James Blake se ha convertido en una de las voces más críticas contra el funcionamiento de la industria musical al denunciar el modelo actual de streaming y señalar la precariedad de su trabajo como productor. El cantante y productor británico, quien ha trabajado con algunos de los nombres más grandes de la industria, como Beyoncé o Kendrick Lamar, asegura que no ha cobrado por el «95%» de la música que ha creado para otros artistas.
Con este panorama, a nadie sorprenderá que ‘Trying Times’ se lance de forma independiente por primera vez en la carrera de este artista que ha llegado a presentar su propia plataforma de suscripción alternativa. Blake toma así las riendas de su carrera con un disco que funciona a modo de reintroducción, reuniendo muchos de los sonidos e ideas que asociamos a su estilo y que tanto han terminado influyendo en el pop de la última década.
Varias pistas de ‘Trying Times’ se construyen sobre un fondo de R&B clásico que Blake maquea con sus habituales trucos electrónicos (sintes futuristas, voces alienígenas), como la balada doo-wop ‘Didn’t Come to Argue’, que retrata a un Blake “sin amigos” y “sin saber por dónde tirar”, antes de que la canción mute hacia una forma más ochentera y un pop todavía algo esbozada; o la pista titular, la mejor de las canciones retro, en un estilo de balada Motown. Los cucos singles de presentación, ‘Death of Love‘ y ‘I Had a Dream She Took My Hand’, destacan por la originalidad de sus samples, de Leonard Cohen y Joey Quiñones, respectivamente.
La decepción de Blake con la industria musical es visible en las entrevistas promocionales de ‘Trying Times’, pero también se filtra en el disco. La pista introductoria, ‘Walk Out Music’, es una odisea space-soul marca de la casa, con un precioso uso de los sintes, y su título ya sugiere una renuncia. Emocionalmente, el disco se debate entre el amor -su pareja, la actriz Jameela Jamil, es coproductora- y una sensación de desencanto vital, como transmite ‘Death of Love’, que habla de abejas que vuelven “con las manos vacías” tras intentar alimentarse de “flores de plástico”.
Puede ser reveladora la inclusión en el disco de ‘Through the High Wire’, una canción originalmente compuesta para un disco colaborativo con Kanye West que termina cancelado (el inminente disco de West, ‘BULLY‘, incluye otro corte de esas sesiones, ‘This One Here’). ‘Through the High Wire’ representa la faceta más experimental de ‘Trying Times’, que es también la mejor.
A Blake siempre se le ha dado bien perturbar la idea de canción pop con ideas musicales insólitas, de las que se ha nutrido mucho gente como Billie Eilish, y mientras que las canciones más tradicionales de ‘Trying Times’ resultan bonitas pero no acaban de explotar en algo más, otras logran sugerir una reinvención mayor y muy necesaria, tras el extraño volantazo del disco anterior.
‘Through the High Wire’ es preciosa en toda su rareza sonora y ‘Rest of Your Life’ encapsula todo el romanticismo de la discografía de Blake en una producción abiertamente house muy evocadora. Incluso cuando Blake trabaja con elementos clásicos, como en la final ‘Just a Little Higher’, el resultado es sorprendentemente minimalista, aquí remitiendo a la banda sonora en su uso tenso de cuerdas y metales.
El breakbeat de ‘Days Go By’ ofrece otro momento brillante al usar voces chopped, rítmicas y manipuladas, dando como resultado una alucinada pieza de alien pop que rompe definitivamente el guion de la primera mitad del álbum, centrada en la faceta más clásica de Blake. Aunque algunos experimentos no convencen plenamente -como la balada grunge ‘Make Something Up’, la moraleja de ‘Trying Times’ es que la independencia le sienta bien a Blake, ya que en el disco logra recorrer caminos muy interesantes por primera vez en bastante tiempo, aun valiéndose de las herramientas de siempre.
