Gracie Abrams se ha convertido en una de las artistas revelación de los últimos años. Lo ha logrado gracias a la épica emocional de temas como ‘That’s So True’, aunque sin conseguir desprenderse de las comparaciones con su colega y colaboradora Taylor Swift. Ambas comparten cierto gusto por la dramatización sentimental, aunque Abrams todavía se queda demasiado en la superficie de lo que intenta contar.
En ‘Hit the Wall’ vuelve a recurrir a clichés e imágenes algo prefabricadas. La canción intenta muy fuerte transmitir que Abrams atraviesa una especie de infierno emocional, pero las imágenes y metáforas sobre “fortalezas de cristal”, “doctores” y “alucinaciones” -siempre relacionadas con lo terapéutico, la salud mental o incluso lo clínico, al menos la canción sí sigue un concepto concreto- resultan demasiado previsibles.
No tendría por qué ser así, pero en ‘Hit the Wall’ incluso la referencia a ‘A Case of You’, de Joni Mitchell suena obvia. En algunos momentos, la canción peca de literal (“I want you so badly, but I close off”), mientras que expresiones como “I am pattern of breakdowns”, de tan exageradas, suenan a puro drama teenager sobreactuado. ‘Hit the Wall’ acumula frases exageradas que buscan conectar con el oyente desde el primer segundo. Y no, desde luego esta canción no es ningún “problema por resolver”.
Compositivamente, ‘Hit the Wall’ es algo más elegante, aunque aún no demasiado personal. Su mezcla de pop, indie folk y atmósferas etéreas construidas con guitarras y teclados sigue evocando la propuesta de Phoebe Bridgers o el ‘Folklore’ de Taylor Swift. Seguramente no es casualidad que tanto The National como Justin Vernon, de Bon Iver, figuren en los créditos.
‘Hit the Wall’ es una canción eficazmente construida, con alguna imagen interesante («watch my blade ricochet»), pero se echa de menos un enfoque más profundo y concreto en la letra, menos dependiente de lugares comunes. Y no, no vale decir que su target es adolescente: Abrams tiene 26 años. No voy a nombrar las obras maestras que otros artistas ya habían publicado incluso antes de esa edad.