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El Ministerio de Economía quiere regular el «crowdfunding»

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soraya-plasticAlgo que parecía tan ajeno al gobierno como la financiación por crowdfunding, podría cambiar muy pronto. El Ministerio de Economía piensa apoyarse en la nueva Ley de Fomento de la Financiación Empresarial para poder regular en nuestro país este tipo de iniciativas, según recoge El Confidencial. El borrador del anteproyecto que se estudia en el Consejo de Ministros establece un máximo de 1 millón de euros por proyecto como límite.

De manera más preocupante, las plataformas (no los proyectos) deberán disponer de un capital social igual o superior a 50.000 euros, o al menos disponer de un seguro de responsabilidad civil con una cobertura anual de 150.000 euros. Esta nueva ley limita las aportaciones de un mismo inversor a un proyecto a un máximo de 3.000 euros, o un máximo de 6.000 en varios a lo largo de un periodo de 12 meses. El incumplimiento de estas condiciones podrá llevar a multas que irán desde los 25.000 euros hasta los 200.000 y la prohibición de volver a la actividad durante 5 años.

Según los datos del año 2013, los proyectos de crowdfunding mueven cerca de 750 millones de euros anuales en Europa.

¿Por cuánto ganó Ruth Lorenzo a Brequette?

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ruth-lorenzoLa semana pasada el televoto, en contra de la opinión del jurado, decidió que Ruth Lorenzo representara a España en Eurovisión con su corte ‘Dancing In The Rain’. El jurado se había decantado por ‘Más (Run)’ de Brequette y curiosamente ambas pistas aparecían casi empatadas hace unos días en la lista de ventas de Promusicae, en los puestos 7 (la vencedora) y 8 (la derrotada).

¿Pero por cuánto decidieron los españoles que ‘Dancing in the Rain’ merecía ganar? TVE ha hecho públicos los porcentajes del televoto: la composición de Melendi y Raúl quedaron bastante descolgados del resto y Ruth Lorenzo no ganó por tanto.

Ruth Lorenzo: 30.97%
Brequette: 27.40%
Jorge González: 25.34%
Raúl: 9.36%
La Dama: 6.93%

Faul & Wad Ad triunfan con sample de Pnau

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faul_wadYa lo hemos dicho varias veces en esta web, los caminos de la música son inexplicables. Faul & Wad Ad es un dúo de DJs franceses formado por Maxime y Camil. No estamos contando nada nuevo: dos franceses que se juntan para crear música. Pero su historia puede cambiar de pronto gracias al día en que se cruzó en sus caminos una canción llamada ‘Baby’ de Pnau, el otro grupo de Nick Littlemore de Empire Of The Sun.

De la mezcla de todo esto nació ‘Changes’, un tema guiado por un coro de niños que suena lo suficientemente fresco como para que esté pasando fronteras y convirtiéndose en un éxito casi de incógnito, triunfando incluso en España, en cuya lista de ventas aparecía la semana pasada, escalando esta otras 8 posiciones (ya es número 28). Antes llegaron sendos números 1 en Bélgica y Alemania. ¿Otra de las canciones del verano?

Vídeo: Blondie versionan a Beastie Boys en los premios NME

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Blondie fueron los encargados de cerrar con un mini concierto de 8 canciones la última gala de los premios NME. Una de esas canciones fue una versión del clásico de Beastie Boys ‘(You Gotta) Fight for Your Right (to Party!)’, que sucedió a ‘Rapture’. Ambos temas pueden contemplarse a través de este vídeo facilitado hoy por la popular revista británica. Debbie Harry y los suyos son una de las últimas confirmaciones para la próxima edición del Azkena Rock.

Fallece Dunia Ayaso

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duniaayasoEs difícil decir adiós a alguien que te ha hecho reír tantísimo como lo ha hecho Dunia Ayaso. Su nombre es -precisamente- indisoluble del de Félix Sabroso, con el que ha formado desde 1994 la que quizá sea una de las parejas de guionistas y directores más hilarantes y peculiares de la escena cinematográfica española.

Claros herederos del estilo Almodóvar, Ayaso y Sabroso firmaron su primer largo en 1997 con ‘Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí’, una divertidísima comedia que les sirvió de plataforma de lanzamiento para continuar con ‘El grito en el cielo’ y ‘Descongélate’, un film que también destacaría por tender una mano a la música independiente nacional, con una banda sonora que incluía a Fangoria, Hidrogenesse, Najwa o Corcobado. Poco después dejarían un poco de lado la comedia para dirigir ‘Los años desnudos’ y ‘La isla interior’.

Pero sin duda, no es solo en el cine donde quedará su legado: muchos recordaremos para siempre la brillantísima ‘Mujeres’, una de las mejores series de producción nacional que -verdaderamente- era capaz de aguantar las comparaciones con cualquier ficción extranjera. Por eso echaremos mucho de menos a Dunia Ayaso, que ha fallecido en Santa Cruz de Tenerife tras una larga enfermedad.

Bombay Bicycle Club versionan a Disclosure

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Los londinenses Bombay Bicycle Club están estos días ocupados con la promoción de su último álbum, ‘So Long, See You Tomorrow‘, primer número uno de la banda en Reino Unido. Para el Live Lounge de la BBC, Jack Steadman y los suyos se han marcado una exuberante versión del ‘F For You‘ de Disclosure junto a Mary J. Blige y lo han hecho dejándose acompañar de su colaboradora habitual Rae Morris. Disfrútala.

Tórtel / La gran prueba

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tortel-lagranpruebaLa influencia de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán se palpaba en el debut de Tórtel, ‘Lugar nuevo‘, y se mantiene cinco años después en su tercer disco a través de canciones como ‘No es mi culpa’. Esta y ‘Segundo intento de detener la historia’, con el mejor estribillo de esta colección de diez pistas, son aptas en su atemporalidad para cualquier persona seguidora del pop español en cualquiera de sus géneros y épocas. Sin embargo, el sonido del proyecto de Jorge Pérez se expande con la ayuda de músicos amigos y esa es su vertiente más interesante.

Mientras Jorge permanece como autor de todas las canciones, Cayo Bellvesser (Maderita, el recientemente ganador de un Goya Josh Rouse, Alondra Bentley) se ha encargado de los arreglos, y de grabar y mezclar este LP en el que han colaborado Pau Roca y Jordi Sapena de La Habitación Roja, Rauelsson y Xema Fuertes. La policromía de sus aportaciones es uno de los grandes pros de esta ‘Gran prueba’ en la que a veces los textos insisten en actitudes demasiado derrotistas: ¿cómo se puede comenzar un disco repitiendo «no es nada interesante hablar de mí»? Por suerte de fondo encontramos una festiva instrumentación, casi circense, llena de detalles que demuestra lo contrario, despertando gran curiosidad por lo que vendrá después.

Y lo que viene después no decepciona. En ‘La vieja escuela’, por ejemplo, hay un momento para los arreglos ambientales, coros como sacados de una producción chillwave, punteos de ex shoegazers y otras chucherías; y en ‘El rayo mortal’ unas curiosas voces corales casi en falsete animan un tema en el que el teclado es anecdótico; todo ello sin que se pierda la coherencia dentro del mismo disco, como si la gran cantidad de tonalidades que contemplamos en su portada sirviera como nexo de unión.

Los mejores momentos aparecen, no por casualidad, en la primera y última canción de la cara B del vinilo. ‘Queríamos más’ es un festín de influencias andinas que podría haber entonado Gepe, al que también podríamos asociar imágenes surrealistas como «olías a buen tiempo si eso puede ser». La influencia tropical permanece en ‘El baile extraño’ («somos salvajes que danzan girando junto a un fuego azul»), mientras ‘Tórtel estuvo aquí’ es el instrumental lounge. Como resumen perfecto de este disco rico en matices y misterio, llegamos al final con ‘Fantasmas’, donde una flauta ilustra muy bien ese inicio algo insano: «hay alguien dentro de mí que no soy yo hablándome, cambiando cada palabra de las que yo querría decir». ¿Consideramos definitivamente conectadas ambas escenas, la chilena y la española?

Tórtel actúa este sábado 1 de marzo en el Café Berlín de Madrid, y el 8 de marzo en Lo Submarino de Rasquera, Tarragona, como parte del ciclo Girando por Salas. Más fechas, aquí.

Calificación: 7,5/10
Lo mejor: ‘Segundo intento de detener la historia’, ‘Queríamos más’, ‘No es mi culpa’, ‘Fantasmas’
Te gustará si te gusta: Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán meets Gepe
Escúchalo: Deezer

Escucha el nuevo 12″ de Four Tet con Terror Danjah

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Kieran Hebden de Four Tet prepara el lanzamiento de un nuevo 12″ junto al mago del grime Terror Danjah. Mientras esperamos su publicación a través de su sello Text, Hebden ha subido a Soundcloud el par de pistas que conforman esta nueva referencia, la cara A ‘Killer’ y la cara B ‘Nasty’. Escúchalas a continuación.

‘Midnight’ de Coldplay, el veredicto

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coldplay«Aún es difícil saber a qué va a sonar el próximo álbum de Coldplay. A juzgar por su discografía hasta la fecha, lo fácil sería pensar en otro trabajo (posiblemente conceptual) con canciones listas para ser coreadas y baladas con las que derretirse en noches románticas. Tras escuchar ‘Atlas’ y, especialmente ‘Midnight’, la duda crece. El camino tomado no es el de la balada dulce, ni el del hit llenaestadios al uso, sino una tercera vía, una apuesta por la electrónica minimalista, más cercana a Björk o a los últimos discos de Depeche Mode que al último artista al que muchos acusan de haber plagiado y que no pienso nombrar (además de que los giros vocales de Chris Martin en el tema quedan bastante más emparentados con los de ‘Paradise’, por ejemplo). Acertadísima producción de Jon Hopkins y precioso vídeo que acompaña a la perfección. ¿Estamos ante el primer giro verdaderamente radical de Martin y los suyos? ‘Midnight’ demuestra valentía y deja claro que Coldplay pueden ser grandes aún con un tema que los muestra bastante más desnudos que de costumbre». Miguel Sánchez.

«No voy a entrar en el debate de que este ‘Midnight’ sea tan Bon Iver que es innecesario. El problema es que no me acabo de creer que esta sea la mejor propuesta de Chris Martin y sus chicos para dar carpetazo al baño de populismo que se dieron con ‘Mylo Xiloto’. Después de confirmarse como el grupo que reivindicar por todo tipo de públicos, de convertir esa cosa horrenda llamada ‘Paradise’ en un éxito, no puedo concebir que Coldplay hayan decidido dar la espalda al mundo con una canción que no hace que se les reconozca en los 5 minutos que dura. Es que sería como si de ‘Viva La Vida or Death and All His Friends’ hubiesen sacado ‘Life In Technicolor’ como primer sencillo, ya que ambas están basadas en sendos temas de Jon Hopkins. Sería una grata sorpresa que de pronto el grupo publicase un disco entero de este tipo, pero ya sabemos que eso no va a pasar». ACM.

«En su decisión de radicalizar su colaboración con Jon Hopkins, es posible que Coldplay le hayan marcado un buen gol a esos U2 que volverán tras años y años de colaboración con algo ya tan asentado y seguro como Danger Mouse. ‘Midnight’ no será número 1 ni aunque monten con ella una de sus fiestas en ‘Factor X’. Sin embargo, sus méritos no van muchísimo más allá. Estamos ante una canción más interesante y sugerente que realmente significativa, que, a falta de escuchar el todo, parece poco más que una salvable curiosidad. Una buena cara B». Sebas.

«Single o buzz-single, ‘Midnight’ es un interesante punto de partida para el siempre esperado nuevo álbum de Chris Martin y compañía. Más allá del uso del Auto-tune (que, en contra de la creencia generalizada, no lo inventó Justin Vernon), ‘Midnight’ funciona como la perfecta intro hacia un nuevo vaivén de Coldplay, que ojalá tenga mucho de la intensidad electrónica que llega hacia el minuto 3:00 de esta canción». Raúl Guillén.

El Palacio de Linares, entre George Michael y Will Smith en ‘Hoochie-coo’

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espalda-perroEl Palacio de Linares fueron una de nuestras apuestas nacionales que seguir en 2013/2014 y ahora son uno de los nueve seleccionados de Converse Make Noise, festival de grupos emergentes que se celebra el 26 de abril en Madrid. A la banda la recordaréis perfectamente por alguno de los temazos de su single para Elefant, como ‘Franco belga‘ y ‘Las tres gargantas’ o su single posterior ‘La casa es negra‘.

El grupo lanza disco largo a finales del mes de marzo a través de Sweet Grooves Records, joven filial de Sunny Day Records. Sale en vinilo de 10″ y lleva por título ‘La espalda de un perro’. El primer single es ‘Hoochie-coo’, del que están preparando videoclip, pero del que estrenamos su audio hoy. Es un reconocido homenaje al ‘Faith’ de George Michael e incluye un «casi inescuchable rapeo de su ídolo Garbanzo», además de divertidas menciones a ‘Ponyo en el acantilado‘, ‘El príncipe de Bel-Air’ y su protagonista Will Smith. Todo ello con un sentido del humor costumbrista (ese estribillo lleno de «olas de lubinas, de doradas»), que emparenta con bandas como Rusos Blancos.

El tracklist del disco será el siguiente:

1) Luisimón
2) Hoochie-coo
3) Ana la plañidera
4) El periódico al revés
5) Mayor
6) Prometo no reír
7) Simbabbad de Batbad
8) Window water baby moving

Portishead, «despejando agendas» para su nuevo álbum

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portisheadEn una entrevista para The Quietus, el guitarrista de Portishead Adrian Utley ha confirmado que la banda está considerando ya empezar a escribir su cuarto álbum. «Estamos despejando agendas para ponernos con ello», ha comentado. «Si no, volverán a pasar diez años». Utley apunta que ya había hablado con Geoff Barrow sobre este nuevo proyecto e indica que ambos están «entusiasmados». Portishead no sacan disco nuevo desde 2008, año en el que salió ‘Third‘, si bien cabe recordar que el año pasado Beth Gibbons afirmó estar trabajando en un nuevo álbum en solitario como nuevo fichaje de Domino.

Carla Bruni, en Barcelona

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carla-videoLa próxima primavera Carla Bruni dará comienzo a una gira mundial en presentación de su último disco, ‘Little French Songs‘ y una de las paradas será España. Esta es la primera vez que Bruni toca en nuestro país y será como parte de la programación de la segunda edición del Festival Jardins de Pedralbes en Barcelona. La cita es el 19 de junio a las 22.00. Próximamente se dará a conocer el cartel completo.

«Como una loncha de queso en un sándwich preso»

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Flos-Mariae-BDNuestra usuaria Slavin traía ayer a nuestros foros el que ya ha sido nombrado como el mejor comienzo de una canción de la historia de la música. Se trata de la frase «Como una loncha de queso en un sándwich preso» como metáfora del devenir del ser humano. Así es como las chicas revelación de Flos Mariae han decidido arrancar este temazo religioso de autoayuda que han sentenciado con el título de la canción: ‘Amén’.

Otro momento ultrahit es «porque tienes dos manos y una cabeza sobre los hombros (sobre los hombros)», en rima con «escombros».

Si esperas que Flos Mariae realice una gira, por ejemplo de teloneras de Prin La La o Las Espíritas, no es tu día, ya que según indican en su web oficial, «al ser FLOS MARIAE un grupo musical formado por devoción y promesa a la Virgen María, Madre de Dios, y no por vocación a ser cantantes, aunque sí les gusta cantar y se esfuerzan para dar lo mejor a Dios; FLOS MARIAE no hará galas ni ninguna gira ni actuará en público; por esto mismo se ha hecho el esfuerzo, tanto de tiempo como económico, de grabar el videoclip de cada tema del 1r Cd titulado TOTUS TUUS MARIA, para cumplir con la promesa, y digamos: “dar la cara”, porque FLOS MARIAE es un extra a sus actividades laborares y vocacionales de ser empresarias» (las negritas son nuestras; la idea de vídeo por canción, de Beyoncé).

Gracias a esto, dicen que se puede «ver gratuitamente: el videoclip, el vídeo de Lyrics y el videoclip subtitulado de cada canción». Eso sí, «puedes comprar la descarga de cada canción en audio (MP3), así como las letras de las canciones en formato PDF y Fondos de Pantalla de los banners creados exclusivamente para el vídeo de Lyrics. El dinero de las ventas de estos tres productos, después de cubrir los gastos de producción, servirá para obras de caridad, ayudando a Hogar Nazaret junto a otros necesitados de dinero».

¿Es todo esto real? ¿Se esconde una campaña de algo detrás? ¿Lo más turbador es que no? ¿Existe realmente ese CD? Como colofón, las chicas justifican el uso del catalán porque «es su lengua materna, que hablan y tanto aman», así como el latín y el inglés. Aquí su tema en catalán, ‘Gracias, mare’, junto a otros.


El vuelo sin motor de Bill Callahan

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Como el protagonista de ‘Small Plane‘, uno de los momentos más bellos del todavía reciente ‘Dream River‘ y también de su concierto en el teatro Barts de la capital catalana, Bill Callahan vuela y hace volar en sus directos. Su comunión con su actual banda es fantástica, sobre todo con el guitarrista Matt Kinsey, cuya imaginación y destreza es toda una bendición para la música del cantautor. Así quedó demostrado durante las casi dos horas del último recital europeo tras más de un mes, especialmente en un arranque de concierto inmaculado, en el que, como es habitual en Callahan, saca todo el brillo a sus canciones más recientes, como para convencer incluso a los más reticentes.

Así, ‘The Sing’, ‘Javelin Unlanding’ y la ya mentada ‘Small Plane’ resultaron brutales en su ejecución e irrumpieron con todo el impacto emotivo que uno espera de un concierto del cantautor norteamericano, redondeado por los dos números más fulgurantes de ‘Apocalypse, ‘America‘ y ‘Riding For The Feeling’, con los que el show llegó a un clímax. Sí, apenas a la quinta canción. Quizá por eso las ejecuciones de ‘Ride My Arrow’ y una versión inusualmente alargada de ‘One Fine Morning’ resultaron algo más planas, intachables pero faltas de pulso, peligrosamente cercanas al tedio por momentos. Quizá por culpa del cansancio o por la quietud de una platea ensimismada (¿acaso adormecida?) que vitoreaba tras cada canción, el espectáculo parecía llevarnos por una mansedumbre casi incómoda, insólita en un Callahan que solía ofrecer nervio y rotundidad. Digamos que si hay DVDs que te permiten disfrutar de un concierto como si hubieras estado allí, aquí se daba el caso opuesto.

Sabe mal poner peros a un concierto tan pulcro y realmente bonito, al alcance de pocos artistas de su generación y posteriores (se permitió el lujo de despreciar una obra capital como ‘Sometimes I Wish We Were An Eagle’, por ejemplo). Sin duda resulta mucho más grato recordar la noche del 26 de febrero por ese glorioso inicio, por la recuperación de la enorme ‘Our Anniversary’ (de ‘Supper’, álbum aún firmado como Smog) y por un exquisito final, en el que la banda enlazó una fabulosa jam en torno al clásico blues de Percy Mayfield ‘Please Send Me Someone To Love’ (versionado por Sade, Jeff Buckley, Dinah Washington o Fiona Apple, entre otros), ‘Rock Bottom Riser’ y ‘Winter Road’, el precioso tema que pone fin a su último álbum. Aun no siendo el mejor concierto de Bill Callahan que uno ha visto, el nivel fue notable.

El twerking exótico de Major Lazer

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majorlazer-videoA pesar de que en su nuevo EP tienen colaboraciones de Pharrell Williams y de Sean Paul, Major Lazer han escogido como sencillo de presentación de ‘Apocalypse Soon’ ‘Lose Yourself’, el tema en el que colaboran Moska y RDX. ¿Qué es lo que espera uno de un vídeo de Diplo y compañía? Pues exactamente eso es lo que hay: chicas ataviadas con un modelito de diseño haciendo todo el twerking que sus cuerpos les permiten en lugares exóticos. También hay cabras y planos del productor, quien además se encarga de dirigir el clip.

Bryan Ferry, de gira

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bryanferryEl mítico Bryan Ferry es el cabeza de cartel que el Festival de la Guitarra de Barcelona ha escogido para conmemorar su 25ª edición. Un cuarto de siglo que ya forma parte de la memoria colectiva de la Ciudad Condal. Nacho Vegas, Micah P. Hinson, Loquillo, Coque Malla, The Stranglers, Amos Lee, Andrés Calamaro y Crystal Fighters son otros nombres que se suman a la programación de esta iniciativa. Pero sin lugar a dudas el colofón lo pondrá el británico Bryan Ferry el 5 de julio en su actuación en el Auditorio del Fórum.

A Madrid también acudirá el ex líder de Roxy Music, en concreto a la sala La Riviera el 3 de julio.

The Hives y Klaxons, imponentes en el primer BCN Live!

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Sounds2La primera edición del festival BCN Live! organizado por Sony aterrizó este miércoles en el Teatre Principal de Barcelona, donde los asistentes al evento pudimos disfrutar de un intenso festival de rock que tuvo como principales protagonistas a The Sounds, Klaxons, Russian Red y The Hives, pero que también incluía en su cartel los DJ sets de Amable, Groove Armada, bRUNA y Javi Green.

Arrancaron la noche The Sounds con un set de fantástico new wave formado por 8 canciones, un set que se hizo corto pero también intenso. Aunque ya lo sabíamos, Maja Ivarsson se reveló de nuevo como una absoluta estrella encima del escenario, en todo momento luciendo como algo cercano a la heredera lógica de Blondie. ¿Qué sería de The Sounds de haber nacido en los setenta?

Los suecos dieron inicio a su show ‘No One Sleeps When I’m Awake’. Lo hicieron confirmando, desde el principio, que un espacio tan solemne como un teatro puede ser el idóneo para un concierto de rock como el suyo, con guitarras y sintes que igual podrían haber sonado más envolventes, pero muy poco. El quinteto aunó carisma y energía (“¡hemos venido a tocar para vosotros, hijos de puta!” espetó Maja) en un concierto donde fueron enormemente celebradas ‘Tony the Beat’ y ‘Livin’ In America’ pero que nos hizo creer también que temas menos conocidos del grupo como ‘Outlaw’ o ‘Shake Shake Shake’, ambos incluidos en su último álbum ‘Weekend’, eran igual de populares. ¿El mejor momento del concierto? Sin duda ‘Painted by Numbers’, cuyos “na na na” vociferados por el público ponían la piel de gallina. Solo una pega: que alguien le diga a Maja que por favor deje de escupir por todas partes.

Klaxons3No parece que haya mucho entusiasmo en torno a lo nuevo de Klaxons, pero el público de la banda londinense reunido anoche sí estaba entusiasmado con el espectacular concierto que ofreció el grupo, por momentos igual de bestia que un show de heavy metal (ese ‘Children of the Sun’ apoteósico) pero sobre todo lleno de grandes hits de la talla de ‘Atlantis to Interzone’ o ‘Golden Skans’.

Publicábamos ayer una entrevista a esta banda en la que nos contaba cómo se emocionaba la gente en sus conciertos al escuchar sus temas nuevos. Igual es porque el sonido de Klaxons resulta más impactante en vivo que en estudio, pero lo cierto es que el público recibió muy bien pistas nuevas como ‘There Is No Other Time’, de lo más bailado de todo el evento, o el cruce de música disco y pianos noventeros de ‘Invisible Forces’, potencialmente de lo mejor del nuevo álbum. También fue todo un acierto abrir set con ‘New Reality’, que estableció la tónica del concierto con sus ultra agresivos ritmos y afilados teclados. La otra nueva, si bien menos destacable (por ahora), fue ‘Rhythm of Life’.

Sonaron ‘Magick’, ‘Two Receivers’, ‘Twin Flames’ y ‘Gravity’s Time’ de lo viejo, entre otras. Si el grupo cerró set con ‘Echoes’ y ‘It’s Not Over Yet’, como viene siendo habitual, es algo que lamentablemente desconozco: para evitar atascos me fui de inmediato al adyacente Latino Club en dirección al concierto de Russian Red.

RussianRed1Diez minutos después de lo previsto, Russian Red y su banda aparecieron en el escenario para ofrecer un mini concierto en presentación de su nuevo álbum ‘Agent Cooper’. Precisamente el set no lo abrió Hernández sino Angelo Badalamenti con su mítica pieza para la banda sonora de ‘Twin Peaks’. Pero fue solo un momento hasta que empezaron a sonar los primeros acordes de ‘Neruda’, un atmosférico número introductorio que llevó a la poderosa ‘Casper’, en vivo todavía más hit si cabe.

Es curiosa la evolución del directo de Russian Red, de la sencillez de una guitarra acústica a la épica de la eléctrica ofrecida anoche y que encontró en cortes como ‘Anthony’ o la misma ‘Casper’ las mejores vías de expresión. Una verdadera lástima que ‘Michael P’ perdiera tantísimo de emotividad en vivo y, sobre todo, que el público en realidad solo despertara para el estribillo de la única pista del set que no era de Russian Red, ‘Bitch’, el hit de Meredith Brooks. No deja de ser cierto, sin embargo, que el disco de Hernández recién acaba de salir al mercado.

Hives1De vuelta a la sala principal, nos esperaba el que con toda seguridad fue el mejor concierto de la noche, el ofrecido por la banda sueca The Hives. Fue un magnífico, sobresaliente espectáculo de rock & roll del siglo XXI y un despliegue de carisma y energía por parte de un líder totalmente cautivador. Por supuesto el grupo abrió con ‘Come On!’, un chute de adrenalina que no dio tregua hasta el final del concierto a través de hits como ‘Main Offender’ o ‘Go Right Ahead’, que se introdujo con un “lo que va a ocurrir ahora es vuestra oportunidad de expresar lo que tenéis en vuestro interior”. ¿Cómo no obedecer?

El Teatre fue sorprendentemente el lugar perfecto para el muro de sonido de The Hives, una mastodóntica y ensordecedora bestia a través de la cual apenas se oía la voz de Howlin, que luchaba por hacerse oír en temazos como ‘Won’t Be Long’, ‘1000 Answers’ o la absolutamente emocionante y adrenalínica ‘Walk Idiot Walk’. Pero es en el buen sentido: las guitarras del grupo envolvían a la vez que obligaban al espectador a darlo todo en la pista. Cuando llegó ‘Tick Tick Boom’ casi se cae el teatro. Y en momentos como ‘Hate To Say I Told You So’, cuando el líder bajaba a dejarse adorar por el público, The Hives dejaban claro su maestría en el arte del espectáculo rock. Simplemente divertidísimo. Y los trajes tipo siglo de las luces que vestía la banda, por cierto, todo un acierto.

Fotos: Ester Domínguez Vizcaíno.

Escucha ‘Rancid Girl’ de Sky Ferreira

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sky-yourenottheoneSky Ferreira ha compartido una de las 400 canciones en que trabajó con diversos productores durante su tiempo en Capitol. Se trata de ‘Rancid Girl’, un número delicado y acústico que no tiene nada que ver con lo que ha terminado siendo su debut oficial, ‘Night Time, My Time‘. El tema ha sido escrito, si no se trata de una broma del correspondiente registro de autores, por Jon Brion, Cass McCombs y el colaborador de Fiona Apple Blake Mills, según informa Pitchfork.

Dos minutos de ‘I Never Learn’, lo nuevo de Lykke Li

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Gran expectación por escuchar el nuevo disco de Lykke Li tras ‘Wound Rhymes‘, de hace ya tres años, y su colaboración con David Lynch, lo mejor del último disco de este aunque fuera un «bonus track». Al fin sabemos que el largo ‘I Never Learn’ nos llegará el 5 de mayo. Os dejamos con un teaser de un par de minutos con prometedora música de la artista, quien cerrará de esta manera lo que considera una trilogía.

01 Love Me Like I’m Not Made of Stone
02 I Never Learn
03 No Rest for the Wicked
04 Just Like a Dream
05 Silverline
06 Gunshot
07 Never Gonna Love Again
08 Heart of Steel
09 Sleeping Alone

‘Philomena’: paseando a Miss Dench

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PHILOMENADos fracasos seguidos, a su edad, son demasiados. Eso parece haber pensado Stephen Frears después de los fiascos de ‘Lay the Favorite’ (2012) y ‘El gran combate de Muhammad Ali’ (2013). En su nueva película el director inglés ha ido sobre seguro. ‘Philomena’ es lo que en el ámbito anglosajón se conoce como un crowd pleaser, una película diseñada al milímetro para agradar a todo tipo de público. A juzgar por su repercusión, parece haberlo logrado. El espectador medio ha aplaudido a rabiar (es el sleeper o el boca-oreja de la temporada) y el más exigente, que la vio en el festival de Venecia, la ha recibido con la típica mezcla de agrado y condescendencia.

‘Philomena’ es algo así como, salvando las distancias (ésta es mejor), el ‘Criadas y señoras’ de este año (o el ‘Paseando a Miss Daisy’). Por un lado, la película tiene menos capacidad de sorpresa que un regalo del día del padre. Pero por otro, la misma eficacia dramática que, por lo menos, seis de sus compañeras de nominación. Los ingredientes que maneja el director los conoce todo espectador que haya visto más de dos películas en su vida: una historia “profundamente humana” basada en hechos reales, unos actores de probada solvencia, un guión con las dosis justas de comedia y drama, un discurso medido para remover pero sin ofender y una puesta en escena funcional, siempre al servicio de la historia.

La receta es más vieja que unas lentejas con chorizo, sí, pero hay que saber cocinarla. Y Stephen Frears sabe. El director mide los tiempos con más precisión que un controlador aéreo. Cuando el drama parece inflarse y explotar en DRAMÓN, lo deshincha con algún gag verbal o una situación cómica. Cuando la diversión se vuelve ligera, la endurece por medio de un flashback melodramático. Y cuando la denuncia escuece (las prácticas poco éticas de la Iglesia Católica, la política reaganiana sobre el SIDA), esparce gotas de mercromina con ternura maternal.

Y luego está Judi Dench, claro. El Oscar se lo va a llevar Cate Blanchett, seguro, pero la octogenaria actriz está fabulosa. Divertida y conmovedora. Si Almodóvar es un gran “director de actrices”, Stephen Frears es una gran “director de señoras”: Glenn Close en las ‘Amistades peligrosas’ (1988), Helen Mirren en ‘La reina’ (2006) y la Dench en ‘Mrs. Henderson presenta’ (2005) y, ahora, ‘Philomena’. 7.

Courtney Love, denunciada por su psiquiatra

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courtney-cigarSeamos sinceros, ¿cuánto hace que no hablamos de Courtney Love en términos musicales? A pesar de que ella confirmó un nuevo disco para el día de Navidad, a estas alturas ya sabemos que nada de eso pasó. Ahora, la música a un lado, la que fuera líder de Hole es noticia porque un psiquiatra la ha denunciado por una supuesta deuda de casi 37.000 euros desde 2010. Aunque no ha quedado clara la relación que existió entre ambos, el doctor ha alegado como motivo de la denuncia el “incumplimiento de contrato, deuda económica y enriquecimiento injusto”, según informa la revista Spin.

Pablo Maronda dirige la versión de Scorsese de Vainica Doble

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scorseseCon motivo del 25º aniversario de Elefant, una serie de grupos está realizando por su cuenta, sin edición oficial a la vista, versiones de Vainica Doble, que tristemente publicaron su disco final al llegar a este sello, el espléndido ‘En familia’. Una de las canciones fundamentales de aquel largo del año 2000, con permiso de ‘Quiero tu nombre olvidar’ o ‘Chiribitas de limón’, era la impresionante ‘Dices que soy’.

La banda valenciana Scorsese, que en 2012 editara su debut ‘Un mundo por delante‘, ha decidido versionar esta última canción, con la colaboración de la poetisa y música Carolina Otero, llevándola a su terreno, mucho más indie-rock.

Además, Pablo de Maronda ha dirigido el videoclip que estrenamos hoy. En el vídeo, de corte costumbrista, aparecen los protagonistas interpretando la canción, acompañados de una serie de vinilos de las homenajeadas que, desde ya os decimos que baratos precisamente no son. El tema estará incluido en el segundo disco de Scorsese, previsto para la segunda mitad del verano.

Escucha ‘Lonely Press Play’ de Damon Albarn en estudio

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Entre declaración sobre Blur y declaración de Blur, Damon Albarn tiene tiempo de seguir presentando el que será su primer disco en solitario a partir del próximo 28 de abril. Ya conocíamos de un directo el corte ‘Lonely Press Play’ pero ahora puedes escuchar su versión de estudio, acompañada de un vídeo con imágenes de viajes y robots, pero en el que Albarn se digna a aparecer.

Clásicos Que Nunca Lo Fueron: ‘Van Lear Rose’ de Loretta Lynn

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Título: ‘Van Lear Rose’
Artista: Loretta Lynn
Sello: Interscope (2004)

Con el country comercial convertido en una poción tóxica, hace ya tiempo que lo más interesante que ocurre en él se produce en los márgenes de la página principal. Pero los artistas veteranos que se hicieron un nombre hace décadas en esa escena mainstream se han encontrado totalmente desubicados en este “nuevo orden”, demasiado viejos y auténticos para el country-pop hueco de Blake Shelton o Taylor Swift y a la vez demasiado mainstream para los recovecos alternativos. Pero de vez en cuando se cuela por las rendijas un disco como éste, que sucede contra pronóstico y que da en la diana sin premeditación, una pura serendipia. Jack White no había planeado hablar con Loretta Lynn de grabar juntos cuando ésta invitó a los White Stripes a conocer su rancho después de saber que en los créditos de ‘White Blood Cells’ le habían dedicado el disco a ella. Sin embargo, mientras curioseaban por la casa, Jack vio un cuaderno de páginas amarillas con algunos versos garabateados, y preguntó a Loretta qué era aquello. Cuando ésta le respondió que eran “canciones que he escrito, nada especial”, y le explicó cómo aquella primera, que empezaba “One of my fondest memories…” estaba dedicada a su madre, nació el germen de una colaboración entre dos artistas que se llevaban más de cuarenta años.

Loretta Lynn es la última gran matriarca del country femenino después de la muerte de Kitty Wells en 2012, de la que fue (igual que Patsy Cline) discípula, pero cuando se produjo aquel decisivo encuentro estaba en sus horas más bajas artísticamente hablando. Su disco de 2000, después de casi una década retirada, pasó desapercibido y sólo incluía una canción escrita por ella. Sin embargo, convencida por el brillo en los ojos de ese fan de 29 años, aceptó gustosa el experimento de grabar un disco con todas esas canciones que a su compañía no le interesaban, acompañada por White y parte de los Greenhornes -un grupo de rock y no de country- y ver qué ocurría.

El resultado fue una suerte de biografía musicada, en capítulos desordenados pero llenos de emoción, humor y violencia, a los que la sangre joven de sus músicos instilaba energía y espontaneidad. Sin la sofisticación estilística de una banda de country, las canciones de ‘Van Lear Rose’ suenan llenas de frescura o crudeza, según conviene en cada momento. El disco fue grabado en ocho pistas analógicas, no como alarde “retro” sino con la intención de sintetizar la esencia de las canciones y capturarlas con poca instrumentación y en un estadio primitivo, en dos o tres tomas máximo.

El tema ‘Van Lear Rose’ supone un comienzo esplendoroso: la voz cristalina de Lynn, acompañada de acordes de guitarra eléctrica que anticipan country-rock más que country, cantando al recuerdo de su madre. A menos de un minuto se siente uno un poco como tras abrir la primera página de una novela ya enganchado y con los ojos enrojecidos: ‘Van Lear Rose’ es un hermoso microrrelato del romance entre sus padres, tal como se lo contaba de niña su padre, un minero pobre de Butcher Holler, en Van Lear, Kentucky. La imagen que traza de su joven madre es sublime: “como un diamante en el carbón”. Según cuenta, “ella cruzaba caminando el patio de la mina / y los mineros le gritaban alto y fuerte / y soñaban con quién terminaría cogiendo la Rosa de Van Lear”. El country es por definición el género ideal para las historias emocionantes, tengan redención final o no. En este caso el final es feliz: “Entonces una noche de mediados de julio / bajo aquel viejo cielo azul de Kentucky / Aquel chico pobre ganó el corazón de aquella belleza”.

La continuación, con ‘Portland, Oregon’, revela ya en la segunda canción que estamos ante algo bastante más osado que un disco de country al uso. Su patrón de ritmo y guitarras slide la hacen mucho más cercana al rock de Led Zeppelin, como si Robert Plant hubiese grabado su disco a dúo no con Alison Krauss sino con sus antiguos compañeros de grupo y una cantante de country que es bisabuela. La letra no revela mucho, pero en una entrevista en la CBS meses después Loretta confesó que contaba la historia de la ocasión en la que, loca de celos por las infidelidades de su marido, decidió simular en el bar del hotel que tenía un lío con el guitarrista del grupo. Según contaba, cuando subió a la habitación su marido les esperaba borracho y con una pistola. La compleja relación marital de Loretta Lynn sobrevuela el disco y su vida entera, como veremos luego. En el vídeo oficial se recreaba la localización del bar, con Loretta cantando a dúo con Jack y dándose un beso en mitad de la canción.

La canción concluye con un final furioso, perfecto para tan turbulenta noche en Portland hace tantos años ya, final que conduce inmediatamente a otra de las canciones estrella de la cara A, ‘Trouble on the Line’. Es una preciosa balada country en compás de 3/4 que trata sobre los problemas de comunicación entre dos amantes, metaforizados en esos “problemas en la línea”, llena de “interferencias” y “mala conexión”. Arreglos más tradicionales, acústica, bajo, pedal steel y voz componen esta delicia con un hallazgo melódico que pocos imaginarían en una septuagenaria. Y todo en dos minutos veinte, como en los viejos tiempos. La voz de Loretta (según White “la mejor cantautora femenina del siglo XX”) suena frágil, se rompe a veces, pero eso no hace sino añadir carácter a su excelente interpretación: hermosa y sutilmente desesperada.

Family Tree‘ es otra viñeta costumbrista de tiempos pasados: la protagonista se presenta en casa de la mujer que le robó el marido (y “quemó su árbol familiar”), con su bebé, el perro y las facturas: “no vengo a que nos peguemos / lo haría si él fuese un hombre mejor / no me ensuciaría las manos con basura como tú”. Junto con ‘Portland Oregon’ y otros cortes de este disco, pertenece a una saga de canciones en la que Loretta se hizo especialista, por no decir directamente que inventó ella: canciones de mujer despechada en las que la rabia se dirigía principalmente a “la otra” («You Ain’t Woman Enough (to take my man)«), o a castigar al marido con leves penas (‘Don’t Come Home Drinkin’ (With Lovin’ On Your Mind)’). En la pacata sociedad norteamericana de la época (público aficionado al country especialmente) este tipo de letras le ganaron la reputación de “feminista hillbilly”, cuando su mensaje era en realidad bastante inofensivo y complaciente con los escarceos del sexo masculino, que en el caso de su pareja fueron constantes durante décadas. Pero no hay que olvidarse de los orígenes humildísimos de esta nativa de Kentucky a la que casaron con 14 años con su marido, Oliver “Mooney” Lynn, y al que permaneció fiel durante 48 años. “Según la forma en la que me educaron, una simplemente no se separa”. En su entrevista a la CBS habló de agresiones físicas de su marido («narices llenas de sangre, ojos morados»), pero quitándoles importancia, en un clásico cuadro de justificación del maltratador, al que definía con la inquietante frase “fue mi amante y mi padre”. Las canciones de Loretta encierran siempre esa esquizofrenia del enganche con la pareja destructiva y a la vez el odio hacia ella. El resultado siempre es dolor, que Lynn cristaliza en canciones bellas pero sombrías como ésta.

Después del blues rock de ‘Have Mercy’, con los controles puestos un tanto en piloto automático aunque ofrece un oportuno cambio de tono y sonido, llega ‘High On A Mountain Top’ – de nuevo Loretta en plena forma compositiva y vocal, con coro hillbilly incluido, y referencias festivas en la letra al género bluegrass (“de donde yo vengo las flores brotan salvajes / la hierba azul se mece como si no fuese a desaparecer nunca”). Además, más notas autobiográficas: su padre sacando paladas de carbón y su tío, quien “sacaba el violín, enceraba el arco / y todos cantábamos y bailábamos / Y no vamos a parar, cuando el «moonshine» fluye detrás cada roca”. Reminiscencias en definitiva de una era desaparecida hace décadas.

‘Little Red Shoes’ cierra el capítulo de la cara A de forma literaria: Loretta narra una historia de cuando tenía once años mientras los Greenhornes y White le hacen un acompañamiento perfecto, ambiental, lo suficientemente bonito para resultar atractivo pero sin interponerse en el relato. La combinación es exquisita, mientras Loretta narra esa dura historia de su infancia, en la que su madre roba unos zapatos rojos para ella cuando tenía cinco años y estaba enferma, para que pudiese caminar de regreso a casa tras ser rechazada en un hospital por no tener dinero.

La música de ‘Little Red Shoes’ es composición de Jack White, la única en un disco en el que se limitó a ser un “facilitador”, montando un grupo que no estorbase demasiado pero interviniendo en los arreglos cuando veía posibilidades. Muchos han comparado ‘Van Lear Rose’ con el renacimiento de Johnny Cash de la mano de Rick Rubin, pero sin discutir el valor de esos discos, el logro de ‘Van Lear Rose’ me parece mayor, porque los discos de Cash no son realmente de country, y porque eran todo versiones, al contrario que en el caso de Loretta Lynn.

La cara B se abre con ‘God Makes No Mistakes’, una miniatura de temática polémica, la del Dios que no se equivoca y es justo más allá de la comprensión humana, con versos en la línea de unos nefastos principios morales, digamos, gallardonianos (“¿por qué ha nacido este bebé, todo retorcido y deforme? / No somos quiénes para cuestionarnos lo que hace. Dios no se equivoca”). Ya hemos hablado de los orígenes rígidamente tradicionales de Loretta, y no es nuestro papel criticar las creencias de una septuagenaria educada en el temor a Dios. Musicalmente es una pieza plácida y triste al mismo tiempo, y establece un tono que continúa en ‘Women’s Prison’, otro de los grandes tesoros del disco: una composición poderosa con toque áspero, la historia de una mujer despechada que asesina a su novio y es condenada a muerte: sus lacrimógenos estribillos (“La multitud grita afuera «que muera la asesina» / Pero por encima de ellos oigo a mi madre llorando”) son acentuados por guitarras eléctricas distorsionadas, que de nuevo basculan el disco hacia el rock, sección central de riffs incluida. Dramatismo expresionista muy lejano de la cárcel de mujeres de, pongamos, Wanda Jackson, más moralista y acomodada.

‘This Old House’, casi otro dúo con Jack White, sirve de minúscula transición acústica: la batería se convierte en simple bombo y pandereta, el pedal steel en dobro. Se trata de una sencilla sucesión de estrofas, sin cambios ni estribillos, siempre comenzando con “si esta vieja casa pudiese hablar…”. En cualquier caso es extraordinaria: en menos de dos minutos la sensación final es de añoranza y mucho dolor, de duda entre el recuerdo maquillado (“hasta echo de menos a la pareja que me hizo a sentir así”) y la admisión del horror: “Si estas paredes hablasen me romperían el corazón en dos / No soportaría que me recordasen las cosas que solíamos hacer / Ya no queda amor en esta vieja casa, así que la puse en venta”. Loretta conecta pues en este sombrío tema con aquella tradición oscura, de gótico sureño, que solía empapar la música country y que en algún punto del camino se perdió casi para siempre, empujada por las lentejuelas.

Un viraje de la ficción dramática de ‘Women’s Prison’ al terreno autobiográfico que sirve también de transición hacia una sección final del disco que recupera su tono testimonial. Y lo hace con las dos caras de la misma moneda: infidelidad y amor. En Mrs Leroy Brown, una excelente pieza uptempo con piano “boogie”, reconecta con su tradición de canciones de mujer engañada con el puño fácil (literal en ‘Fist City‘, la ciudad del puño). Entre amenazas de agresión (“voy a coger a esa rubia que se cree una estrella de cine por la coleta y la voy a hacer girar y girar”) y expresiones de rabia e impotencia, la ficticia señora de Leroy Brown intenta mantener la dignidad alquilando con el dinero de su marido una limusina rosa para ir a sacarle de los bares.

En ‘Miss Being Mrs.’ aparece el otro lado: con tan sólo el acompañamiento de la guitarra acústica de Jack White confiesa echar de menos a su marido, que falleció en 1996. O quizá simplemente echa de menos no ser viuda: «Cogí mi anillo de casada y me lo puse en la mano derecha / Echo de menos ser «la Sra. de» esta noche”. La canción supuso el segundo vídeo promocional del disco, que incluye imágenes excepcionales del rancho y la casa de Loretta.

‘Van Lear Rose’ culmina con ‘Story Of My Life’, que sirve como coda final llena de humor, un verdadero diamante para cerrar el disco, en el que repasa algunos de los capítulos perdidos en su relato: cómo conoció a Mooney, cómo él le compró una guitarra para convertirla en cantante, cómo para los 19 ya tenía cuatro hijos, su actuación en el Grand Ole Opry, la mansión que se compraron (“vaya, otra vez estoy embarazada”), o la película que se basó en su vida (“Coalminer’s Daugher”, interpretada por Sissy Spacek en 1980), de la que se comenta con humor “fue un exitazo / lo que me gustaría saber es dónde fue todo el dinero”.

En los compases finales de esta pieza de country uptempo Loretta concluye: “58 años casados y seis hijos después / Tras un montón de risas y lágrimas / Tengo que decir que me siento afortunada / No está mal para una vieja chica de Kentucky, supongo”. Frase que se podría aplicar, como conclusión, a ‘Van Lear Rose’: un disco que nació modesto, con intenciones puras. Lynn y White sólo intentaban hacer un buen disco que hiciese justicia a esas canciones olvidadas, y acabaron creando un clásico inesperado. Las emisoras de música country no programaron el disco, pero obtuvo cinco nominaciones a los Grammys y ganó dos, incluyendo el Grammy al mejor disco de country del año 2004. Jack White siguió su camino, los Greenhornes se especializaron en revitalizar viejas leyendas (Ronnie Spector en 2006, Eric Burdon en 2012) y Loretta Lynn, ya octogenaria, parece definitivamente retirada. Eso sí, el sello de Jack White -Third Man Records- reeditó en 2011 ‘Van Lear Rose’, que queda pues como capítulo final de la mitológica discografía de Loretta Lynn. No está mal para una vieja chica de Kentucky, suponemos.