A estas alturas debo ser uno de los pocos pringados que sigue viendo ‘Misión Eurovisión’: un 9% de share para su tercera gala. Una gala con muy poco nivel que a mí me pareció al servicio de que Rebeca, la de ‘Duro de pelar’, se clasificara. No lo consiguió con los votos desde casa, en los que arrasó una banda para adolescentes y locas, Nash; pero sí gracias al jurado del programa. Los restantes clasificados fueron nuevas cantantes gritonas, Yanira Figueroa y Sheila Rodríguez, y una doble de Angels Barceló, Marta Llenas. Entre los no clasificados, restos de Ríos de Gloria, una cantante latina haciendo (muy mal) ‘A quién le importa’, que apenas consiguió 4 puntos, y un grupo llamado Arde Troya. Qué hermoso día en el que se dieron cuenta de que no había nadie que se llamara así.
La segunda gala de ‘Misión Eurovisión’, cuyo triste funcionamiento ya os explicamos en su momento, ni siquiera llegó al nivel de la primera. Tuvimos que sufrir a una nueva generación de Década Prodigiosa, ahora misteriosamente cardada y teñida pero aún cantando ‘Made in Spain’; a una ex alumna de la mujer de ZP en plan Anastacia, con el mismo mal gusto para vestirse y moverse que ésta o a un colaborador de El Arrebato. Sólo salvaría a una chica llamada Mercedes que tocaba (muy poco) el piano y cantó un tema precioso de Alicia Keys (y a Helena Bianco si no se hubiera llevado a su marido).
Grandes ganadoras de la noche las dos más chillonas: Nazaret, que cantó a Mónica Naranjo, y Mirela, que convirtió en grito la victoria de Helena Paparizou de hace un par de años. Tercera quedó una chica con rollo oriental, Montse Mallorquín. Por último el jurado, mucho más desacertado que la semana pasada, clasificó a Paraelissa, un cruce entre Héroes del Silencio y Maná que nunca habríamos querido conocer; y a Paco Arrojo, un chico que había hecho una balada en plan salsa de Marc Anthony que no estaba del todo mal, pero con muy pocas posiblidades en el festival. La audiencia de la segunda semifinal fue menor incluso que la de la primera, pasando de un 13% a un 11%.



Hace unos días creo, no sé, que me colaron 
Ya está aquí, ya ha llegado y yo lo quiero cuanto antes en mis manos. En la Keynote de Steve Jobs de la feria Macworld de este año, por fin se ha presentado algo que llevaba meses (e incluso años) en la rumorología de los maqueros: el iPhone.
‘Lycanthropy’ (2003): Tanto su nombre, Patrick Wolf; como el de su disco, ‘Lycanthropy’, daban buenas pistas sobre su proyecto. Nacido en Irlanda, aunque residente en Londres, Patrick compuso este álbum entre los 11 y los 18 años. ‘Lycanthropy’ es un disco con un gran componente infantil, en el que las letras parecen cuentos, y la música, tan pasional, folk y tan de fábula, nos lleva por los caminos turbulentos y traumáticos del descubrimiento del mundo. Un mundo casi siempre lleno de desesperanza y tragedia (‘The childcatcher’ parece hablar sobre la pederastia), que, no obstante, convierte al personaje en un verdadero paradigma de la ternura. Imprescindibles ‘Bloodbeat’ y 




Hace unas semanas me compré a ciegas el nuevo disco de Casiotone for the painfully alone por 10 euros en CD Drome, pero he cometido el error de no escucharlo bien hasta hoy. Una pena porque, aparte de sonar como el proyecto lo-fi electrónico que podría haber firmado 




Álvaro Pombo se presentó al Premio Planeta y lo ganó con los pseudónimos Cat Stevens y ‘El año del gato’. Luego le dijeron que 


Nos enteramos hace unos días por un comentario de Caleidoscopio en un post de este blog del proyecto musical que ha creado 


Hará un par de años que vimos a Mendetz autopromocionándose en nuestros foros y blogs favoritos y hoy los tenemos entre los mejores del año del Mondo Sonoro, una revista que nos dice que este grupo ha hecho mejor disco que artistas de personalidad tan pronunciada como 
Número 5 en el NME, número 30 en RDL, número 3 en Playlouder, número 15 en Mondo Sonoro… Parece que el disco de 





Parece mentira, pero ya ha pasado un mes desde que tuvo lugar la primera edición del Primavera Club. JENESAISPOP estuvo allí. Y lo contamos tarde, sí, para que cuando digáis que nos parecemos a la prensa especializada del país, lo digáis con razón.
