Salvar un teatro

Por | 25 May 06, 11:27

teatro_albeniz

Me enteré de la historia completa del drama del teatro Albéniz el pasado fin de semana. Y a lo largo de estos días he ido recabando información acerca de su cierre, la sentencia que lo avala, las leyes sobre protección de bienes inmuebles y de interés cultural…

Para quien no esté muy enterado, resumo en líneas generales. Existe una sentencia de 2003 a favor de los en su día propietarios del madrileño teatro para poder cerrar el teatro -actualmente gestionado por la Concejalía de Cultura de la Comunidad de Madrid- y dar el uso privado que deseen. Al parecer, tanto el edificio como su utilización, estaban dentro de la lista de edificios singulares y protegidos, pero tras varios informes presentados por los propietarios y otros especialistas la sentencia viró a su favor. Toda apunta a la futura construcción de un centro comercial pero no hay nada confirmado por sus actuales propietarios.

Como si los espacios culturales dejaran de ser negocio, llevamos una temporada en la que no es raro presenciar en Madrid el cierre de históricas salas de cine o de conciertos. Se está justificando el cierre del Albéniz con la próxima apertura de la que será la nueva sede teatral de Madrid, el Teatro de Canal. Además, el Albéniz ha albergado durante los últimos años multitud de actuaciones musicales de diversos artistas nacionales e internacionales. ¿Es que no vale la pena invertir en cultura? ¿Es que la cultura es un negocio? Hay cientos de salas alternativas que promueven la asistencia con facilidades de todo tipo, y llegan incluso a perder dinero con algunas obras, por lo que parece que el cierre del Albéniz no es justificable desde el punto de vista económico.

Las movilizaciones en contra de este cierre están empezando a dar que hablar. Cada vez son más los que se unen a la causa y, aparte de reconocidos actores, desde el Ayuntamiento y el gobierno de la CAM, diversos políticos del PSOE e IU ya están emprendiendo acciones para que el inmueble se considere bien cultural. Aunque solicitan el apoyo de los Populares para que esta iniciativa cumpla su objetivo.

Los más cercanos al teatro, han abierto un blog que, a un ritmo trepidante, se actualiza con todas las noticias y novedades del movimiento en contra del cierre del edificio. Ya están convocadas dos manifestaciones para la protesta. Una tendrá lugar esta misma mañana a las puertas del teatro y otra el día 5 de junio.

Si hay algo que salvar en este país, eso es la cultura. Mirando nuestras listas de venta de discos; las de asistencia al cine; la cantidad de salas de cine que se van a cerrar, sobre todo en la Gran Vía o las cifras de beneficios de las salas de teatro y conciertos, nos asaltan muchas preguntas… ¿Por qué muchos se dejan nos dejamos el dinero en salir una noche antes de gastárnoslo en cultura? En JenesaisPOP estamos en contra del cierre de este teatro, pero creemos que algunos merecemos un pescozón.

Manifestaciones:
jueves 25 de mayo, 12:00h, frente al teatro Albéniz, calle Paz, 11.
lunes 5 de junio, 19:00h, frente al teatro Albéniz, calle Paz, 11.

  • t-clas

    No nos podemos cargar el derecho a la propiedad privada sólo porque sea de otro. Si los propietarios pueden hacer un centro comercial y ganar mucho más que con un teatro, la cosa está clara : si se quiere seguir con el teatro, pues que les paguen (o sea, les paguemos) la diferencia.
    Y cuidado, que a mí ya me gustaría un modelo de sociedad en el que los teatros ganaran dinero sin subvenciones (como en Nueva York), pero aquí las cosas son así. Y por último, si alguien monta un centro comercial o una tienda o un bar y le va mal, pues ni subvención ni nada : a cerrar. Y a nadie le da ninguna pena.

  • Martin Silennus

    Yo estudié el BUP justo enfrente de otro teatro histórico, el precioso ‘Teatro Martín’. Cuando emprecé 1º, lo cerraron, no se sabe muy bien porqué -la sempiterna crisis del teatro, claro-, siguió cerrado en 2º y en 3º. En COU estaban construyendo un edificio de seis plantas de acojonantes apartamentos a no se cuantos kilos el m2. En fin, que parece que la historia se repite.

    Y lo de la Gran Vía no tiene nombre. La están destrozando. Se está conviertiendo en la calle de las franquicias de comida basura y ropa: Zara, Sfera, MacDonalds, Berska, Benetton, Starbucks… Qué asco y sobre todo, qué pena.

  • estas cosas son así, aunque recojamos firmas, clamemos al cielo o le metamos fuego al parlamento ahí irá un Centro Comercial. Por tutatis!

    y luego venga a quejarse de la cultura de España- ¿Que quieren si la mina ellos solitos?

    ayyyyyyyyyy

  • En el fondo yo siempre me pongo en el lugar del dueño.
    Si la ley le perite hacer un centro comercial y con eso gana mucha más pasta, pues enhorabuena, no es su culpa como está el mercado y si algunas actividades son más rentables que otras.
    El mercado ya se ocupará de abrir otro teatro si el publico lo necesita.

  • I.D.

    Amiguito, pues que el propietario no hubiese comprado un teatro. Para especular hay millones de edificios en Madrid pero no los teatros y los cines. Evidentemente resulta mucho más rentable vender un local a millones de euros de golpe y vivir de las rentas que gestionarlo y malvivir de la taquilla y las subvenciones. Si seguimos la lógica del mercado, sin intervenir, el centro de madrid se va a convertir en un gran centro comercial con algún que otro escenario para musicales.

  • janelle

    “el centro de madrid se va a convertir en un gran centro comercial con algún que otro escenario para musicales”

    ¡Y Patata encantada…! (digo yo)

    Por mi podrían desaparecer todos los teatros, estadios de futbol, centros comerciales y alguna cosa más. Pero entiendo la ley de la oferta y la demanda.

  • A ver, que Patata no necesita más Zaras y más H&Ms en Madrid. Y Patata también va al cine, al teatro, a conciertos y exposiciones, que la pobre no se pasa todo el día en un centro comercial.

    ¡Que yo no estoy nada a favor de que desaparezcan los teatros! Bueno, el Movistar sí.

  • t-clas

    ¿vais mucho el teatro? ¿cuántas veces al año?

  • t-clas

    Que se me corta !!
    Hay todavía una resaca sesentayochista, quizá. Si lo convirtieran en una discoteca o club igual habría menos protestas. Y el teatro desaparece igual.

  • Jorge

    Piedad. Por favor. Que no empiecen los “actores” y “actrices” y personajes de la “cultura” (Wyoming, Ramoncín, Rosa León, Ana Belén, la de Amistades Peligrosas, la insoportable Pilar Bardem, etc) a darnos la vara con manifestaciones, lecturas de manifiestos, declaraciones cursis, sobreactuaciones, actitudes condescendientes, etc.
    ¿De qué van? ¿Qué problema tienen? ¿Qué les pasa? ¿Les acompleja salir en las horrorosas teleseries y pretenden ser más trascendentes, a lo Brad Pitt y Angelina Jolie?
    Por otro lado, estoy bastante de acuerdo con t-clas. Efectivamente, si yo tengo una mercería y me va mal y tengo que cerrar a nadie le importa un pimiento ni me ayuda el estado a mantener el negocio artificialmente.

  • Por alusiones ¿porque no un teatro?..¿es mejor que una fabrica de galletas que de trabajo a cien personas?…¿o que un edificio de renta antigua y dejar a unos cuentos inquilinos en la rue? ..¿o que un comercio de los “de toda la vida”?.
    Todos somos especuladores en potencia..¿si tuvieses una casa/finca/teatro?..¿a quien se la venderías? al mejor postor ¿no?.

    No justifico el cierre, a mi también me jode ver como cada vez que se cierra algo abre algún tipo de franquicia, contemplar como el paisaje de las ciudades se llena de cadenas y sucursales. Como se estandariza.
    Pero no culpo de ello a los dueños. Ellos defienden lo suyo. Como haríamos todos.
    Mientras haya alguien con ganas de ir al teatro se abrirán salas, y en torno a ellas se abrirán galerías, y barrios degradados se pondrán de moda, y al cabo de un tiempo la historia se repetirá.
    Son las leyes del mercado

  • Pues lo mismo algunos miembros de JNSP no vamos mucho al teatro, pero otros van un montón e incluso lo practican y se estrasberizan como Eva de Cuatro en Alicante.

    A ver, es que una mercería no es cultura. El teatro recibe subvenciones, las mercerías no.

  • A mí me encanta estrasberizarme, anda que no. ;-)

    Yo tengo mil vínculos con el teatro. Y, de verdad, me dio mucha pena cuando cerraron la merecería de abajo de mi casa (verídico), a la señora el negocio le iba mal y se trasladó a otro sitio, pero es que el local estaba en un edificio que a día de hoy tiene tan sólo 7 años. Y tendría mucho arte (qué arte, tías, qué arte) vendiendo encajes y botones pero lo cierto es que esta buena mujer no hacía coreografías, ni cantaba canciones de Serrat en catalá, ni recitaba a Shakespeare ni nada de eso ;-). En fin, mil cosas, que como dice Farala no hace comparable una cosa con otra.

    Pero si me tuviera que manifestar en contra del cierre injustificado de una fábrica que da de comer a muchas familias lo haría igual, que no sería la primera vez. No soy “más guay” por defender esta causa por tratarse de “teatro” y “cultura” (lo entrecomillo como ha hecho Jorge), sino porque es algo que de verdad me llega, me afecta y lo siento.

    Y quien no lo entienda o no lo comparta pues me parece respetable. Total, la cosa es que hay una sentencia a favor de los dueños del Albéniz, será porque algo de legal hay en la operación de libre disposición del local, digo yo. Que a muchísimos nos da una pena tremenda, pues sí. Por eso, si se puede luchar, lo haremos hasta donde nos dejen. Porque hay cosas que lo valen.

  • Ninoska

    APOYO TOTALMENTE LA MOVILIZACIÓN PARA QUE NO CIERREN EL TEATRO. No se trata de hacer un análisis de quien va más veces al teatro o no. Apoyar la cultura ( tanto teatro como conciertos como salas, etc etc etc) es tan necesario como que hayan panaderías donde comprar el pan. Evidentemente que se manifestarán los cantantes y actores de siempre, que son los que más suenan pq son populares. Pero la manifestación más importante debería llegar de cualquiera que se interese por las cosas de este mundo. Un mundo de inconformistas me da miedo. Y todo esto no colisiona con el derecho de la propiedad privada ( eso sería otro gran tema que daría mucho q hablar ).

    Y poniendome un poco sensible y citando una célebre frase del teatro que por supuesto no es mia: ” el teatro no puede morir hasta que el último sueño sea soñado”

  • Ninoska

    un mundo de conformistas me da miedo

  • Se entendía, Ninoska. :-)
    Yo pienso bastante como tú. Muchas veces me han dicho que soy demasiado idealista pero me gusta creer que las cosas pueden ser de otra manera y que existe un mundo mejor.

  • Acabo de enterarme de lo del teatro Albeniz, y yo también me declaro en contra de su cierre. Porque pequeñas franquicias como una mercería o la panadería de debajo de casa se abren miles al año, y me da pena cuando fracasan a mi también. También el hecho de que despidan a un montón de gente me parece un hecho para manifestarse y protestar.
    ¿Pero cuantos teatros, salas de exposiciones, cines, se abren y se cierran al año? Bueno, en los ultimos años hemos tenido un boom de cines, eso es cierto, pero porque no hay casi ningún centro comercial que no se haya montado sus salas de cine para aprovechar la tarde. Pero esas salas de 40 con la pantalla pequeña… para mi no es lo mismo.
    En Zaragoza por ejemplo, dos salas de cine que hace 10 años que eran de las miticas, ahora son un Zara y un casino, y una galería de arte es una tienda de ropa. Y la unica noticia que tuve de esa galeria fue el dia de su cierre.
    Y respecto a que los actores se manifiesten, me parece lo mas normal. El teatro me parece muy gratificante para un actor, sin embargo hoy en día solo te conocen si sales en la tele. La gente que deja la tele para hacer teatro durante un tiempo suele caer un poco en el olvido. Y puedes ser actor y tener mucho amor al arte, pero si la serie cutre te da dinero, yo la cogeria tambien. Y si cierran un teatro (un sitio potencial donde trabajar) me parece logico que se manifiesten y usen su posicion ventajosa para reclamarlo. Todos lo hariamos.
    Y yo voy al teatro o a conciertos, no con la frecuencia que querría, pero es que hoy por hoy mi economia no me permite ir mas tampoco, y por que cuando le pregunto a la gente, la mitad de mis amigos me miran con cara extraña. Ellos se lo pierden…

  • I.D.

    La culpa la tiene el Ayuntamiento. Cuando uno compra un inmueble para uso cultural, lo hace bajo unas condiciones y bajo un precio limitado por ese uso. Que el Ayuntamiento liberalice ese uso implica generar automaticamente a los dueños unas plusvalías de las que serían tontos no aprovecharse. La culpa la tiene una Corporación ultraliberal que tiene el plan de convertir Madrid en un gran mercadillo.

  • Tengo un poco de tirria a los teatros desde que me llevo mal con un actor amateur de poca monta. A pesar de todo me parece muy bien que se cierren los teatros si estos no son rentables. Que se vendan los hoteles (como el del tio pepe en sol) y que todo sea un gran Corte Inglés.

  • Rentabilidad….
    ¿Porqué deseamos de la tierra ser,
    sin escrùpolos los amos?
    Para qué esas ansias de poder,
    sin en dias no lejanos
    dejaremos de las manos
    cuanto pudiésemos coger?
    (ParallelOne)

    Albéniz, aqui estamos!

  • Me dais mucha penita los que decís que se cierre el teatro si no es rentable… pero que mucha mucha penita.

  • 1981

    Totalmente de acuerdo con i.d. Los cambios de uso de los inmuebles culturales del centro de madrid son decisiones absurdas que en nada favorecen a la ciudad, salvo a los propietarios. Parece que a veces nos olvidamos de que haciendo esto los centros de las ciudades pierden carácter y memoria histórica. Hace siete años que llegué a Madrid y es impresionante como ha cambiado esto… a peor claro…
    Que será lo próximo? La gran vía como la conocemos tiene las horas contadas…

  • Gracias por publicar en este Blog el siguiente comentario que hice a la carta de Eva Aladro-Vico publicada en: http://teatroalbeniz.blogspot.com/ (fecha del 16 Mayo 2006)

    “Hola:
    Soy andaluz, de Jaén.
    Vivo y desarrollo mi humilde actividad artistica ( autor, actor, video) en Paris desde 1982.
    Un loquillo que pretende que el Tiempo no exieste, que este concepto es una invenciòn del lenguaje.

    “WHAT’S TIME?, es mi ùltima creacion multimedia, cuya duraciòn es de 90 minutos incluidos 32 minutos de video.
    El 22 y 23 de este pasado més de Abril 2006 en un pequeño teatro alternativo de Tokyo junto con una bailarina de Butoh puse en pràctica mi concepto y pude demostrar que efectivamente la nocion de pasado, presente, y futuro, son una invencion del lenguaje…Nada que ver con la dramàtica realidad del Teatro Albeniz.

    El Teatro Albeniz vamos a defenderlo nosotros, los artistas. De la ùnica manera que podemos ayudarlo verdaderamente:
    Poniendo al servicio de su supervivencia nuestro arte, generosamente, sin niguna contrepartida.
    Personalmente, estoy dispuesto, y estas letras sirven de compromiso, a presentar mi obra gratuitamente, y ha hacer don de la recaudacion al eventual “Fondo para la defensa del Teatro Albeniz” si éste existe.
    Y si no existe, crearlo!

    Espero noticias vuestras.
    Recibid, un fraternal abrazo.
    José Peñalver Guzman

    PS
    Podeis ver un poco a propòsito de “what’s time?”en
    http://www.paris-tokyo-paris.com(” cerrar las comillas”

    31 Mayo 2006
    Por favor visitar http://teatroalbeniz.blogspot.com/ porque es importante apoyar a los Amigos del Albéniz

  • island

    Los propietarios del Albéniz ceden y anuncian que seguirá siendo un teatro

    La inmobiliaria Monteverde proyecta “reformas estructurales y arquitectónicas” que “mejoren sustancialmente” el edificio
    EFE – Madrid
    ELPAIS.es – Cultura – 05-06-2006 – 16:14

    La inmobiliaria Monteverde, propietario del teatro Albéniz de Madrid, ha modificado su posición. Ni centro comercial, ni oficinas. “Ese proyecto ha sido totalmente desechado”, dicen. El edificio seguirá siendo un “centro teatral, en la línea de que lo ha sido durante los últimos años”, han afirmado. Además, han anunciado que acometerán “reformas estructurales y arquitectónicas” que “mejoren sustancialmente” el Albéniz.

    Así, Guillermo Cabanas, director de Organización y Desarrollo de la compañía propietaria del edificio, explica en un comunicado que “desde que Monteverde se ha hecho con la propiedad del teatro, hemos descartado que el Albéniz dejara de existir” pues “nunca estuvimos de acuerdo con el proyecto de los antiguos propietarios en ese sentido” ya que este teatro “es un símbolo para la cultura madrileña que no puede desaparecer”.

    El grupo inmobiliario, que someterá el proyecto de mejora “al visado de las autoridades competentes en materia urbanística”, añade que mantiene el contrato de arrendamiento del teatro a la Comunidad de Madrid, “en los mismos términos que habían establecido los antiguos propietarios y hasta el 31 de diciembre de este año”.

    Compromiso hasta 2007

    Informa también de que el grupo “se ha comprometido” con el Gobierno regional a “prorrogar este contrato el tiempo necesario durante 2007 hasta la inauguración de los nuevos teatros” para facilitar “la continuidad” de la programación cultural en este espacio.

    El Teatro Albéniz, proyectado por varios arquitectos y finalmente realizado por Manuel Ambrós Escanella, fue inaugurado en 1945. Hoy, sus propietarios recuerdan que este teatro, con 1.040 butacas, estuvo “a punto de desaparecer a principios de los ochenta” pero “el primer Gobierno regional de Joaquín Leguina lo remodeló para desarrollar en él un programa artístico y cultural estable”.

  • Beltrán Gambier

    Así veo la dramática y triste situación del teatro Albéniz al día de hoy, 15 de julio de 2006

    El teatro continúa desprotegido y, por ende, expuesto al peligro de ser demolido. En el Pleno del Ayuntamiento de Madrid se prometieron medidas para protegerlo, pero todavía no llegan (PP, PSOE e Izquierda Unida coincidieron en este punto). En la Asamblea de la Comunidad de Madrid el PSOE intentó declararlo Bien de Interés Cultural pero el PP se opuso y con su mayoría dejó al noble proyecto en el catálogo de las intenciones.

    El verano distrae a los ciudadanos, adormece ciertas conciencias y los especuladores aprovechan.

    ¿Porqué?

    Aprovechan para avanzar en la escalada. Ya veremos cómo, de un momento a otro, habrán de presentar su proyecto arquitectónico que con tanto “cariño cultural” elaboran. Y eso será con el objeto de consolidar la situación jurídica en la que están. Esto puede complicar todavía más el panorama, en el marco de la inacción administrativa, a la hora de la expropiación o en la eventual (no es deseable que remota) negociación de compra. En la medida en que se progrese en lo que desean hacer la posición jurídica de la administración se complica. Saben lo que hacen. También tienen abogados, claro. Esto es un negocio. En aquella cálida tarde del Círculo de Bellas Artes bien se encargó el valiente vocero de recordar a los incautos que no trabaja para una o.n.g.. Después de todo lucrar es lícito y, además, no es pecado.

    Mientras esto ocurre, la Plataforma de Amigos del Albéniz recibió el día 7 de julio el premio “La Rosa de Madrid”, instituido por el PSM y el PSOE, en la persona de la infatigable portavoz del movimiento, Eva Aladro Vico. Lo entregó la propia María Teresa Fernández de la Vega. Este hecho marca la diferencia de este partido en materia cultural. Y para que no quedaran dudas Rafael Simancas dijo algo con todas las letras: compraremos el teatro si accedemos al gobierno.

    El Partido Popular, por su parte, calla en tanto puede una disputa interna que no termina de salir a la luz y no sabemos si es feroz. Pese al persistente empeño que hubo en tapar un hecho no menor, finalmente se conoció el impresentable motivo por el cual la Comunidad de Madrid de Madrid terminó desistiendo del recurso de casación que pudo haber revertido la sentencia desfavorable del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (acto procesal que casi no registra precedentes y que va en contra de una costumbre inveterada de esperar a la última palabra de la justicia). Frente a ello, al Alcalde Ruiz Gallardón no le quedó otro remedio que preguntarse públicamente porqué su compañera de partido habría ordenado el desistimiento del recurso. Y la respuesta está a la vista del que la quiera ver.

    Intentemos ver, entonces.

    La súbita acción de los dueños del teatro da alguna pista para empezar a pensar cómo se alimentan ciertos fervores. Unas horas antes de que tuviera lugar la exitosa manifestación a favor de la conservación del teatro convocada por la Plataforma de Amigos del Albéniz (la gran cobertura periodística exime de mencionar la gran cantidad de figuras de la cultura que estuvieron allí presentes), la inmobiliaria que hoy es dueña del Albéniz lanzó un comunicado con el deliberado propósito de dar la idea de que el tema del teatro estaba solucionado y que se respetaría el “uso teatro” del predio.

    Esta estratagema destinada a desinflar un intenso impulso cívico no tuvo éxito alguno, hay que decirlo, porque nadie tragó el anzuelo y todos los manifestantes se pronunciaron de manera contundente en contra la demolición. Pero el fracaso no los desanimó.

    La Unión de Actores –que participó intensamente de la movilización ayudando a la Plataforma a organizar el acto y tuvo su propia pancarta-, los trabajadores del teatro, y todos los presentes clamamos cientos de veces: no a la demolición. Dijimos todos juntos “a este teatro lo vamos a salvar”. Imborrable queda en la memoria de esta ciudad la imagen de Pedro Almodóvar leyendo junta a Eva Aladro el manifiesto preparado para la ocasión.

    Todo este movimiento cívico-cultural fue impulsado desde el inicio desde el blog de la Plataforma (http://teatroalbeniz.blogspot.com) que fue y es alimentado, hora a hora, por Berta Delgado, otra incansable activista de la causa –y cofundadora del movimiento-, y la propia Eva Aladro. Hoy son casi 6000 los adherentes a la causa en España. Pero los apoyos llegan también de distintas partes del mundo. Y esto solo pasa porque lo hecho en el Albéniz ha dejado mucha huella en los corazones. Y esta es la fortaleza que hará ganar la batalla.

    Los dueños del teatro, que cuentan -hay que reconocerlo a estar por los resultados- con un buen asesoramiento a la hora de comunicar, siguen trabajando en la captación de adherentes a su causa. Pareciera, a estar por alguna información salida en un medio local, que han tenido algunos éxitos en ese cometido. Ver para creer. Todavía no vimos.

    El proyecto que tienen aún no ha sido presentado pero, por declaraciones públicas, se sabe que el gobierno de la Comunidad de Madrid ya lo conoce. Es normal. La inmobiliaria lleva meses trabajando en esto y se conversa con las autoridades. Y la Presidenta de la Comunidad de Madrid, doña Esperanza Aguirre, confirmó expresamente en declaraciones públicas su inexplicable cambio de posición. No sabemos cuándo decidió deshonrar su palabra, dada en el punto 9 de su plataforma política, de que compraría el Albéniz para migrar hacia su desoladora posición actual que es la de que allí se mantenga un “uso teatro”. Esto supone la muerte del Albéniz. Y supone, además, algo más grave: toda la inversión que se hizo con dinero público durante 20 años se tira por la borda. Una inversión en cultura que se pierde.

    Una cosa más: comprar el teatro Albéniz está a la mano de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento. El problema no es que resulte caro (vemos como nadie esgrime este argumento). Es problema es otro, a ver si nos entendemos.

    En síntesis: el partido que gobierna España está a favor de conservar el teatro Albéniz tal como está hoy, el Partido Popular –en la escala municipal- también. Izquierda Unida –con gran fervor y protagonismo de Inés Sabanés desde el inicio– también. 6000 personas del mundo de la cultura, también. Y muchísimos más que todavía no se han manifestado, también.

    Esta semana que pasó apreciamos el autismo político de quienes presentaron la programación del teatro para la próxima temporada. Como si nada de todo lo dicho más arriba hubiera tenido lugar reafirmaron, impasibles, la idea de demolición. ¿Cuál será la venganza que depara el ignorar a los protagonistas de la vida cultural? No lo sabemos. Los políticos son ellos.

    Creo que ha llegado el momento de honrar el espíritu de la gran manifestación del 5 de junio de 2006 y seguir dando batalla para que el teatro Albéniz no sea demolido y su magnífica programación sea conservada.

    Beltrán Gambier

  • Beltrán Gambier

    La Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento tienen en sus manos una oportunidad histórica en la vida cultural de la región, veremos si la aprovechan.

    A estar por lo que han hecho hasta ahora en relación a la preservación del teatro Albéniz, diría que no lo harán.

    El teatro puede ser expropiado pero el instituto expropiatorio ha quedado desprestigiado después del caso Rumasa. A los políticos no les gusta pronunciar la palabra expropiación frente a los medios.

    Tanto el Ayuntamiento como la Comunidad han declarado que una sentencia impide la expropiación. Este argumento ya no corre. Gracias a un dictamen de una Catedrática de Derecho Administrativo (Blanca Lozano Cutanda), los poderes públicos no pueden esgrimir como excusa la sentencia.

    Han quedado sin excusas y están en tiempo electoral.

    Lo mejor que podría ocurrir es que Esperanza Aguirre compre el teatro Albéniz como prometió en su programa político.

    Está a tiempo.

    Pero no seamos ingenuos. Si no lo hizo hasta ahora es múy difícil que lo haga.

    Beltrán Gambier

Playlist del mes

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR