La 67ª gala de los Grammy ha dado para mucho. Beyoncé se ha llevado la categoría de Álbum del Año con ‘COWBOY CARTER’, Kendrick Lamar ha sido el artista más premiado gracias a ‘Not Like Us’ y Chappell Roan ha ganado su primer Grammy, a Mejor Artista Revelación. Sin embargo, tampoco podemos olvidarnos de las actuaciones.
Doechii, con su poderosa performance de ‘CATFISH’ Y ‘DENIAL IS A RIVER’, ha regalado uno de los mejores momentos musicales de la gala. Hasta Billie Eilish no se puede aguantar el asombro. La misma noche, la estadounidense ganó la estatuilla a Mejor Álbum de Rap por ‘ALLIGATOR BITES NEVER HEAL’.
Charli xcx, por otro lado, ha montado una fantasía ‘BRAT’ en el escenario que ha puesto a bailar a todos los invitados, con lluvia de bragas incluida. Taylor no soltaba ni la botella de champán. La británica ha empezado con ‘Von dutch’ para terminar en una rave multitudinaria con ‘Guess’.
Shakira, que se ha llevado el Grammy a Mejor álbum de pop latino, y RAYE, demostrando que tiene una de las mejores voces de la industria, han sorprendido gratamente. Chappell Roan, Sabrina Carpenter, Billie Eilish, Benson Boone, Shaboozey y un inesperado The Weeknd también han llevado sus canciones más famosas al escenario de los Grammy.
Se esperaba que Lady Gaga y Bruno Mars cantasen ‘Die With A Smile’, pero, en consonancia con el tributo a la ciudad de Los Ángeles, se decantaron por una versión de la mítica ‘California Dreamin’, original de The Mamas & The Papas. Liam Payne, con Chris Martin al piano, y Quincy Jones recibieron sus respectivos tributos. En este último, Janelle Monáe se roba el show con su performance de un clásico de Michael Jackson, ‘Don’t Stop Till You Get Enough’.