El próximo viernes 10 de noviembre tendrá lugar otra de nuestras fiestas, a la que hemos tenido a bien llamar ‘Fiesta Bandwidth Limit Exceeded’, imaginamos que entendéis por qué. Así que os emplazamos a todos a asistir a El Naranja (San Vicente Ferrer, 53) a eso de las 23.30 para acompañarnos y, por qué no, contribuir un poco tomandoos algo (la entrada es gratis), a la salud de una causa tan justa como la de salvar al lince ibérico: mantener a Jenesaispop.com con vida sin que sus promotores se arruinen. ¿A que suena bien?
Para que os animéis todos a presentaros por allí, os hemos preparado una fiesta llena de sorpresas y sobresaltos. Comenzaremos con unos canapés, tal y como viene siendo habitual, obra de nuestros cocinillas. Continuaremos con un reparto de chapas (¡pedidnos si queréis!), mientras en la cabina, varios duelos de DJ’s se dejarán la piel. El line up será el siguiente:
–23.30: Piscu + Supervago, que empezarán con cosas tranquilitas.
–00.30: Gavilanas DJ’s (Nani + Patata), nos sorprenderán con su performance «fastforward&rewind»
–01.30: Jineteros DJ’s (iko + Caniche), quienes tratarán de hacernos ver que lo reviejo también puede ser divertido.
Durante toda la fiesta se repartirán papeletas para que escojáis si cada sesión acaba con una canción de Dover o una de Fangoria. Como colofón final, haremos otro sorteo como el que tuvo tanto éxito en la primera edición de la fiesta Jenesaispop: ‘Discos para disfrutar o destruir’, en el que regalaremos discos tipo ‘Velvetina’ de Miguel Bosé y vosotros mismos decidiréis si os los quedáis o preferís destruirlos en una especie de catarsis colectiva (con la inestimable colaboración de Sony BMG, Warner, Universal y Emi).





358 años después de que nos lo pidieran y 7 meses después de que el grupo estuviera a punto de ser 






Joan Wasser tocó el violín en el debut de Scissor Sisters, se enrolló y tocó con Jeff Buckley, ha colaborado bien en el estudio o en directo con Lou Reed, Nick Cave, Sheryl Crow, Sparklehorse, Nathan Larson y Dave Gahan de Depeche Mode, entre otros, aunque por lo que se ha hecho «conocida» es por pertenecer a la chupipandi de Antony & The Johnsons, Rufus Wainwright y compañía. Va bastante de auténtica, dice que su mayor influencia es la vida, que yo puntualizaría «la vida escuchando y grabando la música de otros», y ha llamado su primer disco, después de varios EP’s y singles, ‘Real life’. 
¿Crees que serías capaz de contener el vómito durante, aproximadamente, una hora y quince minutos? Si no es así, te recomendamos que no vayas a ver esta película porque probablemente no puedas soportarlo y tengas que correr al baño a echar hasta tu primera papilla. Y no miento: me considero una persona bastante curada de espanto desde que entré una vez en la cocina de un McDonald’s, pero lo que han hecho con ‘La matanza de Texas: el origen’ no tiene nombre. El filme es una precuela del clásico de cine de terror ‘La matanza de Texas’ y comienza en un matadero donde se ve el nacimiento de niño feísimo ensangrentado. A partir de ahí todo son vísceras y sangre. No hay ni un solo plano en toda la película en el que no se vea sangre por todos lados. El gore o las snuff movies al lado de esto son dibujos animados para niños.


No sabemos si Jonathan Richman ha vendido su alma al diablo, si ha descubierto el ‘Shangri-La’, si se ha machacado en el gimnasio o si es su eterna inocencia la razón de que, a sus casi 60 años, siga manteniendo esa envidiable forma física e ingenuidad sobre el escenario. Tan sólo acompañado de una guitarra acústica, una batería rústica y unos singulares instrumentos de percusión (como un cencerro, por ejemplo), este inclasificable poeta del rock brindó el pasado viernes, en la Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes de Madrid, una inolvidable actuación.

Malos días los tenemos todos, pero Sheryl Crow esta semana tuvo el peor. La cantante de blues-rock-whatever norteamericana de cuarenta y cuatro años es otra persona completamente distinta sin la labor de un estilista, peluquero y experto en Photoshop. No sé, mi madre tiene más o menos su edad y cuando va a la compra un sábado por la mañana con sus peores pintas ya va mejor que Sheryl y con mucho menos dinero. 
Si recientemente muchos nos pusimos tiernos con ‘

Los comienzos