La actriz más solicitada y mejor considerada de los últimos años tiene el honor de haberse convertido por méritos propios en una de las nuevas trendsetters. Tanto es así, que Louis Vuitton ha vuelto a contar con ella para protagonizar su nueva campaña publicitaria -esta vez convertida en un extraño y níveo angelote-, tiene su propia línea de ropa con Reebok -bueno, de esto mejor no hablar porque es bastante cutre, todo sea dicho de paso- y siempre está de las primeras en las listas de mejor vestidas de cualquier publicación. Vamos, un icono de estilo como la copa de un pino.
Así que estas imágenes que vemos aquí, fruto de una fiesta de Louis Vuitton celebrada en Nueva York esta semana, me tienen en un brete porque no sé si tomármelas como que la Johansson ha perdido la cabeza y se ha convertido en una señora muy hortera o, por el contrario, está adelantándose a todo el mundo como le suele pasar. Detengámonos primero en el vestuario; por supuesto, es de la colección de la firma que patrocina el evento (y diseñado por Marc Jacobs) pero está en ese punto en el que no sé si me encanta o me horroriza. El color violeta acompañado del rosa… ¿no es como de Princesa Cisne? ¿O es un divertido homenaje al kitsch propio de una fiesta celebrada en un resort de Miami? Lo mismo pienso de los brillos, que no sé si me gustan o me duelen. Qué sinvivir.
Ahora, prestemos atención a la parte superior de Scarlett; pero, ¿no estaba mucho menos rubia la última vez? Ay, Dior mío, que se ha derramado un bote de agua oxigenada por la cabeza, que se ha puesto el color de Belén Esteban… ¿o de Blondie? Otra encrucijada. Para rematar, combina este rubio naturalísimo con unas cejas castañas que podrían llevar Leticia Sabater o Madonna. ¿Con quién nos quedamos?
En definitiva, la moda es difusa y compleja, todo depende de con qué la compares, de cómo te lo tomes todo y del sentido del humor de quien la lleva puesta y quien la ve. Voy a seguir pensándome qué me parece este look porque sigo viviendo sin vivir en mí…



Volta (2007): Se abre el telón. Aparece Björk dentro de un tomate, o de una botella de Pepsi, bailando reggaeton en una canción sobre el Tsunami producida por Timbaland. ¿Cómo se llama la película? ¿’Alguien voló sobre el nido del cuco’? ‘Volta’. El sexto disco de la islandesa ha sido muy esperado por contener sorprendentes colaboraciones con Antony el de los Johnsons y Timbaland. He estado haciendo el tonto bailando el single, ‘Earth intruders’, que parece contener un sample de los Black Eyed Peas por momentos, pero la verdad es que dentro del disco, no tiene demasiado sentido. ‘Volta’ no es un disco bailable, más bien es como una banda sonora de ‘King Kong’ con algún arreglo puntual acertado o curioso, pero sin demasiado gancho ni la coherencia interna de ‘Medúlla’ o ‘Vespertine’. ‘Volta’ viene a ser un recopilatorio de los sonidos con los que ha jugado Björk a lo largo de su carrera. La mayoría de las canciones recuerdan de alguna manera a ‘The Anchor Song’, otras a ‘Pluto’ (‘Declare independence’), a ‘Vespertine’ (‘My juvenile’) o a ‘Post’ (‘Vertebrae by vertebrae’), pero no creo que nadie en su sano juicio prefiera estas canciones a las antiguas. Son evidentemente como sus caras B. 



Aun a riesgo de que esto parezca un site monográfico sobre Britney Spears dada la cantidad de posts que nos está dando esta jovenzuela, Brit siempre está de actualidad para bien o para mal, de manera que a mí no me queda más remedio que dar cuenta de sus últimas hazañas porque van de friki a frikérrimo.



Un poco tarde para recomendar esta película, pero va bien a esta fecha tan hermosa. ‘La vida de los otros’ sigue en cartelera, en un montón de cines de hecho, no tanto debido al Oscar recibido a la mejor película extranjera (la del año pasado no duró tanto en tantas salas) como al boca boca, supongo.






2007 verá la vuelta de Róisín Murphy, autora, junto a Matthew Herbert, del que, para mí, es uno de los últimos grandes discos que se han hecho. ‘Ruby Blue’ (2005), primeros pasos de Róisín sin su pareja sentimental y profesional en Moloko, quizá se vio un poco perjudicado por crítica y público porque las pistas 1 y 2 eran las peores del disco. Pero a partir de la 3, entre ‘Dear diary’, ‘Ramalama’ o ‘The closing of the doors’, aparte de las fantásticas ‘Sow into you’ y ‘If we’re in love’, asistíamos a una sensual combinación de pop y jazz, de sexo y drama, que no he dejado de redescubrir en los últimos 2 años.
Con los créditos sobrantes del mes de 
Fue gracias al espacio radiofónico del creador de 
El de Sam Raimi debe ser el primer caso de director que dirige tres películas seguidas sobre el mismo superhéroe. Porque hasta ahora, lo normal era que terminada la segunda se cansaran, como Tim Burton y ‘Batman’. Un capricho de estrella que consigue que las sagas cinematográficas queden cojas y relegadas al olvido por una tercera parte penosa (una mala obra acaba con la reputación de cualquier artista). Del éxito al ostracismo se puede llegar en tres pasos, sobre todo si disgustas a los talifanes de un cómic.
