En nuestro repaso semanal a las listas de ventas hoy sólo vamos a hablar de pesos pesados.
Astrud ha conseguido colar ‘Tú no existes‘ en la lista de ventas española gracias a las personas que nos molestamos en ir a comprar su disco a pesar de que ya lo teníamos y gracias a las personas que supieron esperar a que saliera a pesar de los retrasos. El disco ha entrado exactamente en el puesto #61. ‘Performance’ se quedó en el #89 si la memoria no me falla. Puedo tener mis reservas hacia este disco, pero desde luego noticias como ésta le alegran el día a uno: hay esperanza para el pop español. ¡Viva!
La otra esperanza es internacional y se llama Björk. No me ha gustado nada ‘Volta’ y ya lo he borrado de mi ipod, pero prefiero que venda ella a que venda Michael Bublé, para qué engañarnos. ‘Volta’ está en el #4 en Europa y en el #9 en EE.UU. España es uno de los países en los que más fuerte ha entrado, al #5. No creo que aguante mucho en listas pero el medio millón o millón de copias estas entradas ya se lo aseguran prácticamente. Y ya es pasta.
Travis, de quien más pronto que tarde publicaremos una discografía, están en el #7 en Europa, en el #58 en EE.UU. y en el #54 en España. Otros british, Manic Street Preachers, entran al #9 en Europa con ‘Send away the tigers’, sobre todo gracias al éxito de su dueto con Nina Persson en UK, que se quedó a unas decenas de copias de ser #1. Mientras, el nuevo disco póstumo de Elliott Smith, ‘New moon’, entra al #24 en EE.UU., arropado, seguramente, por las excelentes críticas que está recibiendo.
Peor le va a Dolores O’Riordan. ‘Are you listening’ se conforma con un raquítico #11 en Europa (#26 en España), que para su viejo estatus multiplatino, no está muy allá. Sobre todo si recordamos que ‘No need to argue’ vendió más que todos los discos de Travis, Manic Street Preachers, Astrud, Elliott Smith o los de Björk juntos.



The Monks fue una de esas formaciones de los 60 que podría a simple vista pasar como una más de la explosión de bandas pop-rock de la época. Pero una vez nos sumergimos en sus trabajos vemos la diferencia, el testigo que dejó a cantidad de bandas post-punk no es algo a pasar por alto. 


Hace poco yo mismo usé la pomposa expresión «gran dama del indierock americano». Y si hoy en día puede aplicarse esa frase a alguien es a Laura Veirs, que después de dos discazos como ‘Carbon Glacier’ (su reverso tenebroso) y ‘Year Of Meteors’ (aclamado primer paso multinacional y sí, su reverso luminoso) entrega con vocación continuista el nuevo ‘Saltbreakers’, una metáfora sobre las olas del mar. Y es que si ‘Year Of Meteors’ era un muestrario poético sobre el cielo, las estrellas, las constelaciones y demás, su nueva obra es todo un compendio de lenguaje pop sobre océanos, olas, ballenas, mareas, profundidades abisales y agua, mucho agua. Eso siempre con ese personal, un tanto infantilón, estilo lírico, que en su hoja de prensa definen acertadamente como «realismo mágico folk», atreviéndose incluso a chulear de intelectual con una adaptación al pop de ‘Ensayo Sobre La Ceguera’ de José Saramago en el gran single ‘Don’t Lose Yourself’.
Stereo Total son Françoise Cactus, batería y cantante, y Brezel Göring, que también canta y toca el resto de cosas. Antes, cuando se les preguntaba por el tipo de música que hacen, lo explicaban con esta fórmula: “40% Chanson, 20% R’n’R, 10% Punkrock, 3% DAF-Sequenzer, 4% Jacques Dutronc-Rhythmique, 7% Brigitte Bardot y Serge Gainsbourg, 1,5% Cosmonaute, 10% sintetizadores muy viejos, 10% 8-bit Amiga-sampling, 10% amplificador de transistores y 1% instrumentos verdaderamente caros y avanzados”.



La prolífica (musicalmente hablando) Gran Bretaña, y más concretamente Glasgow, nos trae una nueva banda de rock que presenta su primer largo el 14 de mayo presumiendo de ser la nueva niña mimada de su sello, Rough Trade. Se trata de 


Me encanta cómo empieza la crítica del último disco de 





El anterior álbum de este matrimonio de Carolina del Norte (patria chica de Superchunk, por ejemplo), ‘Birds Make Good Neighbours’, supuso para mí un tremendo descubrimiento. Editado en Merge Records a finales de 2005, se trata de un disco de pop PERFECTO, eterno, un compendio de la historia del pop rock concentrado en once cortes, un auténtico torrente de canciones increíbles como ‘Hold Hands And Fight’, ‘Leaves Do Fall’, ‘Blue Bird’, ‘4-Track Love Song’ o ‘Shake Our Tree’, con unas poderosas imágenes poéticas. Y, sobre todas ellas, ‘Boxcar’, memorable en su sencillez, una canción gloriosa que no he parado (y no pararé) de escuchar desde entonces. Y no estoy exagerando.
Hay tres cosas por las que me gusta La Mala Rodríguez:




Después de la decepción mayúscula de la semifinal con la injusta eliminación de Bélgica, Polonia y, sobre todo, Suiza, y la igual de injusta clasificación de Macedonia (como todos los años), Letonia o Moldavia, seguimos pendientes de la final de Eurovisión. Este año no tenemos una canción tan grande como el ‘No no never’ de Texas Lightning o el ‘Je t’adore’ de Kate Ryan del año pasado, ni España envía una canción tan buena como ‘Dime’, pero el Festival volverá a ser una cita indispensable para el eurodance, para el pop, para el kitsch y para el culto friqui, gracias a países como Ucrania (en la foto). Hacemos un breve repaso de todos los temas. Todos los vídeos están en esta 





Volta (2007): Se abre el telón. Aparece Björk dentro de un tomate, o de una botella de Pepsi, bailando reggaeton en una canción sobre el Tsunami producida por Timbaland. ¿Cómo se llama la película? ¿’Alguien voló sobre el nido del cuco’? ‘Volta’. El sexto disco de la islandesa ha sido muy esperado por contener sorprendentes colaboraciones con Antony el de los Johnsons y Timbaland. He estado haciendo el tonto bailando el single, ‘Earth intruders’, que parece contener un sample de los Black Eyed Peas por momentos, pero la verdad es que dentro del disco, no tiene demasiado sentido. ‘Volta’ no es un disco bailable, más bien es como una banda sonora de ‘King Kong’ con algún arreglo puntual acertado o curioso, pero sin demasiado gancho ni la coherencia interna de ‘Medúlla’ o ‘Vespertine’. ‘Volta’ viene a ser un recopilatorio de los sonidos con los que ha jugado Björk a lo largo de su carrera. La mayoría de las canciones recuerdan de alguna manera a ‘The Anchor Song’, otras a ‘Pluto’ (‘Declare independence’), a ‘Vespertine’ (‘My juvenile’) o a ‘Post’ (‘Vertebrae by vertebrae’), pero no creo que nadie en su sano juicio prefiera estas canciones a las antiguas. Son evidentemente como sus caras B.