
Twin Peaks
-Laura Palmer aparece en el lago muerta, envuelta en un plástico, en el capítulo 1.
-Después de muerta vamos descubriendo que la santa Laura no era tan santa. Sexo y drogas están implicados.
-Por suerte para Laura Palmer, el chat no existía en 1990.
-El halo en torno a Laura crece capítulo a capítulo de tal forma que cada vez que aparece viva la actriz que la interpreta es decepcionante.
-El agente Cooper va narrando el caso a una grabadora, Dianne.
-Su baza para conquistar a la audiencia viene de la mano de un David Lynch en estado de gracia total: la palestra de personajes y la conjugación de realidad y sueño es magistral.
-El guión inspiró una de las mejores bandas sonoras de la historia, a cargo de Angelo Badalamenti.
-Le sobra algún capítulo en torno al 20, aunque no tantos como se dice.
-Es un hito en la historia de las series de ficción.
Desaparecida
-Patricia Marcos aparece en el lago, muerta, envuelta en una lona, en el capítulo 6.
-Después de desaparecida vamos descubriendo que la santa Patricia no era tan santa. Sexo y drogas están implicados.
-Por desgracia para Patricia Marcos, el chat sí existe en 2007.
-El halo en torno a Patricia crece capítulo a capítulo de tal forma que cada vez que aparece viva la actriz que la interpreta es decepcionante.
-El teniente Sierra habla por teléfono con su mujer e hija, a las que nunca vemos.
-Su baza para conquistar a la audiencia reside en los actores y en la cercanía del guión, con frases nada CSI como «Hala, venga, ánimo, ¿eh?». A un personaje que se llama Rubén lo llaman «Ruben».
-El guión podría inspirar el regreso de Alma-X.
-Por suerte nos enteraremos de todo en el capítulo 12.
-Le falta una vuelta pero está mucho mejor que ‘Matrimoniadas’.






Migala, con la imponente voz de Abel Hernández al frente, han hecho historia en el indie nacional cubriendo casi en exclusiva un área de rock poco complaciente, culto y arriesgado (¿lo llamamos post rock?), superándose disco a disco durante unos ocho años. Siendo conscientes de su singularidad, y advierto que esto es una apreciación totalmente personal (y por eso quizá equivocada), la banda llegó a pecar de cierta arrogancia dentro y fuera de los escenarios que hizo que cogiera a sus miembros cierta tirria. Como personajes, no como personas, claro está. En lo musical, una de las decisiones menos acertadas de su última etapa fue que prácticamente prescindieran de la rotunda voz de Hernández.


Hemos sido bastantes los que nos hemos horrorizado y disfrutado viendo ese engendro de reality protagonizado por las infames Paris Hilton y Nicole Richie. Para los que no lo sepan, ‘Simple Life’ era un programa en el que metían a estas dos fistras en una granja durante un mes sin tarjetas ni dinero ni nada, a intentar desempeñar funciones elementales como hacerse la cama u otras más complejas como llenar botellas con leche. Después de ver esto, te preguntas si estas dos chicas serán capaces de hacer algo más que gastar panoja y hacer las funciones fisiológicas en su sitio, pero esto es un debate para otro momento. 
Resulta sorprendente cómo Heath Ledger, el hombre que susurraba a Jake Gyllenhaal, se está transformando en el yeti o algo así. Últimamente se le ve por las páginas de cotilleos, ya sea por su reciente divorcio o por su presencia en festivales de cine, así que podemos ser testigos de esta curiosa involución de persona normal a esta mezcla de homeless, hombre de las cavernas y vendedor de una tienda de cómics. Sin embargo, la ropa que lleva Heath no es para cogerla toda y dejarla en la puerta de Humana para que la disfruten otros, sino que la mala pinta se debe a una mala combinación de toda ella. Veamos por qué.



Nosotros, como Silvia Niza, cuyo disco en solitario, por cierto, esperamos que exista, nos compramos esta semana dos discos: el de 
Esta semana nos llega el primer LP de Uke, el proyecto formado por Laura Soriano y Roberto Martín (ex integrante de nuestros queridos Niza). El álbum, homónimo al grupo, sigue la línea de su EP presentación (‘Boreal’, 2006). Aunque ahora, la experimentación musical con todo tipo de intrumentos, juguetes y demás aparatos que hagan «ruido» va mucho más allá que entonces y las formas se redefinen al tiempo que viajan curiosas e inquietas en busca de un nuevo mundo que se vuelve palpable a través de la magia del sonido.


La verdad es que el nombre de esta película tira muchísimo para atrás cuando te planteas ir a verla. Y es que los juegos de palabras del palo de éste, con frases hechas y tal, son de verdadera lástima y quedan fatal en los anuncios y carteles publicitarios. Sin embargo, como ya conocía la trayectoria de Frank Oz (fundamentalmente por ‘In & Out’, que qué queréis que os diga, pero me hace muchísima gracia) me decidí a ir a verla, varias recomendaciones de por medio, además.









Espero que nadie se ofenda, pero no me podía resistir a plantar esta portada, hecha por un fan (o eso dicen en Pitchfork).