año pasado. Es el segundo disco country que escuché después de ‘Jolene’. Justo anoche me lo puse otra vez, el de la Kacey, y ya no me emociona tanto, ahora me resulta demasiao blando en la instrumentación, los arreglos, la producción. Aun así, las melodías y las letras son muy buenas y ella tiene una voz preciosa, muy honesta. Me voy a poner tu playlist pa conocer a las demás.
    De Reba McEntire mi preferido es Roumor Has It, pero los de principios de los 80 también están bien. De Highway 101, que tienen muy pocos discos, me gusta el primero, el homónimo. Girls Like Me, de Tanya Tucker, también está muy chulo.
    ¿Has escuchado a Patsy Cline? Es de los 50 y 60. Suena demasiao melancólica pa mi gusto, pero es como la matriarca del country pop. Prácticamente todas las cantantes country posteriores se inspiran en su voz; ese rollo apalache. Dolly no, Dolly creó su propia escuela vocal.
    Me encantan las voces femeninas del country en general, súper pasionales.
    Muchas gracias por la playlist y la conversación :)

  • wrecklessjesus

    extraordinario disco el “Car wheels on a gravel road”

  • wrecklessjesus

    Un disco que me reconcilia con la americana, el género. Lucinda tiene una carrera súper sólida, casi 70 años y hace el disco con un sonido más sexy de su trayectoria.

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