Future Islands: «¡Levántate! ¡No te quedes paralizado! ¡Haz algo! ¡Comparte algo! ¡Sé parte de tu comunidad!»

Por | 18 Oct 20, 9:39

Después de seis meses de pandemia, debo haber realizado miles de videollamadas por miles de diferentes motivos. Pero nunca para una entrevista. Sam T. Herring tiene el (dudoso) honor de ser el primer músico al que entrevisto vía Zoom. Se hace raro ver a mi interlocutor pero, indudablemente, eso mejora enormemente la calidad y dinámica de la conversación respecto al teléfono. Herring charla (y gesticula) casi tan apasionadamente como actúa cuando explica el proceso de grabación de ‘As Long As you Are’, el nuevo disco de Future Islands. Pero, más aún, cuando habla del malestar social que ha servido de sustrato de gran parte del álbum.

Mi primera pregunta es sobre la nueva formación de Future Islands. Me llevé una sorpresa al ver las fotos promocionales: ahora sois cuatro. El batería Mike Lowry ha pasado a ser un miembro oficial de la banda. ¿Cómo fue?
William, Gerrit y yo habíamos estado hablando de cómo hacer miembro a Mike, de lo que significaría. Empezamos a escribir este disco con él y decidimos que íbamos a incluirle como compositor, igual que nosotros. Acabamos el disco, le dijimos que iba a a aparecer como compositor y que todo iba a ser al 25%. Y Mike contestó: “¿¿De verdad??” (risas). ¡Él no tenía ni idea! Lleva con nosotros los últimos seis años, ha tocado ya en quinientos conciertos. Es una persona muy positiva, un tipo que trabaja duro. Hemos sido tres piezas durante siete años antes de que Mikes se nos uniera, así que se creó una dinámica diferente cuando entró, porque Future Islands era el bebé de William, Gerrit y mío, lo habíamos hecho crecer los tres juntos. Pero Mike era una gran parte de la familia y queríamos que formara parte.

‘As Long As You Are’ es un álbum que suena bastante continuista respecto a los dos anteriores. ¿Consideráis que forma una trilogía con ‘Singles’ y ‘The Far Field’?
Sí que veo nuestros tres primeros discos, los de antes de entrar en 4AD, ‘Wave Like Home’, ‘In Evening Air’ y ‘On the Water’, como una trilogía. ‘Singles’ fue un gran salto respecto al anterior; en ‘The Far Field’ estábamos pensando en quiénes éramos; y ‘As Long As You Are’ exploca en términos de sonido quiénes somos como banda y como músicos. Así que no ha sido a propósito (risas). Hay un tipo de belleza en ser capaces de mirar las cosas de diferente manera a medida que pasa el tiempo. Me gusta pensar que, después de este disco, habrá una nueva trilogía.

También es el primer disco que os habéis producido. ¿Cómo sucedió? ¿Qué tal vivisteis el salto al otro lado?
Nos hemos sentido muy felices, es el primer álbum que hemos producido nunca. William, Gerrit y yo hemos trabajado muy duro para que los procesos de sonido no comprometieran el sentimiento que nos generaban las canciones. Fue un proceso muy igualitario, tuvimos en cuenta la opinión de todos. Había algo que creo que nos faltaba en ‘Singles’ y en ‘The Far Field’: sentíamos que los productores con los que trabajábamos fallaban un poco en escuchar lo que queríamos, porque eso afectaba a la fecha de entrega y sufríamos altibajos, porque no teníamos tiempo de hacer esto o lo otro. Cuando empezamos a grabar este disco, incluso antes de entrar al estudio, ya teníamos claro que queríamos grabarlo en nuestra ciudad y tomándonos nuestro tiempo. No queríamos tener que coger un avión hasta Los Ángeles o Nueva York. Lo íbamos a grabar en Baltimore, íbamos a grabar y mezclar todo nosotros lo mejor que pudiéramos (junto con el ingeniero Steve Wright). Nosotros íbamos grabando, él nos hacía una mezcla rápida, le dábamos un toque y, así, fue pasando un año en que fuimos cocinando un puñado de canciones. Hicimos una prueba con algunos temas. Mandamos el primer single, ‘For Sure’, a varios productores y mezcladores, para que trabajaran en ella, la hicieran sonar mejor y… descubrimos que lo que más se acercaba a lo que queríamos era lo que habíamos hecho nosotros. Eso nos dio la confianza para tirar hacia adelante.

Aprendimos a confiar en nosotros, en nuestro instinto. Creo que tomamos la decisión correcta. Nos empodera cara al futuro. Nos permite decirnos que podemos hacerlo solos. No necesitamos irnos lejos o recurrir a otro productor, porque nosotros podemos conseguir sonar como queremos. Steve fue genial en entender lo que queríamos y traducirlo a [empieza a mover las manos, como si manejara los mandos de una mesa de sonido]. Nos dio todo el tiempo que necesitábamos. Estoy muy feliz, creo que es el disco que mejor suena de todos los nuestros. En este punto de mi carrera –36 años, seis álbumes ya– por fin aprendí cómo hacer que un disco suene bien (risas).

La hoja promocional proclama que este es vuestro disco más eufórico. Pero yo pienso todo lo contrario, que es el más melancólico. ¿Quién crees que tiene razón?
A mí también me sorprendió cuando lo leí. Fue como “¿de verdad?” (risas). Sí que es un poco ambos… pero yo creo que es melancólico también. El disco es sobre cómo se cocinan a fuego lento emociones fuertes. Hemos intentado crear un equilibrio entre canciones alegres y las baladas. He explorado aspectos más oscuros del pensamiento en mi interior pero, a la vez, mirándolo todo con cierto optimismo, con esperanza por tiempos mejores. Una canción lenta como ‘Glada’, que abre el álbum, tiene una atmósfera de poesía y de belleza, asentada en mi sentimiento de merecer amor. Porque trata de una persona luchando con ella misma, luchando con el sentimiento de creer que no merece el amor. Pero enseguida me sumerjo en el sentimiento de que sí merezco amor. Así que en esta canción tan lenta la persona lucha con ella misma, con sus deseos y con su alma. Y hay una liberación final y júbilo; o sea, que es ambas cosas. No creo que [‘As long As You Are’] sea ni del todo eufórico ni del todo melancólico. Lo que queremos crear es el equilibrio, porque las personas no somos unidireccionales, somos multidireccionales, tenemos sentimientos diversos que luchan. Y eso es lo que nos hace humanos, eso es lo que hace que el mundo siga.

«El disco no es ni del todo eufórico ni del todo melancólico, porque las personas no somos unidireccionales»

El disco fue grabado antes de la pandemia. ¿Crees que ahora se se entiende diferente a cuando lo grabasteis, debido a las circunstancias? Porque parece ajustarse a la atmósfera actual.
Por todo lo que está ocurriendo en el mundo las canciones toman un significado diferente. Incluso la portada del disco o el título adquieren un significado diferente. Ya no podemos confiar en cosas que dábamos por sentadas antes de la pandemia. La imagen de la portada es una casa aislada en mitad del agua… y luego nos encontramos atrapados en nuestras casas, sin poder salir. Fue como “Oh,¡Dios mío!” (risas). ¿Qué significa? Porque, por supuesto, esta pandemia hace cambiar cómo la gente se refleja en el disco, les hace entenderlo de una manera muy distinta. Hay canciones escritas y grabadas antes del asesinato de George Floyd y de las protestas surgidas contra los disparos de la policía de EEUU y, más importante aún, contra las desigualdades que sufre la población negra. Y algunas de las canciones han adquirido esos significados también. Cuando acabamos el disco, se lo envié a mi hermano mayor. Y pensó que ‘Thrill’ iba sobre la violencia policial. Yo le aclaré que la canción iba sobre el aislamiento, sobre las enfermedades sociales que hacen que nos aislemos, de cómo estos sentimientos van creciendo y nos ahogan. Pero también se relaciona con la desigualdad racial, con los problemas que hay en EEUU al respecto. Y está relacionado con el abuso social, con el aislamiento en nuestras comunidades, especialmente en EEUU, condiciones que no parecen que vayan a cambiar. El racismo sistémico, el supremacismo blanco, todos estos factores dominantes que están tomando la palabra en este momento a la vez, en nuestras casas y durante esta pandemia.

«Esta pandemia hace cambiar cómo la gente se refleja en el disco, les hace entenderlo de una manera muy distinta»

La situación en el mundo y en nuestro país es muy dura ahora mismo. Así que sí creo que esta coyuntura va a afectar a la manera en que la gente va a escuchar este disco. Y espero que ofrezca consuelo. Como ‘Waking’, que es una canción sobre levantarse y hacer algo, en vez de quedarte paralizado por el miedo, de quedarte en la cama hasta que la mañana se convierte en la tarde, de compadecerte de ti mismo. Es: «¡espabila y haz algo! Haz algo por ti mismo, obtendrás algo para ti y los demás, algo que te volverá». [Sam se va acalorando]. No escribí esas palabras para el público, sino para mí: «¡Levántate! ¡No te quedes paralizado! ¡Haz algo! ¡Comparte algo! ¡Sé parte de tu comunidad!». Esta clase de cosas son realmente importantes en este momento, con todo lo que está ocurriendo. Para mí, es importante encontrar tus verdades y decirlas. No quedártelas para ti mismo, sino compartirlas, porque la humanidad es nuestra experiencia compartida, y así continuar el ciclo de la gente que ofrece algo a cambio.

«La guerra de la que hablo no es solo con armas, sino la guerra de culturas, la guerra de ideologías, en la que hemos nacido. Yo nací en una cultura de guerra, como nacieron mis padres, sus padres… Lentamente, vamos cambiando, pero mucho de estos problemas continúan»

‘Born in a War’ es mi tema favorito del álbum. Creía que estaba relacionado con la situación actual en EEUU pero, por lo que comentas, obviamente no es así. ¿Cuál es su significado, pues?
Desafortunadamente sí que va de la situación actual, porque la violencia relacionada con las armas de fuego es continua en EEUU. Y la canción va de eso, de violencia armada, de los fundamentos de lo peor, de cómo se enraízan estas fuerzas militarizadas en la educación de los niños. Las armas que entran en las escuelas son las que hieren a estos niños. Va sobre la batalla de ideologías que sucede no solo en EEUU sino en el mundo. Y, más que de EEUU, hablo de mis experiencias de cuando era niño. Crecí en una pequeña ciudad de Carolina del Norte. La persona típica iba a cazar el sábado y a la iglesia el domingo. Pero mi familia no era así. Por ese motivo, yo era diferente. El primer día de clase, el resto de niños te preguntaban a qué iglesia ibas. Y yo contestaba: “¿Iglesia? ¿Qué?”. Para mí, parte de la batalla es contra esta ideología cristiana, que está realmente arraigada en la sociedad americana y que se manifiesta contra el progreso de muchas maneras, que habla continuamente de patriotismo, desde un punto de vista bélico. Es esa idea que tienen de libertad de religión que, realmente, significa: “yo quiero mi libertad de religión, así que tú no tengas la tuya”.

La guerra de la que hablo no es solo con armas, sino la guerra de culturas, la guerra de ideologías, en la que hemos nacido. Yo nací en una cultura de guerra, como nacieron mis padres, sus padres… Lentamente, vamos cambiando, pero muchos de estos problemas continúan. Cuando escribí la letra de la canción y la titulé ‘Born in a War’, dudé si era el título adecuado, si no era una falta de respeto a los niños que sufren una guerra de verdad en sus países. Pero también creo que los niños americanos realmente crecen en un país casi en guerra, que muchos niños (y sus padres) no tienen la protección ni el cuidado que otros sí. En el momento en que “Black Lives Matter” es algo tan importante de expresar y de defender, hay que recordar que hay gente que lucha contra esta idea. [La canción] Se enfrenta a eso. Se escribió antes, pero habla de la situación actual. Porque la situación política es la misma que ha sido durante las últimas décadas y, por desgracia, esto no está cambiando. Cambiaremos cuando empecemos a tratar a la gente como personas y no como estadísticas. ¿Por qué estamos peleando con nuestros propios ciudadanos? Son nuestros vecinos, ¿por qué luchamos contra ellos? ¿Por qué no los tratamos como a ciudadanos americanos? ¿No se supone que somos iguales? Si crees en los ideales americanos, estarías luchando por la gente de América, no contra ellos. No lo sé. Es que me pongo… [aprieta los puños] ¡Brrr!

«Espero que Trump no salga reelegido y que, inmediatamente, sea juzgado por todo lo ilegal que ha hecho durante su mandato. Es uno de los peores seres humanos en la historia»

Entonces… ¿qué esperas de las elecciones de noviembre?
Personalmente, espero que el actual presidente no salga reelegido y que, inmediatamente, sea juzgado por todo lo ilegal que ha hecho durante su mandato. Es lo que deseo y espero, que pague por todas las atrocidades que ha cometido a un montón de gente, como el muro, la guerra contra los inmigrantes, la falta de preparación y cuidados en la pandemia, los crímenes financieros… Ha sido uno de los peores seres humanos en la historia. Eso es lo que espero que también piense otra mucha gente… Pero sé que hay muchos que no, que votarán por él. Eso es muy triste. No sé qué esperar. Es bastante aterrador. Nunca creímos que saldría elegido, fue una sorpresa, y sería otra horrible sorpresa para el final de este año también horrible. ¡Oh, Dios! (ríe y se echa las manos a la cabeza). ¡No quiero pensar en que vaya a salir elegido otra vez!

Sobre el vídeo de ‘Thrill’, ¿es un homenaje de ‘Nothing Compares to You’ de Sinead O’Connor?
¡No! Lo divertido es que, cuando el vídeo salió, alguien ya dijo: “¡Oh! ¡Es Sam haciendo de Sinead O’Connor!”. ¡Y yo ni me acordaba de ese vídeo! No fue a propósito.

Tengo una pregunta un poco tonta, pero no puedo evitar la tentación… No sé si recordarás que, en vuestro tuiter, en 2015, colgasteis una canción de un grupo español llamado Mecano, ‘Me colé en una fiesta’, diciendo “¡no podemos parar de escucharlo!”. Aquí se armó algo de revuelo porque, aunque es el grupo más exitoso de la historia en España y tuvieron también mucho éxito en Sudamérica, Francia e Italia, existe la percepción de que el mundo angloparlante son desconocidos. ¿Cómo los conocisteis? ¿Los seguís escuchando?
Estoy segurísimo de que fue cosa de William. ¡Ojalá estuviera él aquí para hablar de ellos! Él es el que los conoce. Es muy fan.

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