Música

Sigrid / How to Let Go

En 2018, Sigrid ganó el BBC Sound Of, destacándola como promesa frente a Khalid, Rex Orange County, Sam Fender… y hasta Billie Eilish. Puede parecer extraño teniendo en cuenta el menor impacto comercial de la noruega respecto a esos nombres, pero este premio está lleno de casos así: solo en los últimos años, Celeste ganó frente a YUNGBLUD, Octavian frente a Rosalía, Pa Salieu frente a girl in red o, agárrense, Jack Garratt frente a Dua Lipa. El año de Sigrid es especialmente curioso por dos razones: porque incluso Pale Waves y IAMDDB (¿?) quedaron por delante de Billie, y porque, realmente, parecía que Sigrid lo iba a petar. Y, aunque a ‘Sucker Punch‘ no le fue nada mal, eso no ha terminado de ocurrir, al igual que este ‘How to Let Go’ no ha funcionado tan bien como se esperaba. Pero eso no significa en absoluto que estemos ante un disco intrascendente en cuanto a calidad.

En cuanto a producción, la autora de ‘Strangers’ ha repetido con Askjell, Odd Martin y Martin Sjolie, y ha reclutado a gente como John Hill (artífice del hit ‘Feel It Still’), Caroline Ailin (tras la composición de ‘New Rules’ y ‘Don’t Start Now‘, nada más y nada menos) o SLY, que tiene bastante presencia pese a que su carta de presentación (The Chainsmokers, Liam Payne o Shawn Mendes) no augure lo mejor. De hecho, el lead single viene con su firma: ‘Mirror‘ era un temazo que nos llegaba en la primera mitad de 2021, convirtiéndose en una de las mejores canciones en muchas listas de mitad de año. Pero es que el segundo single fue incluso mejor. ‘Burning Bridges‘ es de lo mejorcito que ha sacado Sigrid, ideal para darlo todo bailando y sintiendo con esa letra que apela al amor propio del oyente (y de la propia Sigrid) con las maneras con las que un buen amigo lo haría, con ese difícil equilibrio entre ser muy claro y ser dulce. “You cry, they don’t / that’s how you know” es uno de esos versos que son, como dicen por ahí, «pop perfection». Melodía y letra están en un nivel altísimo y, como ocurre con las grandes canciones pop, ‘Burning Bridges’ funciona de maravilla aunque se le despoje de su poderosa producción y se deje casi desnuda, como demostró la noruega a finales del año pasado al sacar esta otra versión.

Y tocamos con esto uno de los puntos que ha podido hacerle flaco favor al rendimiento del disco: el tiempo entre el primer single y el álbum: casi un año después. Ni la épica y el toque Alanis

de ‘It Gets Dark’ ni la sorpresa que supuso la colaboración con Bring Me The Horizon en ‘Bad Life’ han evitado que ‘How to Let Go’ haya pasado bastante desapercibido. Y eso que tiene singles escondidos a la altura de los temazos que había en ‘Sucker Punch’, como es el caso de ‘A Driver Saved My Night’ o ‘Thank Me Later’. Esta última vuelve a incidir en la temática principal del disco, que es el aprendizaje y la madurez que se adquiere cuando tienes que dejar ir a personas de tu vida, ya sea para no hacer más el gilipollas (‘Burning Bridges’) o porque, aunque queráis lo mejor el uno para el otro, continuar es haceros daño (el caso de esta canción).

Sí que es cierto que no todo el disco es así de bueno, y la secuencia es un tanto extraña, pese a que sí está bien atado en el principio y final. Algo no termina de cuajar en ‘Dancer’ pese a su preciosa letra y a la conseguida transición entre puente y estribillo. Con otro acabado, podría haber sido «single material» y, sin embargo, tiene un aroma a penúltima canción un tanto extraño, teniendo en cuenta que está a mitad de secuencia. Algo parecido pasa con ‘Risk of Getting Hurt’ o con las baladas ‘Last to Know’ y ‘High Note’, lejos de emocionar de la manera en que emocionaba ‘Dynamite’. La edición especial, lanzada hace poco, incluye dos temas inéditos que son simpáticos pero poco más, ‘Everybody Says They’re Fine’ y ‘Blue’ (su aroma a los 00s recuerda a Nastasha Bedingfield y The Corrs, respectivamente), y la edición de Apple Music incluye una curiosa combinación de covers: ‘Lost‘ de Frank Ocean y ‘Bad Habits‘ de Ed Sheeran.

Estos últimos temas de los que hablamos no es que estén mal, pero se quedan lejos de alguien que nos recordaba en su debut a Lorde, Robyn o Carly Rae Jepsen, y a la vez nombraba como influencias a Joni Mitchell y Neil Young. A alguien, en resumen, mucho más interesante, que es quien aparece de nuevo en ‘Grow’, sin duda la mejor balada del disco. ‘How to Let Go’, en definitiva, se queda un peldaño por debajo del debut de Sigrid por ese carácter tan irregular… pero el “problema” es que, pese a una mitad más genérica, la otra mitad es buenísima. Si fuese un EP con esas canciones, fácilmente estaría entre los mejores del año.

Los comentarios de Disqus están cargando....
Share
Publicado por
Pablo Tocino
Tags: sigrid