Samantha Hudson, la “reina de los bajos fondos”, presenta su “grandes éxitos” (‘Maricón’ incluido)

Por | 10 Abr 19, 17:38

Tres años después de enfadar al Instituto de Política Familiar de Baleares y a HazteOír con el vídeo de ‘Maricón’, la “artista performática, trash y súper queer” y “cantante de mierda” Samantha Hudson, que se daría a conocer especialmente en las redes sociales, sobre todo en Instagram, donde tiene más de 26.000 seguidores, ha lanzado este viernes al fin su álbum debut -o más bien EP- ‘Los grandes éxitos de Samantha Hudson’. Como su propio nombre indica, el álbum se compone de temas que ya se conocían del repertorio de Hudson, entre ellos por supuesto ‘Maricón’ y también ‘Cómeme el coño’ o ‘Superpreñada’, así como dos pistas nuevas, ‘Seguro de moto’ y ‘Chicote’, y un remix de ‘Maricón’.

Hudson, que nombra entre sus influencias tanto a “iconos de los 2000” tipo Britney o Christina como a las películas de John Waters y de Pedro Almodóvar, el electroclash de Putilatex o la “imaginería de la España profunda”, pues la iconografía católica es fundamental en sus letras y videoclips a modo de crítica hecha desde el humor (aunque también sin cortarse un pelo), aparece en la portada del disco vestida de novia y sujetando un ramo de flores. Un nuevo guiño contra lo establecido por parte de este icono del underground queer que ha llegado a iniciar una campaña para acoger en su casa el cadáver exhumado de Franco, y que se considera “anticapitalista” y “marxista en el plano político”, mientras en el cultural se define como «la reina de los bajos fondos» y como representante de una cultura “mísera e irreverente”.

Su canción estrella, ‘Maricón’, en el estilo electro-trash de Putilatex, Las Bistecs (Hudson también ha definido su estilo como “electro-disgusting”) u Ojete Calor, pero más grotesco si cabe, casi no hace falta recordar contenía frases como “soy maricón y me encanta Jesucristo, pero eso no le importa mucho al puto obispo”, “me echó de la iglesia por estar montando el pollo, yo solo le gritaba a Jesús que me lo follo”, “soy maricón pero también soy cristiano, ellos no me aceptan porque follo por el ano” o “no sabía yo que el sexo anal fuera un pecado, seguro que la virgen ya lo había practicado”. Esto sin contar el mejor verso de todos, “aparte de ETS cultivo mi fe cristiana, si me sale un herpes es la Virgen quien me sana”.

Hudson, al fin con disco entre manos, presentará sus “grandes éxitos” el próximo 12 de abril en la sala Apolo de Barcelona, dentro de las actuaciones programadas para la quinta edición de Futuroa Sarao Drag, la fiesta queer de Apolo, que como puedes leer en su web es una “drag race que huye de estándares y cuestiona el género y sus caducas limitaciones”, como siempre suponiendo un espacio de seguridad e inclusividad para sus participantes así como para el público. Las inscripciones ya están abiertas para esta edición que, ya con la presentación de Hudson, promete.


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  • Avalancha

    mucha gracia no tiene.

  • Sr. Helvetica

    De verdad que a veces no os entiendo. No me refiero a la mùsica. Me refiero a que si censuramos que un autobus (o lo que sea, me es igual) se dedique a propagar un mensaje tal o cual porque supone una falta de respeto y ataca a otro sector de la población, lo suyo sería hacer lo mismo cuando se atacan principios que a lo mejor no compartimos, pero que suponen una profunda falta de respeto y un ataque a otras personas. Sois una estupenda fuente a la hora de descubrir música. Pero me parece una pena que no haya ni el mas leve asomo de crítica en esta web, cuando se trata de defender las ideas que no compartimos.

  • Guilleeeen

    No hay que ser tolerante con lo intolerante. Karl Popper lo explicó muy bien en su día.
    Si no encuentras la lógica a lo que acabo de poner dale un par de vueltas.

  • SrZaius

    Se da de nuevo el caso que estas ideas no MATAN, CENSURAN O INVISIBILIZAN PERSONAS.

  • Alfie

    ¿Quieres decir que es lo mismo un artista que saca una canción con una crítica en su mensaje (que es lo que es, al fin y al cabo) que una asociación que quiere coartar las libertades de grupos minoritarios y se dedica a movilizarse por el país para que esto se cumpla? Creo que has elegido un mal ejemplo, amigo…
    No creo que se trate de atacar. Esto es una crítica a ciertos aspectos de ciertos colectivos, no es un ataque a los derechos de una persona.
    Por cierto, el concierto que dio el pasado viernes en Madrid, brutal!

  • juniper0

    Hay que tener los cojones o el coño muy gordos para comparar el autobús de Hazme Reír con Samantha.

  • Tranny

    Este debate de los límites de la «libertad» de expresión es demasiao complejo pa mi body nowadays. Paso. Ahora, si tú tuvieras unx hijx trans con estrés, ansiedad, depresión y pensamientos suicidas desde que va a la escuela primaria, Y LO QUISIERAS TAL Y COMO ES, no opinarías igual.

  • Sr. Helvetica

    NO. No es una crítica. Siento discrepar, pero eso NO es una crítica, una crítica es otra cosa. Eso es una absoluta falta de respeto hacia algo que, nos parezca bien o mal, nos guste más o menos, es importante para muchas personas. Intento ir por la vida con una consigna tan elemental como «no hagas a los demás lo que no quieras para tí», no hacer daño a otros porque no quiero que me hagan daño. En fin, es igual, no pretendo convencer a nadie, pero no deja de asombrarme cómo se interpreta la cuestión de la libertad de expresión a nuestra conveniencia…

  • Alfie

    No es cuestión de libertad de expresión. Acabas de mezclar dos cosas distintas como son la libertad de expresión y la libertad de derechos. Sorry, por mucho que utilices las mayúsculas, no comparto para nada tu argumento ni veo que tengas la razón: sigo pensando que es una crítica. Y aquí termino mi parte :) https://media0.giphy.com/media/3XxI4apw9WMCjeDbKf/giphy.gif

  • bABY

    No tengo claro a quién consideras que se está faltando el respeto, a los homosexuales o la Iglesia?

  • Robinsonn

    Lo veo bastante parecido. Es lo que pasa con esta nueva cultura del buenismo progre, que como todas estas sandeces las dice alguien que pertenece al colectivo LGTBI pues no pasa nada.
    Si dijera lo mismo un hombre heterosexual sobre la Virgen, y sobre darle por el culo porque ella disfruta y tal, lo enviarían al infierno directo.
    Los moralistas son así.
    Por otro lado, el discurso de Samantha es totalmente absurdo y patético. No veo lo reivindicativo por ningún sitio.

  • Ciccolina

    Es flipante el ninguneo a muchos discazos que han salido y sin embargo dais visibilidad a mierda sin talento como lo de aquí arriba.

  • Avalancha

    la libertad de expresión es algo más complejo que decir lo que te de la gana, vivimos en un estado de derecho, donde la dignidad humana debe ser respetada y protegida, donde nadie pueda ser discriminado por su integridad de ser. El hecho de que el bus de hazteoir se dedique a propagar esos mensajes incluso debería considerarse un atentado contra la salud pública.

  • maxboomplus

    Maricas comunistas en la industria cultural musical. Eso es lo que hace falta. Artista comprometidos con el cambio social, y no con la maquinaria de fango postcapitalista proveniente de la crisis mundial de 2008 en la que nos hayamos eternamente.
    LA MEJOR MODA: EL COMUNISMO, QUE SIEMPRE VUELVE EN OTOÑO!!!

  • maxboomplus

    faltar el respeto a un fascista empecinado en seguir oprimiendo con su religion inquisitoria no es falta de respeto.

  • maxboomplus

    que si chica, que vayas a tu circulo del OPUS a llorar

  • Pincho

    Aunque podría entender tu punto de visto, no estás comparando dos situaciones que tengan algo que ver. Como bien dicen, lo de Samantha es una canción crítica, aunque te pueda parecer ofensiva, y la campaña de Hazte Oir es un acción para reprimir y estigmatizar a un comectivo.

    ¿Censurarías una película como “Entre tinieblas” de Almodóvar donde hay situciones que personas cristianas considerarían también de mal gusto? Desde luego que existe una diferencia fundamental: una cosa es una obra cultural o de ficción (donde, por suerte, nos ampara la libertad de expresión aunque pueda no gustarte), y otra bien distinta es hacer campaña política o social para movilizar a la gente contra un grupo social.