Samantha Hudson / Liquidación total

¿Es polémica Samantha Hudson o lo será el mundo, más bien? La performer nacida un 11-S (de 1999, eso sí) puede ser «trending topic» cada vez que abre la boca desde aquel ya icónico trabajo escolar que fue considerado «blasfemo». En un mundo, y más concretamente en un país en el que el líder de la oposición profiere todo tipo de insultos al presidente del gobierno electo, y la Sesión de Control al Gobierno es cada semana un circo de la escuela Sálvame, nos rasgamos las vestiduras por una propuesta activista LGTB+ como la de Samantha Hudson, que tan sólo trata de defender su espacio a su manera.

El vídeo de ‘Maricón’ fue realizado para una asignatura llamada Cultura Audiovisual, conteniendo rimas como «No sabía yo que el sexo anal fuera un pecado / seguro que la Virgen ya lo había practicado» o «Soy maricón, pero también soy cristiano / Ellos no me aceptan porque follo por el ano». Fue retirado de Youtube y después ha vuelto, creciéndose como viral a lo largo de estos 6 años. Como trabajo de instituto, la profesora le puso un 9, antes de ser perseguida por la derecha del país. Como provocación diría que estaba incluso pasada de rosca o superada, pero después de las polémicas de este año de Zahara y C. Tangana está claro que no, que obviamente hemos dado un paso atrás en el tiempo con la llegada de hasta 52 diputados de VOX al Congreso.

Al tiempo, hemos visto a Samantha Hudson crecerse como personaje en redes sociales, podcasts, debates y series como ‘Veneno’, donde protagonizó un cameo lleno de significado. También ha venido sacando canciones -en SGAE ha de firmar como Iván González- y el sello Subterfuge estuvo muy hábil anunciando su fichaje para publicar este disco llamado ‘Liquidación Total’, que recopila nuevas grabaciones junto a otras que ya aparecieron en ‘Los grandes éxitos de Samantha‘ (2019).

Habrá quien arguya que lo de Samantha Hudson está OK, pero debería dejar la música para los que saben hacerla. Lo cierto es que su propuesta no difiere tanto de esos nombres apegados a la comedia que tanto bien han hecho por nuestra sociedad en los últimos años. Sí, ya era muy necesario reírse antes de 2020, como demostró el éxito casi masivo de Las Bistecs, Ojete Calor o Ladilla Rusa, lo sigue siendo a día de hoy, y esa escena no termina de estar tan saturada como la del reggaetón o el trap porque se da la circunstancia -¡SORPRESA!- de que hacer reír no es tan fácil como parece. Samantha Hudson añade a toda esta corriente un tono de protesta político mucho más directo sin perder el sentido del humor, por lo que no es de extrañar que se haya terminado juntando con PUTOCHINOMARICÓN, otro de los performers/activistas más significativos del mundo pop durante los últimos años.

Con él y con La Prohibida ha firmado por ejemplo un ‘Disco Jet Lag’ que inclina su producción hacia las pistas de baile queer que en otras décadas llenaron Sylvester, Dead or Alive, Jimmy Sommerville o Sin With Sebastian. Un registro en falsete que contrasta con la voz grave tipo crooner que abre ‘Chicote’, una delirante canción de amor dedicada al presentador de ‘Pesadilla en la cocina‘ -aunque ambigua-, como el tema de cierre del disco lleva ritmo de vals… porque se llama ‘Arturo Valls’.

Como imaginabas, ‘Liquidación Total’ se mide, más que por lo que tiene de vanguardista en lo musical, por lo que tiene de divertido, y en ese sentido cumple bastante su función. Se abre con ‘Dulce y bautizada’, en la que Eminem parece encontrarse con Britney; hace justicia cuando recupera a L kan en ‘Aburrida de estar salida’ («tanto hedonismo va a volverme loca», recita en ‘Disco Jet Lag’ cual Donna Summer); y se suma al electro absurdo de los 2000 en ‘Guateque’, producida por Eurosanto.

Pero la joya de la corona llega tras el pequeño bache que suponen las menos imaginativas ‘Tourists Go Home’ y ‘Amorespresso’. La reggaetonera ‘Perra’ con sus perros sampleados y la incorporación de La Dani, seguida de la ocurrente ‘Demasiado coño’ con su irresistible base noventera y solo de saxo sintetizado; seguida del hit ‘Por España’, compuesto por Adrià Arbona de Papá Topo, da mucho cuerpo a este álbum en una segunda mitad que en el mundo del pop ha tendido a ser tradicionalmente más floja.

No es el caso. He tardado un poco en entender por qué Arbona, autor por ejemplo de melodías tan clásicas como ‘En un momento‘, ha construido una melodía tan fea para Samantha Hudson. Pero fea es, no España desde luego, sino la política española, como la crispación y cualquier tipo de reivindicación de un dictador que tantos muertos y represión dejó a su paso. ‘Por España’ apela directamente a los políticos del PP y VOX que se han posicionado en contra de la Ley de Memoria Histórica, retándoles: «Contra la pared, ven, fusílame por España, papi, déjame bien guapi / Déjame coqueta en una cuneta». Por si el momento era poco disparatado, la canción, que se había servido del pasodoble y de esa cosa casi igual de española llamada la ruta del bakalao, pasa a convertirse en un rap… tan sólo para dar paso a continuación a unas sevillanas que hablan de faldas rojigualdas y hacen juegos de palabras entre nuestro país y lo «king size». No sé si puede haber una cosa más española que todo esto.

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Publicado por
Sebas E. Alonso