Que los grupos no lean las críticas es algo difícil de creer, pero puede ser una realidad después de todo. Si no, cómo se explica que, tras las pestes que se han escrito sobre casi todos los discos que se han hecho con letras políticas y de odio hacia la fama, muchas bandas sigan con lo mismo. Es el caso de Bloc Party en su segunda entrega, ‘A weekend in the city’.
«Pido foie gras / y me lo como con completo desdén»; «en los 90, como adolescente, era optimista, pero ahora el terror ha irrumpido en la ciudad, en la ciudad, en la ciudad»; «The Daily Mail dice que el enemigo está entre nosotros, tomando a nuestras mujeres y quitándonos los trabajos»; «en mi tiempo libre intento evadirme haciendo crucigramas y sudokus»; «la MTV me enseñó a estar de mal humor, a no amar nada y a dejarme el pelo largo»
y referencias a madres que pierden a sus hijos y por supuesto a la ciudad de Berlín pueblan canciones con títulos como ‘Caza de brujas’.
Musicalmente, el grupo se acerca a las emociones de Coldplay (‘Sunday’) o Arcade Fire (‘Waiting to 7.18’) y a los temas más ambientales de U2 (‘On’). Menos mal que en algún tema aún se parecen a sí mismos, que les queda algún vocoder (‘Uniform’) y que el single, ‘The Prayer’, de estribillo rompedor, resulta un auténtico «grower». «Tonight make me magnificent unstoppable». 5.



Si juntamos los trabajos de un poeta irlandés con un premio Nobel de literatura bajo el brazo, los de una escritora de cuentos y poemas acusada de antiamericanismo, los de un dramaturgo y novelista de Kent experto en fantasías para todos los públicos con los de una culta poeta de Nueva Inglaterra, los del portador de un premio Pulitzer de Poesía y los poemas de una enfermiza escritora inglesa obtendremos una de las colecciones más representativas de la literatura en lengua inglesa del siglo XIX y primera mitad del XX. Si a este poemario le añadimos unas melodías meláncolicas y la susurrante voz de Carla Bruni obtenemos ‘No Promises’, el nuevo album de esta polifacética mujer con letras basadas íntegramente en poemas de William Butler Yeats, Dorothy Parker, Walter de la Mare, Emily Dickinson, Wystan Hugh Auden y Christina Georgina Rosetti.
Ya desde ‘Canalla’ demostraron sus grandes dotes artísticas. Pero es que hasta ‘Zapatillas’, El Canto del Loco se ha reafirmado en esto de forma exponencial. Yo propondría al autor de esa letra del «garito supermegaguay en el que no me dejan nunca pasar» subir al podio de los más ocurrentes. Eso sin contar con las gloriosas colaboraciones con Hombres G, ‘Por qué no ser amigos’, o el ‘Puede ser’ con su amiguita Amaia Montero (el mundo los cría y luego ya ellos se juntan). Por si no tuviéramos suficiente, su líder, Dani Martín,
Mira que es raro que un cantante no tenga ni una canción que me guste. Si hasta Whitney Houston ha hecho ‘I wanna dance with somebody’, ‘El guardaespaldas’ y un disco bastante aceptable que se llama ‘My love is your love’. ¿Pero tú qué has hecho, Mimi? Aparte de cantar canciones tristes de amor muerta de la risa, pasearte en patines en uno de los vídeos más odiosos de la historia, hacer el ridículo en una película, llevar prácticamente a la ruina a EMI o vestirte como una morcilla. Entérate, hija, el R&B aburre y tus letras llenas de referencias a marcas tipo Louis Vuitton no te dan el más mínimo glamour. Supervago.


El mundo se prepara para Mika (no confundir con 
No se puede ser tan drama queen. No sólo podemos dedicarnos a sufrir la disolución de 


Au Revoir Simone, trío formado por dos amigas que se conocieron en un tren de Vermont a Nueva York y otra más que se uniría a la banda después, recibe su nombre de una película de Tim Burton. Hace poco el trío se ha dado el gustazo de tocar en la presentación del libro ‘Catching the Big Fish’ de David Lynch y en marzo publicará su segundo disco en Europa, ‘The Bird of Music’, del que pueden oírse los dos singles, ‘Sad song’ y ‘Fallen snow’ en su 






Y tan increíble. Acaba el prime-time del viernes y la telebasura acampa a sus anchas en nuestra pantalla. Mira que no me parece mal que la cola del novio de Ana Obregón tenga sus 15 minutos de gloria (aunque para más… no sé yo si da); que me entretiene buscar a conocidos entre la gente pillada follando en el campo o en la playa (el día menos pensado saldremos alguno que otro); que el morbo de los documentales de cámara oculta se puede disfrazar de interés general…, pero es que lo del programa de Telecinco, ‘Esto es increíble’, presentado por Carolina Cerezuela, sucedáneo de ‘Impacto TV’, incomoda más que leer estos días en España un periódico de ideología contraria, que ya es decir.

!!! (también conocidos como Chk chk chk, a pronunciar «chik chik chik») pasará a la historia por ocupar uno de los primeros lugares en cualquier organización alfabética, tener uno de los nombres más molones y por haber potado en el escenario del Primavera Sound hace un par de años.
Clint Eastwood se pasa prácticamente al docudrama con ‘Banderas de nuestros padres’, donde recrea los días previos y las semanas posteriores a la batalla de Iwo Jima, que dio lugar a la fotografía más famosa de la II Guerra Mundial y a una de las 