Inicio Blog Página 1811

Clásicos Que Nunca Lo Fueron: ‘In Bitter Pink’ de Los Bichos

11
bichos--

Título: In Bitter Pink
Artista: Los Bichos
Sello: Oihuka (1991)

En el pop español han quedado algunos discos -no muchos- como ‘Los Bichos In Bitter Pink’, celebrados por la crítica en su momento pero olvidados con el paso del tiempo, porque el panorama acabó yendo por otros derroteros. Condenados a una irónica obsolescencia retrospectiva cuando habían sido tildados de adelantados a su época. Porque seamos realistas, ¿cuántos grupos han reivindicado la obra de Josetxo Ezponda / Los Bichos en los pasados 15 años? Y no cuentan los oportunistas (unos cuantos de su propia ciudad) de este último año tras su muerte, de la que hoy se conmemora el primer aniversario.

‘In Bitter Pink’ es una isla remota muy particular, con sus propias reglas y leyes, su lenguaje, y por supuesto su grafía e imaginería.

El ‘Bitter Pink’ ha quedado, pues, como una anomalía en la historia del pop español. El propio Josetxo ya en entrevistas de la primera mitad de los 90 admitía no sentirse en demasiada consonancia con los tiempos musicales, algo que obviamente fue a más conforme avanzaban los años. Lo cual no quita que el disco siga siendo una obra maestra muy personal, merecedora de ese artículo singularizador que sus fans le dan («el» ‘Bitter Pink’), sólo reservado a lo muy único. Una isla remota muy particular, con sus propias reglas y leyes, su lenguaje, y por supuesto su grafía e imaginería, un soberbio trabajo a plumilla de Ezponda que supone sin duda su cumbre en el apartado de diseño de portadas.

En tan precioso «gatefold» del LP doble y en sus fundas interiores se encuentran algunas de las claves para entender de dónde sale todo lo que Josetxo Ezponda volcó en él: agradecimientos a una larga lista de amigos, apoyando infatigablemente esta loca aventura a veces como verdaderos «sponsors», a periodistas que le reivindicaron desde el principio y ayudaron a dar a conocer, a sus ídolos australianos (The Beasts Of Bourbon, los Surrealists de Kim Salmon) que informaron sónicamente buena parte del disco, o incluso a los fabricantes de su amplificador, guitarra y pedales: Marshall, Fender, Morley y Electro-Harmonix. El Big Muff Deluxe de estos últimos (traído de Berlín para Josetxo en 1990 por tres amigos capitaneados por Kasti, un habitual en los agradecimientos de los discos) es otra de las claves del ‘Bitter Pink’: nuevos colores que transportaron el sonido de Los Bichos a nuevos paisajes eléctricos que ‘Color Hits’, su debut de 1989, no anticipaba. Finalmente, el primer nombre de la larguísima lista de agradecimientos es simplemente «Jean». Jean Phocas, ingeniero de sonido francés y parte del equipo de los Estudios Elkar de San Sebastián, fue sin duda la pieza más importante para que el disco sonase como lo hace: dulce y arrollador, rabioso y elegante, sucio y esplendoroso. Un picotazo eminentemente guitarrístico, el del mejor tándem de la historia del rock y pop españoles (Ezponda & Charly), que Phocas atrapó en perfecto ámbar rosa. Capturar un sonido tan saturado y eléctrico es una de las cosas más difíciles que existen en un estudio: guitarras que suenan contundentes en el local de ensayo pueden acabar convertidas en un plano hilillo sonoro en el estudio. El propio Josetxo lo sufriría cuatro años después al grabar ‘A Glitter Cobweb’ con otro productor.

Alejo Alberdi de Derribos Arias afirmaba en Twitter que “en cuestión de guitarras, no ha habido otro disco en la historia del pop nacional que haya sonado así de bien”

Puestos en contacto con el legendario héroe de este disco, obtenemos más bien poca información: Phocas, semirretirado y hablando por teléfono desde San Sebastián, reconoce no acordarse casi de la grabación («hace ya veinticinco años, ¿no?») pero guarda un gran recuerdo de Josetxo («me regaló un cuadro muy bonito que tengo colgado en casa»). Pero lo cierto es que todos los involucrados, Josetxo el primero, reconocieron en él al alquimista que hizo del disco lo que es. Juan Carlos González «Charly», último Bicho superviviente, así nos lo confirma: «el ‘Bitter Pink’ no habría existido como lo conocemos sin Phocas». Y más aún de lo que parece: «él ayudó mucho también a que el disco saliera, porque hubo un momento, con todos los problemas que había con Oihuka, en el que estuvo a punto de no ser publicado. Él tenía mucha relación con ellos y les insistió en que tenían que sacarlo, que era un disco muy bueno». Añade que Phocas era «un Bicho de la hostia, un Bicho bueno». Hace algunos meses, Alejo Alberdi de Derribos Arias afirmaba en Twitter que «en cuestión de guitarras, no ha habido otro disco en la historia del pop nacional que haya sonado así de bien».

Así pues, en medio de este ambiente turbulento con su casa de discos, quemados de tanto esperar y sin un duro, con el número de días de grabación reducido respecto a lo prometido inicialmente, Josetxo y sus Bichos grabaron, en dos tandas (noviembre 1990 y marzo 1991), su último y colosal cartucho: 23 temas para el disco más un par de caras B, una salva final de ruido rosa, terciopelo plateado, pop de guitarras y rock and roll. El comienzo del disco no deja lugar a dudas: ‘Fuelled By Desire’ comienza (y acaba) con un collage de ruidos que anticipa la avalancha de ruido inteligente que nos espera en buena parte del disco. Sobre un beat muy Cramps, con guitarras muy New York Dolls, la canción es un verdadero puñetazo sonoro hecho riffs. Para cuando llega el primer estribillo y la voz adquiere súbitamente un efecto de eco brutal y Josetxo pisa sus pedales Morley y Big Muff, ese sonido de “ratones del infierno», está claro que esto ya no es el ‘Color Hits’ a pesar de los versos “la misma vieja letra en el mismo raro sitio”.

(Nota: vídeo anónimamente creado y subido por Josetxo en 2008, una de sus últimas creaciones)

Tras poco más de dos minutos ya estamos en ‘Raquel’s Dream’: otro brillante riff, con línea de bajo insistente, otro guiño a la new wave pero con los muy personales toques de guitarra del grupo: breves fraseos graves, twangy, agudos, distorsionados y sucios, como un showcase alegre, casi eufórico, de todas las posibilidades que el instrumento ofrece.

Dos canciones iniciales de dos minutos y medio que vibran con el apremio de un Josetxo casi desesperado por grabar y publicar este disco, como dos chorros iniciales (eyaculaciones, diría él seguramente) de puro rock, que dan paso a la calma de ‘Still Can’t Cry’, un tema delicado (y largo, casi 7 minutos), de corte elegíaco, mecido por un redoble atrapado en valium. El arpegio, dulce motivo principal, contrasta con esa guitarra en la distancia, distorsionada, que va y viene, hasta derivar en un fabuloso solo al revés a mitad de canción (Charly: “salió perfecto a la primera”). La voz de Josetxo canta frágilmente: “Sé cómo aguantar el golpe / He aprendido a sonreír y a reírme / Esto ayuda de veras cuando no sabes llorar”, una autorreferencia a su ‘Me gustaría llorar’ del disco anterior.

El retorcido riff de ‘Honey I’m Broke’ conduce a la versión del ‘Je t’aime… moi non plus’ de Serge Gainsbourg, sobre la que Charly nos confirma lo que se comentaba en tiempos por Pamplona, que durante un descanso de la grabación estaban emulando en el estudio la versión de los Surrealists de dicho tema y Jean Phocas le dio a «grabar» sin avisar. Finalmente quedaron tan contentos que se quedó en el disco. Una elección curiosa (por lo que tiene de prestado) teniendo en cuenta que son sólo dos las versiones escogidas para el álbum. En mi opinión no cuenta ‘To Know Me Is To Love Me’, incluida en la versión CD, una canción ni siquiera grabada en las mismas sesiones, igual que no son parte del ‘Bitter Pink’ como lo concibió Josetxo los otros extras de esa edición, caras B que Oihuka insistió en incluir por esa moda tan de la época de los «bonus track» en los CDs. La edición LP es pues la de referencia.

La cara A concluye con un disparo muy neoyorquino: ‘I’m Not Your Kind Of Guy’, un tema trepidante, con guitarras excelentes, en el que Josetxo emula los buh-uh-ahs de sus ídolos Alan Vega y Lux Interior en un pildorazo guitarrero de menos de dos minutos.

Un solo acorde, una sola nota durante 5:30, y sin embargo todo el tiempo (hasta el besito final) está pasando algo interesante

La cara B comienza áspera, con ‘Broken-Legged-Rhythm-Gun-Suzie’. Los tonos dulces de Susana ‘Fanzina’ García (también modelo de portada en las inolvidables fotos de Eduardo Muñoz), a cargo de coros y teclados, apenas contienen el rugido figurado (guitarras) y literal (voces, incluyendo a Josetxo Anitua de Cancer Moon). Es una canción que ofrece un ángulo diferente al resto del disco, con su caja de ritmos con reverb invertida, guitarras que entran y salen, achicharrantes, distorsionadas, grabadas hacia atrás. Un solo acorde, una sola nota durante 5:30, y sin embargo todo el tiempo (hasta el besito final) está pasando algo interesante.

‘Go Fish Go’ mantiene el sonido fiero, con los collages de ruido de Jean Phocas, recogiendo esa intensidad sonora australiana que Josetxo comprendía tan bien. Suena todo como pasado por un tubo, la voz gritando con momentos casi extracorpóreos, en medio del caos, gritos, redobles… todo pelea por tener espacio y sin embargo suena tan compacto, tan contundente, que parece difícil de creer. Es sin duda uno de los momentos más brillantes en cuanto a producción del disco, y seguramente una de esas canciones a las que se refería Josetxo, entrevistado por RDL en noviembre de 1991, cuando hablaba de “un hilo de polvo encima de algunas canciones muy ruidosas, porque el ecualizador estaba muy forzado. En la primera toma, en la premezcla, se oía todo muy claro. Y después, en la mezcla, se buscaba lo contrario. Ha habido momentos muy intensos y divertidos, incluso mágicos”.

La vibrante ‘Worms’ es una miniatura de rock and roll, dedicada a Kim Salmon en los créditos. Y tras tanta intensidad, ‘Meek’ (casi prima de ‘Still Can’t Cry’) es el remanso casi inevitable. El auto-wah de la guitarra (otro de los efectos favoritos de Josetxo, su querido pedal Doctor Q) refleja la inestabilidad de la letra, una historia de amor-terror (“you can’t be meek with a knife”).

La elección desafortunada de la foto de una ex novia (con media teta al aire) para la portada, consiguiente y lógico rebote de la interesada, más aún de su nuevo novio, amenazas de demanda… y retirada del single fue la típica historia desastrosa que Josetxo atraía y provocaba a su alrededor con frecuencia

La cara acaba con dos canciones soberbias: ‘I’m Inside Her’ fue el segundo single, que merecería su propia historia si tuviésemos más espacio: elección desafortunada de la foto de una ex novia (con media teta al aire) para la portada, consiguiente y lógico rebote de la interesada, más aún de su nuevo novio, amenazas de demanda… y retirada del single. La típica historia desastrosa que Josetxo atraía y provocaba a su alrededor con frecuencia. La canción, en cualquier caso, merecía haber corrido la misma suerte que los singles de ‘Color Hits’, porque repite esplendorosamente la fórmula un poco glam y un poco power pop estilo Only Ones de ‘Shadow Girl’: estupenda desde el primer segundo, con esos riffs de fuzz, el solo con tono exquisito en la pastilla grave de la Fender Mustang de Charly, distorsiones MXR a porrillo… Y una melodía brillante, perfecta. Y muchas guitarras, más de las que parece, otro de los secretos de Phocas: doblar muchas de las rítmicas. Charly: “En ‘I’m Inside Her’ metí más guitarras que un tonto. Las doblaba por un canal, por el otro, así sin parar”. Toda la amalgama resulta fascinante, porque en tres minutos y medio hay tiempo hasta para interludios con acústicas, detalles, ecos en la voz que van cambiando… hasta llegar a una orgía confusa de redobles y gruñidos. Y cuando parece que la canción se acaba, una coda final con un solo inenarrable de Charly: desde 2:21 a 2:31, diez segundos de genialidad como sólo él podría haber grabado. De nuevo un aparente final, y la canción reinicia, el riff del comienzo regresa… y concluye, en medio de un crescendo con más ecos en la voz, caja doblada, Charly ascendiendo por el mástil… ¡Demasiado para 3 minutos 40!

Preguntado sobre cómo surgían los solos y los arreglos de sus partes de guitarra, Charly comenta: ”una vez que él tenía la base, yo iba metiendo las otras guitarras, así un poco improvisado. Él me daba algunas indicaciones, ya sabía lo que quería de mí porque me conocía y sabía cómo tocaba o lo que seguramente tocaría. Así que me lo preparaba para hacer unas partes bonitas… cuando llegaba el solo, me lo ponía en bandeja”.

Dos guitarras en interacción, cambiando de textura de forma fragmentada: con ruido, limpias, mordiendo, besando, completando un puzzle casi impresionista, una forma de tocar innovadora, única, aún más en el panorama español

‘Poxy Poxy (La Infecciosilla)’, con su riff psychobilly y el ritmo impertérrito y sólido de Jesús, es otro fascinante retrato de esas dos guitarras en interacción, cambiando de textura de forma fragmentada: con ruido, limpias, mordiendo, besando, completando un puzzle casi impresionista, una forma de tocar innovadora, única, aún más en el panorama español. Y como todo el rato desde el comienzo del disco, las brillantísimas líneas de bajo de Asio. De fondo, la historia de una ansiada mujer, quizá demasiado bella para él. Las inseguridades de Josetxo con las mujeres, que admitía en muchas entrevistas, recogidas con humor: “Me pregunto si le gustará esta cara / Me pregunto si le gustará este pelo / Me lo pregunto CASI TODO”.

La cara C del ‘Bitter Pink’ es la confirmación definitiva y con reválida de que estamos ante un disco fuera de lo común, y además dueño de su propio universo, porque con todo el torrente de influencias que frecuentemente arrojamos sobre él, lo cierto es que las canciones son tan buenas y los arreglos tan personales que brilla con luz propia y original. Josetxo comentaba en una entrevista del Ruta 66 (octubre 1991) que se pegó años leyendo acerca de discos como ‘White Light / White Heat’ o ‘Funhouse’ antes de poder hacerse con ellos. Y después, cuando los consiguió, pasó un verano entero escuchándolos sin parar. Para unos cuantos fans el verano de 1991, después de meses esperando ese disco doble de Los Bichos que nunca acababa de llegar, fue un poco lo mismo, el verano del ‘Bitter Pink’. En mi caso eran tantas las ganas, que antes de tener el LP me lo compré en cinta, ya que fue el primer formato en llegar a Xaribari, vieja tienda ya desaparecida de la Bajada de Javier en Pamplona. Y esa cara C fue el corazón alrededor del que giró el resto del disco desde aquel verano y para siempre.

Comienza con dos piezas de ruido y acaba con tres inolvidables composiciones. Charly: “es un poco como todo el disco: la bella y la bestia. Hay un montón de sonidos y texturas, pero todo varía entre unas canciones más cañeras y otras más suaves. Frente al ‘Color Hits’, aparte de Jean Phocas, que lo hace sonar como una obra maestra, la parte creativa de Josetxo estaba más desarrollada ya en ‘Bitter Pink’”. ‘Mice From Hell’ representa ese comienzo amargo y ruidista, con ritmos quebrados entre gruñidos y distorsión, y probablemente conforma la parte más experimental del disco, esa para cuyas voces se cuenta que Josetxo se preparaba con un ritual vocal que incluía puros habanos y heroína. ‘I Can’t Believe My Eyes’ es también un brillante borrón lleno de ruido intenso, bajo demencial y caja de ritmos, una especie de blues cubista-ruidista en el que Josetxo se hace cargo de toda la instrumentación. Constituye un preludio tempestuoso y oscuro de lo que es la gran suite del disco: el trío ‘Marina’ – ‘Nip Of Hate’ – ‘Wishin’ Shift’.

‘Marina’, casi seis minutos de magia melódica, es otro de los más bellos ejemplos del binomio Josetxo – Charly tocando con guitarras limpias, que en Color Hits tan buenos momentos había dado. Josetxo por el canal izquierdo, Charly por el derecho, haciendo el hermosísimo riff. La canción es una oda a una misteriosa mujer, con la que parece que Josetxo pasó una sola noche: “Marina is the best”. La progresión melódica es irrepetible, con momentos brillantes, como cuando parece que la secuencia ha concluido y aparece súbitamente ese cambio post-estribillo (“Brave Girls are the best…”), embellecido salvajemente con esos arpegios de Mustang a cargo de Charly. Todo ‘Marina’ es un ejemplo de lo hermosa que puede ser una secuencia de acordes en combinación con una gran melodía, y de cómo un riff y un arpegio pueden sonar tan bien juntos: es el momento más dulce y romántico del disco dedicado a una mujer idealizada. Josetxo, consciente de lo especial de este “hechizo desde el escenario” se recrea en el juego de trémulas guitarras a partir del minuto 3:44, y por tercera vez se hace el cambio post-estribillo pero sin voz, para resaltar la belleza de esa sección. Todo concluye con una coda final “uptempo”, de nuevo sorpresiva y hermosa, con un solo final e increíble, uno de los momentos cumbre de Charly, que en cada canción de la suite tiene un solo brillante. Para cuando Josetxo canta ese último “How I wonder if she’s well”, nuestros corazones han sido irremediablemente conquistados.

‘Nip Of Hate’ es un interludio perfectamente secuenciado, para no mezclar la dulzura de ‘Marina’ y la amargura bella de ‘Wishin’ Shift’. Dramatismo spaghetti western que suena solemne y hermoso. Wah-Wah, ritmo cabalgante genial, silbidos, sonido de fusta, cascos de caballos y explosión final (“sonidos de biblioteca que había en el estudio”, según Charly), y sobre todo una tensión mantenida que se libera en el minuto 1:44 con ese solo agudo, que dura segundos pero perdura décadas, con Josetxo pisando, mientras tanto, el Big Muff y el Morley, eligiendo texturas agudas o graves mediante cambios en el “acelerador” del wah. Un drama sónico condensado en tres minutos que conduce a la cumbre del disco, apropiadamente situada al final de la cara: ‘Wishin’ Shift’. Ese primer minuto de la canción, un mágico puzzle de sublimes arpegios y riffs, guitarras que se tiemblan con la palanca pulsada, disparos cortos como arañazos de Morley y Big Muff, todo con una lógica interna aplastante, hermosa, podría durar una eternidad y nunca cansaría.

‘Wishin’ Shift’ es un ‘Bitter Pink’ en miniatura, combinando ansiosas guitarras retorcidas de electricidad y quietud folk y pop casi acústica. Mucho se ha hablado entre los fans sobre la magia de esta canción, pero con frecuencia se olvida lo importante e inusual que son tanto el ritmo de batería como esa línea perfecta de bajo, contrapunto de las melodías de Josetxo, y otra de las claves del sonido del grupo. En ‘Wishin’ Shift’ Asio eleva las armonías de la canción a la estratosfera. Mientras tanto, la voz de Josetxo susurra, un susurro que casi quiere ocultar la melodía de voz, abrumada por lo melódico de las guitarras rítmicas. Es otro de los secretos de la canción, su melodía de voz escondida casi bajo llave, que te obliga a volver a escucharla una y otra vez. A los dos minutos y medio llega el primer solo, un solo amargo para una canción que también lo es. Un solo fiero, con Josetxo de fondo adornándolo con sprays de puro ruido, que siempre suenan mejor con acordes menores. Finalmente, la canción desemboca en ese solo que el “underground del underground” español ha admirado desde los noventa hasta la fecha (Charly: “no podría repetirlo aunque quisiera”). Y cuando retorna la estrofa, con acústicas, Charly aún no ha hecho lo mejor de la canción, que son los arpegios de Mustang que acompañan a la acústica, absolutamente emocionantes, especialmente un modesto dibujito de guitarra en el minuto 3:29, al final del cuarto acorde, una minúscula lágrima de oro. La letra es amarga y hermosa en consonancia: “Voy por la calle y me escondo de amigos y tías y luces / Ojalá la lluvia fangosa me limpiase los ojos… en el turno del deseo” son versos en los que se visualiza a un Josetxo heroicamente vencido, como ese “príncipe arrebatado” al que Charlie Mysterio despedía cuando murió hace un año.

En 1994, durante una tanda de ensayos en los que participé con mi grupo The Glitter Souls, tanteos para preparar su disco en solitario que no prosperaron, Josetxo tocó unos compases de ‘Wishin’ Shift’ que iluminaron el local durante unos segundos. Tras el devoto silencio que siguió, comentó con cierta amargura: “Qué pena de canción”. Cuando le pregunté por qué, respondió: “No sé, haber hecho un vídeo, algo, que no se quedase en nada»

‘Wishin’ Shift’ fue el primer sencillo del disco. En otra entrevista de la época Josetxo decía lo siguiente: “es una canción muy triste y bonita, pero que también araña. Entre todas las canciones al final salió ésta, creo que engancha. Es muy triste, quizás la más triste de todas. La hice un día que tenía una tristeza muy gorda. Es real, habla de ansia de cosas, no sé explicarlo”. El single tampoco llegó a ninguna parte. En septiembre de 1994, durante una tanda de ensayos en los que participé con mi grupo The Glitter Souls, tanteos para preparar su disco en solitario que no prosperaron, Josetxo tocó unos compases de ‘Wishin’ Shift’ que iluminaron el local durante unos segundos. Tras el devoto silencio que siguió, comentó con cierta amargura: “Qué pena de canción”. Cuando le pregunté por qué, respondió: “No sé, haber hecho un vídeo, algo, que no se quedase en nada”.

En la cara D del disco todavía hay margen para el placer: la experimental ‘Nuts’ es seguida por dos canciones sin batería: ‘Someone From a Song’, una especie de balada al estilo de los años 50, pero filtrada por el ventilador sonoro de Josetxo, que incluía para la ocasión el piano de Susana García y ‘Dreams Drop Me Off’, una exquisita pieza a guitarra y voz, toses incluidas, que Jean Phocas redimensiona con talento a base de atmosféricas reverbs. Las dos siguientes piezas están igualmente emparentadas: son dos últimas cucharadas de pop estilo Bichos. ‘The Elf Queen’ e ‘If you Cry Now She’ll Be Glad’ son, por partida doble, ese clásico frecuentemente olvidado porque quedó enterrado hacia el final del disco. La primera con querencias Mink Devillianas, y la segunda una preciosidad semiacústica, con otra de esas memorables melodías vocales de Josetxo puntuada por los fraseos de Charly.

El disco concluye con una versión muy particular, llena de una belleza anestesiada, de ‘Holocaust’ de Big Star. De nuevo los sintes de Susana, acompañando a un Josetxo que se sumerge en esta joya plácida de Alex Chilton, manchándola de óxido y punzante inquietud. Un final narcótico que contrasta con la furia del inicio, y que concluye un verdadero viaje sonoro.

El hecho de que ‘In Bitter Pink’ se grabase con el grupo prácticamente en disolución lo reviste de un romanticismo desesperado difícil de ignorar

El hecho de que ‘In Bitter Pink’ se grabase con el grupo prácticamente en disolución lo reviste de un romanticismo desesperado difícil de ignorar. La satisfacción por la obra creada compensaba en parte, pero no del todo. En la hoja de promo del disco Josetxo escribía: “es la primera vez en mi vida que me siento mínimamente satisfecho con una grabación. Creo que una buena parte de nuestras tripas se ha quedado ahí para siempre, y, repitiéndome por enésima vez, nunca me cansaré de decirlo, todo sigue haciéndose desde el punto de vista de un puñetero fan que no tiene otra pretensión en la vida que seguir jodiendo y jodiendo con esta puta música que nos está volviendo cada día más locos.” En el mismo texto había una despedida a Charly (“Una lagrimita por Charly. Espero que te vaya de la hostia, tío, tu enfermedad te puede”), aunque posteriormente volvería para una modesta tanda final de conciertos.

Todo esto es, pues, el rosa amargo de Los Bichos. Una imagen, por cierto, hermosa y evocadora (Josetxo: «¿alguna vez has mordido un pétalo de rosa? Es amargo…»), muy acorde con la música del grupo, con su propio final agridulce, y también con la sensación que dejó el disco de oportunidad perdida y de clásico condenado al olvido. Mientras Josetxo vivió siempre quedó la pregunta en el aire de por qué (‘Glitter Cobweb’ aparte) después de este disco vino el silencio. En 2007 respondió lo siguiente a la revista RDL: “uno necesita un objetivo, algo hacia donde apuntar, para disparar. Llegó un momento en que, simplemente, me quedé sin cobertura y nunca volví a tenerla. Puede que a ciertas personas esta música les parezca genial; la crítica siempre estuvo con ella, pero a la hora de la verdad no hubo manera de que nadie se mojara. Fue un insoportable rosario de “noes”, “no” a todo, y uno es fuerte pero no Superman. No lo digo con amargura. Solo cuento lo que hay. No nos hicieron ni puto caso, eso es todo”.

‘El pasado’: laberinto de pasiones

2

elpasadoPocos directores actuales son capaces de profundizar en las complejidades de las relaciones humanas como lo hace Asghar Farhadi. Después de ‘A propósito de Elly’ (2009) y, sobre todo, ‘Nader y Simin, una separación’ (2011) (con la que coleccionó premios en todo el mundo, incluido el Oscar y el Oso de Oro de la Berlinale), el director iraní “menos iraní” vuelve con otro drama familiar de estilo transparente y exquisita arquitectura narrativa.

‘El pasado’ es la primera película que Farhadi rueda fuera de Irán. Una producción francesa, con guión del propio director, que en un principio iba a protagonizar Marion Cotillard pero que al final fue sustituida por Bérénice Bejo (‘The Artist’). La película se puede leer como una variante de su anterior película. Un nuevo triángulo pasional, quizá demasiado calculado y alargado, desde donde construir un complejo entramado dramático donde cada situación, diálogo o elipsis modifica la dirección del relato.

‘El pasado’ es como un thriller sentimental, una película de misterio(s). El director juega constantemente con la percepción y las expectativas del espectador: convierte sus certezas en dudas, y esas dudas en nuevas certezas que luego se convertirán en nuevas dudas. Como dice el propio Farhadi: “Así es la vida real: voluble y parcial. No puedes estar seguro de nada. Nunca puedes olvidar que lo que percibes es lo que te lleva desde tu ángulo, desde tu punto de vista”.

Pero ¿qué pasa si te mueves? Ese cambio posicional, que acaba siendo también moral, es lo que explota tan brillantemente el director iraní en ‘El pasado’. La realidad no es algo estático. Es como el hogar de ‘La casa de hojas’: cambia, muta. Cada mentira, cada secreto, cada revelación, la transforma, la modifica. El pasado, “recoloca” el presente. 8,5.

B.B. King, de 88 años, se disculpa por un mal show

0

bbkingHace unos días circuló por internet un vídeo de B.B. King en concierto en el que el artista mostraba a lo largo de 30 minutos cierta actitud errática en St Louis. El artista de -recordemos- 88 años, es conocido por haber ofrecido en su vida no cientos sino miles de excelentes conciertos.

Ahora su representante ha decidido mandar un comunicado en el que explica el incidente, indicando que B.B. King no se tomó su medicación. «El señor King tiene diabetes, y por error no tomó una de las dosis que ha de tomar por prescripción médica. Fue una noche mala para una de las leyendas del blues y el Sr. King se disculpa y pide la comprensión de sus fans».

Pharrell llora en la tele viendo vídeos de ‘Happy’

8

pharrell-lloraVa a resultar irónico que al final ‘Happy’ al único que ponga triste sea a su autor. O al menos eso ha demostrado en una entrevista con Oprah Winfrey. Pharrell era el invitado en el nuevo espacio televisivo de la periodista y no podía evitar llorar como un niño pequeño después de ver un montaje con muchas de las versiones de su propio vídeo llegadas desde todas las partes del mundo. “Es abrumador, porque yo amo lo que hago, y simplemente aprecio el hecho de que la gente haya creído en mí durante tanto tiempo que he podido llegar hasta donde estoy y sentir esto”, ha podido decir tras reponerse del llanto. Aquí está el vídeo. La canción lleva varias semanas en el top 1 de Estados Unidos.

Alicia Keys y Pharrell sacan vídeo para ‘Spider-Man’

0

Hace unas semanas escuchamos por primera vez la canción que Alicia Keys ha grabado, junto a Kendrick Lamar, para la banda sonora de la segunda parte de ‘Spider-Man’ con producción de Pharrell Williams. Ahora se estrena el clip para este ‘It’s On Again’ en el que también hay espacio para Hans Zimmer, compositor de la partitura junto a Williams. Aparte de algunas imágenes del blockbuster, también podemos ver a Keys en un edificio abandonado con vistas a Nueva York, al compositor dirigiendo una orquesta y a Pharrell al control de unas cámaras de seguridad que maneja con un teclado.

Twin Shadow regala ‘To The Top’

1

Mientras da los toques necesarios a lo que tendrá que ser la continuación de ‘Confess’, Twin Shadow ha compartido un nuevo tema titulado ‘To The Top’ grabado en un cementerio de Hollywood. Según el artista, la canción habla de querer mucho a alguien y no conseguir nada a cambio. “No es como la primera vez, una vez que has amado el amor evoluciona y ya no tienes tanto control, y te frustra. Creo que es por ese sentimiento que constantemente nos encontramos intentado resetear, como deseos de año nuevo, como reviviendo momentos del pasado”, ha declarado el músico. El tema se puede descargar gratis cuando se acude al Soundcloud de Twin Shadow.

2 Many djs, Standstill y Sexy Sadie, al Santander Music

1

2manydjs2 Many djs, Izal, Standstill y Sexy Sadie son las nuevas confirmaciones del Santander Music 2014. Antes se había confirmado a gente como Vetusta Morla, Love of Lesbian, Sidonie, León Benavente, El Columpio Asesino, La Habitación Roja o Iván Ferreiro. El festival vuelve así a la Campa de la Magdalena de Santander durante los días jueves 31 de julio, y el viernes 1 y sábado 2 de agosto.

Santander Music presenta además una nueva oferta especial al precio de 40 €, que se incrementaría en 10€ para los abonos con la zona de acampada oficial incluida en el precio. La oferta estará activa hasta el 15 de mayo o bien hasta finalizar existencias. Más información, en la web oficial.

Escucha ‘Eurydice’ de The Pains of Being Pure At Heart

3

pains-eurydiceThe Pains of Being Pure at Heart están dispuestos a ser noticia todos los días de este año, y algunos días dos veces. Cuando no están anunciando nueva formación, anuncian que tocan en un festival, y cuando no, en otro. El caso es que desde hoy podemos escuchar otra de las canciones de su próximo disco, ‘Days of Abandon’, a la venta el 13 de mayo. Tras su vídeo homenaje al vídeo animado, ahora conocemos el single ‘Eurydice’, fiel a sus principios de cristalino pop ochentero, que no ochentoso.

Os recordamos que el grupo actúa en Contempopránea Badajoz, Madrid, Barcelona, largo etcétera.

Escucha ‘Oxygen’ de Swans

3

Los feroces Swans siguen adelantando canciones de su próximo disco, ‘To Be Kind’. Su nuevo «sencillo» tampoco hace honor al título del álbum, como en su caso ha de ser, y ‘Oxygen’ es una canción abrasiva de ocho minutos en la que la percusión y los vientos esconden una función claramente hipnótica. El otro adelanto del álbum era ‘A Little God in My Hands‘. El disco sale el 13 de mayo.

Zombis, cerámica y nostalgia para Real Estate

3

colmillosReal Estate han hecho un vídeo totalmente absurdo para ‘Crime’, una de las canciones incluidas en su último trabajo, ‘Atlas’. Dirige el cómico, actor y director Tom Scharpling, quien presenta el vídeo y nos cuenta que ha dejado la creación del concepto del mismo a tres personas porque está arruinado. El clip incluye skaters zombis, extrañas esculturas de cerámica, nostalgia por los tiempos pasados y mucho «product placement». El resultado es tan divertido como surrealista.

Lissie viene de gira

1

lissiePor suerte no somos los únicos en recordar que Lissie publicó el año pasado varias de las mejores canciones de 2013 y la artista va a venir de gira. La presentación de ‘Back to Forever‘ tendrá lugar el 6 de julio en la sala BeCool de Barcelona, y el día 7 en la sala Moby Dick de Madrid. Las entradas para sus conciertos ya están a la venta a través de las plataformas habituales a 14 euros.

El verdadero single de Echo & The Bunnymen

0

echo-and-Habíamos conocido ‘Market Town‘, una canción del nuevo disco de Echo & The Bunnymen, ‘Meteorites’, ese que la propia banda se ha sorprendido de lo bien que les ha quedado -según ellos mismos-. Pero el verdadero single y bastante más adecuado para estos menesteres (y los de abrir el disco) es ‘Lovers on the Run’, un tema mucho más abrasivo situado a finales de los 80, en los albores del britpop. El disco ha sido producido por Youth (U2, The Verve).

‘Lovers On The Run’
‘Is This A Breakdown’
‘Holy Moses’
‘Meteorites’
‘Explosions’
‘Icarus’
‘I Loved The Devil’
‘Constantinople’
‘Market Town’
‘New Horizons’

Muere «Junior» de Los Brincos

6

junior-brincosLos Brincos son quizá el grupo español de los años 60 más citado por nuestra publicación, algo casi obligatorio cuando hemos hablado de ciertas producciones de gente como Templeton, Corazón o Francisco Nixon. Por eso recibimos con gran tristeza la noticia de la muerte de Antonio Morales «Junior», primero integrante de la mítica formación, y después de su escisión Juan y Junior, formada junto a Juan Pardo y en activo entre 1967 y 1969. Durante los 70 publicó álbumes en solitario.

Antes de abandonar Los Brincos por luchas internas, «Junior» participaba lógicamente en el primer disco de 1964, aquel que contenía temas como ‘Flamenco’, ‘Es como un sueño’, ‘Cry’ o ‘Bye Bye Chiquilla’. «No puedo identificarnos con alguna de nuestras canciones en particular, me encanta la melancolía de ‘I’m Not Bad’, la grandiosidad de ‘Cry’, el arrastre de ‘Dance the Pulga’ y la delicadeza de ‘Es como un sueño», indicaba en la contraportada del vinilo reeditado por Vinilísssimo. El segundo disco (1966), con obras maestras de la talla de ‘Mejor’, ‘Yo’, ‘Tú me dijiste adiós’, ‘Sola’, ‘Borracho’ o ‘Walking Alone’, sería el último de Los Brincos en el que participaría.

El artista, viudo además de Rocío Dúrcal, ha fallecido a los 70 años de edad debido a causas naturales. Antonio Morales había nacido en Manila, hijo de padre español y madre filipina. A los 15 años se vino a vivir a nuestro país, donde aparte de como músico destacaría como actor en cintas como ‘Me enveneno de azules’ (que después inspirarían el nombre de este grupo musical). El artista había publicado en 2008 sus memorias, ‘Mucho antes de dejarme’.

Entre los artistas que han lamentado su muerte en redes sociales están Lori Meyers, La Casa Azul o Linda Mirada.

Childish Gambino, harto de su discográfica

2

childish-gambinoDonald Glover, más conocido como Childish Gambino, está hasta los mismísimos de su discográfica, Glassnote Records (subsello de Universal). Profundamente insatisfecho con el resultado de su último vídeo, ‘Sweatpants’, el rapero se desahogó ayer en Twitter y expresó el malestar que le está produciendo su acuerdo discográfico actual. «El vídeo y el blog de ‘Sweatpants’ eran importante para nosotros», cuenta Glover, «pero no se ha sabido manejar correctamente».

Gambino ruega en su mensaje que le contrate otro sello. «Nos contaron que iban a pasar muchas cosas y era todo mentira, así que estoy harto: que alguien me saque de este contrato». Gambino cuenta que, tras el éxito de su último trabajo ‘because the internet’, recibió ofertas de Def Jam o Atlantic que hubo de rechazar, pero que ahora recibe con los brazos abiertos. «No me gustan las discográficas», lamenta Glover, «pero no voy a dejar que ningún proyecto mío vuelva a pasar por esto».

Gambino continúa: «No me mientas. Sé que no llamo la atención, que no soy estrafalario o una chica blanca con un buen culo, pero, joder, soy honesto. Mi equipo es honesto. Tú no estás en mi equipo si no eres honesto. No me mientas».

La noticia se produce justo el día que Azealia Banks, que ya se quejó de lo mismo, ha de filtrar a la red, tal y como prometió, su esperado álbum debut ‘Broke With Expensive Taste’. Que lo haga finalmente es solo cuestión de tiempo.

«Siempre he disfrutado ser parte de Blondie»

4

blondieBlondie publican -según las últimas noticias- su nuevo disco el 19 de mayo. Será un álbum de 13 cortes inéditos llamado ‘Ghosts of Download’, que viene acompañado en su CD 2 de un recopilatorio con sus éxitos regrabados. Algo que todavía estaba por definir cuando hace unas semanas tuvimos la ocasión de hablar por teléfono durante 20 minutos con Clem Burke, mítico batería de la banda.

Blondie actúan el 21 de junio en el Azkena (Vitoria) y el 3 de julio en Barcelona.

El año pasado salió el single con Beth Ditto, pero finalmente el disco se retrasó, y ahora resulta que se edita junto a un recopilatorio de hits regrabados. ¿De quién fue la idea de hacer un lanzamiento mixto?
Bueno, eso fue cosa del management, si te digo la verdad. Hemos regrabado canciones para películas y cosas así, es un movimiento relacionado con la industria más que nada, porque la antigua discográfica tiene los masters de las canciones originales, por lo que hemos hecho otras grabaciones un poco diferentes. La situación de la industria es un caos. Sobre el retraso del disco nuevo, se suponía que iba a salir el año pasado, pero tiene que ver con la distribución, esperamos que salga en mayo. Pero la industria es algo tan confuso… Yo intento concentrarme en lo artístico, en hacer música, en este punto de mi carrera.

De todas formas a la hora de regrabar viejas canciones teníais que elegir cuáles hacíais, hay una dirección artística y por ejemplo ‘X Offender’ no está, aunque siempre has dicho que es una de tus favoritas.
Es verdad, siempre ha sido una de mis favoritas. Fue una de las primeras grabaciones de Blondie, una de las primeras que mostró a todo el mundo que podíamos hacer una muy buena grabación. Creo que no se considera una de nuestras canciones más famosas. Por eso no está en el disco regrabada, pero para mí todas las canciones de Blondie deberían sonar así. Te contesto con honestidad, como te he dicho, hemos regrabado estas canciones para que puedan estar en bandas sonoras y cosas así, y esta no es de las más conocidas. Por otro lado, esa canción en particular la grabé cuando tenía veintitantos y creo que no se podía recuperar esa chispa. Está bien como está.

«¿Esperábamos que ‘Maria’ fuera un éxito? Realmente no teníamos manera de saberlo, pero teníamos muchas ganas y trajes muy chulos para conseguirlo»

‘Maria’ sí está en este recopilatorio. Ahora es fácil de decir que es un clásico, pero salió casi 20 años después de las demás, tras un largo parón. ¿En 1998 esperasteis poder conseguir un clásico a la altura de las canciones antiguas?
Cuando nos reformamos a finales de los 90 queríamos hacer nueva música ante todo, esa era la motivación, por eso hicimos ‘No Exit’. Para mí, ‘Maria’ es muy representativa del sonido clásico de Blondie. Hemos hecho rap, reggae, disco… cosas muy distintas, pero para mí la raíz de Blondie está en el pop de los años 60, compararía ‘Maria’ con ‘X Offender’, de hecho. ¿Esperábamos que fuera un éxito? Realmente no teníamos manera de saberlo, pero teníamos muchas ganas y trajes muy chulos para conseguirlo. Eso ayudó, teníamos muy buena ropa, muy buena pinta en aquella época.

También aparece ‘Dreaming’, una de las canciones con una batería más chula. ¿Es de tus favoritas? ¿Notas que has sido una influencia como batería en las bandas de hoy?
Sé que Ronnie, el batería de los Killers, es muy fan nuestro. Escucho parte de mi trabajo en el de Ronnie, me encantan los Killers. Oigo la influencia de Blondie en mucha gente de hoy en día. La actitud «hazlo tú mismo», cualquier cosa que sale de los clubs, de las calles… que se convierte en éxito. Hemos alcanzado el éxito a partir de tocar en clubs… ‘Dreaming’ es para mí otro clásico de Blondie, también con la influencia de los 60. La letra está muy bien, le va muy bien a la canción.

Es curioso que menciones a los Killers, precisamente pensaba en ellos al oír canciones de este disco como ‘Winter’, ‘Make A Way’…, pero obviamente vosotros llegasteis primero…
Bueno, eso también pasa porque hemos trabajado en este disco con Jeff Saltzman, que produjo el primero de los Killers.

Oh, vaya, aún no tengo los créditos. De hecho, la nota de prensa que me han pasado habla de que hay 12 canciones en el disco, pero en realidad he oído 13.
Es que básicamente nos gusta confundir a la gente (risas). Se nos da muy bien. En eso sí que somos muy buenos de verdad. Incluso nos gusta confundir a gente dentro de la banda, a nosotros mismos (risas). Nos gusta tener a la gente adivinando todo el rato lo que vamos a hacer.

Lo seguro es que en este disco hay mucho ritmo latino, habéis trabajado con gente como Systema Solar o Los Rakas. Obviamente ya habíais hecho cosas latinas, tropicales, con anterioridad, ¿pero cómo habéis llegado a estos grupos tan inesperados?
Es un disco muy colaborativo. Chris (Stein) dirigió este disco bastante. Siempre le ha gustado la world music y el underground, sea este rap, reggae, cualquier cosa… En ese sentido, es una continuación del modo en que ha trabajado Blondie, que nunca se ha ceñido sólo al pop normal. Este disco tiene muchas influencias, no solo por ser tan colaborativo, sino porque se ha ido haciendo a lo largo de un periodo muy largo, de dos años. Fue un modo diferente de hacer las cosas para nosotros. De hecho ya hemos tocado la mitad del disco en directo: ‘Sugar On The Side’, ‘Mile High’, ‘A Rose By Any Other Name’ (sic), ‘Rave’… Hemos tocado estas canciones durante un año así que la gente sabe que en directo toman una personalidad diferente y funcionan junto a los clásicos de Blondie. Estamos deseando tocar y que la gente conozca las canciones.

¿Nunca planteasteis un disco menos ecléctico? Algunas canciones funcionan muy bien juntas, pero otras no tanto. Por ejemplo, ‘Mile High’ es bastante electrónica, es una canción que está bien, pero no estoy tan seguro de que encaje en el disco. ¿Qué te parece a ti como batería?
Si te digo la verdad, desde mi punto de vista, me gustaría recuperar la idea de ‘Parallel Lines’, de llevar a Blondie al estudio y grabar más en directo, con baterías y menos programaciones mías, por ejemplo. Este disco no se ha hecho así. Blondie en directo es como una banda de rock’n roll y la gente que nos ve en directo quizá no espera un disco como este. Me gustaría que el disco hubiera tenido más correspondencia con lo que estamos haciendo en directo, pero quizá en el siguiente disco tiremos más por ahí, este no es así. Quizá la gente se decepcione por eso.

«Blondie siempre ha sido un grupo ecléctico. La música pop puede permitirse estas cosas. La música pop puede ir a cualquier lado»

Me refería más que nada a lo ecléctico que es, más que al hecho de que esta canción sea electrónica.
Sí, pero bueno, Blondie siempre ha sido un grupo ecléctico, ‘Autoamerican’ era un disco muy ecléctico, ‘Rapture’ estaba en aquel disco. La música pop puede permitirse estas cosas. Tus influencias pueden venir de cualquier sitio. En el pop no hay una fórmula rígida. Puedes venir de cualquier lado si tienes una buena melodía. Puedes sonar como Abba sonando a Lady Gaga sonando a los Beatles… La música pop puede ir a cualquier lado.

Habéis metido en este disco una versión de ‘Relax’, es una canción muy distinta, incluso dentro de sí misma por la estructura que le habéis dado. ¿Por qué la grabasteis?
Fue decisión de Chris y Debbie. Les gusta la canción (silencio). Les gusta la canción.

¿Qué canción de este disco crees que os muestra en vuestro mejor momento? Chris en su mejor momento, tú en tu mejor momento, Debbie en su mejor momento…
Me gusta muchísimo ‘A Rose By Any Name’… me gusta ‘Rave’. El balance es interesante. Es un disco muy distinto para nosotros. Las letras son fantásticas. Debbie es una cantante fantástica y una letrista fantástica.

«Para mí el carisma de Debbie fue obvio al instante. No ha sido en absoluto una sorpresa para mí en lo que se ha convertido»

¿Cuándo te diste cuenta de que tenías una frontwoman de este nivel, que duraría décadas como un animal escénico, que pasaría a la historia?
Para mí, como batería… cuando conocí a Debbie y Chris a mitad de los 70 y yo tenía dieciocho años, buscaba a alguien que tuviera el carisma, todo el empaque de David Bowie, Mick Jagger, Jim Morrison… y resultó que lo encontré pero era una mujer. Para mí fue obvio al instante que tendría ese carisma. No ha sido en absoluto una sorpresa para mí en lo que se ha convertido. Era mi meta, lo que quería encontrar como batería, afortunadamente tuve la suerte de encontrarla. Fue una motivación encontrar esa persona que tuviera una presencia tan increíble.

Vuestro último disco no es de hace tanto. Estos dos años habéis hecho muchos conciertos, estáis trabajando un montón, haciendo giras… ¿Creéis que seguiréis este ritmo? ¿Se avecina más bien un parón de muchísimos años?
Los próximos 18 meses desde luego vais a ver mucho a Blondie en la carretera. De todas formas, cuando Blondie dejan de tocar, yo nunca dejo la música, toqué con Eurythmics como 10 años y con muchos otros artistas. Para mí tocar no es trabajar, para mí es como estar de vacaciones. Ahora mismo las cosas están muy bien en la banda. El modo en el que trabajamos es muy cómodo. Me gusta viajar, me encanta España, he estado en España tantas veces con diferentes formaciones… Hago sesiones, hago pequeñas giras con grupos. Nunca estoy quieto.

¿Es importante para vosotros sacar el disco en vinilo? ‘The Curse of Blondie’ y ‘No Exit’ no existen en este formato, cuando todo coleccionista de vinilos tiene unos cuantos de los vuestros en vinilo obligatoriamente…
No, esos no salieron. En su momento el formato vinilo no era tan popular. Creo que este nuevo sí saldrá en vinilo. Me he comprado un nuevo plato hace unas semanas y lo he estado disfrutando muchísimo. Obviamente tengo una gran colección de discos.

Es impredecible la industria, ¿no? ¿Quién iba a adivinar que volvería este formato?
Hay un sonido en el vinilo que comparado con el mp3 es mucho mejor, ya sabes. No hay comparación.

¿Hay canciones que han quedado fuera de este tracklist?
Algunas, sí.

¿No es una opción recopilar material inédito? Esta vez el recopilatorio que editáis es diferente, pero en verdad, lo que vuestros fans desearían sería que hubiera disco de rarezas o algo así…
Sí. Hay una gran cantidad de material inédito procedente de ‘No exit’, ‘The Curse of Blondie’, ‘Panic of Girls’ y ‘Ghosts of Download’. Quizá alguna vez lo podamos sacar y creo que de hecho constituiría un buen disco por sí mismo.

Quizá os ayudaría quedaros en un sello fijo como forma de presión, ¿o creéis que no tiene que ver? Lo digo porque este disco ha sido retrasado tantas veces… como para esperar un disco de rarezas…
Es muy confuso todo, como te he dicho no tengo una explicación. Creo que este disco saldrá a mediados de mayo, pero igual ahora hacemos un poco de promoción, e igual luego no sale el disco… No tengo problema con las discográficas grandes. A veces simplemente no se sabe cuál es el problema. Pero sé lo que quieres decir y te doy la razón, hacemos todo nosotros mismos y a veces organizamos un auténtico caos.

¿Recuerdas disfrutar de Blondie en aquellos tiempos en que sacabais un disco al año y teníais tanto éxito o crees que ahora lo saboreas más?
Hablando desde mi punto de vista personal sí, siempre he disfrutado ser parte de Blondie. Fue un sueño hecho realidad. Me quedé muy decepcionado cuando paramos tantos años. Tengo recuerdos estupendos de Richard Gottehrer, con quien grabamos los dos primeros discos, y luego de Mike Chapman, con quien hicimos ‘Parallel Lines’ y ‘Eat to the Beat’. Me considero muy afortunado, tuvimos un éxito increíble, vivimos momentos increíbles. Si hubiera dependido de mí, nunca habría parado, en los 80, con el impacto que tuvo la banda, todavía tenemos y la cantidad de gente que todavía viene a vernos. Ojalá hubiéramos vuelto antes.

Estupendo, muchas gracias por la entrevista.
Gracias a ti. ¿Vendrás a vernos?

Por supuesto, siempre hemos estado esperando a Blondie.
Muchas gracias. Paz y amor.

Pet Shop Boys, también en Gijón

2

psb13A parte de Marbella, Murcia y Girona, Pet Shop Boys traerán su ‘Electric Tour’ también a tierras asturianas.

La nueva cita con el dúo británico tendrá lugar el 1 de agosto en la Plaza la Laboral de Gijón y las entradas ya están disponibles a un precio de 29€ más gastos. Cómpralas en Cajastur o Ticketmaster.

Todd Terje / It’s Album Time

13

Todd_Terje_-_It's_Album_TimeEs un gusto encontrar en el panorama musical a un tipo como el noruego Todd Terje, que pone un blanco sentido del humor en todo lo que hace, sin ironías dañinas, siempre con una sonrisa en cada foto promocional, siempre en portadas coloristas que imprimen un optimismo instantáneo y haciendo bandera del orgullo nerd por donde quiera que va. Tras años como DJ, remezclador, productor y técnico de sonido de referencia en la escena electrónica del norte de Europa, en 2012 sacudió la escena electrónica mundial con ‘Inspector Norse‘, un certero corte que evocaba la edad dorada de la música disco y rezumaba luminosidad y positivismo. Elegida canción del año por la prestigiosa revista Mixmag, supuso su espaldarazo definitivo a nivel internacional. Luego llegaron su participación en ‘Candy‘, último hit de Robbie Williams, su colaboración en dos cortes del último álbum de Franz Ferdinand y un amplio tour con su cómplice de correrías Lindstrøm, con el que brilló como co-autor de ‘Lanzarote‘. Tanto trabajo parece haber demorado esa «hora del álbum» que, con fino sentido del humor (una vez más), bautiza este debut largo de un músico que lleva en activo desde, ojo, 1999.

‘It’s Album Time’ condensa todo el ideario del llamado nu-disco que abanderan desde hace ya unas temporadas algunos de sus socios y amigos, como el ya mencionado Lindstrøm y Prins Thomas. Desde la fría Oslo, ofrecían una sugerente mezcla del candor del disco primigenio con la tradicional gelidez de la electrónica escandinava. Terje cumple en su debut con esos patrones perfectamente en cortes tan Giorgio Moroder como ‘Delorean Dynamite‘ y, especialmente, en la recta final del álbum con las dos partes de ‘Swing Star’, la enorme ‘Oh Joy’ y la ya bien conocida ‘Inspector Norse’, que sirve aquí de cierre para el álbum. Sin embargo, Terje Olsen (lo de «Todd» es un homenaje a su admirado Todd Terry, padre del house) logra imprimir su propio sello dentro de esta rama del EDM europeo intensificando el toque retro, recurriendo a arreglos propios del jazz y el lounge de los 60 y 70 solo que, como sus portadas, caricaturizados en extremo y buscando ese punto kitsch y horterilla de cócteles de colores chillones con sombrilla de papel y camisas semiabotonadas que muestran cadenas de oro que quedan patentes en el simpático encarte del disco.

‘Leisure Suit Preben’ y su secuela, ‘Preben Goes To Acapulco’, ‘Alfonso Muskedunder’ o ‘Svensk Sås’ se presentan como descarados y frescos retazos de falsas bandas sonoras de filmes de serie B de los 60, entretenidos y agradables ejercicios de estilo que, curiosamente, guardan coherencia con esa otra vertiente más housera, gracias a un intachable trabajo de producción y a una gran secuenciación, en la que su elegante revisión del eterno ‘Johnny & Mary‘ de Robert Palmer, nada menos que con la voz de Bryan Ferry, ejerce un papel crucial. El mayor problema de ‘It’s Album Time’ es, precisamente, que la «hora del álbum» ha llegado con cierto retraso. Siendo un buen disco, lo que Terje ofrece aquí no es nada sorprendente que no hayamos escuchado ya en los discos de sus colegas de escena y en los de otros como Sébastien Tellier o los primeros álbumes del finlandés Jimi Tenor. Para colmo, también llega después de un disco como ‘Random Access Memories’, vilipendiado por muchos precisamente por su saqueo al pasado de la música disco y funk, que hoy parece ser elogiable si viene de parte del risueño noruego y no del dúo enmascarado.

Todd Terje estará en la próxima edición del festival Sónar en Barcelona, del 12 al 14 de junio.

Calificación: 6,7/10
Lo mejor: ‘Inspector Norse’, ‘Oh Joy’, ‘Alfonso Muskedunder’
Te gustará si te gustan: Daft Punk, Lindstrøm, Sébastien Tellier
Escúchalo: Spotify

Revelados los horarios y salas de Make Noise Malasaña

0

agorazeinComo hemos venido anunciando, el 26 de abril se celebra en Madrid el festival gratuito (hasta completar aforos) Make Noise Malasaña, en el que actuarán los nueve ganadores de su convocatoria cazatalentos (Betacam, Deers, Dúo Divergente, El Palacio de Linares, Iko Cuyagua, Infinitum, Jygüer, Mihassan y Role) junto a gente como el prometedor John Gray, el colectivo Agorazein, Los Nastys, Juventud Juché o Celica xx.

Converse anuncia hoy los horarios y salas de este evento, que arrancará a las 12.30h del mediodía con el acústico de Hardcute Ukelele en Cuervo Store y terminará con la sesión de La Voz en Color Dj’s en Wurlitzer, hasta las 3 de la mañana. Serán 15 horas de música encabezadas por el colectivo Agorazein en la Sala Charada, el garage pop de Jygüer y Juventud Juché en Fotomatón, el rock de influencias sesentas de Los Nastys y Los Wallas en Wurlitzer, y Betacam y John Gray en la Sala Maravillas, entre otros.

Como veis en la imagen, los conciertos se extenderán a lo largo de todo el día por la Sala Maravillas, Fotomatón, Café La Palma, Wurlitzer, Charada, Cuervo Store y Tuffi. Toda la información, en la web oficial.

Horariosparawebcopia

The Horrors, The Pains y Austra, al Festival do Norte 2014

11

pains-2014El Festival do Norte acaba de confirmar los primeros nombres para su cartel de este año. Entre los artistas invitados se encuentran, de manera destacada, The Horrors, The Pains of Being Pure at Heart, Russian Red, Veronica Falls y Lori Meyers.

El resto de los nombres anunciados son The Wave Pictures, Austra, Satellite Stories, El Último Vecino, Linda Guilala y Músculo!, además de los DJs Amable y Desconcierto Cultural. El evento tendrá lugar en la gallega Isla de Arosa los días 3, 4 y 5 de julio. Próximamente, más confirmaciones.

Escucha completo ‘The Cautionary Tales Of Mark Oliver Everett’ de Eels

0

Deezer estrena en exclusiva ‘The Cautionary Tales Of Mark Oliver Everett’, el nuevo álbum de Eels, que no sale en físico hasta el 22 de abril. Puedes escucharlo a continuación. Hace solo unos días Everett compartía el videoclip de ‘Mistakes of My Youth’. El primer adelanto que conocimos de «Tales», el undécimo álbum del californiano, fue ‘Agatha Chang’.

A Joffrey Baratheon no le gusta Sigur Rós

2

sigurrosAnoche se emitió el segundo episodio de la cuarta temporada de ‘Juego de Tronos’ y en él aparecieron, al fin, Sigur Rós. Los islandeses, que viajaron hasta Croacia para grabar su secuencia, amenizan con su versión de ‘The Rains of Castamere’ la boda entre el rey Joffrey y Margaery Tyrell. Baratheon, sin embargo, no parece muy fan del grupo.

Leonardo DiCaprio, dándolo todo con MGMT en Coachella

6

Entre los famosos asistentes a la última edición del festival Coachella se encontraba nada menos que Leonardo DiCaprio. Una fan se ha preocupado de grabarle para disfrute de todo el mundo y, efectivamente, podemos observar al actor dándolo todo al ritmo de ‘Kids’ de MGMT. Y lo de dándolo todo va en serio. Sale de espaldas, sí, pero es él.

Especial Eurovisión 2014 (21): Polonia

7

escotes-poloniaCuriosa la propuesta del productor Donatan y la arquitecta metida a cantante Cleo. ‘My Slowianie / We Are Slavic’, apesta a alegato nacionalista lleno de caspa, ¿pero qué nos encontramos en realidad en su vídeo? Una producción kitsch con un punto extravagante casi, casi cercano a Die Antwoord (estos también están obsesionados con hablar de su tierra, Sudáfrica), en el que las gallinas y los escotes chorreantes de sudor parecen tener una función autoparódica.

La percusión con palmas conecta con M.I.A. y tUne-yArDs más que con Pitbull y de no ser porque el estribillo no es espectacular y porque su puente folclórico no es el mejor posible, podríamos estar ante la gran canción de este año. ¿Gustará en Mad Decent?

¿En contra? Polonia debutó en Eurovisión en 1994 quedando segunda. Desde entonces, sólo ha vuelto a ser top 10 una vez, en 2003.

Calificación: 7
Lugar en las apuestas (15 de abril): 22º

‘Mad Men’, todo cambia para que todo siga igual

2

mad-menfull‘Mad Men’ ha vuelto más soprana que nunca. Su sexta temporada retrataba la decadencia de los sesenta de una forma exasperante y lo hacía desde muchos prismas: la adolescencia rebelde reflejada en Sally Draper, la aparición y consumo normalizado de drogas psicodélicas (memorable la escena de Ken Cosgrove marcándose un Fred Astaire), la frustración que genera sentirse fuera de lugar en una generación mucho más libre (Roger Sterling) y la caída definitiva del protagonista Don Draper (si es que esta sigue siendo solo su serie).

Esperaba esta nueva temporada como un niño a los Reyes Magos, la pretemporada fue un calentamiento social que pasó por juegos de chupitos con ejemplos inagotables hasta porras sobre quien morirá. La audiencia de ‘Time Zones’, el primero de los catorce capítulos que le quedan a ‘Mad Men’, ha sufrido en cambio un bajón considerable respecto al año pasado (2,3 millones frente a los 3,4 de 2013) pero eso no significa que el episodio no estuviera a la altura. Uno de sus aciertos ha sido su duración, 45 minutos, olvidando así la norma aplicada en los dos inicios de temporada anteriores (capítulos dobles que para mi gusto acababan cojeando), pero no ha sido el único.

La premisa de ‘Time Zones’, y la que supongo que Matthew Weiner y los suyos cultivarán hasta el final será la de “todo cambia para que todo siga igual”. Joan Harris, a pesar de su presencia, sigue siendo vista como eso, una presencia con senos a pesar de sus esfuerzos por destacar en un mundo que sigue siendo tan machista como cuando empezó la serie en 1960. Poco importa que la Segunda Ola Feminista ya lleve casi una década en activo, y si no que se lo pregunten a Peggy Olson. Cuando la vemos como una mujer liberada y alejada -dentro de lo que podía- de la opresión, vemos que sufre por amor y también es ignorada por sus compañeros de trabajo.

En las oficinas de Madison Avenue se mantienen problemas comunes como las relaciones con cuentas publicitarias o la espiral de estrés en la que permanecen los creativos, donde LA IDEA no termina de llegar. Ken Cosgrove está más acelerado que nunca. ¿Y Don Draper? Parece que en ‘Mad Men’ hay vida más allá de él. Ahora, trabaja como negro para un viejo conocido, Fred Rumsen, que por lo visto es readmitido en SC&P y pone cara a las ideas del ya ex creativo de la empresa. La serie de Don ya no es suya, al menos para quien escribe estas líneas. Sus flirteos han dejado de ser una novedad y más bien pasan por aburrir y resultar prescindibles en una trama que luce apocalíptica, donde ya se prevé un principio del fin y en la que la oscuridad expuesta en las imágenes se antoja como una metáfora de lo que podría ser el final de las historias de la agencia de publicidad más conocida de la televisión.