The Streets / Everything Is Borrowed

Por | 15 Sep 08, 10:40

“Llegué a este mundo sin nada / Y me voy sin nada excepto amor / Todo lo demás era prestado”. Con este estribillo cantado a varias voces, abre y presenta su disco Mike Skinner, el que se reveló como el rapero más sentimentaloide del mundo con su llorica y precioso segundo álbum, y por tanto nuestro favorito. Una bonita manera de encauzar el álbum (desde luego mejor que su horrible portada), que nos recuerda que sin los Streets, Facto Delafé no serían nadie.

A primera vista tanto la pista que regaló en mp3, ‘The Escapist’, como el nuevo single, ‘Everything Is Borrowed’, no están a la altura de viejos singles de los Streets, como ‘Dry Your Eyes’, ‘Fit But You Know It’ o ‘Don’t Mug Yourself’. Pero ‘Everything Is Borrowed’ abriendo el disco y ‘The Escapist’ cerrándolo, dan sentido al que es probablemente el álbum más optimista de los Streets, a pesar de los momentos amargos. Porque aunque en ‘The Escapist’ se percibe cierta resignación ante el devenir de la vida, lo que predomina, cuando menos, es la celebración de que podemos pensar en aprovechar el momento.

Mike Skinner no es el gran filósofo de nuestros días. A veces peca de ingenuo o de obvio, como cuando en ‘The Escapist’ nos habla de dedos de manos y pies flotando en el agua como imagen de sentirse vivo, pero definitivamente hay algo encantador en sus letras que las mantienen bien lejos de ser malas. Y es algo muy concreto. Hay destellos de genialidad, como cuando en el gospel ‘Heaven For The Weather’ dice: “Quiero ir al cielo sólo porque hace buen tiempo / y al infierno con la compañía que pueda encontrar allí”. Hay momentos tiernos que pueden derretir a cualquiera, tan raros en un rapero que parecen incluso cargados de ironía (la balada ‘The Strongest Person I Know’). Pero sobre todo, lo que sale a borbotones de las letras de Mike Skinner es una honestidad brutal y apabullante que puede ponerte los pelos de punta, hacer reír o llorar y acompañar los momentos débiles y fuertes de cada ser humano.

Esto, que ya lo sabíamos, es acentuado en este disco por el modo en que Mike Skinner ha decidido articular las voces. En la mayoría de los casos deja el protagonismo del estribillo a un coro que repite la moraleja de la canción. Los resultados son totalmente teatrales y a veces casi surrealistas y lorquianos. Sirva como ejemplo la mejor canción del disco, ‘On The Flip Of A Coin’, que ha escrito inspirándose en el libro ‘The Dice Man’ de George Cockcroft (y en ‘A Boy Named Sue‘ de Johnny Cash, dice), esto es, una persona que decide su vida en función de lo que dice un dado. Mike Skinner reflexiona sobre hasta qué punto la obsesión por la suerte puede condicionar la vida de una persona y por eso hace repetir a sus coristas, como si estuvieran locos, que diga lo que diga la tirada, el dado decidirá nuestro destino.

Musicalmente el álbum es incluso más interesante. ‘The Way Of The Dodo’, esa canción que ha hecho sobre el medio ambiente inspirándose en este bonito animal, es la prueba de que sigue sabiendo rapear, pero en otras abre nuevos campos. ‘Never Give In’ cuenta con unas guitarras eléctricas tan sensuales que casi suenan medio playeras y reggae, mientras que ‘The Sherry End’ es claramente su canción más disco.

‘Everything Is Borrowed’ no es una obra maestra sólo porque hay momentos por pulir. A ‘On The Edge Of A Cliff’ le falta algo y a ‘Alleged Legends’ también, pero el disco nos vuelve a mostrar, por si alguien lo dudaba, que Mike Skinner es uno de los genios más versátiles de nuestro tiempo tanto como compositor como productor. Dice que después del quinto disco, un álbum electrónico sobre Berlín que ya prepara, no habrá más discos de los Streets. El 15 de noviembre actuará en Madrid y el 16 en Barcelona y nosotros estaremos allí para animarle a que siga muchos años más.

Calificación: 8/10
Lo mejor: ‘Everything Is Borrowed’, ‘On The Flip Of A Coin’, ‘The Sherry End’
Te gustará si te gustan: Facto Delafé, lo decimos porque en España venden más.
Escúchalo: MySpace

Etiquetas:

Send this to a friend