El cantautor francés apuesta por un nuevo álbum, delicado y de tono conceptual, que bien puede convertirse en uno de los momentos claves de su discografía.
El disco que sacaría Janet Jackson si de repente decidiera ir de moderna y el disco que le hubiera encantado sacar a Rihanna si este año no hubiese decidido no sacar nada.
El cuarto álbum de la rapera británica deja atrás la excentricidad de '/\/\ /\ Y /\' para retomar el camino de sus primeros discos y abrirse al pop de forma coherente.