Jaime Urrutia: «O hago un buen disco o me retiro, que no pasaría nada»

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Jaime Urrutia: «O hago un buen disco o me retiro, que no pasaría nada»

Jaime Urrutia es una de las leyendas vivas del pop español, gracias a las buenísimas canciones que publicó al frente de Gabinete Caligari. Menospreciados en su momento por parte de la crítica por hacer música en última instancia poco underground, gran parte de su repertorio y muy especialmente ‘Camino Soria’ han resistido el paso del tiempo como pocos álbumes de aquella década. Coincidiendo con el concierto de este sábado 18 de noviembre en el 35º aniversario de Sidecar (Barcelona), tengo la ocasión de entrevistarle. Jaime me recibe en un bar cercano a Manuel Becerra (Madrid) donde ya saben lo que toma en cuanto entra por la puerta. Urrutia no hace mucho caso a su cerveza, de todas formas, se muestra tranquilo, da reiterados y resignados suaves golpes en la mesa tipo «qué voy a hacer yo» cuando le pregunto por lo infravalorado de su grupo y también se muestra crítico y exigente consigo mismo respecto a su última etapa.

¿Qué tal estás? Hace 7 años de tu último disco y no se sabe mucho de ti.
A nivel personal, bastante feliz. A nivel profesional, tal y como están las cosas, si no sacas un disco espléndido, no merece la pena sacar nada. Dejé Gabinete en 1999, nos separamos. Mi primer disco en solitario fue de puta madre, es un gran disco, después grabé un disco en directo… pero para artistas como yo está bastante difícil. Hago mis bolos, hay gente que me quiere… pero sin grandes alharacas. Quería haber sacado disco en 2015 y 2016 con mi sello, Dro, que pertenece a Warner. Ellos confían en mí. Les llevé unas canciones y me dijeron: «No, Jaime, piénsatelo mejor, esto no está bien». En principio me sentó mal, pero con el tiempo vi que tenían razón, iba a ser un disco que iba a pasar desapercibido. A los artistas de mi época no nos ponen en la radio, apenas te hacen caso, pero por orgullo de compositor, cantante y de ser quien soy, hay que hacer algo mejor.

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¿Cuánto tiempo tarda alguien en ser tan autocrítico?
‘Lo que no está escrito’ es de 2010, ellos aceptaron pero no les gustaba tampoco mucho. Estoy en un momento que dudo de mí mismo. O hago un buen disco o me retiro, que no pasaría nada. Es una diatriba. Mi reto es hacer un buen disco, creer en mí y saber que no se ha agotado la fuente. Tengo 4 canciones, pero hay que dar 9 o 10. He pasado un año un poco olvidado de esto, pero ahora estoy componiendo y quiero reunirme con mi teclista en diciembre.

«O hago un buen disco o me retiro, que no pasaría nada»

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¿Escribes tú solo aún? ¿No has pensado en recurrir a un autor de confianza como otros artistas? Ahora mismo ya todas las canciones que triunfan las han hecho «hacedores de hits».
¡Hit makers! Letra y música las escribo yo. Se ha perdido la épica del cantautor de canciones. El negocio funciona como dices tú, pero yo soy de la vieja escuela. Si no lo he escrito yo, no me lo creo. Alguna vez me ha pasado cantar una canción de otro que sí, como con ‘Rock And Roll Star’ de Loquillo, pero en general cuando la canción es de otra gente no me la creo.

No te quiero comparar con Raphael, que es un intérprete, profesión que yo respeto mucho, pero que no es la tuya. Pero el caso es que ha sacado un disco con autoría de muchos cantantes de ahora. ¿No te plantearías algo así?
Está Bunbury, que es muy amigo mío. No es mi forma de ser. Soy un tipo muy metido en mí mismo. Soy tímido, no un gran relaciones públicas. Loquillo sí es un gran relaciones públicas. Se sabe vender. Yo soy más encerrado en mi mundo. Creo que con Gabinete Caligari lo hice bien, y si no me sale nada más, me retiro, no pasa nada.

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No tenía la sensación de que fueras un cantautor de manera tan cerrada, quizá por haberte conocido a través de un grupo.
De muy joven escuché mucho Serrat, Aute, Luís Llach… a principios de los 70. No había llegado el punk, que apareció cuando yo tenía 18 y 20 años, y eso me abrió un mundo. Pero tengo ese poso de cantautor de antes, me gustar hacer mis letras y mis melodías. Luego, que los músicos te hagan arreglos, pero una canción es una buena melodía y una buena letra.

Es un poco cansino que se hable tanto de la Movida, y menos de autores de inspiración clásica de aquella década: Jaime Urrutia, Santiago Auserón, Carlos Berlanga…
Mis grandes referentes son los Beatles, los Stones, los Dorrs, Lou Reed, David Bowie, Elvis Presley… solo me inspiro en ellos, es la música que me gusta.

¿Echas de menos que se hable de autores clásicos como Carlos Berlanga o tú mismo?
Los 80 para la gente son Gabinete y Alaska y Dinarama, no Jaime Urrutia y Carlos Berlanga. Estaba muy marcado por salir en televisión. Carlos Berlanga es de mis compositores favoritos. Me podían conocer más por mi carrera en solitario, pero… es el sello.

«‘Camino Soria’ va a pasar a la historia como uno de los mejores discos del pop español, y modestia aparte creo que lo merece»

Rockdelux suele elegir ‘4 rosas’ para sus listas de lo mejor del siglo o del pop español, yo siempre he pensado que vuestra obra maestra era ‘Camino Soria’. ¿A ti qué te parece con el paso del tiempo?
Estoy de acuerdo. Con ‘4 rosas’ abrimos el camino para ‘Camino Soria’. Hace 30 años de este disco y el sello que era EMI pero WEA compró el catálogo, va a sacar una reedición de lujo y me han pedido un texto. Es la obra fundamental de Gabinete, está muy bien acabado, a veces he leído en Youtube opiniones y creo que va a pasar a la historia como uno de los mejores discos del pop español, y modestia aparte creo que lo merece.

¿Cómo disteis con ese sonido tan atemporal en plenos años 80?
Siempre grabábamos con Jesús Nicolás Gómez, fue en Doubletrownics, unos estudios de Madrid, grabamos un single con Parálisis Permanente, ‘4 rosas’ también… Es un tío muy inteligente, también produjo a Dinarama, a Radio Futura, a Sabina. El disco era un pop más o menos fresco, pop-rock, como los Kinks, los Beatles, música inglesa de los 60…. Aparecimos en el estudio y ya nos conocíamos de dos discos. Cuando haces un disco bueno, y escuchas las mezclas, te das cuenta enseguida, hay una especie de magia. También se dieron unas circunstancias en ‘Camino Soria’, me había dejado una chica, estaba hecho polvo, con la sensibilidad a flor de piel, se compuso muy rápido… Todo lo contrario que ahora: estábamos sembrados. Llevábamos un teclista, Esteban Hirschfeld, que llevo ahora mismo, que hacía arreglos cojonudos de viento… Se dio todo: grabamos en 7 meses y salió todo redondo.

‘Suite nupcial’ siempre me ha parecido una canción súper guay…
«Nos reímos de todos nuestros ex pegándoles puntapiés…» Son canciones de despecho. Estaba contrariado, me jodió mucho, te dejan y te lo tragas. En el 87 teníamos que hacer (este) otro disco porque el grupo estaba en plena popularidad y la compañía quería aprovechar. Nuestro saxofonista había muerto por las drogas y se me juntó con todo. Estás muy jodido, pero te sale todo… Es la madurez de un grupo. Habíamos empezado en el 81, en el 87 no éramos unos genios, pero sabíamos tocar y lo que queríamos, y salió ‘Camino Soria’.

«Queríamos ser un grupo molón, tocar en el Rockola, pero pensamos que iba a ser una broma de un año o dos. Y bueno, de repente, hubo un estallido»

¿Cómo recuerdas canciones más siniestras como ‘Olor a carne quemada’ o ‘Cómo perdimos Berlín’?
Nos influyó Eduardo Benavente, que tocaba con Alaska (y los Pegamoides) para ganar dinero, pero lo que le gustaba de verdad era la onda siniestra del pop inglés, y como tenía dinero, viajaba a Londres, compraba discos… Éramos amigos y nos oyó y dijo: «sois totales». Nos influenciaba lo que nos decía. Nosotros no teníamos dinero pero él traía discos de Siouxsie, le gustaba Bowie, Joy Division sobre todo… Oímos esos discos y por mi voz yo imitaba el tono de Ian Curtis. Fue un poco batiburrillo para darnos a conocer, queríamos ser un grupo molón, tocar en el Rockola, pero pensamos que iba a ser una broma de un año o dos. Y bueno, de repente, hubo un estallido. Nuestro primer disco fue en una compañía propia, Tres Cipreses, nos autoprodujimos con ayuda de un hermano mío que trabajaba y un amigo de Eduardo que puso dinero. Hicimos nuestro propio disco, cosa que una multinacional no hubiera hecho en aquel momento, en que estaban con Perales, Miguel Bosé y Camilo Sesto. Hasta que no les quedó más remedio de decir «esto vende», «esto se va a poner de moda». ‘Camino Soria’ fue el primer disco con una multinacional, EMI. Fue el fin de la Movida, nos acusaron de que los grupos nos vendimos. ¿Había que venderse? No, había que tirar para adelante. De Dro a EMI la diferencia es que íbamos a Barcelona a hacer entrevistas de 8 de la mañana a 1 de la madrugada parando solo para comer, y al año siguiente teníamos 30 o 40 galas en Cataluña, ciento y pico en total. Dijeron que nos habíamos vendido pero era lo lógico.

De pequeño sabía que Eduardo Benavente había muerto, pero no he sido consciente hasta después de que tenía solo 20 años cuando tuvo el accidente, ¿cómo crees que se habría desarrollado como artista?
Se ha hecho alguna película (documental) sobre él, he hablado sobre eso. Musicalmente estaba aprendiendo. Le conocí con 17-18 años. Supo aprender a tocar la guitarra en medio año. Tenía muchas ideas. Podría haber sido el Bowie español, tenía claro todo, lo que era provocar. Él llevaba su vida, se metía caballo… fue un poco su ruina. Me lo imaginaría, salvando las distancias, como Bunbury. Me gustaba más Eduardo que Bunbury, pero lo que quiero decir es que no era música, trascendía mucho más. Una pena que muriera así.

«Eduardo Benavente podría haber sido el Bowie español. No era música, trascendía mucho más»

Hay grupos que han seguido un poco su estela, tipo nudozurdo.
No los conozco. Tengo el orgullo de haber tocado con Parálisis, en ‘Autosuficiente’, porque él buscaba un guitarrista y me lo pidió, en uno de sus mejores discos. Para mí es un orgullo.

¿Sientes que Gabinete habéis podido ser una influencia en grupos, como Modelo de Respuesta Polar, Sr Chinarro…
Cosas puntuales. Un trío de Valladolid, que el cantante tiene barbas, hizo una versión de ‘Malditos refranes’ (NdE: no caigo en ese momento, se refiere a Corizonas).

La Habitación Roja hicieron una pero son de Valencia.
Sí, ‘La fuerza de la costumbre’. La gente nos aprecia pero tampoco… somos un grupo extraño. No sé por qué nunca fuimos de reírse ni teníamos buena imagen. La gente nos tenía respeto. La influencia puede estar ahí porque modestia aparte son buenas canciones, pero no lo noto especialmente. Por ejemplo, no ha habido disco homenaje a Gabinete, cuando hay disco homenaje a casi todos los grupos de la Movida, lo cual me parece muy bien.

«No ha habido disco homenaje a Gabinete, cuando hay disco homenaje a casi todos los grupos de la Movida, lo cual me parece muy bien»

¿Cómo que te parece muy bien?
Por conservar la idiosincracia de grupo personal.

¿Maldito?
Maldito no. Estamos entre el malditismo y no sé… Me gusta mantener esa imagen de grupo.

España es un país súper extraño a nivel musical, tenemos esta cosa de que si multis, lo verdaderamente underground… todavía a día de hoy. ¿Cómo lo percibes tú?
Como que la gente se compra solo las primeros discos y luego no…

«En España nunca ha habido una historia de rock. El rock no tiene seguidores»

¿Creéis que habéis podido ser víctimas de eso?
En España nunca ha habido una historia de rock personal. Cuando empezábamos Gabinete a hacer galas, tocábamos en sitios infames, los equipos de sonido eran horribles, los camerinos eran una ducha con una cagada. No había infraestructura de rock. Tocábamos en plazas de toros, que están hechas para torear y cuando cantas se te llena la garganta de polvo. Tocábamos en pabellones. España nunca ha aceptado el rock. Con Radio Futura, Gabinete… pensé que se iba a hacer infraestructura pero no. En España lo que gusta es la copla, los cantantes melódicos, Raphael… que yo adoro a Raphael, ya que lo has mentado. Existen los rockeros de barrio, pero no… El rock no tiene seguidores.

He visto tu setlist habitual y veo que siguen ‘La culpa fue del cha cha chá’ y ‘El calor del amor en un bar’. ¿Nunca te has cansado de tocarlas?
Las toco junto a canciones mías… ‘La culpa fue del cha cha chá’ es una canción extraña, fue la ruptura de Gabinete. A Edi Clavo, el batería, no le gustaba, se dejó los pelos largos, le gustaba Led Zeppelin… Me reconocían en la calle por ella, las señoras mayores me paraban, tuvo una promoción grandísima, salió en un anuncio de Coca-Cola. No me arrepiento, pero llegó el límite de rozar lo hortera. ¿Que si me canso? Bueno. «El calor» es un himno de una época, lo del «Cha cha chá»… bueno, pero no me arrepiento.

«No me arrepiento de ‘La culpa fue del cha cha chá’, pero llegó al límite de rozar lo hortera»

No digo que hubiera mucho de qué arrepentirse pero tampoco me parece que merezca ser lo más oído de Spotify en comparación con otras.
¿Cuáles son las más oídas?

‘La culpa fue del cha cha chá’, ‘El calor del amor en un bar’… ‘Camino Soria’… ¿que fue un single raro, verdad?
Supongo que los chavales jóvenes es lo que escuchan, excepto una minoría. Salieron 5 singles de ese disco. ‘Camino Soria’ fue el 2º single, el primero ‘La sangre de tu tristeza’, y ‘Suite nupcial’ y ‘Tócala Uli’ el tercero y el cuarto, creo. Lo que pasa con ‘Camino Soria’ es que dura 6 minutos y medio, pero yo creo que en Los 40 Principales llegó a sonar como single (NdE: llegó a ser número 1, de hecho).

«Había diferencias con Gabinete, llevábamos 18 años juntos, no te voy a decir que me aburría, pero no éramos tan amigos. El éxito es maravilloso, y después una decadencia en los años 90…»

Tu primer disco en solitario, ‘Patente de corso’, tuvo críticas positivas, he visto que sigues tocando ‘Qué barbaridad’ y ‘Dónde estás’ es bastante temazo.
Claro, por supuesto. ‘Dónde estás’ es un tema cojonudo, grabé dos versiones. Teníamos mucha relación con Loquillo, Calamaro, Bunbury, y me dijeron «llama a tus amigos». Y se conoce más la versión con ellos que en solitario. El primer disco fue un reto. Había diferencias con Gabinete, llevábamos 18 años juntos, que se dice pronto, no te voy a decir que me aburría, pero no éramos tan amigos. Quería tocar con otros músicos. Luego vinieron otros grupos, ley de vida. El éxito es maravilloso, y después una decadencia en los años 90… Ellos querían seguir, claro, era lo que les daba para vivir. Yo no sé… ante todo «vive tu vida». Les dije: «Yo dejo el grupo, que sea lo que Dios quiera». Les había enseñado alguna canción de «Patente» y no les gustaba.

¿Cuál?
‘Castillos en el aire’, con rollo brasileño. Yo siempre me he movido en un rollo más pop, como Carlos Berlanga.

Por cierto, te vi viendo su musical. ¿No se te pasó por la cabeza que se hiciera un musical con tus canciones. Algunas son muy visuales…
Se hizo con muy pocos medios (el musical de Carlos Berlanga). Sí, pero no me dedico a eso. Me lo propusieron hace ya 7 años, alguien quería hacer un musical, pero no pasó de un mail por internet. Yo estaría encantado, pero simplemente me dedico a componer. Daría toda mi aprobación si se hiciera con gusto y con clase.

¿Crees que tus discos posteriores están infravalorados?
Yo creo que hice un pedazo de disco (el primero) y no lo he superado. ‘El muchacho eléctrico’ no está mal, hay cosas… Más quisiera yo, cuando subes tan alto, es difícil después.

No entrevisto a tanta gente que reconozca «Huy, este disco no me salió nada bien».
Lo da la perspectiva del tiempo. Hice un disco en directo y ‘Lo que no está escrito’. Cuando sacas un disco hay que luchar por él y estás un poco ciego.

El último no está TAN mal, es un disco de rock’n’roll…
Sí, pero con ‘Patente de corso’ puse el listón muy alto. Pero bueno, todo el mundo tiene altibajos, lo que quieres es superarte.

Y de los últimos de Gabinete, ¿rescatarías cosas?
Sí, creo que hay buenas canciones. Los últimos son más oscuros. ‘Gabinetíssimo’, del 95, está descatalogado, hay gente que ni lo conoce. Lo grabamos en Londres, nos fichó Polygram, pasamos de moda. ‘El hombre de oro’ está bastante bien. ¿Cómo se llamaba? ‘Le Solitaire’… Volvimos a los inicios de Gabinete, al trío, dejamos un poco de lado los teclados y quisimos volver a las raíces de bajo, guitarra y batería. El título lo sacamos de Raffaela Carrá.

«El último disco (de Gabinete, ‘Subid la música’) lo sacó Telecinco y eso fue ya infame»

Por cierto, he oído una versión tuya de ‘Azzurro’.
Es una versión fallida en la producción. Ahí me lié con el productor y quedó una horterada que te cagas. Es una canción que adoro pero quedó un quiero y no puedo. Y el último disco (de Gabinete, ‘Subid la música’) lo sacó Telecinco y eso fue ya infame. Telecinco está ahí en Fuencarral y la compañía de discos era una especie de barracones que hicieron un poco improvisados que compartíamos con Los Inhumanos, el grupo este…

Como para no recordarlos…
Para no recordarlos… y también estaba algún idiota de estos que sale en Telecinco… Fue un final bastante… estábamos muy apurados, no sé qué nos pasó, pero el disco en sí tiene buenas canciones, como una que se llama ‘Dulce e inocente’, la misma’Underground’, el primer single. Gabinete en estado puro. La producción la hizo Pancho Varona, el de Sabina, y bueno… no estábamos de moda. No nos escuchaba nadie. En El País de las Tentaciones nos dijeron: «estos olvidaos de los 80». Son cosas que te duelen, es lógico con el paso del tiempo, pero joder, déjame un respeto, que yo quiero seguir mi carrera, lo haré peor o mejor, no te gustaré, pero no seas tan malo, creo que no me lo merezco.

«En El País de las Tentaciones nos dijeron: «estos olvidaos de los 80″. Son cosas que te duelen, es lógico con el paso del tiempo, pero joder, déjame un respeto, que yo quiero seguir mi carrera, lo haré peor o mejor, no te gustaré, pero no seas tan malo, creo que no me lo merezco».

¿Os afectaban esas críticas? ¿Qué comentabais entre vosotros?
Había mal rollo. Ya de que nos han tomado manía. A la hora de ir al local y la vida de grupo que era tan alegre en los momentos de éxito, se notaba un cansancio y un muermo. Por eso decidí «el grupo ya no existe, no hay diversión cuando vamos a hacer un disco». Mis amigos no fueron capaces de reconocerlo. Había que acabarlo para bien o para mal. Hemos hecho buenos discos y tenemos que estar orgullosos de ellos.

Te veo un poco derrotista, como si fueras poco querido y yo pienso que Gabinete es un grupo querido. Mira a Hombres G, David Summers dice que se sentía repudiado en la Movida porque no eran «ni pijos ni gays»…
Nosotros no éramos ni pijos ni gays. En el 86 hicimos muchas galas con Hombres G, cuando ‘El calor del amor en un bar’. Teníamos mucha fama, pero es que ellos tenían el doble. Ellos tenían más caché y tocaban después. Las niñas nos echaban del escenario tirando sostenes, me acordaré toda mi vida. «¡Pero bueno¡ ¡Yo vengo aquí a currar y me tengo que tragar el sostén de una adolescente?». (Hombres G) era lo que escuchaba la masa, vendían más que Alaska o que Gabinete».

«Las niñas [fans de Hombres G] nos echaban del escenario tirando sostenes, me acordaré toda mi vida. Pero bueno. «¡Yo vengo aquí a currar y me tengo que tragar el sostén de una adolescente?»»

Aunque quienes venderían más serían Mecano…
Los Mecano eran mejores que Hombres G, eran grandes compositores. Su imagen no tenía nada que ver conmigo y estaban más llevados por la compañía, pero siempre he dicho que tenían grandes canciones. Un día me encontré con Bunbury en el VIPS y me pilló que venía de una gala comprando ‘Descanso dominical’ y me dice «¿cómo puedes hacer eso?». «Lo siento pero me gusta, hay unas canciones que he escuchado por la radio y están bien, Enrique».

Serías más de Jose, teniendo en cuenta que era más clásico…
Creo que sí, pero era un poco raro como Lennon y McCartney. Nacho era más nervioso, de tecladitos. Era más reposado. Me gustaba ‘Hijo de la luna’.

He leído que tienes una hija, ¿qué música escucha?
No tiene nada que ver conmigo. Vive en Londres, estudia para amazona, monta a caballo. Hace 4 años que se fue, viene de vez en cuando. Cuando se fue era una adolescente que escuchaba a Justin Bieber, aunque vino en abril a ver a Ed… ¿cómo se llama?

Sheeran.
¿Qué tal está?

«Un día me encontré con Bunbury en el VIPS y me pilló que venía de una gala comprando ‘Descanso dominical’ y me dice «¿cómo puedes hacer eso?». «Lo siento pero me gusta, hay unas canciones que he escuchado por la radio y están bien, Enrique»».

Pues eso: yo creo que es buen compositor, pero tiene malas críticas porque vende mucho.
Me pidió que le sacara una entrada, me sangró y la invité a Ed Sheeran, que va solo con la guitarra. ¿Da un concierto de 2 horas y pico en el Palacio con un delay, no? [Mi hija] es bastante vergonzosa pero nunca me ha dado su opinión. Cuando iba al colegio aquí al lado, al Caldeiro, le decían «Urrutia, tendrás que ver con Jaime Urrutia», le pedían algún autógrafo, pero siempre ha estado reticente, yo nunca la he pillado escuchando a Gabinete o a Jaime Urrutia. No veo que le disguste. Los derechos de autor ella los va a… (se ríe) Hay bastante edad de diferencia, tuve a mi hija con 38 años, ha cumplido 21, es lógico que no tenga nada que ver. Algún día se dará cuenta.

¿No te pasa cosas en plan «a ver si te gusta esto, papá»?
Nunca hemos tenido esa relación.

Bunbury también…
Tiene una hija de 6 años, ¿no? Ahora ha sacado el nuevo disco y hay entrevistas por todas partes. Vive en Los Ángeles y México, empieza una gira.

Quería decir que escucha muchísima música actual, es alucinante, cita cosas que ni yo conozco cuando me dedico a esto…
Yo prácticamente nada. Lo digo de hace tiempo, escucho los clásicos, pero reconozco que no estoy al tanto de lo que pasa. Tomé esa determinación, con Gabinete me pasaba. De adolescente me compraba todos los discos. En el 81, cuando Police y los Clash, pero una vez que el grupo tuvo éxito, no me gustó mucho seguir la moda musical. Hay críticos que dicen que es fundamental oír todo lo que pasa.

Hay división. Hay autores que dicen abiertamente que no quieren intoxicarse por las modas. Te quería preguntar quién de tu generación crees que se ha conservado mejor musicalmente, pero si no escuchas cosas nuevas…
Hombre, Santiago Auserón siempre me ha interesado. Es muy listo, tiene mucho talento. Los ritmos cubanos… A Calamaro le he perdido la pista, pero me gusta.

No sé si preguntarte por Alaska, porque está en las antípodas de tu rollo cantautor, con canciones co-escritas con otra gente.
Bueno, ellos escriben su música. Me parecen tanto Alaska como Nacho Canut un gran talento. Alaska es la maestra de ceremonias, es muy culta, se lleva bien con todo el mundo, no tiene gran voz, pero… Y Nacho es uno de los grandes compositores del pop español. ¿Qué pasa? Que la electrónica a mí no… Pero coincidí hace unos años con Nacho Canut y me dijo: «eres el mejor compositor del pop español». Creo que se curran lo suyo. No te hablaría igual de bien de otros… pero no quiero decir nombres. Cuando yo grabé con Parálisis el bajista era Nacho Canut, se dio cuenta de quién era yo y yo me di cuenta de quién era él. No hemos sido muy amigos pero Alaska es un encanto de mujer e hicieron una versión de ‘Más dura será la caída’.

Sí, con Irantzu de La Buena Vida.
Eso no lo sabía yo. He oído hablar de ellos, pero nada más.

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