El hambre y Amélie Nothomb

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El hambre y Amélie Nothomb

biografiadehambreEn estos días en los que ‘Aquí hay tomate’ y el diario ‘Qué’ frivolizan con la anorexia al hilo del escándalo de las modelos escuálidas de Cibeles, recomiendo un fascinante libro que también tiene que ver con los desórdenes alimenticios, esta vez en estado puro. Se trata de ‘Biografía del hambre’, de la belga (aunque nacida en Kobe, Japón) Amélie Nothomb.

Esta autora es una de las más inquietantes y recomendables de la actualidad, y sus novelas suelen ser tan breves como crudas. En muy pocas páginas es capaz de condensar todo tipo de emociones y de sobrecoger al lector con facilidad. Esta última novela es la que más claramente lleva el alma de Amélie en todas sus páginas, ya que hace un repaso por algunos rincones muy profundos de su infancia.

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El hambre ha sido el motor de la vida de Amélie Nothomb. Consciente de que sin necesidad no hay esfuerzo, sin hambre las cosas no pueden funcionar, siendo la comida una recompensa ante un trabajo bien hecho. Ésta es el hambre que mueve el mundo, según ella. En ‘Biografía del hambre’ vemos también la extraña relación de la autora con la comida, un bien que ella utiliza como fuente de placer y a la vez de todas sus desgracias.

Las emociones durante la lectura de este libro son muchas y encontradas. Resulta patético y a la vez conmovedor la imagen de una pequeña Amélie comiendo bombones a dos carrillos frente a un espejo en pleno éxtasis, una suerte de onanismo alimenticio que le encanta contemplar. Nos llenamos de estupor cuando ya algo mayor se da atracones de piña hasta que la textura de la fruta le hace sangrar las encías, porque le agrada ver el contraste de la sangre roja sobre la carne amarilla. Hasta justificamos su decisión de dejar de comer para que su cuerpo pare su desarrollo hormonal y deje de hacerse mayor, porque lo podemos llegar a interpretar como una especie de síndrome de Peter Pan cuando lo que tenía era una anorexia como la copa de un pino. Crudeza y ternura a partes iguales. Súper recomendable.

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