Parece mentira, pero el calvario discográfico de Morrissey ha llegado a su fin esta semana con la edición de un nuevo álbum oficial llamado ‘Make-Up is a lie’. Por el camino han quedado álbumes cancelados, como ‘Bonfire of Teenagers‘, del que conocimos el single ‘Rebels Without Applause‘ y del que nunca más se supo; y también algún otro que ha ido mutando sobre la marcha.
En 2023 el artista llegó a anunciar un largo titulado ‘Without Music the World Dies‘ y en 2024 dijo que tenía dos álbumes, pero que de uno de ellos había desechado la mitad de las canciones y lo estaba regrabando. Hace 3 años llegamos a publicar el tracklist de ese «Without Music», y si lo revisitáis, veréis que se parece bastante a este ‘Make-Up is a lie’, pero por ejemplo falta el single principal.
Otro título de álbum barajado fue ‘You’re Right, It’s Time’ y finalmente esa es la canción que abre esta obra. En resumen, podemos concluir que tenemos entre manos la versión evolucionada y final de un disco que Morrissey ha ido cambiando durante años.
La mejor decisión que ha tomado Morrissey ha sido cambiar el título del proyecto. Digamos que «sin esta música» el mundo no es que «fuera a morirse». Más bien seguiría igual. Muchas de las composiciones que el artista ha arrastrado durante casi un lustro, como ‘Notre-Dame’, suenan completamente desgarbadas: nada justifica su agónico camino hasta la edición musical. Preguntándose por qué la catedral ardió y sugiriendo una teoría de la conspiración 7 años tarde, suena totalmente desubicada en 2026. No, no es precisamente el mejor tema que Morrissey ha hecho con Alain Whyte.
Tampoco queda muy justificada la versión de ‘Amazona’ de Roxy Music, en el centro de una primera mitad soporífera que completan dos grabaciones tan vacuas como ‘Headache’ y ‘Boulevard’. Nunca se termina de adivinar por qué el artista suena tan apesadumbrado. ¿Dónde está el autor, ya no digo de ‘Reel Around the Fountain’, sino de ‘Let Me Kiss You’?
La cosa mejora algo en la segunda mitad. El nervio de la post-punk ‘You’re Right, It’s Time’ -con su dardo envenenado contra la tecnología- y el poco que tenía el single ‘Make-up is a Lie’ al principio de la cara A, vuelven en cierta medida al principio de la cara B. ‘Zoom Zoom the Little Boy’ es una defensa de los animales bastante simpática, aunque sería mucho más simpática si el propio Morrissey hubiera sido más simpático durante los últimos tiempos.
Su amor por la música se refleja en ‘The Night Pop Dropped’ y ‘Lester Bangs’, con sus menciones a artistas y críticos musicales. Aunque estas cosas se les dan mejor a Saint Etienne, es una gozada escucharle hablar de sus grupos favoritos de siempre, como New York Dolls.
En ese tramo, dos canciones de vocación pop sobre la identidad elevan ligeramente un álbum que ‘Many Icebergs Ago’ habría condenado al ostracismo. ‘Kerching Kerching’ habla sobre «no ser lo suficientemente bueno, rico, hombre o rápido» y ‘The Monster of Pig Alley’ es lo más parecido a una canción recordable en el futuro que escuchamos en este álbum. El tema vuelve a París, pero solo para invitarte a volver a casa, porque «cuanto más alto escalas, menos encontrarás».
Es una pena que el primer álbum en 6 años de Morrissey, un Morrissey siempre controvertido, entre declaraciones políticas y cancelaciones varias, solo a veces sorprendente para bien, no nos cuente tanto sobre cómo se siente hoy por hoy el artista. Algo superficial, un cliché en sus momentos más vagos y definitivamente un meme en su portada, ‘Make-Up is a lie’ no será el trabajo que le introduzca a nuevas generaciones.