La puesta de largo de Soleá Morente, con contribuciones de La Bien Querida, Jota o David Rodríguez, retoma tanto el flamenco como el underground español para, en definitiva, derribar fronteras.
El segundo disco de Beach House en dos meses no es una colección de descartes: las grandes canciones vuelven a sucederse una tras otra ahora en un trabajo más despejado, algo más árido, pero igual de ensoñador que siempre.
El cuarto trabajo de Joanna Newsom es su más compacto y completo y convencerá (o debería) no solo a seguidores acérrimos sino también a oyentes casuales.
'No me quiero enamorar' es una demostración de lo que se puede hacer con un buen cúmulo de influencias bien entendidas en el camino a la consecución de tu propio sonido.
Las letras honestas, epatantes, amargas y divertidas a la vez, siguen siendo el punto fuerte de un artista que, cada vez más, juega con los géneros sin que le tiemble el pulso y saliendo siempre airoso.
Dara Kiley, enunciando las frases de sus canciones como si estuviera a punto de volverse completamente loco, y su banda logran sonar frescos y diferentes con sus dosis de ruidismo desinhibido y autodestructivo.
Incluye hits potenciales como 'Plastic' o 'Singularity', canciones tan hermosas como 'Superheated' y el tema más chanante de la temporada, 'Tutti Frutti'.